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Temor al pastor

El don del Espíritu Santo. Parte 1.

Quiere hacer públicas las prácticas de una iglesia que destruía a su familia

Cartagena, Colombia. Barrio Escallón Villa.

Vista aérea de Cartagena, Colombia ilustra el tema Quiere hacer públicas las prácticas de una iglesia en Cartagena, Colombia que destruía a su familia.

Cartagena, Colombia. Fundada en 1533. Población: 955,000 (2013).

 

"Buenas tardes, hermano. Quiero hacer públicas las prácticas en la Iglesia Misionera aquí en Cartagena, en el Barrio Escallón Villa, donde asistía mi familia –mi esposa y dos hijas.

Mi esposa y mi hija mayor se pusieron en contra mía, debido a que yo creía que lo que se enseñaba en esa iglesia no edificaba para nada a la familia. Al contrario, la destruía, ya que el que toma el mando de las familias es el pastor con sus falsas doctrinas. Cobran el diezmo, primicias, ofrendas, siembras para progresar, pro templo, pro templo para ampliar. Obligan a la congregación a vender productos para la iglesia. Tienen ventas en la misma puerta del templo.

A mi esposa la tenían casi todo el tiempo de cada semana ocupada como coordinadora de talleres, instructora, anciana, ministerio de mujeres, de sanación, etcétera. Todo esto la hizo dejar su principal responsabilidad que es la de su familia, y cuando la enfrenté, la invité a ir ante el pastor para que nos ayudara, creyendo yo que la culpable era ella. Pero, en realidad, fue cuando me di cuenta que el culpable era el pastorcito mentiroso que la tenia alienada, imponiéndola "constreñimiento de conciencia", porque cuando le expuse que ella pasaba la mayor parte del tiempo en la iglesia él me contestó que eso estaba bien y tenía yo que aceptarlo ya que eso es lo que quería Dios que se hiciera: dejar todo por la iglesia.

Cuando le comenté que el diezmo ya no era para nuestra Era, entonces se ofendió, diciendo que él mismo diezmaba y que aquel que no le diezme está robando a Dios, al igual que las otras exigencias que les exigía a los feligreses.

En total, cuando vi que esta iglesia es la causante de la derrota de mi hogar me dediqué a separar a mi familia de las garras de este anticristo disfrazado de oveja mansa.

Atentamente, A. F.

Comentarios nuestros

Por entender que su causa es justa, complacemos al Sr. A. F. en cuanto a su deseo de hacer públicas las prácticas de la iglesia que él denuncia.

“…el que toma el mando de las familias es el pastor…” “…me di cuenta que el culpable era el pastorcito mentiroso que la tenia alienada, imponiéndola ‘constreñimiento de conciencia’…” En escritos tales como El todopoderoso pastor pentecostal y En Puerto Rico, temor al pastor hemos enfocado el poder autocrático del pastor pentecostal medio. Lo suele utilizar de mil maneras psicológicas aun para manipular matrimonios y hogares. www.editoriallapaz.org/pentecostales_pastor_todopoderoso.htm  www.editoriallapaz.org/pentecostalismo_temor_al_pastor_Puerto_Rico.htm

También se vale de “constreñimiento de conciencia” para sujetar a las almas bajo su dominio a su voluntad egoísta, caprichosa o mal intencionada, aunque encubra astutamente sus motivaciones verdaderas con lisonjas y textos bíblicos.

“…eso es lo que quería Dios que se hiciera: dejar todo por la iglesia”, dice el pastor. Bien que deberíamos buscar “primero el reino de Dios y su justicia”, esto no significa que la esposa debiera abandonar, para los efectos, a su esposo e hijos, pasando casi todo el tiempo en la iglesia. Ni siquiera son bíblicos todos aquellos “ministerios” asignados por el pastorcito a la esposa de A. F. Tampoco ha ordenado Dios para su iglesia un horario de actividades que obligue a la feligresía a estar ocupada día y noche, los siete días de la semana, en ellas. Aquello de que la iglesia en Jerusalén se reuniera “cada día en el templo” (Hechos 2:46) no asienta precedente para la iglesia en todo lugar y en todo tiempo, afirmación que sostenemos en estudios tales como Historia de la primera iglesia de Cristo, la que fue establecida en Jerusalén, en Pentecostés del año 30 d. C. Revelación progresiva de enseñanzas inspiradas. www.editoriallapaz.org/iglesia_Jerusalén_Pentecostes_32.htm Específicamente, y como mínimo, cada congregación debería reunirse “el primer día de la semana” (Hechos 20:7) (1 Corintios 16:1-3). Cualquier otro horario sería, pues, opcional, a discreción de siervos sabios del Señor que tomaran en cuenta circunstancias importantes, tales como obligaciones familiares, de trabajos, distancias, etcétera.

Amado lector, Dios no es un rompe matrimonios, un rompe hogares. Diciendo Jesucristo que busquemos “primero el reino de Dios y su justicia” (Mateo 6:33), ciertamente no estaba insinuando siquiera que la esposa descuidara al marido y el hogar, o que el esposo dejara de cumplir su rol en el matrimonio y la familia, dedicando tanto tiempo “a la iglesia” que sufriera estragos peligrosos su relación familiar. Lo que se quiere decir, a mi entender, es que aun en el matrimonio y el hogar deberían imperar normas y metas espirituales, pero no de forma tal que hicieran desmoronarse el matrimonio y el hogar, lo cual, aconteciéndose, sería una violación crasa de reglamentos del Reino de Dios sobre preservar el matrimonio y el hogar. “…dejar todo por la iglesia.” ¿Por cuál iglesia? Claro, por la del pastor. Qué la del pastor sea una iglesia conforme al diseño y designio de Dios es otro medio peso.

¿Derrotando matrimonios y hogares? Nos consta que esto mismo es lo que hacen no pocos pastores, no solo en Cartagena sino a través del mundo. Casos sonados hay, como el de Rodolfo Font, pero muchísimos también de personajes religiosos de menos renombre, tanto de pastores como de pastoras. Muchos, por sus intrigas sexuales, fornicaciones y adulterios. Otros, por desestabilizar matrimonios y hogares al exigir diezmos, obligar a mercaderías incesantes o imponer horarios que acaben, prácticamente, con la vida hogareña.

En el país donde reside este servidor, está muy de moda la práctica de montar pastores iglesias identificadas como “Iglesia Restaurando a la Familia”, “Iglesia Rescatando al Hogar”, o alguna variación de la idea. Por noble que suene un nombre de esta categoría, lo tengo por anzuelo ingeniosamente elaborado para pescar almas, las que serán sometidas luego a la doctrina del pastor, la que, casi sin excepción, incluye diezmar, mercadear lo religioso, hablar lenguas jerigonzas, alabar desordenadamente, etcétera. Huelga decir que no se encuentra en el Nuevo Testamento ninguna iglesia llamada “Restaurando a la Familia”, o algo parecido. Añado que “restaurar familias” no se define por Dios como el propósito primordial de su iglesia sino más bien proclamar el evangelio puro a toda criatura. Al obedecer almas sinceras este evangelio, motivadas espiritualmente, y no social o materialmente, estas proceden a implantar en sus familias las sanas normas y prácticas que resultan en la restauración a salud de matrimonios u hogares enfermos. Así que, ¡mucho ojo a estos pastores e iglesias cuyo enfoque principal es “la familia”, a no ser que perjudiquen o destruyan la suya! Si bien no por medio de consejos o entremetimientos faltos de sabiduría espiritual, pues, posiblemente por esclavizar a leyes del Antiguo Testamento tales como las del diezmo, leyes que fueron abolidas en la cruz de Cristo. Numerosos estudios sobre diezmos y la abolición de la antigua ley de Moisés se hallan en www.editoriallapaz.org/diezmos_compilacion.htm y www.editoriallapaz.org/leyes_compilacion2.htm.

Respetado esposo, seguidor de Cristo, Dios ha hecho a usted “cabeza” de su esposa y del hogar. Se supone que usted guíe a su familia espiritualmente, guiado usted en primera instancia por el Señor, no delegando a ningún pastor o pastora responsabilidades que corresponden a usted. Actuar, pues, “varonilmente” (1 Corintios 16:13), en el ámbito espiritual se tiene como su deber sagrado, siempre con amor y mansedumbre. Esto incluye proteger a sus seres queridos de pastores atrevidos que se arroguen potestad sobre su hogar. Abdicar el esposo su rol espiritual en el hogar, delegándoselo a la esposa, ha de catalogarse entre los errores más grandes que impactan para mal a gran parte de los hogares del tiempo presente.

 

¿Quiere conocer a la iglesia tal cual concebida por Dios el Padre y establecida por su Hijo Jesucristo? Permítanos recomendarle www.iglesia-de-cristo.com.

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