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Velo, paño o cubierta cualquiera.
¿Cuál ha de usar la dama cristiana de actualidad?
¿Acaso ninguno?
¿Qué es la interpretación correcta de este controvertido texto?
¿Qué aplicación tiene para el presente?
Las instrucciones del Espíritu Santo en 1 Corintios 11:3-16 sobre cómo debe ataviarse la mujer cristiana de tal manera que su presencia y actividades en el culto sean aprobadas por Dios han provocado no pocas controversias entre algunos seguidores de Cristo, las que han desembocado en debates acalorados y aun divisiones en algunos lugares. Por una parte, se encuentran quienes afirman enérgicamente que la prenda tema del pasaje es el paño , mientras otros aseguran que se trata de cualquier cosa que cubra la cabeza , bien sea pañuelo, sombrero, himnario u hoja de papel. Esta banda exige que toda mujer convertida a Cristo en el tiempo presente cubra la cabeza durante el culto. Por otra parte, muchos enseñan enfáticamente que la prenda en cuestión es el velo , tira larga de tela opaca que usaban las damas de varios países del Siglo I para ocultar su cabeza, cuello y rostro. Los proponentes de esta interpretación suelen sostener que el uso de este tipo de velo era una costumbre de índole social, con matices morales, seguida en algunas culturas de antigüedad, que esta costumbre no es rasgo de las culturas occidentales actuales y que, por consiguiente, la mujer de estas culturas no está en el deber de practicarla.
¿Cuál interpretación es la correcta? Deseando fervientemente que todos los cristianos hablemos "una misma cosa" ( 1 Corintios 1:10 ), evitando dañinas desavenencias y vergonzosas divisiones, respetuosamente presentamos la siguiente exposición de este controvertido pasaje, orando que la misma nos conduzca a una sola conclusión.
Trasfondo del texto:
el uso del velo en el Siglo I de la Era Cristiana.
Para el análisis imparcial de 1 Corintios 11:3-16 , es preciso tener presente que Cristo y los apóstoles encontraron la costumbre del velo ya firmemente establecida, tanto entre los griegos y romanos como entre los judíos del Siglo I .
En definitiva, el Señor Jesucristo no introdujo al mundo la práctica de cubrirse la mujer con el velo . Ni tampoco la inventaron los apóstoles o la iglesia primitiva.
La tradición del velo existía mucho tiempo antes del nacimiento de Cristo o que fuese establecida la iglesia. Abundan las evidencias que sostienen este hecho.
1. El romano Plutarco escribió: "Por lo regular, las mujeres, al salir de sus hogares, se ponen el velo" (Citado en obras por Grotius, Wetstein y Delling). Añadió que la mujer que apareciera en público sin el velo cometía un acto de bravata. “ Bravata. (Del it. bravata). f. Amenaza proferida con arrogancia para intimidar a alguien” ( Biblioteca de Consulta Microsoft® Encarta® 2003. © 1993-2002 Microsoft Corporation. Reservados todos los derechos.) O sea, en Roma se tenía por “arrogante y peligrosa” la mujer que rechazara ponerse el velo, pues violaba las directrices establecidas para el orden social y moral, atentando contra los fundamentos del estado y la cultura.
2. Valerio Máximo , también romano, apuntó que muchos divorcios de aquel tiempo fueron causados por mujeres casadas que salían sin el velo.
3. En la mitología griega, Helena se pone el velo para presentarse ante el dios París.
4. Según el código civil de Asiria Media , toda mujer que no fuera ramera debía usar el velo ("Textos antiguos del cercano oriente”, J. B. Pritchard, Página 183).
5. El Sr. G. Authenrieth, en su "Diccionario de Homero ", recopila dibujos del tiempo de aquel famoso poeta griego, donde las mujeres griegas aparecen con el velo puesto .
El velo: ¿un paño o cualquier cosa que tape?
¿De qué tipo de prenda se trata en
1 Corintios 11:3-16
?
El estudioso que lee atentamente toda esta porción bíblica se da cuenta de que el vocablo "cubierta" , en su aplicación gramatical como nombre, no aparece en el texto . "Cubierta" (11:4) y "descubierta" (11:5) son participios pasados del verbo “cubrir” .
"Descubierta" (11:5) es la traducción de la palabra akatakaluptw (hacatacalupto). Los traductores de la versión Reina Valera traducen katakalupsqw como "se cubre" (11:6) y katakaluptasqai como "cubrirse" (11:7). Etimológicamente, es evidente que estos vocablos griegos se derivan de la misma raíz, pues, aunque el lector no sea erudito en idiomas antiguos, con tan solo mirar y compararlos salta a la vista su similitud. El renombrado lexicógrafo Joseph Henry Thayer da al vocablo kataluptw el siguiente significado: "ocultar, ponerse el velo o arroparse" (Greek-English Lexicon of the New Testamento, American Book Company, Página 331) . Los lexicógrafos Arndt y Gingrich explican que la palabra significa "encubrir, esconder, ocultar" (Página 402 de su obra) . Kata , prefijo del verbo sencillo kaluptw , el cual significa “cubrir u ocultar” , según Joseph Thayer, (Página 323), conlleva la idea de "poner debajo", "tapar", "esconder" o "encubrir" , según el mismo lexicógrafo (Página 329). El verbo sencillo kaluptw no es el que se encuentra en los versículos que estamos escudriñando sino el compuesto katakaluptw . El uso de este quiere decir que el apóstol Pablo estaba refiriéndose al velo , y no a una cubierta cualquiera. Kalumma es el griego para “velo”; katakaluptw significa ponerse el velo o cubrirse con el velo. La semejanza de las palabras en el original es notable, aun para el que no tenga conocimiento del idioma griego.
Cotejados y analizados estos datos históricos y lingüísticos, ¿no le parece obvia, necesaria y correcta la siguiente conclusión? El VELO utilizado por las mujeres castas de aquellas culturas del Siglo I, incluso en Corinto, es la ÚNICA PRENDA tema de 1 Corintios 11:3-16 . Esta verdad es importantísima para el entendimiento correcto del pasaje. Complicar y ofuscar su interpretación por medio de pretender que el tema sea alguna "cubierta" que no fuese el velo de aquellos tiempos y confines es violentar las reglas básicas de la exégesis objetiva y sana , cosa que no hace jamás el estudioso que valúa la verdad sobre cualquier otra consideración. Recalcamos: la prenda aludida en el pasaje es el velo, y no un paño, mantilla, sombrero o cualquier otra cubierta. Al escribir el apóstol Pablo estas instrucciones para la iglesia en Corinto, el velo comúnmente usado en aquel tiempo es el único tocado que él tiene en mente . Aquel velo que realmente ocultaba, tapando la cabeza, el cuello y parte del rostro. Aquel velo que, para aquellas culturas, era señal de modestia, pureza moral y sumisión. Para la interpretación sabia y acertada de lo que él escribió nos conviene colocarnos allá en su época, viendo las mujeres como él las veía en el contexto de su propia cultura. Haciéndolo, comprendemos que el Espíritu Santo no estaba introduciendo a la iglesia , a través del apóstol Pablo, una nueva moda, modalidad o práctica que siguieran, única y exclusivamente, las mujeres convertidas a Cristo , sino más bien estaba enfrentándose a una tradición muy antigua ya arraigada en toda la población . Tradición social, cultural y aun religiosa que determinaba directamente la reputación moral de la mujer, bien fuera gentil, judía o cristiana.
Pues bien, entendemos, ¿no?, que la mujer casta, respetuosa y honrada de Corinto, importante ciudad portuaria cosmopolita de aquel tiempo del Siglo I, al salir de su hogar para ir a cualquier otro lugar, debía vestir el velo . La que rehusara ponérselo la tendrían por inmoral. Dadas estas circunstancias, las mujeres de Corinto que se convirtieron a Cristo también debían ponerse el velo al salir para las reuniones de la iglesia y participar en el culto o demás actividades de la comunidad cristiana. La que no lo hiciera la tildarían de “inmoral”. Su nueva “libertad en Cristo” no la eximía del deber de cumplir con una tradición cuya violación mancharía grandemente su testimonio, y por ende la reputación de la iglesia.
“Velo. (Del lat. velum). m. Cortina o tela que cubre algo.
|| 2. Prenda del traje femenino de calle, hecha de tul, gasa u otra tela delgada de seda o algodón, y con la cual solían cubrirse las mujeres la cabeza, el cuello y a veces el rostro.
|| 3. Trozo de tul, gasa, etc., con que se guarnecen y adornan algunas mantillas por la parte superior.
|| 4. Velo de uno u otro color que, sujeto por delante al sombrero, cubriendo el rostro, solían llevar las señoras” (Biblioteca de Consulta Microsoft® Encarta® 2003. © 1993-2002 Microsoft Corporation. Reservados todos los derechos).
Escribe Homero Shappley de Álamo