Un tema delicado y conflictivo. Ojalá
tengamos la disciplina, fuerza de voluntad
y sabiduría para analizarlo desapasionadamente.

 

La nueva generación y la nueva cultura
de: “No importa
cómo se identifique
el ser humano sexualmente
.
No tiene relevancia.
¿A quién le importa?”

El “Movimiento de Género Variable”

La cultura de “No es importante”

“Filmes Sucios” 

ENGLISH

 

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¿Acaso seas tú de la nueva Generación Milenaria de:
“No importa cómo se identifique el ser humano sexualmente.
No tiene relevancia.
¿A quién le importa”
?

¿De la cultura de “No importa”?

 

 El siguiente párrafo fue publicado en Yahoo.com

“Cate Blanchett, actriz, en una entrevista que le hizo la revista Variety, respondió a una pregunta sobre su identidad sexual, diciendo: ‘En 2015, el punto debe ser: ¿A quién le importa?Alex Hawgood, autor del artículo, comentó: ‘…un sentimiento perfecto para el momento de hoy’.” https://www.yahoo.com/entertainment/s/cate-blanchett-denies-saying-she-104700980.html?fr=sycsrp_catchall

Cate Blanchett hizo el papel de una lesbiana en la película “Carol”, la que ha recibido 275 nominaciones por industrias y críticos y más de 70 premios y honores. https://en.wikipedia.org/wiki/Carol_(film) La actriz Blanchett niega haber tenido relaciones sexuales con otras mujeres. Sin embargo, aceptar ella el rol de lesbiana en la película parecería significar seguramente su aprobación de tal identidad sexual, confirmándolo su respuesta ‘En 2015, el punto debe ser: ¿A quién le importa?

Pues, ¿qué actor o actriz podría aceptar y representar, razonable y concienzudamente, a la persona cuya identidad sexual, estilo de vida, forma de expresarse verbalmente y acciones se los opone fundamental y vigorosamente?  “En mi mente, corazón, y espíritu, rechazo fuertemente el lenguaje profano, vulgar, y erótico, la promiscuidad sexual, el adulterio, el libertinaje, los vicios de estupefacientes y alcohol, la pornografía, desnudarse públicamente, y relaciones sexuales innaturales. Mas, sin embargo, ya que he escogido actuar como mi profesión y tengo el talento necesario para alcanzar el éxito, puedo hacer todas esas cosas en teatros y filmes sin escrúpulo alguno, sentirme personalmente culpable, o implicar mi aprobación de ellas de modo alguno. Y no me preocupa que mi cónyuge e hijos me observen hacerlo, pues ellos saben que ese personaje que represente, cual sea, yo no lo soy en realidad.”

¿Será eso así en realidad? A mí me huele de hipocresía plenamente florecida. Perdone mi franqueza. Un estado de ser y vivir que pudiera ser alabado solo en los contornos de ficción y fantasía de las artes de entretenimiento. Mi parecer sería que tendrías que rechazar roles incompatibles con tus ideales y criterio moral u optar por una profesión u ocupación diferente que no los socavara.

Mas, ¿cuáles serían mis credenciales para desafiar a las incontables personas inteligentes, talentosas y sabias que mantienen funcionando a todo vapor las industrias monstruosas de entretenimiento para saciar la demanda de los cientos de miles alrededor del globo terráqueo cuyas vidas están conectadas poderosamente al entretenimiento? De todos modos, podemos ver todo cuanto nos brinden, incluso lo más depravado y violento, sin aprobarlo y sin que nos impacte negativamente. Mas, ¿es eso así de verdad? ¿O somos la mayoría de nosotros unos hipócritas también? Incluidos predicadores y sacerdotes.

“En 2007, la revista Time nombró a Blanchett como una de las cien personas más influyentes del mundo y ella figuró en la lista de las 100 celebridades [más importantes] de Forbes.” Una lista muy larga de los premios, medallas, nominaciones y doctorados “honoris causa” ella ha recibido, más los puestos que ha ocupado, se halla en https://en.wikipedia.org/wiki/Cate_Blanchett

 El “POR QUÉ” de tanta admiración a través del mundo por, e influencia de, una persona de su profesión de “actriz” sería tema meritorio de análisis serio y objetivo. Desde luego, ella no sería el blanco de tanta admiración ni tendría tal impacto si la gente no viera sus filmes, actuaciones teatrales, etcétera.

Cate Blanchett y su esposo el dramaturgo Andrew Upton fundaron una empresa que produce obras cinematográficas y televisivas, llamándola, en inglés, “DIRTY FILMS”, traducido, “PELÍCULAS SUCIAS”. Respecto a visión, lo saludable, y cualidades positivas de toda categoría que edifiquen, ¿qué más decir? “¡SUCIAS!” Sanas, no. Que inspiren y eleven moral, social, mental y espiritualmente, ¡negativo! Más bien, “¡SUCIAS!” https://variety.com/2020/tv/news/cate-blanchetts-dirty-films-sets-first-look-tv-deal-at-fx-1234703233/

Entre los “Filmes Sucios” producidos por la empresa se encuentra “CAROL”. Estrenado en 2015, la película recaudó sobre $42 millones de dólares contra un costo de $11 millones. Una obra cinematográfica acerca de dos mujeres que se enamoran y terminan formando una relación lesbiana. Se informó que fue “el filme con mejores evaluaciones del año 2015”. ¿Por quiénes “evaluado”? Un filme que promueve el lesbianismo. Gran número de los ciudadanos del mundo pagaron sobre $42 millones de dólares para verlo. ¿Son, ahora, mejores ciudadanos del mundo por haberlo visto? ¿Más estables, contribuyendo más y mejor al bien y al progreso en general de la raza humana? Cate Blanchett hizo el papel de la mujer Carol. https://en.wikipedia.org/wiki/Carol_(film)

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Izquierda. La muy famosa, altamente aclamada, y tremendamente influyente Cate Blanchett.

Algunas de las mujeres de “No importa su identidad sexual o de género” están en la vanguardia del Movimiento Género Variable. Por ejemplo, las “estrellas” en la primera fotografía que se identifican como bisexuales.   https://www.etonline.com/gallery/169030_celebrity_couples_pda/rihanna-and-aap-rocky-83645

“¿A quién le importa?” pregunta la actriz Cate Blanchett, secundándola sus simpatizantes que comparten la mismita opinión. Dando a entender claramente que ellos, incluso Alex Hawgood, respaldan el “Movimiento Género Variable”,no importándoles cómo se identifique cada ser humano sexualmente. Ni siquiera importando su inequívoca identidad sexual biológica natural.

Efectivamente, los integrantes de la “Generación No Me Importa” fomentan agresivamente una “Cultura Mundial de No Importa”, cuya visión para la humanidad abarca mucho más que sexo y género. Las banderas y pancartas de esta cultura despliegan sus lemas, creencias, filosofías, estilos de vida, visiones para la humanidad, etcétera.

No importan…

El origen de los seres humanos, que si de pura casualidad, del linaje de los grandes simios tales como el chimpancé, como creación por extraterrestres, como seres engendrados por dioses y diosas, o por cualesquiera fuerzas y efluvios que hubiese.

La identidad sexual física natural de cada ser humano nacido de mujer no importa en el contexto de decidir uno cuál género quisiera ser. “De mujer”, pues aún no nace naturalmente de varón humano ningún ser humano.

Los códigos morales son puramente electivos en el contexto personal y pueden incluir: el uso recreacional de estupefacientes y alcohol aunque resulten en estados mentales-emotivos-físicos alterados, innaturales y peligrosos, aun fatales; en adicciones, borracheras y alcoholismo extremadamente debilitantes, nocivos, aun mortales. También, pornografía, desnudez pública, promiscuidad, fornicaciones y adulterios continuos, abortos por el motivo que sea, aun hasta la hora del alumbramiento, orgías de desplegos emocionales y físicos, entretenimientos depravados y sádicos, etcétera. “Si te agrada, si te produce placer, ¡hazlo! Es tu vida. A ninguna persona ajena le debería importar.”

No importa cuál estilo de vida el ser humano escoja.

No importan creencias ni prácticas religiosas. Por cierto, la filosofía del “NO IMPORTA CUÁL” ha impactado fuertemente a multitudes de religiosos de toda estirpe. Por ejemplo, predican y cantan…

“No importa a cuál iglesia vayas. Dame tu mano y mi hermano serás.”

“No importa la doctrina de la Biblia. Solo importa ser ‘Cristo céntrico’.”

Las cada vez más populares “Iglesias comunitarias” obedecen su existencia a esta percepción de “doctrina bíblica”, advirtiendo contra falsos evangelios, falsa doctrina, “doctrinas de demonios”, etcétera. 1 Timoteo 4:1-4, 8, 16; Tito 2:1; Hebreos 6:1; 2 Juan 1:9-11; Gálatas 1:6-10; 2 Timoteo 4:3-4, y muchos más. 

A person sitting on a rock looking at the ocean  Description automatically generated with medium confidenceA picture containing text, colorful, painted  Description automatically generated “Creer en Dios, Jesucristo o la Biblia no es la única opción si necesitas creer en algo. Puedes creer en Gaia, Karma, Yoga, Buda, la Madre Tierra, la Diosa Madre, Mahimata, Pachamama, la Madre Celestial, o cualquier otro ser que te caiga bien.”

Tampoco importa el pasado ni quizás tampoco el futuro, o muy poco. Solo “el momento de hoy”.

No es de dudarse que resulte altamente contagiosa para muchísima gente la actitud de “No importa. No tiene relevancia. ¿A quién le importa?” Agradando y deleitando especialmente a jóvenes y adultos jóvenes alrededor del globo terráqueo. Además, a un porcentaje notablemente más alto de los gremios artísticos que de la población en general. La actitud se manifiesta en expresiones tales como, parafraseando:

 

“Todo en la vida es relativo.”

“Cada persona tiene el derecho de formular y perseguir sus gustos personales, sin recriminaciones o penalidades algunas por terceras.”

“La tolerancia y la inclusión universales deberían ser las metas de la población global.”

“Ninguno debería señalar, reprochar, o sermonear a ninguna persona por su estilo de vida, cual sea, identidad sexual o de género, creencias religiosas o espirituales, cómo se vista o se exprese en público, etcétera.”

Hoy por hoy, un cuadro de afirmaciones común en las nuevas generaciones. Una filosofía popularísima de vida.

Identificándose entre sus frutos sociales-filosóficos-religiosos-espirituales el SECULARISMO DESNUDO y, además, para mucha gente, la INCREDULIDAD acomodaticia. 

A person sitting in a chair in a field  Description automatically generated with medium confidenceConfieso también haberme dejado contagiar, a veces, yo mismo, por esta filosofía tan llamativa. Particularmente cuando acosado por el rechazo prejuiciado de mi persona o de mis obras, alguna que otra difamación totalmente infundada, argumentos fatuos, agresivos desacuerdos, etcétera. Tal vez formulando para mis adentros unos pensamientos y sentimientos precedidos por esa expresión “¡No me importa!” Aunque nunca, con rarísimas excepciones, expresándolos audiblemente.

“¡No me importa que a ti no te importe!”

“¡No me importa que me escuches, o no me escuches!”

“No me importan tus pareceres, ideas, interpretaciones, consejos, aportaciones.”          

Para luego, arrepentirme de semejantes pensamientos. Porque, sinceramente, todas estas cuestiones que estamos tratando, ¡me importan sí!

¡Tú me importas sí! Y toda alma me importa. Y estos temas, pues, ¡me importan profundamente! Tanto que he sentido el fuerte deber de preparar escritos como este y compartirlos contigo. Pese a que no me lo agradezcas, a que me acuses de “entrometido”, a que me cueste no poco trabajo, a que no sea tema ni fácil ni grato sino controversial y duro. A lo cual bien pudiera yo responder que yo no originé la filosofía de “¿A quién le importa? A mi no importa”, tratándose de “identidad sexual, género variable” y demás temas parecidos de los humanos abecedarios.  

Si los seres humanos abecedarios guardaran para sí sus asuntos sexuales íntimos y privados, no publicándolos ante todo el mundo ni politizándolos, acciones que influyen a mentes inmaduras a imitarlos, incluso a las de niños pequeños, yo no estaría escribiendo ensayos como este. Mas, ya que hacen lo contrario y componen solo un porcentaje pequeño de la población en general, ¿cómo esperar ellos que la gran mayoría permaneciera torpe e indiferentemente callada mientras ellos promuevan ruidosa y beligerantemente los géneros innaturales en los que osan gloriarse públicamente. Si lo hacemos, también llegará para nosotros el día de rendir cuentas.

¿Por qué habría de importarme estos asuntos? Tú, ¿no quieres nada que ver conmigo? ¿No quieres ser “importante” para mí? ¿No quieres que me acerque a ti ni siquiera por Internet, llamando tu atención a filosofías de la vida y criterios morales que me preocupan hondamente? ¿Por qué lo hago, tratando de hacerlo con la debida mansedumbre, dulzura, y respeto?  ¿Por qué estoy hondamente preocupado?

¿Por qué? ¡Porque el Creador del universo, fantásticamente inteligente y poderoso, ha dado a entender que a Él le importan sí todos estos asuntos! Encargando a sus “hijos” humanos fieles en la Tierra que comuniquen a los demás seres humanos su designio divino para cada uno, invocando él su poder y autoridad de “Creador”.

Claro, comprendo que quizás ni siquiera creas tú en él, habiendo yo mismo en una época de mi vida cuestionado seriamente su existencia y la autoridad de la Biblia. Sin embargo, unas investigaciones más profundas y completas resultaron en una convicción y una fe personal fuertes e independientes de familia y maestros.

Así que, estimado lector, estimada lectora, precisamente, a mi convicción, fe, y esta “encomienda divina” se debe mi acercamiento a ti y mi trato de las “estrellas” y sus simpatizantes los que promueven públicamente movimientos tales como el del “Género Variable”. Pese a que te irriten esas dos palabras “encomienda divina” por no ser tu espíritu capaz de apreciar su significado. Porque me identifico sí, como también lo hacen más de un billón de personas vivas hoy, entre los “hijos de Dios”, ilusionado con no engañarme a mi mismo al respecto. Afortunadamente, derecho y libertad tengo de hacerlo, de la misma manera que las y los del “Género Variable”, y los demás humanos abecedarios, tienen el derecho y la libertad de identificarse social, sexual, filosófica y políticamente como quisieran. Y si tienen el derecho y la libertad de proclamar públicamente sus conceptos de sexualidad, estilos de vida, criterios morales, etcétera, influenciando así a multitudes de personas, también tengo yo derecho y libertad de proclamar públicamente, sin represalias o penalidades, conceptos, modelos y criterios contrarios.

¿Cómo saber yo que estos asuntos importan sí grandemente al Dios Creador? Porque la Biblia lo pone de relieve en muchos textos. (Ver una lista parcial al final de este artículo.)

¿Por qué hacer caso a la Biblia? Entre las razones principales: ¡por las muchas profecías ya cumplidas o cumpliéndose! Su cumplimiento cabal y detallado las convierte en evidencia que sostiene la validez y autoridad de la Biblia. (Gran número de estudios en http://www.editoriallapaz.org/profecias-fe-dudas-incredulidad-LISTA-COMPLETA.html y otras Páginas relevantes del mismo sitio de Internet.)

He aquí en las respuestas a las tres preguntas las razones por mi proceder. La motriz que me impela a decir que la filosofía de“No importa cómo se identifique el ser humano sexualmente. No tiene relevancia. ¿A quién le importa?”, aplicada a todos los temas anotados arriba, es fundamentalmente errada, desacertada, irresponsable, esencialmente hueca, egoísta por naturaleza, y dañina en extremo para todo ser humano en todos los aspectos de su existencia.

Porque, lógicamente, ninguna mujer, o grupo de mujeres, ningún “movimiento social-sexual compuesto de mujeres y varones”, ninguna corte, ninguna agencia del gobierno que sea, ningún político o cuerpo de políticos, están dotados inherentemente de la autoridad para emitir declaraciones sobre “lo que no importa” para mí y el resto de los seres humanos sobre la faz de este planeta Tierra. Adjudicándose unilateralmente el derecho y la autoridad de identificar “lo que no importa” y asentando directrices y parámetros al respecto. Aun fijando penalidades para quien rehúse acatarlos.

El único que tiene el derecho innato de identificar “lo que importa sí y lo que no importa” para nosotros la raza humana es el Ser Supremamente Inteligente que nos ideó y nos creó “a su imagen y semejanza”. “Varón y hembra los creó”, sin la más mínima indicación de otros géneros. Explicándolo todo con palabras sencillas y claras, con un tono amable y amoroso. Pues, él ama a todos los seres humanos, tiene buenas intenciones hacia nosotros, y quiere que todos ocupemos, después de esta vida terrenal, un nuevo mundo eterno y paradisíaco. Génesis 1:26-28; Hebreos 2:5; 2 Pedro 3:9-15; Apocalipsis 22:1-5, y muchos más.

Entonces, ¡qué atrevidas son estas mujeres jóvenes actrices, más las no tan jóvenes, que se aprovechan de sus foros públicos y su popularidad entre las masas de adoradoras y adoradores para contravenir abierta y desafiantemente las directrices y los parámetros asentados por el Ser Supremamente Inteligente por cuyo poder y voluntad respiran, se desenvuelven y son! También hablan, atan, desatan, hacen y deshacen como si fueran ellas mismas unas diosas poderosas y sabihondas, no porque Dios no pudiera dejarlas mudas en un santiamén sino porque permite a cada ser humano elegir su propio camino.

A propósito, Sr. Alex Hawgood, autor del artículo citado y de la cláusula …un sentimiento perfecto para el momento de hoy, tú que vives en tu “momento de hoy”, ¿qué potestad tienes para llamar “un sentimiento perfecto para el momento de hoy” lo que no es nada más sino tu pura opinión personal acerca de los asuntos bajo la lupa?

Por encima de ti y tu “momento de hoy” es el Ser Supremamente Inteligente Inmortal y, además, la eternidad que él gobierna, como lo hace con todos “los tiempos y las ocasiones”, pese a tus pareceres que, debido al contexto, clasificaría yo como “muy inmaduras”, formadas, analizo yo, por pasiones, fantasías, visiones y agendas tal vez predominantemente de índole sexual.

Obedece a todas estas consideraciones mi propia decisión de colocar a ti y las “estrellas” que respaldas entre los protagonistas de segundo rango que empujan a la humanidad y su habitación Tierra hacia un fin tristísimo al polo contrario del “mundo ideal, según ustedes, de libertinaje e inclusión incondicionada” que promueven. Sendo el “polo contrario” la perdición eterna.

Ojalá se den cuenta a tiempo, se arrepientan y se bauticen en agua para perdón de sus muchos pecados, alineando su pensar y actuar con los nobles designios del Creador para nosotros los seres humanos que él creó “a su imagen y semejanza”. Hechos 17:24-32; 2:37-47; 16:25-34; Romanos 6:3-7; y muchos más.

ENGLISH

 

¿Cómo saber yo que estos asuntos importan sí grandemente al Dios Creador?

Porque la Biblia lo pone de relieve en muchos textos.

“¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios. Y esto erais algunos; mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios.” 1 Corintios 6:9-11.

Otros textos relevantes: Romanos 1:18-32; Génesis 1:26-28. Los capítulos 18 y 19 de Génesis relatan la destrucción de Sodoma, Gomorra, y las demás ciudades de la planicie del río Jordán a causa de sus abominaciones sexuales. Numerosos textos tanto del Antiguo Testamento como del Nuevo citan aquel evento, destacándose Judas 1:7 por la similitud de su lenguaje con Romanos 1:18-32.

  

Algunos puntos de este artículo recogidos en una gráfica.

 


 

 

 


 

Lista de las gráficas y textos que componen esta serie sobre Los protagonistas que obran el cumplimiento de Apocalipsis

 

Profecías, Fe, Dudas e Incredulidad. LISTA de las doce imágenes con sus textos acompañantes.

 

Apocalipsis: Análisis de las profecías y visiones. Comentario cuya versión impresa ocupa mil cien páginas, tamaño carta.

 

 

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