El ARCO IRIS de DIOS

 


 

 

Bellísima maravilla de la naturaleza terrenal es el arco iris.

Hasta donde se sepa, esta gloriosa aparición transparente, reluciente y efímera, de configuración elegante y colores perfectamente combinados, no existe en el planeta Marte, ni en cualquier otro planeta del sistema solar, como tampoco en cualquier otro cuerpo del universo material.

¿Aprecias tú su hermosura y cualidades únicas?

“Un arco iris es un fenómeno óptico y meteorológico que consiste en la aparición en el cielo de un arco (en ocasiones, dos o más) de luz multicolor, originado por la descomposición de la luz solar en el espectro visible, la cual se produce por refracción, cuando los rayos del sol atraviesan pequeñas gotas de agua contenidas en la atmósfera terrestre. Es un arco compuesto de arcos concéntricos de colores, sin solución de continuidad entre ellos, con el rojo hacia la parte exterior y el violeta hacia el interior. A altitud suficiente, por ejemplo, cuando se viaja en avión, el arcoíris se puede observar en forma de círculo completo.” www.wikipedia.org/rainbow

En el huerto que “plantó Jehová Dios en Edén, al oriente”, no aparecía nunca ningún arco iris, porque Jehová Dios aún no había hecho llover sobre la tierra…  sino que subía de la tierra un vapor, el cual regaba toda la faz de la tierra” (Génesis 2:4-8)  

Por cierto, nunca vieron ningún arco iris ni Adán, Eva, Caín, Abel, Enoc, o Matusalén, ni cualquier otro ser humano que habitara el planeta Tierra durante toda la época antediluviana.

Los primeros seres humanos que vieran un arco iris eran Noé, su esposa, sus tres hijas y sus tres yernos.

Estos ocho eran los únicos sobrevivientes del Gran Diluvio (1 Pedro 3:18-21). A estos ocho Jehová Dios dice:

“He aquí que yo establezco mi pacto con vosotros, y con vuestros descendientes después de vosotros… No exterminaré ya más toda carne con aguas de diluvio, ni habrá más diluvio para destruir la tierra.

“Esta es la señal del pacto que yo establezco entre mí y vosotros y todo ser viviente que está con vosotros, por siglos perpetuos. Mi arco he puesto en las nubes, el cual será por señal del pacto entre mí y la tierra.

“Y sucederá que cuando haga venir nubes sobre la tierra, se dejará ver entonces mi arco en las nubes.

“Y me acordaré del pacto mío, que hay entre mí y vosotros y todo ser viviente de toda carne; y no habrá más diluvio de aguas para destruir toda carne.

“Estará el arco en las nubes, y lo veré, y me acordaré del pacto perpetuo entre Dios y todo ser viviente, con toda carne que hay sobre la tierra.” Génesis 9:9-17

“Mientras la tierra permanezca, no cesarán la sementera y la siega, el frío y el calor, el verano y el invierno, y el día y la noche.” Génesis 7:22

De manera que, amigo lector, amiga, el arco iris es, efectivamente, una nueva creación que aparece largos siglos después de los seis días de creación registrada en Génesis 1.

Una nueva creación del propio Jehová Dios. “Mi arco” dice él, una y otra vez. Así que, él es, definitivamente, el Dios del Arco Iris. Él es su Creador.

Y lo ve, dondequiera que aparezca en la tierra. “Estará el arco en las nubes, y lo veré…”

Explica que el arco iris es una “señal en las nubes”. ¿Señal de qué cosa?

Del “pacto” que Dios hace con toda la humanidad después del Gran Diluvio, aun con todos los animales y el mismo planeta Tierra.

“…con vosotros, y con vuestros descendientes después de vosotros.”

“…pacto entre mí y la tierra.”

¿Qué pacto?

“… no habrá más diluvio de aguas para destruir toda carne.”

Esto no significa que no haya lluvias torrenciales e inundaciones en algunos lugares alrededor del globo terráqueo.

Significa sí que no habrá ningún otro diluvio global como en el tiempo de Noé y su familia.

El “pacto” del Señor Dios con nosotros también incluye la solemne promesa divina de continuarse la siembra y la siega, el frío y el calor, las sazones y el día y la noche, “mientras permanezca la tierra”.

Este tremendísimo “pacto” entre el Creador y su creación terrenal asegura un grado alto de estabilidad climatológica, y, por ende, un suministro bastante seguro de alimentos, no solo para los humanos sino para todos los demás seres vivos sobre el planeta.

Y, con raras excepciones por tiempos limitados, el “pacto” es, globalmente, sin hacer acepción de personas.

De ahí que Dios “hace salir su sol sobre malos y buenos, y hace llover sobre justos e injustos(Mateo 5:45).

¿Lo has pensado? ¿Estás consciente de ello? ¿O acaso recibas tantas bendiciones como si fueran tu derecho innato incuestionable e incondicional? En realidad, no contando tú con semejante derecho.

No te dejes engañar por tu presunto derecho. Ni por la continuación, en general, de la estabilidad climatológica y el suministro suficiente de comestibles.

Ciertamente, el “pacto” del arco iris que Dios hace con nosotros los humanos es que nuestros entornos naturales seguirán siendo más o menos normales “mientras permanezca la tierra”.

El detalle crucial que no deberíamos pasar por alto es que esta mismita frase “mientras permanezca la tierra” implica, certeramente, el fin futuro de la tierra en algún momento.

No, por cierto, mediante otro futuro diluvio global, mas, sin embargo, el fin definitivo comoquiera. Este se revela, con lujo de parámetros, largos siglos después del día del “pacto” con Noé y sus descendientes, a través de revelaciones en el “nuevo pacto” de Cristo (las visiones de Apocalipsis, 2 Pedro 3:1-18, 2 Corintios 4:18, 1 Tesalonicenses 4:13-18; 5:1-7, etcétera).

Ni contraviene esta proyección la frase “por siglos perpetuos” en Génesis 9:12. Pues, “perpetuo” no siempre significa exclusivamente “eterno”, “sempiterno” o “sin fin jamás”. El contexto determina su significado, el cual también puede ser: “hasta el tiempo determinado”.

Considera la frase: como estatuto perpetuo de los hijos de Israel por sus generaciones (Éxodo 27:20-21). Refiriéndose a directrices para las lámparas del tabernáculo-templo terrenal.

Cualificando estatuto perpetuo la cláusula “de los hijos de Israel por sus generaciones.

Caducándose el pacto entre Dios e Israel al morir Cristo en la cruz y entrando en vigor el “nuevo pacto” del Cristo resucitado.

Quedándose sin efecto el estatuto perpetuo sobre las lámparas del tabernáculo-templo, el cual fue destruido en 70 d. C.

Hebreos 9:1-11; 7:12; 8:8-13; 2 Corintios 3:6-17 y muchos otros textos parecidos.

Además, los distintos significados de “perpetuo” según tres diccionarios en https://es.thefreedictionary.com/perpetuo.

Amiga, amigo, la relativa NORMALIDAD de nuestros entornos físicos-materiales resulta ser, precisamente, una circunstancia que contribuye fuertemente al gran engaño que viven los burladores de actualidad que “ignoran voluntariamente” el origen verdadero del planeta Tierra, el Gran Diluvio y el “pacto” del “arco iris”.

Mofándose de la prometida Segunda Venida de Jesucristo y profecías sobre el fin del mundo, dicen:

“Porque desde el día en que los padres durmieron, todas las cosas permanecen así como desde el principio de la creación”. (2 Pedro 3:4).

Eso simplemente no fue así, siendo el Gran Diluvio la evidencia más contundente. Pero, quiero enfatizar el elemento de NORMALIDAD resaltada en su expresión “todas las cosas permanecen así”. Esa fue su percepción de “todas las cosas”.

 

 

 

 

 

 

 

Esta misma NORMALIDAD seguirá hasta el último día del tiempo y la Segunda Venida de Cristo.

Circunstancia que frustra a los profetas y pastores sensacionalistas de hoy que ven en cada terremoto, pandemia o conflicto social-moral-político-bélico “señal segura del retorno de Cristo para tal fecha”.

Circunstancia que despista y adormece espiritualmente a los sensuales y materialistas seculares irreligiosos que malinterpretan la NORMALIDAD.

“Como en los días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dando en casamiento, hasta el día en que Noé entró en el arca, y no entendieron hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos, así será también la venida del Hijo del Hombre.” (Mateo 24:38-39)

NORMALIDAD antes del Gran Diluvio.

Y NORMALIDAD antes de “la venida del Hijo del Hombre”.

Amiga, amigo, ¿te das cuenta? Pues, por favor, no te dejes engañar por la NORMALIDAD de las cosas.

Cuando el Señor Dios Creador ve, desde su trono celestial, un arco iris en la tierra, no solo aprecia su exquisita belleza única sino también ve una “señal”, la “señal” de su “pacto” global sí, mas también de su “pacto” muy personal conmigo, contigo.

Cuando tú ves un arco iris, ¿qué ves? ¿Qué exclamas? ¿Qué piensas?

¿Acaso sea el arco iris para tí tan solo una curiosidad bonita?

¿No lo ves como una de las obras fantásticas que evidencian la existencia de una Inteligencia increíblemente poderosa, capaz de no solo concebir sino también de hacer realidad una aparición física de tan grandes dimensiones y colores llamativos? (Romanos 1:18-20; Salmo 19)

Repitiéndose la misma, alrededor del globo, día tras día, año tras año, dondequiera que se den las condiciones climatológicas y atmosféricas necesarias.

Tus padres, ¿nunca te enseñarían el origen y el significado del arco iris por tampoco contar ellos mismos con tan valiosa información?

Habiendo llegado tú hasta aquí en este artículo, ya estás equipada, equipado, se supone, para instruir a los tuyos sobre tan precioso tema.

Did you know that the 'Gay-Pride' Flag Actually Mocks God? See How ...Tomar la comunidad LGBTQ el arco iris como símbolo de su movimiento a mi me parece, personalmente, como un acto muy atrevido, pues el arco iris es de Dios, y él, a través de sus profetas y apóstoles, se ha declarado muy en contra de conductas y relaciones no naturales.

Sin lugar los argumentos de algunos LGBTQ al efecto de que el Padre Dios y su Hijo Jesucristo aprueben, tácitamente, la inclusión en su Reino espiritual de santidad a personas que profesan fe en ellos, pero que predican y practican lo innatural.

Romanos 1:18-32 y 1 Corintios 6:9-11 demuestran todo lo contrario.

No me sorprendería en nada que la gran mayoría de la los muchos millones que componen la comunidad LGBTQ global desconociera totalmente el origen del arco iris, su signficado como señal del pacto hecho por Dios con la humanidad, su importancia para él a través de los tiempos, incluso, su manifestación en los lugares celestiales de Dios.

Pues, en general, no son gente de Dios, ni de la Biblia, ni de la iglesia fundada por Cristo.

Tan importante es el arco iris para Dios que se refleja en el resplandor alrededor de él, según la visión que vio el profeta Ezequiel en el siglo VI antes de Cristo.

“Como parece el arco iris que está en las nubes el día que llueve, así era el parecer del resplandor alrededor. Esta fue la visión de la semejanza de la gloria de Jehová.” (Ezequiel 1:28)

Su importancia para Dios se pone de relieve de nuevo en la visión del trono celestial, la que recibió el apóstol Juan en el año 95 d. C.

“Y el aspecto del que estaba sentado era semejante a piedra de jaspe y de cornalina; y había alrededor del trono un arco iris, semejante en aspecto a la esmeralda.” Apocalipsis 4:3

Y de nuevo en la visión del “ángel fuerte”.

“Vi descender del cielo a otro ángel fuerte, envuelto en una nube, con el arco iris sobre su cabeza; y su rostro era como el sol, y sus pies como columnas de fuego.” Apocalipsis 10:1

¿Cuán importante es el arco iris para ti? ¿Para mí?

¿Tendremos la inmensa bendición de verlo alrededor del trono que ocupa Dios en el cielo?

Solo aquel que cree en Dios y Cristo, se arrepiente de sus pecados, confiesa públicamente fe en ellos y se sumerge (se bautiza) en agua “para perdón de los pecados”, perseverando luego en santidad hasta el fin de sus días, podrá disfrutar tan gloriosa bendición, juntamente con infinidad de otras reservadas en el cielo para los justos y obedientes.

Marcos 16:15-16; Mateo 28:18-20; Hechos 2:36-47; 8:26-40; Romanos 6:3-7; Apocalipsis 2:10, los capítulos 21 y 22 completos; Hebreos 12:22-23, y muchísimos textos más de la misma categoría.

 

El arco iris en la epopeya de Gilgamesh,
la mitología griega y la nórdica

 

El arco iris en la epopeya de Gilgamesh 

Otra antigua representación del arcoíris se da en la epopeya de Gilgamesh, donde el arcoíris es el «collar pedrería de la gran madre Ishtar» que ella levanta hacia el cielo como una promesa de que «nunca olvidará estos días de la gran inundación» que destruyó a sus hijos.

“Entonces llegó Ishtar. Levantó el collar de grandes joyas que su padre, Anu, había creado para complacerla y dijo: los dioses celestiales, tan bien como este collar de pedrería cuelga sobre mi cuello, nunca olvidaré estos días de la gran inundación. Deje que todos los dioses, excepto Enlil, vengan a la oferta. Enlil puede no venir, porque sin razón trajo la inundación que destruyó mi pueblo.”

 

El arco iris en la mitología griega

“Para los griegos el arcoíris era una diosa mensajera entre el cielo y la tierra llamada Iris, hija de Taumante y la oceánide Electra.”

 

El arco iris en la mitología nórdica

“Para los nórdicos, el arcoíris o «Bifröst» es un puente que une Midgard y Asgard. Este es custodiado por el dios Heimdall.”

 

Esta información sobre el arco iris en la epopeya de Gilgamesh y las mitologías se halla en: https://es.wikipedia.org/wiki/Arco%C3%ADris

 


 

La normalidad engañosa. Del Edén hasta el Gran Diluvio.

 

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