-Todos los materiales por CATEGORÍA
-Índice temático de todos los materiales
-La lista de los "Salones" de este Centro.
-Forma para comentarios o evaluaciones
-Forma para solicitar materiales
-Directorio de las Iglesias de Cristo
-www.alabanzas.info/index.html para himnos
-¡NUEVO!
Registrar
su correo electrónico con
nosotros
para recibir notificaciones de materiales nuevos.

Archivo "F"
"Archivos de reacciones y evaluaciones"
Aportaciones de personas que visitaron
el Salón de investigaciones espirituales
dedicado al estudio del
"Pentecostalismo".
Añadimos nuestras propias
"Aclaraciones, explicaciones o comentarios".
Aportaciones en este Archivo "F"
-Aportación número 1. El chileno Josaphat, alumno del Instituto Bíblico Nacional, pregunta: “¿Cuánto ha orado para que las personas de distintas denominaciones lleguen a Cristo”?
-Aportación número 2. Sorprendentemente, el quincuagésimo Ramón G. desprecia el “cabal juicio”, afirmando además que “estudiar la Biblia… no es indispensable para ser salvo”.
-Aportación número 3. Judas Macabeo reclama “nuevas lenguas” para todo cristiano. Escribe "carta abierta" en defensa de lenguas extrañas para todo cristiano. ¿Quién es "Judas Macabeo"? Contra argumentos intercalados en su disertación. (Once páginas) Abundantes comentarios sobre algunas enseñanzas de 1 Corintios 14 y Romanos 8:26-27.
-Aportación número 4. Referente a diezmos y ofrendas en las iglesias antiguas, Gabriel, de España, cita a Ireneo, Tertuliano y Justino Mártir.
-Aportación número 5. “Mi experiencia a lo largo del caminar en la iglesia católica, el pentecostalismo y la Iglesia de Cristo.” Johnny Montaño Parra, de Bogotá, Colombia. (Cuatro páginas)
-Aportación número 6. "Conmovedor y elocuente testimonio de Angélica acerca de sus experiencias decepcionantes en el pentecostalismo." (Dos páginas). Cantidad de observaciones perspicaces y acertadas. No la pierda.
Dos extractos
“Ministros corruptos. En todas las denominaciones los hay, no solo los pentecosteses, pero los más ignorantes de las Escrituras, créanme, son los pentecosteses. No se guían por nada que dice la Biblia; se guían por el "yo siento en mi corazón".
“Lamentablemente, desperdicie quince años de mi vida en ese caminar, siendo engañada varias veces, por pastores voraces, que lo único que querían de mi era mi dinero, o mi cuerpo, pero todo esto pasa porque lo permitimos, porque somos ignorantes, somos flojos, nos gusta que vengan a decirnos lo que tenemos que hacer para echarle la culpa a alguien de nuestra desgracia.”
-Aportación número 7. ¿Aprueba Dios que las mujeres prediquen en las congregaciones de los santos? José Andrés presenta argumentos sobre 1 Timoteo 2:12. Intercalamos comentarios en su carta. (Tres páginas)
Josaphat pregunta: “¿Cuánto ha orado para que las personas de distintas denominaciones lleguen a Cristo”?
”Solo
me resta comentarle la tristeza enorme que me da, al leer un hombre tan
instruido aparentemente en las escrituras , pero su enorme soberbia y
altanería para rebatir las creencias de multitud de personas que
sinceramente buscan a Dios. Mi pregunta es ¿cuánto ha orado para que las
personas de distintas denominaciones lleguen a cristo?
-Estimado hermano Josaphat, Dios me libre de proyectarme como “soberbio o altanero”, pidiéndo a usted perdón por haber dejado semejante impresión en su mente. Jamás pretendo saber o entenderlo todo, Siempre soy estudiante de la Biblia.
-Jamás me atribuyo el derecho de juzgar el destino eterno de alma alguna, pues a Dios, y solo a él, le corresponde tal juicio, y si su decisión es tratar con clemencia a la “multitud de personas que sinceramente buscan” de él, como dice usted, pues ¡gloria a su Nombre! A mí me corresponde señalar que, según ejemplos de las Escrituras, la “sinceridad” no es garantía de salvación. Considere a Saulo de Tarso, quien con sinceridad y de buena conciencia perseguía a los cristianos, penando que hacía bien. Su sinceridad y buena conciencia, ¿le valían para salvación?
-¿Qué cuánto oro “para que las personas de distintas denominaciones lleguen a Cristo”? Aunque le escandalice mi respuesta, mi parecer es que lo indicado no es la oración sino la buena enseñanza del evangelio puro. ¿Cómo respondería Dios a tal plegaria? “Dios, te ruego en el nombre de Cristo que las multitudes en las sectas cristianas lleguen al conocimiento correcto de tu mensaje en el Nuevo Testamento.” De intervenir providencial o milagrosamente en una sola persona de aquellas multitudes, ¿no tendría que hacerlo igualmente en todas y cada una para no hacer acepción de personas? Y, ¿no es cierto que ya les ha dado el Nuevo Testamento de Cristo en su totalidad? ¿”Toda la verdad” (Juan 16:13) revelada por el Espíritu Santo? ¿Qué más pedir? ¿Qué más hace falta? Pienso que lo que más hace falta es sencillamente aceptar lo que enseña el Nuevo Testamento, sin adulterarlo con teologías o mandamientos de hombres. ¿Qué opina usted?
“y segundo ¿Cristo juzgará por lo que conocemos o por lo que no conocemos?
-Pues, cito a Cristo, quien explicó: “El que me rechaza, y no recibe mis palabras, tiene quien le juzgue; la palabra que he hablado, ella le juzgará en el día postrero” (Juan 12:48). De ahí, la necesidad imprescindible de aprender “la palabra” de Cristo. Ignorarla, no estudiarla o sustituir sentimientos religiosos por ella, ¿cómo le irá en el juicio a la persona que lo haga? La ignorancia espiritual, ¿la pasará por alto el Señor? En el areópago de Atenas, el apóstol Pablo proclamó: “Pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan” (Hechos 17:30).
-La falta de conocimiento de la voluntad divina por razones de peso si bien mitigue el castigo parece no librar totalmente de ello, según normas asentadas por Cristo en Lucas 12:47-48. “Aquel siervo que conociendo la voluntad de su señor, no se preparó, ni hizo conforme a su voluntad, recibirá muchos azotes. Mas el que sin conocerla hizo cosas dignas de azotes, será azotado poco…”
-Siempre dejamos a Dios los juicios sobre destinos eternos. Nuestro deber es enseñar.
“…y por ultimo
creo que para conocer a Cristo no es necesario ser intelectual como al
parecer demuestran sus palabras arrogantes. He conocido muchas personas que
incluso sin saber leer ni escribir demuestran un regeneramiento en sus
vidas, como un caminar digno de cristiano.
Se despide esperando la aceptación de este mensaje y la meditación de estas
sencillas palabras, que Dios tenga misericordia por sus vidas y que les
ayuden a poder manejar todo su gran conocimiento, como lo haría Cristo.
Josaphat J., estudiante de teología, Instituto
Bíblico Nacional, Santiago, Chile”
-Este servidor tuvo el privilegio de conocer a un pastor pentecostal analfabeto de mediana edad, quien había militado por muchos años en distintos campos, aun levantando obras. Dialogamos sobre muchos temas bíblicos, analizando textos claves. Comprendiendo verdades elementales y aun avanzadas, él renunció al pentecostalismo, bautizándose bíblicamente “para perdón de los pecados” (Hechos 2:38), pues entendió que los pentecostales niegan tal propósito para el bautismo. Tanta atención solía prestar a la palabra hablada que, para asombro mío, aprendía de memoria pasajes enteros de la Biblia, citándolos con facilidad en el momento apropiado. Perseveró en la iglesia de Cristo hasta la muerte, habiendo logrado no pocos frutos.
-Sea uno analfabeto o tenga gran preparación académica, el intelecto es necesario para el entendimiento de la sana doctrina de Cristo. Quien desprecie al intelecto está condenado al engaño, ya que no cuenta con las herramientas necesarias para discernir entre lo correcto y lo incorrecto. Al decir “herramientas” me refiero al “conocimiento de su voluntad en toda sabiduría e inteligencia espiritual” (Colosenses 1:9), la capacidad de razonar y la habilidad de hacer aplicaciones sensatas.
-Agradezco muy sinceramente sus buenos deseos para este servidor, reciprocándolos para usted.
Homero S. de Álamo
Sorprendentemente, el quincuagésimo
Ramón G. desprecia el “cabal juicio”, afirmando además que
“estudiar la Biblia…
no es indispensable para ser salvo”.
“Escribo en el amor del Señor haciendo referencia al estudio ‘Los espíritus avivados’ y deseo hacer una crítica constructiva apoyado en versículos bíblicos. El autor hace un excelente estudio de los temas; pero debo indicarle que le falta amor a referirse a sus hermanos pentecostales llamándolos en varias oportunidades ‘avivados’, término que el mismo indica que se usa ‘comúnmente’.
-Comentario. Estimado siervo Ramón, agradezco sinceramente su aportación, y tendré presente su crítica constructiva para cualquier nueva edición de “Los espíritus avivados”. Aclaro que en el país donde reside este servidor, "avivados" ha sido aplicado frecuentemente a los pentecostales, no necesariamente en sentido despectivo sino en referencia al “avivamiento” emotivo característico de ellos. De todos modos, a mí no me gustaría que me dijeran “avivado”, como tampoco “pentecostal”, pues este segundo distintivo se deriva de “Pentecostés”, vocablo de origen griego cuyo significado es “quincuagésimo”, aludiéndose a los cincuenta días que transcurrían entre la Pascua judía y la Fiesta de la cosecha, llamada además la de las semanas. Siendo así, “quincuagésimos” es sinónimo de “pentecostales”. Por consiguiente, no hay nada reprochable en dirigirme a usted como “el quincuagésimo Ramón”, ya que toma usted el nombre “pentecostal”, y lo hago en el título, no, de cierto, en son de burla o por falta de amor sino para resaltar el significado de “Pentecostés”. Personalmente, prefiero identificarme como “cristiano”, de acuerdo con Hechos 11:26. Sinceramente le digo que tomar el creyente algún nombre no bíblico es evidencia inerrable de inmadurez espiritual, si bien no de graves desaciertos doctrinales.
“Los pentecostales tendremos muchos errores, pero buscamos adorar con sinceridad a nuestro Señor Jesucristo, nuestro Salvador y el mismo Cristo dijo a sus discípulos: "El que no es contra nosotros, por nosotros es" Lucas 9:50.
-Aclaraciones. Ninguno de nosotros es perfecto en sentido absoluto. Cada uno de nosotros tiene el solemne deber de ir rectificando sus desperfectos al percatarse de ellos, bien sean de índole moral o de categoría doctrinal. ¿De acuerdo? Respetado siervo Ramón, no pongo en tela de juicio su sinceridad. Referente a la adoración, seguramente usted sabe lo que dijo Cristo a la mujer samaritana: Dios busca a “adoradores que le adoren en espíritu y en verdad” (Juan 4:24). Aunque indispensable la sinceridad, por sí sola no hace acepto el culto rendido. ¿Es sincera gran parte de las personas que se hincan ante imágenes?
-Todo aquel que se declara a favor de Cristo, ¿es de él? El mismo Señor que dijo “El que no es contra nosotros, por nosotros es”, también dijo: “En vano me honran, enseñando como doctrinas, mandamientos de hombres” (Mateo 15:9). Al principio de su ministerio Cristo explicó: “No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les declararé: Nunca os conocí…” (Mateo 7:21-23). Los religiosos de actualidad que más insistentemente reclaman profetizar, echar demonios y hacer milagros, ¿quiénes son? Ya usted sabe. Quien clama al Señor pero no acata sus mandamientos, no lo ama, según el mismo testimonio aleccionador de Cristo en Juan 14:15-24. “El que tiene mis mandamientos, y los guarda, ése es el que me ama”. Apoyarse en un solo texto breve y aislado, por ejemplo, Lucas 9:50, es como intentar sostenerse por largo rato en un solo pie. No es natural, tal vez precipitando una caída dolorosa.
“Cristo también afirmó que un reino dividido no puede prevalecer. El autor mismo reconoce el crecimiento increíble de las iglesias pentecostales, cuyo propósito principal no es ‘hablar en lenguas, ni hacer alborotos’ sino predicar la salvación por medio de Jesucristo.
-Pregunta. ¿Existe rama del “cristianismo” con más divisiones que la fabricada por los quincuagésimos? Cientos de “concilios”, cada uno con su organización y credo distintos. Miles de “iglesias independientes”. Tanto los “Jesús solo” como ahora los “G-12” revuelcan al movimiento pentecostal en muchos lugares. Pese a que muchos quincuagésimos profesan “unidad”, otros tantos se denuncian abiertamente los unos a los otros, y casi todos compiten por almas, diezmos, ofrendas y títulos. La proliferación descomunal de iglesias quincuagésimas se debe no solo a lo atractivo de su culto avivado sino también en gran medida, opinamos, al empuje agresivo de tantos hombres y mujeres en el empeño de establecer cada uno su propio “quiosco”, donde cobra diezmos, ofrendas y otros dividendos. No que todos estos sean insinceros o mal motivados, pero las actitudes y los frutos de no pocos descubren intenciones no sanas. Esto, conforme a mis observaciones y experiencias.
“En su estudio utiliza términos que no tienen base bíblica como: "Juicio cabal" ¿? ¡Cristo prometió salvación! y vida eterna; no "juicio cabal".
-¡Gran inquietud! ¿Quiere usted afirmar que no hace falta el juicio cabal para entender u obedecer al evangelio de Cristo? ¡Inconcebible que un siervo del Señor desprecie el juicio cabal! Estimado siervo Ramón, al parecer, se le olvidara el caso del gadareno sanado por Cristo. Librado de demonios, lo hallaron “sentado a los pies de Jesús, vestido, y en su cabal juicio” (Lucas 8:35). ¿Con qué “cabal juicio” no tenga base bíblica, ni que lo prometiera Cristo? ¡Cuán equivocado está usted! Lograr tener “cabal juicio” es justamente lo que le hace falta a todos los quincuagésimos para que aprendan a discernir entre espíritus de engaño y el verdadero “Espíritu de verdad” que guía “a toda la verdad” (Juan 16:13). Juzgad con justo juicio” enseñó Cristo (Juan 7:24), pero cómo hacerlo si uno no está en sus cabales.
“En cuanto a la música y forma de adoración en el libro de Salmos Capítulo 150: 3-6 dice " Alabadle con son de bocina, con salterio y arpa, con pandero y danza, con cuerdas y flautas, con címbalos resonantes, con címbalos de júbilo, todo lo que respira alabe a Jehová". La idea básica no se centra en los instrumentos en sí, sino en el gozo y júbilo de la adoración.
-Comentario. ¿Usted es maestro espiritual de almas faltas de conocimiento, y no sabe que el Antiguo Testamento en su totalidad fue abolido en la cruz, con todo y diezmos, sábados e instrumentos de música? ¿No ha estudiado detenidamente esta enseñanza divina claramente expuesta en 2 Corintios 3:6-17, y respaldado por numerosos pasajes parecidos?
“Por último quiero decirle que hay una forma inequívoca de saber si en una iglesia se mueve el Espíritu de Dios 1a. Juan 4:2 "En esto conoced el Espíritu de Dios: Todo espíritu que confiesa que Jesucristo ha venido en carne, es de Dios".
-Comentario. Según este criterio, el Espíritu de Dios se mueve en congregaciones católicas romanas, mormonas y de los Testigos de Jehová, entre otras muchas, pues en todas ellas se confiesa que Jesucristo vino en carne. ¿Así cree usted?
“Es muy importante estudiar la Biblia, estamos de acuerdo; pero no es indispensable para ser salvo. Cristo dijo "De cierto os digo, que el que no recibe el reino de Dios como un niño, no entrará en él" Lucas 18:17. Por lo tanto ¿que importancia tiene si unos adoran en forma más ruidosa que otros? Lo importante es que el Nombre del Señor sea predicado y se cumpla con la gran comisión de ir y predicar el Evangelio a toda criatura. Porque ¿qué aprovechará al hombre si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? Marcos 8:36. Que Dios los bendiga grandemente. Ramón G.”
-“Estudiar la Biblia… no es indispensable para ser salvo”, apunta usted. He aquí, siervo Ramón, el por qué de todos los errores doctrinales regados mundialmente por el pentecostalismo. No estudiar la Biblia. Llevarla, sí, dondequiera, pero no estudiarla con entendimiento. No saber siquiera discernir entre mandamientos del Antiguo Testamento y los del Nuevo. ¡Qué vergüenza!
-“La fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios” (Romanos 10:17). No por señales o sentimientos religiosos sino “por la palabra de Dios”. Cualquier persona en su cabal juicio comprende la importancia de escuchar o leer esta “palabra de Dios” con entendimiento para lograr tener la fe que obra salvación. Dios, “de su voluntad, nos hizo nacer por la palabra de verdad” (Santiago 1:18). “Habiendo purificado vuestras almas por la obediencia a la verdad…” (1 Pedro 1:22). “La verdad” se comprende estudiándola imparcial y asiduamente.
-Por no estudiar la Biblia con entendimiento, los pentecostales no cumplen la Gran Comisión. Usted dice: "Lo importante es que el Nombre del Señor sea predicado y se cumpla con la gran comisión de ir y predicar el Evangelio a toda criatura". Los pentecostales, ¿cumplen con la gran comisión? Esta es mi gran preocupación, pues entiendo que no lo hacen, ya que eliminan el bautismo "para perdón de los pecados" (Hechos 2:38) de la Gran Comisión, como emitida por Cristo mismo en Marcos 16:15-16. "El que creyere, y fuere bautizado, será salvo." En sus cultos y campañas evangelísticas, ¿cuántos predicadores pentecostales proclaman las condiciones exactas fijadas por el Señor y seguidas al pie de la letra por los apóstoles? Creer, arrepentirse y bautizarse. Creer y arrepentirse, sí, pero jamás he escuchado a ninguno añadir: “Bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados” (Hechos 2:38). Por este grave fallo pienso que serán llamados a cuentas en el juicio.
-Le ruego no tropezar sobre la franqueza con la que suelo expresarse. De haber lastimado su espíritu, le pido perdón.
Su servidor,
Homero S. de Álamo
Referente a diezmos y ofrendas en las iglesias
antiguas,
Gabriel, de España, cita a Ireneo,
Tertuliano y Justino Mártir.
Muchas Gracia por su atención, y permítame opinar que para mi si seria muy interesante encontrar esa cadena que usted dice (No es preciso enseñar una “cadena” de oficiales eclesiásticos que llegue hasta el Siglo I.), aunque esto seria algo ya imposible, pero seria importante conocer los tiempos y las personas en que trajeron añadiduras al evangelio y saber por qué añadiduras como el diezmo siendo esto parte de la ley, ya que por ejemplo los cristianos de los primeros siglos decían en cuanto a esto:
-"Por lo tanto no
necesitamos de la ley como pedagogo; he aquí que nosotros hablamos con
el Padre y estamos en su presencia convertidos en niños sin malicia y
afincados en la justicia y honestidad. La Ley, en efecto, no afirmará
más: (...) no exigirá los diezmos de quien ha consagrado a Dios
todos sus bienes y ha dejado padre, madre y toda su familia para seguir
al Verbo de Dios"
(Ireneo de Lión, Demostración de la
predicación apostólica, 96)
-"Y aunque exista entre nosotros una caja común, no se exige una
suma obligatoria a los elegidos, como si la religión fuera sacada a
subasta. Cada cual entrega una módica suma un día fijo del mes,
cuando quiere y si quiere y si puede, porque a nadie se le obliga
a dar: cada uno contribuye espontáneamente. Estos son unos
fondos de ayuda, porque de ellos no se saca el dinero para banquetes o
fiestas ni estériles comilonas, sino para alimentar y sepultar a
menesterosos, y niños, y doncellas y huérfanos, y a los criados y a los
ancianos..." (Tertuliano, Apologético. Capítulo XXXIX)
"Cuantos disponen de bienes y quieren dan libremente lo que les
parece. Lo recogido se deposita en manos del que preside, quien se
encarga de socorrer a los huérfanos, a las viudas y a quienes por
enfermedad o cualquier otra razón se hayan necesitados. También a los
presos
(Se refiere
a cristianos encarcelados por serlo)
y a los huéspedes llegados de lejos."
(Justino Mártir,
Misterios cristianos, 67)
Y yo pienso, ¿cómo hemos llegado hoy a donde hemos llegado? ¿Quiénes y en qué tiempo se fueron torciendo las cosas así, o es que estaban ciegos y equivocados estos primeros discípulos?
Atentamente,
Gabriel, de España