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Contenido completo de esta serie.
 

“Vida en el cuerpo de Cristo”

Por Jerry Humphries, evangelista

Lección 12

“Fortaleciendo y madurando a cristianos nuevos”

Introducción

Las instrucciones de Jesús acerca del evangelismo del mundo, comúnmente llamadas la “Gran Comisión”, incluyen enseñar a los que se hacen sus discípulos todo lo que él ha mandado (Mateo 28:19-20). Un porcentaje alarmante de los que son bautizados en muchas congregaciones nunca son fieles o dimiten prontamente después de ser bautizados. Hay quienes se apresuran a racionalizar, diciendo que “los tales nunca se convirtieron de verdad”. Sin duda, este es el caso de algunos. Sin embargo, sucede con demasiada frecuencia que los recién convertidos no reciben la ayuda que les hace falta para sobrevivir la poderosa influencia de Satanás. Los cristianos nuevos tienden a ser mucho más débiles en la fe, más vulnerables a tentaciones y más susceptibles al engaño que los cristianos maduros y experimentados.

Son cruciales las primeras semanas y meses después de convertirse. Las impresiones formadas durante esta etapa determinan, en gran medida, el derrotero futuro de la vida del nuevo cristiano. El cristiano que está comenzando la nueva vida en Cristo necesita ayuda, urgentemente, a fin de poder comenzar correctamente.

I.  Objetivos para cristianos nuevos.

A menudo, los objetivos o metas de congregaciones para cristianos nuevos son demasiado limitados. En las que hacen un esfuerzo formal de ayudar a cristianos nuevos, la meta suele ser motivarlos a ser fieles en áreas tales como asistir a los servicios de la iglesia, ser moralmente rectos y evitar enredarse en falsas doctrinas. Por importantes que sean estos factores, no son suficientes.

La meta más importante de cada cristiano es llegar a ser como Jesucristo hasta el máximo posible (Romanos 8:29; Éfeso 4:15; 2 Pedro 3:18). La comisión de Jesús es hacer discípulos (Mateo 28:19). Un discípulo verdadero no es solo un aprendiz; también imita a su maestro tan exactamente como posible. Si somos fieles a la enseñanza del Nuevo Testamento, asistir a cristianos nuevos a aprender los atributos de Jesús y ser como él tendrá alta prioridad para nosotros.

II.  Lo que necesitan los cristianos nuevos.

Su necesidad inicial más fuerte es tener amigos en la congregación. Esto se trata detalladamente en la Lección 11 de esta serie.

Necesitan instrucción sobre las cosas básicas del vivir cristiano, incluso la lectura y el estudio de la Biblia, la oración, la participación en actividades espirituales, cómo confrontar al pecado, etcétera. El librito Su nueva vida en Cristo y la serie de bosquejos Estudios sobre el vivir cristiano, por el autor de estas lecciones, han sido útiles para no pocos cristianos.

Los recién nacidos en Cristo necesitan una cantidad grande de CTA (cuidado tierno y amoroso). Esto es tan importante para ellos como lo es para infantes humanos.

A los cristianos nuevos también les hace falta buenos modelos a seguir. El ejemplo de los que han perseverado en Cristo por mucho tiempo ejerce una influencia poderosa sobre ellos. Actitudes y conductas correctas no solo pueden inculcarse sino también son contagiosas (1 Corintios 11:1; 1 Timoteo 4:1; 1 Pedro 5:3). Ni siquiera el Maestro por excelencia intentó influenciar a la gente valiéndose solo de meras palabras (1 Pedro 2:21).

El comportamiento de Pablo hacia los cristianos en Tesalónica constituye un patrón para nosotros cuando de fortalecer y madurar a cristianos nuevos se trata (1 Tesalonicenses 2:1-12).

III.  Un programa organizado para miembros nuevos.

De contar su congregación con ancianos, a ellos les corresponde, primariamente, la responsabilidad de asegurar que se satisfagan las necesidades de los cristianos nuevos. Bien que puedan y aun deberían delegar a otros miembros responsabilidades asociadas con este ministerio, no pueden hacer todo su trabajo por poderes. A los ancianos les conviene recordarse a sí mismos constantemente el que su prioridad primordial es atender al bienestar espiritual de cristianos (Hechos 20:28; Hebreos 13:17; 1 Pedro 5:1-4).

Para coordinar tan importante obra, es necesario nombrar a una persona fiel y responsable que tenga amor por la gente.

También se debería preparar y guardar un record al día sobre cada miembro, incluyendo información pertinente tal como: trasfondo social, educativo, etcétera, datos familiares, notas sobre seguimientos hechos para fortalecer y madurar, adiestramiento, envolvimientos en ministerios, asistencia, etcétera.

Cumplir con las necesidades informacionales del cristiano nuevo puede lograrse de varias maneras. El método a emplearse lo determina la naturaleza de la información a impartirse.

1.  Asuntos doctrinales, al igual que los fundamentos del vivir cristiano, pueden cubrirse en reuniones de pequeños grupos, por ejemplo, una clase bíblica.

2.  Al tratarse de consejería en torno a problemas personales o de algunos aspectos de estudiar la Biblia y orar, lo mejor serían sesiones privadas, cara a cara.

3.  Enseñar cómo influenciar a otras personas con la meta de que sean añadidas a la iglesia, debería incluir acompañar a los que tienen experiencia en este tipo de ministerio.

4.  El autodidactismo mediante cursos por correspondencia, libros, casetes, discos compactos, videos, etcétera, es efectivo para el aprendizaje para algunos tipos de información.

Envolverse los ancianos (obispos) en la enseñanza de grupos o sesiones “cara a cara” es altamente beneficioso. Ellos necesitan conocer a los miembros nuevos y establecer buenas relaciones con ellos lo más pronto posible. Estas oportunidades se prestan para lograrlo.

Convendría a su congregación preparar un paquete de materiales a ser presentado a cada miembro nuevo. Su contenido podría incluir: un certificado de bautismo, literatura apropiada, un ejemplar del directorio de la feligresía, un listado de ministerios congregacionales, el presupuesto financiero, información sobre programas edificantes de televisión o radio, etcétera.

Hace falta algún sistema mediante el cual asegurar que cada cristiano nuevo reciba la especial atención de varios miembros de la congregación que se preocupen particularmente por él. Resultaría beneficioso aparejarlos con el miembro nuevo, hasta la medida máxima posible, en términos de edad, trasfondo, intereses personales, etcétera. Con todo, tener verdadero amor por la gente es el factor más importante.

IV.  Seguimiento personal para cristianos nuevos.

La definición de este tema: “Entrar en una relación de “tú a tú” con un cristiano nuevo, siendo el propósito específico el de ayudarle a crecer”. Este es el tipo de seguimiento más efectivo. También es el más descuidado, probablemente porque requiere mucho tiempo. A lo mejor, parezca demasiado lento a primera intención. Jesús empleó este método para adiestrar a sus doce apóstoles. Él pasó la mayor parte de su tiempo, durante su ministerio de tres años, con aquellos hombres. El resultado fue que se proclamó su mensaje a todo el mundo y la iglesia, en menos de cuarenta años, se hizo una fuerza poderosa.

Las siguientes directrices pueden ayudarnos a ser más efectivos en el ministerio de trabajar con cristianos nuevos:

1.  Preocuparse sinceramente por el cristiano nuevo, deseando ser su amigo.

2.  Orar fervientemente por el nuevo hermano o hermana.

3.  Centrar en Cristo su relación con el cristiano nuevo (1 Juan 1:3). Tener en común cosas materiales, tales como deportes, pasatiempos, trabajo o educación, resulta positivo, pero si estas cosas son la base principal de la relación será limitado el número de personas con quienes pudiera usted establecer relaciones.

4.  Centrar en Cristo su relación no significa pontificar o sermonear a la persona todo el tiempo. Mejor sería demostrarle que Cristo es quien controla la vida de usted. Estando juntos, procurar compartir algo espiritual, a la vez evitando aleccionar o pronunciar discursos.

5.  Asociarse informal y socialmente con el cristiano nuevo. En tales circunstancias, la persona tiende a ser, usualmente, más abierta acerca de problemas o dudas.

6.  Interesarse en aspectos de la vida del cristiano nuevo que no sean exclusivamente “espirituales”. Lo “espiritual”, lo “social” y lo “secular” no pueden ser segregados tanto como se piensa comúnmente. Los tres elementos se afectan mutuamente. Por ejemplo, si un cristiano tiene defectos de personalidad, conflictos hogareños, dificultades económicas o falta de higiene, será impactada su relación con otros cristianos, como también su vida espiritual en general.

7.  Ser flexible y paciente. Tener presente que está brindando ayuda a un recién nacido espiritual. “A todos me he hecho de todo”, dijo el apóstol Pablo (1 Corintios 9:20-22). Esforzarse para imitar a él. Ser bondadoso y amoroso tal cual un buen padre (1 Tesalonicenses 2:7, 11, 12).

8.  Ser transparente y honesto. Ser buen ejemplo, pero sin intentar dejar la impresión que sea usted perfecto o que sea un gigante espiritual. Qué su nuevo hermano o hermana se sienta confortable en su presencia ha de ser su empeño.

9.  Ser líder al igual que amigo. No sea mandón, sino más bien dispuesto a confrontar problemas cuando se presenten y reprender cuando sea necesario. Si esto lo hace de manera humilde y respetuosa, su amor genuino por la persona será demostrado (Apocalipsis 3:19; 2 Timoteo 4:2).

Conclusión

De acontecer en cualquier lugar que un porcentaje alto de los infantes muriera poco después de nacer, la gente estaría grandemente perturbada. Todavía más serio es la alta tasa de mortandad de cristianos nuevos. También es trágico que un cristiano permanezca en comunión pero sin jamás convertirse en miembro fuerte y responsable del cuerpo de Cristo. La mayoría de las congregaciones necesitan, urgentemente, mejorar el seguimiento dado a miembros nuevos. Todos nosotros los cristianos deberíamos resolver personalmente hacer todo lo posible para ayudar a los nuevos en la congregación a comenzar correctamente su vida en Cristo.

Preguntas para reflexionar y discutir

1.  ¿Cuáles instrucciones dio Jesús referente al seguimiento para cristianos nuevos, según Mateo 28:19-20?

2.  ¿Se debería interpretarse como falta de conversión genuina el hecho de apartarse un cristiano pronto después de bautizarse? ¿Cuál otro factor pudiera ser la causa?

3.  ¿Por qué son tan cruciales las primeras semanas o meses después del bautismo?

4.  Identificar y discutir la meta u objetivo que tienen las congregaciones, típicamente, para cristianos nuevos. ¿Es suficiente para fortalecer y madurar al nuevo en la fe? ¿Por qué?

5.  ¿Cuál debería ser la meta más importante de todo cristiano?

6.  Anotar cuatro necesidades mencionadas en esta lección que tienen cristianos nuevos.

7.  Identificar y discutir las actitudes y el comportamiento del apóstol Pablo hacia los cristianos en Tesalónica, según 1 Tesalonicenses 2:1-12.

8.  ¿Quiénes son los que tienen la responsabilidad primordial para asegurar que se suplan las necesidades de cristianos nuevos? ¿Quiénes más son responsables?

9.  Identificar y discutir cuatro métodos, presentados en esta lección, para llenar las necesidades de cristianos nuevos.

10.  ¿Por qué es importante que ancianos (obispos) se envuelvan personalmente en la enseñanza y consejería de miembros nuevos?

11.  Definir “seguimiento personal”.

12.  ¿Cómo adiestró Jesús a los doce apóstoles? ¿Cuáles fueron los resultados?

13.  Discutir las directrices para seguimiento personal presentadas en esta lección.

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