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Guías para clases bíblicas en esta Web. Gran número.
 

Buenos ministros de Jesucristo 

Curso de capacitación espiritual para distintos ministerios

 
Las manecillas y los números de este reloj sobrepuesto a una imagen del hemisferio occidental indican las 11:55 a. m., justamente el pináculo de las horas altas del día, las que representan, desde las 10:00 a. m. hasta las 2:00 p. m., la etapa de la mediana edad en la vida y los ministerios del ministro del Señor, la que suele ser la más productiva.

Las manecillas y los números de este reloj sobrepuesto a una imagen del hemisferio occidental indican las 11:55 a. m., justamente el pináculo de las horas altas del día, las que representan, desde las 10:00 a. m. hasta las 2:00 p. m., la etapa de la mediana edad en la vida y los ministerios del ministro del Señor. Esta suele ser la más productiva.

 

TEMA

Cinco etapas en la vida y en los ministerios de los siervos de Dios

Parte 2

 

La Segunda Etapa en la vida y los ministerios de siervos de Dios abarca desde los treinta y cinco hasta los cincuenta y cinco años de edad. Utilidad potencial. 'Demonios' que asechan durante esta etapa. Muchas gráficas, figuras retóricas y aplicaciones prácticas. Integra el curso de capacitación ministerial Buenos ministros de Jesucristo.

La Segunda Etapa: desde los treinta y cinco años de edad hasta los cincuenta y cinco.

I.  Introducción

A.  Salutación. Amados en el Señor, por la gracia de Dios, se nos concede el privilegio de presentar la segunda parte del tema “Cinco etapas en la vida y los ministerios de los siervos de Dios”.

B.  En esta ocasión, examinamos "La Segunda Etapa” de las “Cinco”. Esta cubre: “Desde los treinta y cinco años de edad hasta los cincuenta y cinco".

1.  En el especial y único “Reloj de la vida” que está marcando el tiempo de las “Cinco etapas” para nosotros, las manecillas indican: “Desde las 10:00 de la mañana hasta las 2:00 de la tarde”. Cada “hora” de estas cuatro representa cinco años de vida y de ministerio. Cuatro horas equivalentes, pues, a veinte años. Dos décadas. Siete mil, tres cientos días. Ciento setenta y cinco mil, doscientas horas.

a)  Estas son las "horas altas" de nuestro “Reloj”, subiendo las manecillas, segundo por segundo, minuto por minuto, hasta llegar a su punto más alto, a saber, las 12:00 p. m., luego comenzando a bajar, al mismo paso preciso e invariable, hasta inclinarse treinta grados de su apogeo máximo, señalando así las 2:00 de la tarde.

b)  Paralelamente, en la esfera natural, durante las horas desde las 10:00 de la mañana hasta las 2:00 de la tarde, resplandece el Sol, suponiendo despejados los cielos, en todo su fulgor meridiano. Entonces, el calor solar, ya fuerte ya templado, se hace sentir en sembrados, pastos y bosques, acelerando el crecimiento de hierbas, plantas y árboles de toda suerte. Exceptuándose, desde luego, las áreas polares o montañosas de frío perenne.

2.  ¿Cuántos de los presentes están viviendo esta época de su vida productiva?

 

Ministros competentes del Nuevo Testamento evangelizan en distintos países del hemisferio occidental.    Esta familia se ha dedicado a llevar el evangelio puro del Señor a distintos países.
Ministros competentes de Cristo evangelizan en Centro y Sur América.

II.  La etapa más productiva. Para la mayoría de los varones y las damas que sirven al Señor, esta Segunda Etapa resulta ser la más fructífera de su vida espiritual en la tierra.

A.  De haber aprovechado bien la Primera Etapa, habiendo derrotado a todos los “demonios” y triunfado sobre las pruebas particulares de referida Etapa, el buen siervo de Dios llega a los treinta y cinco años de edad con una preparación espiritual formidable.

1.  Ha forjado en su ser interior un carácter íntegro, balanceado, sano y recio en el Señor.

2.  El tal siervo acostumbra ser de espíritu valiente, positivo, dinámico y de gran empuje. A la vez, templado y práctico, atributos que resultan en la inversión sabia de su tiempo, talentos y demás recursos en obras sólidas que rinden frutos tangibles, valiosos y duraderos, los que se pueden cotejar y cuantificar mediante cualquier análisis objetivo.

3.  Ha adquirido mucho conocimiento, no solo de la Biblia sino de otras religiones o filosofías que compiten con el cristianismo verdadero. También de la naturaleza del ser humano, de cómo iniciar y llevar a cabo obras eficaces, de cómo organizar y promover proyectos, aun congregaciones, y de cómo motivar o delegar.

4.  Además, el tal obrero ha tomado muchísimas clases en una de las mejores escuelas, a saber, "La gran Escuela de Experiencias".

a)  Ya no es aprendiz, aunque seguirá aprendiendo durante toda la vida, siempre y cuando no se desvíe de la trayectoria que lleva hasta el presente.

b)  Incuestionablemente, él ha llegado a ser un obrero experimentado en unos cuantos trabajos y roles claves de la iglesia, entidad espiritual que Dios estableció como instrumento para dar a conocer su evangelio a todos los seres humanos durante la Era Cristiana, como también su “multiforme sabiduría… a los principados y potestades en los lugares celestiales” (Efesios 3:10).

5.  Es confiado, pero, a la vez, humilde de verdad, sin ni asomo de hipocresía o pretensiones de superioridad. A todas las personas, tanto dentro como fuera de la iglesia, las trata con tacto, deferencia, mansedumbre, aun reverencia (1 Pedro 3:15), demostrando admirables actitudes sanas.

6.  En fin, él ha alcanzado un grado bastante alto de madurez mental, emocional y espiritual, cualidad que inspira respeto y confianza.

7.  Usualmente, aunque no siempre, tal siervo de Dios goza de vigor físico. Su cuerpo es el vehículo que él, como ser espiritual, utiliza para desenvolverse en la obra de Dios, y él lo cuida sabiamente, no abusándolo o explotándolo viciosamente, sino tomando las medidas necesarias para mantenerlo saludable y moralmente puro, incluso ejerce control cuando del consumo de alimentos se trata.

8.  Así, va acercándose al apogeo de su vida.

9.  A resumida cuenta, este “buen ministro de Jesucristo” (1 Timoteo 4:6) posee al menos cuatro “Poderes” importantísimos.

a)  El "Poder del Conocimiento, debidamente vinculado al Entendimiento".

b)  El "Poder de la Verdad".

c)  El "Poder de la Experiencia".

d)  El "Poder de la Madurez moral y espiritual".

(1)  Hecho suyos estos cuatro “Poderes", el siervo de Dios está debidamente preparado para entregarse más de lleno a la batalla espiritual.

(2)  Estos “Poderes” le capacitan para la realización de hazañas gloriosas, aumentándose sustancialmente su potencial de contribuir notablemente a la expansión y mejoramiento de la multifacética obra de Dios en la tierra.

B.  Dotado de estos “Poderes”, el ministro de Dios que vive esta Segunda Etapa es “Diestro sembrador, cultivador y cosechador” en los campos espirituales de almas y obras.

1.  Siembra mucha simiente “incorruptible” de Dios (1 Pedro 1:23) en corazones de jóvenes, adultos y mayores de edad.

a)  Va adelante con arrojo y gozo, regando dondequiera la “semilla”, la cual es “la palabra del reino” (Mateo 13:1-9; 18-23), plenamente convencido de la necesidad apremiante de efectuar tal labor espiritual entre los humanos.

b)  Siembra con fe y esperanza, dejando el crecimiento a Dios (1 Corintios 3:6), y no culpándose a sí mismo por la renuencia o dureza de almas que rehúsen tercamente acatar la voluntad de Dios para ellas.

2.  Riega con frecuencia (1 Corintios 3:5-8). Deshierba cuidadosamente (Mateo 13:24-30; 2 Corintios 2:5-11; 2 Tesalonicenses 3:6-15). Abona. Vela. Es paciente, esperando la lluvia temprana y la tardía. (Santiago 5:7-8).

3.  Cosecha a las almas, ya muchas ya menos, que se dignan responder positivamente al llamamiento amoroso del Padre Celestial, obedeciendo sus mandamientos (Juan 3:16; 14:15-24).

C.  El siervo de Dios que vive esta Segunda Etapa sembró, durante la “Mañana” de su vida productiva, algunos “Árboles” muy especiales en el “Huerto espiritual de su vida”. Se llaman: “Dedicación perene”, “Motivación pura”, “Diligencia robusta”, “Visión creciente”, “Resolución resistente” y “Educación continua”, entre otros. Crecidos, ahora florecen profusamente, produciendo muchos frutos sanos y sabrosos. A diferencia de los árboles frutales naturales cuyos frutos se dan, en la mayoría de los casos, una vez por año, cada árbol en el “Huerto espiritual” de este siervo rinde sus distintos “frutos” durante todo el año, año tras año, a menos que el dueño los descuide o abandone, pues requieren manutención continua.

1.  Entre los variados “frutos espirituales” que producen estos “Árboles” se nombran “Mensajes maduros”, de distintas consistencias y sabores, los que alimentan al intelecto y alma de toda persona que sepa apreciarlos. Otros frutos se llaman “Clases bíblicas”, entre ellos, sabrosos “rudimentos de la doctrina de Cristo”, y además, deliciosas especies de textura sólida (Hebreos 5:11-14; 6:1-3) que enriquecen sustancialmente al entendimiento. También encontramos abundantes frutos identificados como “Consejos sabios”, los que contienen antioxidantes muy efectivos, en contexto espiritual, pero sin elementos dañinos.

3.  Estos “frutos” son para la sanación de almas, su recuperación y fortalecimiento espiritual, como también su eventual salvación eterna (Apocalipsis 22:2). Todo ser humano que puede alcanzarlos, tiene permiso de tomar los que su alma apetezca y necesite, consumiéndolos con beneficios muy salubres.

D.  Traemos aún más comparaciones, con el propósito de resaltar el tremendo potencial del siervo que vive esta Segunda Etapa.

1.  Tal siervo es "Chef Maestro" que sabe preparar y servir, para las almas hambrientas, platos espirituales exquisitos, tanto para el desayuno, como para el almuerzo y la cena.

a)  Efectivamente, se trata de los manjares espiritualesque el buen "Chef Maestro" de Dios prepara y provee, siguiendo “recetas” variadas, llamativas y nutritivas, las que están recopiladas en el “Libro culinario divino”, es decir, en la Biblia. Estos alimentos espirituales son realmente necesarios para el desarrollo y salud del alma, pues si esta no los recibe, ¡se desnutre, se seca y “muere” por falta de comida apropiada esencial! O, alimentándose de comidas malas, contaminadas, podridas, nocivas, cae en “coma” espiritual, sufriendo una muerte dolorosa, sin consuelo, sin esperanza de vida mejor, sin Dios.

c)  El buen "Chef Maestro" no es un neófito en la cocina de Dios. ¡No quema el arroz ni sirve los frijoles medio crudos! Todo lo que ofrece –estudios, consejos, mensajes- está en su punto, sazonado de sabiduría. Tiene experiencia y se dedica concienzudamente a su oficio, no conformándose con resultados de inferior calidad. Ninguna comida espiritual dañada, quemada, a medio cocinar, feamente mezclada, condimentada con especies picantes de la cocina mundana. ¡Jamás con una mosca encima! Todos sus platos son de buena calidad.

2.  Este siervo de Dios que aprovecha bien la Segunda Etapa de su vida y ministerios, es "Panadero espiritual experto" que prepara excelentes estudios bíblicos de distintos tamaños, texturas y sustancias, pero todos calientitos y sabrosos. Los que acuden a él en busca del "pan de vida" reciben del mejor, se lo comen con ganas y ¡piden más!

3.  Él es "Repostero fino" que sabe confeccionar toda una variedad de postres deliciosos. Es decir, lecciones bíblicas elaboradas con esmero que son como miel en la boca. Combinaciones de bellas enseñanzas que alegran al espíritu, consuelan, confortan, satisfacen, relajan. Sobre la esperanza viva que Cristo ofrece de vida eterna en el Paraíso de Dios. Sobre todas las "preciosas y grandísimas promesas" de Dios (2 Pedro 1:4). Sobre el amor de Dios, su misericordia, gracia, bondad, paciencia, “paz… que sobrepasa todo entendimiento” (Filipenses 4:7) y demás “virtudes” (1 Pedro 1:9). Palabras llenas de gracia, gentileza, reverencia, aliento (Colosenses 4:6; Filipenses 4:5; 1 Tesalonicenses 5:14), las que endulzan la vida en el momento oportuno.

E.  "¡PRODUCIR! ¡PRODUCIR! ¡PRODUCIR! Para el crecimiento del Reino de Dios y para la salvación de la humanidad." Este es el lema del ministro de Dios que obra eficazmente durante esta Segunda Etapa.

1.  ¿Cuánta será la suma total de los resultados obtenidos al llegar él al final de esta Etapa, teniendo para entonces cincuenta y cinco años de edad?

a)  Bien pueden resultar las cifras realmente impresionantes, con tal de laborar él, a lo largo de los veinte años, con gran deseo y diligencia incansable, aprovechando al máximo el tiempo.

b)  Usted, amado, que vive, en la actualidad, esta Segunda Etapa, ¿qué resultados proyecta para sí mismo? ¿Cuál será la suma final de sus obras y frutos durante este período? ¿Qué será el total que apunte Dios para usted en sus “libros de contabilidad espiritual”?

2.  Nos parece importante, aun obligatorio, observar que los siervos y siervas de Dios que NO aprovechan sabiamente esta Segunda Etapa, seguramente lamentarán, hasta  amargamente, el tiempo perdido y las oportunidades desechadas, es decir, suponiendo que conserven ellos algo del sentido de responsabilidad y deber.

a)  Porque no es posible recuperar jamás tiempo y oportunidades perdidos.

b)  Porque vendrán "los días malos" (Efesios 6:13), y llegarán "los años de los cuales" el hombre suele decir: "No tengo en ellos contentamiento" (Eclesiastés 12:1-8). Asimismo se expresan no pocos cuando su hombre exterior se va desgastando, llegando tiempos cuando ya no cuentan con las energías físicas y mentales para trabajar en la obra del Señor.

II.  Los "demonios" que aparecen durante la Segunda Etapa. Pues bien, esta Segunda Etapa puede ser la más productiva, siempre y cuando el siervo que la vive venza a los "demonios" fuertes y muy engañosos que suelen hacer acto de presencia, tarde o temprano, durante esta veintena. Esto es así, amado en el Señor, porque las victorias que usted logre durante la Primera Etapa no hacen desistir a Satanás. Sumamente molesto y enojado este por sus derrotas, ¡envía unos "demonios" espantosos, aun más sutiles y astutos que los primeros, quienes sorprenden y atormentan a muchos siervos maduros en el empeño infernal de hacerles tropezar y caer! Identificarlos es crucial para la lucha, “para que Satanás no gane ventaja alguna sobre nosotros; pues no ignoramos sus maquinaciones” (2 Corintios 2:11). ¡Ay de nosotros si las ignoramos!

A.  El "demonio Hormono Loco". Llegando el siervo maduro a tener más o menos cuarenta años de edad, acostumbra asomarse sigilosamente donde él un "demonio" llamado "Hormono Loco". Pero, ¡cuidado!, querido siervo maduro, pues Hormono no está "loco" nada sino, por el contrario, muy inteligente, estando adiestrado por su jefe Satanás para penetrar sus defensas mentales, ¡haciéndole a usted mismo volverse como loco, mental, emocional y aun espiritualmente!

1.  Este “demonio” se aprovecha de los cambios naturales en las hormonas del cuerpo físico para implantar en la mente y espíritu del ser humano ideas locas, las que le dejen confuso, aturdido, desorientado, desquiciado, inseguro, ambivalente.

a)  Sin pretender profundizar técnicamente en este tema de “cambios en las hormonas” del cuerpo físico humano, nos limitamos a decir que realmente ocurren en la época de mediana edad, afectando tanto a hombres como a mujeres.

(1)  Producen la “menopausia” en la mujer de mediana edad.

(2)  Los cambios hormonales en el varón resultan, a menudo, en un conjunto de fluctuaciones emocionales-psíquicas-físicas, las que, no controladas, bien pueden causar notables alteraciones de carácter, personalidad y conducta. Esta condición se identifica en el hombre como “el cambio de vida".

(3)  Nos informan los especialistas en esta materia que los cambios hormonales afectan el impulso sexual, el equilibrio emocional y muchos otros aspectos de nuestra existencia. Comenzando más o menos entre los treinta y ocho años de edad  y los cuarenta y cinco, pueden continuar por varios años, aun hasta la muerte.

(4)  ¡Mucho cuidado con estos años!

(a)  Infinidad de encuestas y estudios confirman que se trata de un tiempo crítico, de altibajos, turbulencia, sacudidas y perturbaciones en la vida del ser humano promedio.

(b)  Ser cristiano fiel, dedicado en alma y espíritu a las obras de Dios, no nos exime necesariamente del peligro.

b)  A continuación, señalamos algunas de las "ideas locas" que el "demonio" Hormono Loco trata de implantar en la mente de los seres humanos de mediana edad.

(1)  Dice: "Siervo mío, estás cansado de trabajar en lo mismo día tras día por tantos años, ¿no? Renuncia a ese trabajo, amigo, y busca un empleo diferente, más interesante, que te llene más, que te recompense mejor, donde no te exploten tanto, que te permita ser tu propio jefe."

(a)  Numerosas encuestas confirman que no pocas personas de mediana edad hacen caso a "Hormono Loco". De la noche a la mañana, sin ton ni son, ¡renuncian a su empleo, con todos los beneficios adicionales provistos –plan médico, plan de pensión, plan de inversión, seguro de desempleo, vacaciones pagadas-  sin tener siquiera otro empleo seguro! Semejante comportamiento se catalogaría normalmente como sin sentido o lógica alguna.

(b)  Ahora bien, entre los que actúan de esta manera se encuentran evangelistas y otros ministros de la iglesia de Cristo. Teniendo cuarenta años de edad, cuarenta y cuatro, cuarenta y ocho, y muchos años de servicio en el Reino de Dios, de repente renuncian el ministerio espiritual, montando algún negocio o tomando un empleo secular. ¿Por qué? ¿Qué les sucede? Pues, en algunos casos, el “demonio” Hormono Loco, valiéndose del "cambio de vida", los ha confundido y desorientado, cayendo ellos en su trampa.

(c)  Buscando presas, Hormono susurra suavemente en el oído del varón de mediana edad que le presta atención: "Mira, mi siervo, hace veintitrés años que tú vives con la misma mujer, ¿verdad? Ella se está poniendo gordita y vieja, ¿no? Ya ni siquiera te corresponde sexualmente como antes, ¿no es así? ¡Una vez cada dos o tres semanas! Hombre, ¿qué vida es esa? Pero tú sigues vigoroso. ¿Por qué no te divorcias y te buscas otra mujer? Tus hijos ya están grandes. Además, unas aventuras amorosas te ayudarán a conservarte joven y vigoroso. ¡Anda! Si lo pospones unos años más, ¡te pondrás viejo también y ninguna mujer te mirará! No sabes lo que estás perdiendo. Si sigues así, ¡nunca sabrás lo que perdiste!" Más o menos lo mismo le dice Hormono Loco a la mujer de mediana edad que le presta oído. "Mira, mi sierva, hace veintitrés años que tú vives con el mismo hombre, ¿verdad? Cuando te casaste con él, era tan guapo. Pesaba cincuenta y dos kilos y tenía mucho pelo bien cuidado. Pero, ¡míralo ahora! Bendito, ¡ese gordinflón pesa ochenta kilos y se le está cayendo el pelo! ¡Divórciate! ¡Búscate otro hombre que te agrade más!" 

(d)  ¿Tiene éxito Hormono Loco con sus insinuaciones, consejos muy sugestivos y planteamientos astutos? Créamelo, bastante de verdad. De hecho, las estadísticas descubren todo un fenómeno, a saber:¡que muchas parejas se separan o se divorcian después de los veinte ó veinticinco años de vida matrimonial! Como si se les sobrepusiera de repente un espíritu de confusión, de locura, de enajenamiento. En esta etapa de su vida, sus cuerpos físicos maduros experimentan cambios naturales ya programados por Dios, pero, al parecer, muchos afectados no se percatan de los sutiles cambios emocionales y psíquicos que ocurren simultáneamente. Darse cuenta, o no, lo cierto es que muchas personas de mediana edad son dominadas por Hormono Loco y, tratándose de su vida social y sexual, inician un comportamiento contrario a los principios que antes las gobernaban. “¿Ha notado usted últimamente la conducta extraña de fulano, de fulana? ¡Qué raro! Como que él, ella, no sea la misma persona. Está como ‘enamorado’. Parece estar un tanto desquiciado; haber perdido su camino en la vida.” Algunos matrimonios afectados de esta manera se divorcian, o se separan, a lo loco. Entonces, el varón se comporta como si fuera un joven de veinte años de edad; y la mujer como si fuera una joven suelta. Ambos se entregan a aventuras amorosas. Algunos contraen segundas nupcias. Otros conviven sin casarse. No pocos vuelven a divorciarse, y siguen el círculo vicioso, manipulados y esclavizados, no solo por Hormono Loco sino por otros “demonios” de las pasiones carnales que colaboran con él para la ruina moral, espiritual y aun física de personas que no se sobreponen a los “cambios de la vida”. Tristemente, Hormono Loco está teniendo cada vez más éxito entre los cristianos de mediana edad de toda categoría, incluso entre maestros, maestras, ancianos (sinónimo de obispos o pastores), predicadores y evangelistas, induciéndolos a cometer locuras en su vida social y sexual.

 (e)  Queridos hermanos y hermanas de mediana edad, al sentir ustedes impulsos sexuales extraños, cuando se les llena la cabeza de fantasías carnales o amores ilícitos, cuando percibe a su cónyuge como si fuera alguna persona desconocida que no le cae bien, invadiendo su mente una racha de “malos pensamientos” de “separación, divorcio, aventuras sexuales, nuevos amores”, ¡sepan que toda esa maraña de ideas y sensaciones locas puede atribuirse, al menos en parte, a la obra del “demonio” Hormono Loco! ¿Qué remedio puede aplicarse? Pues, a la verdad, varios, entre los cuales resaltamos: ¡Identificar acertadamente a este “demonio”, o sea, al conjunto de sensaciones, percepciones, emociones, pensamientos negativos y dañinos asociados con la menopausia o cambio de vida, esforzándose fuertemente para evitar que predominen en su vida social-espiritual. De no hacerlo así, probabilidad alta habría de volverse ustedes mismos como “locos”, haciendo las mismas cosas locas típicas de los que viven locamente en la carne, víctimas de Hormono Loco.

(2)  Este “demonio” Hormono Loco tiene otro truco psicológico maquinado ingeniosa y malevolentemente, a saber: produce en la persona de mediana edad tal estado emocional de indecisión e inseguridad que el afectado comienza a cuestionar su propia cordura mental. Con voz solícita y muy sugestiva le dice: "¡Ah!, mi querido siervo, ¡tantas cosas te han pasado! ¡Qué pena que hayas sufrido tantos desengaños, tantas desilusiones! La vida no es como te la imaginabas, ¿verdad? Ya no sabes lo que quieres en esta vida. Te sientes confuso, inseguro, vulnerable. Dudas de tu propia capacidad para tomar decisiones sabias y firmes. Tu vida se te ha convertido en un plato de gelatina. ¡Lo siento! ¿Verdad que en ocasiones tienes la sensación, a veces leve a veces fuerte, de estar volviéndote loco, de estar fuera de tus cabales, de estar perdiendo los estribos? Las presiones y el estrés de la vida agitan demasiado tu mente ya cansada y aprietan tu pobre corazón. ¡Cuidado que no sufras un ataque cardiaco o un quebrantamiento emocional! ¡Cuidado!, mi siervo, ¡estás al borde del precipicio!" Y con muchas otras palabras parecidas habla Hormono Loco en el intento persistente de hacer a la persona de mediana edad adentrarse y perderse en el “Pantano peligroso de la inestabilidad emocional”, donde los aires pesados envuelven al incauto en neblinas densas de confusión e inseguridad mental.

(a)  Según estudios y encuestas al respecto, muchas personas de mediana edad sufren crisis emocionales y mentales. Estas causan, a su vez, ataques cardíacos, particularmente en los varones cuarentones, cáncer, depresión aguda y otras enfermedades graves, aun la muerte en algunos casos.

(b)  Los siervos de Cristo no estamos completamente exentos a este tipo de crisis emocional o mental. Bien que no seamos "del mundo", Dios aún no nos ha quitado del mundo (Juan 17:13-15), y consiguientemente, vivimos también en este mismo mundo lleno hasta desbordarse de presiones y estrés. Además, a muchos de nosotros "nos agolpa cada día, la preocupación por todas las iglesias"  (2 Corintios 11:28), y por la obra apremiante de proclamar el evangelio puro “por todo el mundo”(Marcos 16:15-16). Así que, lo indicado es prepararnos mental y espiritualmente, con antelación, para enfrentar y vencer las crisis emocionales y mentales, las que, en ocasiones, nos envuelven tal cual nubes de tormentas, con sus vientos, relámpagos y truenos espantosos.

(c)  Querido siervo de mediana edad, para usted, estas cuatro horas de la Segunda Etapa son, en el “Reloj de ministerios”, las “horas altas” del día. No deje, pues, que el sol intenso y candente de medio día le ciegue o debilite, agotándole física, emocional, mental y espiritualmente. No permita que el calor del medio día sancoche su intelecto, ni que los rayos ultravioletas alteren su cordura. Cotejando muy a menudo el funcionamiento de su mente, si la encuentra errática en algún momento, si se siente usted atontado en espíritu, como atisbando fantasmas efímeros de locura emocional, nuestro humilde consejo es que ¡procure usted de inmediato cobijarse en la sombra refrescante del Altísimo y que beba mucha agua del manantial de vida!Así, podrá alejar de su vida al “demonio” Hormono Loco, con todas sus maquinaciones maquiavélicas, manteniendo usted mismo el control de su vida, siempre contando con la ayuda del Señor, pidiéndosela continuamente en oración.

B.  El "demonio Harto Cansado". Alertas y velando el acercamiento de cualquier enemigo que ataque nuestra alma y obra, identificamos al segundo "demonio" enviado por Satanás para descarrilar a los ministros del Señor de mediana edad. ¡Y por ahí viene, andando despacio, con una mirada de resentimiento y molestia! Sus compañeros le llaman "Harto Cansado". Un buen día por la mañana, cuando el cuarentón tiene dificultad en salir de la cama porque le "duelen todos los huesos" y todavía se siente cansado pese a diez horas de sueño, Harto se le acerca osadamente y va directo al grano: "Oye, amigo mío, estás agotado, ¿verdad? Y con razón: ¡Tanto que has trabajado en la vida! ¡Tanto que te has afanado en la obra de tu Dios! Quédate en la cama. Desde hoy en adelante, cógelo suave. Ya tú has hecho mucho. Ya es hora de dejar que otros hermanos lleven la batuta y trabajen duro. Comoquiera, tú no rindes mucho más. Ya Dios y la iglesia te han sacado el jugo. ¿No te sientes "harto" y "cansado" de tantos afanes? ¿De tanto moverte, empujar, instar, llamar, promover, soportar, organizar y hacer? Tienes derecho de pasar los últimos años de tu vida en descanso y sosiego, ¿no crees?"

1.  Querido siervo de mediana edad, si usted hace caso al “demonio” Harto Cansado, ¡su carrera sufrirá un frenazo tal que se quede usted prácticamente inmóvil! Eso es precisamente lo que busca Harto Cansado, que usted se quede inmóvil, o casi inmóvil. Pero, certeramente, ¡no es lo que Dios espera de usted, y usted mismo lo sabe! Al fin y al cabo, ¿qué podría lograr Dios mediante un colaborador inmovilizado, parcial o casi completamente? ¿Obrero en su viña que se levanta a las once de la mañana? ¿Que trabaja tres o cuatro horas por día, nada más?

2.  No permita, pues, que Harto Cansado le engañe con su palabrería y sus medias verdades. Cierto es que después de los cuarenta años de edad, aun antes, el deterioro del cuerpo físico tiende a ser más acelerado, aumentándose el agotamiento y los dolores. Cierto es que uno tiende a cansarse más pronto. Pero, según las estadísticas, en el tiempo que nos ha tocado vivir, el promedio de vida es de unos setenta y siete años. Por lo tanto, no es probable, como intima Don Harto, que estos veinte años de la Segunda Etapa sean los "últimos años" de la vida de usted. Desde luego, la muerte puede llegar de repente en cualquier tiempo de la vida, pero, recalcamos, las probabilidades son que usted seguirá viviendo unos veinte años más, en adición a los cincuenta y cinco. ¿Qué usted “no sea capaz de rendir mucho más”? ¿Qué “le hayan sacado todo el jugo ya”? ¡Qué mentira! Digo, a menos que sufra usted verdaderamente de algún debilitamiento continuo y progresivo a causa de una condición persistente, o incurable, tal como la diabetes, ciertas enfermedades cardiacas, etcétera.

a)  Interesantemente, se ha comprobado que si la persona de mediana edad administra bien su tiempo, cuida su dieta y se ejercita moderadamente, velando también por su salud mental y espiritual, ¡puede producir tanto o más que la persona joven! Contribuyen a su utilidad y eficiencia otros atributos importantes. Por ejemplo, según encuestas, las personas de mediana edad, al igual que las personas mayores de edad, son más responsables y cumplidores en el trabajo. De ahí que algunas empresas hasta las prefieren sobre los jóvenes o adultos jóvenes.

b)  Respetado siervo de mediana edad, esto significa que, en términos de calidad y cantidad de obras, ¡usted podría hasta superar aun a los siervos jóvenes! En realidad, usted está equipado para hacerlo, teniendo, se supone, mucho más conocimiento, experiencia, madurez y sabiduría. Entonces, ¡cumpla su ministerio! A lo largo de la Segunda Etapa. No permita que el cuerpo físico le domine, ¡ni tampoco permita que Harto Cansado lo haga! Se lo suplicamos con toda la reverencia que merece usted como obrero del Señor que ya ha dedicado muchos años de su vida a ministerios espirituales.

C.  El "demonio Quemado". Harto Cansado tiene un primo cuyo único nombre es "QUEMADO". Satanás, el “padre de los demonios”, envía a este esclavo suyo con un mensaje muy especial para el obrero de mediana edad. Leal a su amo, Quemado dice al siervo que vive la Segunda Etapa: "Amada alma mía, en lo concerniente a mensajes, estudios y consejos espirituales, tú has dado prácticamente todo lo que puedas. ¡Tanto predicar, enseñar y aconsejar! Repitiendo y oyendo lo mismo, enfrentándote a las mismas situaciones, ¡año tras año tras año, por veinticinco años, treinta, o más! Ya te sientes aburrido y falto de ánimo, ¿no es así? Antes, tu espíritu fogoso ardía con tanto vigor que alumbraba y calentaba a multitudes en la iglesia y hasta fuera de ella. Tú, tal cual Jeremías, tenías en tu corazón ‘como un fuego ardiente metido’ en tus ‘huesos’, y el fuego era el de las Palabras de Jehová (Jeremías 20:9; 5:14), el mismo Dios que tú proclamabas con verdadero poder. Pero de tanto repetir, se te acabó la inspiración, ¿verdad? Y ahora ¡tienes la mente y el espíritu ‘quemados’! ¡Triste de ti! Ya no encuentras ‘troncos de mensajes y estudios’ para hacer arder con vigor el fuego. Lo único que te queda son leñas y tizones a medio apagar. Siervo, ¡admítelo! ¡Estás ‘quemado’! ¡Es hora de renunciar! Tu fuego está casi apagado. Tu condición se refleja en tu espíritu y en tus ponencias que ya no echan chispas y llamas; es más, aun en tu semblante medio tristón en ocasiones."

1.  Querido hermano de mediana edad, si en verdad usted se siente "quemado", condición que tarde o temprano afecta a casi toda persona dentro y fuera de la iglesia, el consejo que se nos ocurre traerle es el mismo que el apóstol Pablo dio al evangelista Timoteo: "Que avives el fuego del don de Dios que hay en" usted(2 Timoteo 1:6). El consejo del “demonio” Quemado es: "¡Renunciar!", pero el consejo del Espíritu Santo es: "¡Avivar!" ¿Cuál de estos dos consejos seguirá usted?

2.  ¿Cómo puede el siervo de Dios avivar el fuego de su ministerio, alejando a Don Quemado? A continuación, unas ideas sencillas, dadas con amor fraternal, por este servidor, que también conoce algo de la ingrata, inquietante y debilitante experiencia de sentirse “quemado”.

(a)  Por un lado, no seguir dando siempre “lo mismo, lo mismo”. Los mismos mensajes, estudios y consejos, utilizando el mismo formato, el mismo bosquejo, la misma fraseología y las mismas ilustraciones de siempre. Ejecutando “rituales”, las que terminan aburriendo tanto a usted como a sus oyentes, apagando su fervor.

(b)  Por otro, desarrollar nuevos temas, nuevas materias edificantes, con nuevos enfoques y novedosas formas de presentarlos. Por ejemplo, suponiendo que usted siempre predica e imparte clases sin jamás valerse de medios audiovisuales, costumbre habitual de hasta una mayoría de predicadores y maestros, ¿por qué no aprender a utilizar distintos recursos audiovisuales tales como: cartulinas a color con frases, textos bíblicos o dibujos apropiados, objetos ilustrativos [una toga de verdad para ilustrar la vestimenta espiritual; cadenas de verdad para ilustrar como Satanás amarra al pecador; cintas con palabras claves. Las posibilidades son casi infinitas.]? Acetatos (transparencias) y un retroproyector, videos, presentaciones gráficas, una computadora con un proyector digital. O cualquier otra tecnología moderna de comunicación. No se quede usted rezagado, pues, temeroso o renuente a usar lo nuevo en medios de instrucción o comunicación. Las nuevas generaciones no solo los aprenden rápido, aun desde muy temprana edad, sino también responden positivamente a su uso en foros tales como escuelas y universidades de todo tipo. Usted también puede aprenderlos, adaptándolos a la transmisión efectiva de la “sana enseñanza” de Cristo. Entonces, a usted le correspondería vencer temores, inercia, o simplemente la pereza, aumentando sus recursos y mejorando continuamente sus aportaciones a la tremenda obra multifacética de Dios en la tierra.

(c)  No estancarse en el aprendizaje. “Ocúpate en la lectura”, exhorta el apóstol Pablo a Timoteo (1 Timoteo 4:13). Leer, pues, y seguir leyendo, estudiando y analizando toda suerte de material sano e instructivo. En vez de pasar mucho tiempo viendo programas de televisión, los que nada aporten a su crecimiento espiritual o la eficacia de sus ministerios, procurar ver documentales educativos. Hay muchos en el formato de DVD. Y ya algunos maestros de nuestra hermandad ofrecen CD’s o DVD’s con mensajes, estudios, etcétera. Además, ser perspicaz y perenne observador de la conducta y de la condición humana, dentro y fuera de la iglesia, no para siempre criticar o denunciar sino para entender mejor, y así, poder hacer acercamientos más inteligentes y constructivos.

(1)  Estas prácticas, más otras de la misma índole, se supone que le ayuden a ensanchar constantemente las fronteras de su mente, los parámetros de su entender, el alcance de su espíritu.

(2)  Haciendo regularmente estas cosas, ¿cómo sentirse usted aburrido, estancado o quemado? ¡No tendrá tiempo para tal clase de ocio, egoísmo o auto sugestión negativa y contraproducente!

D.  El "demonio Molesto Menospreciado". Otro "demonio" enviado por Satanás para invalidar a los “colaboradores” de Dios (2 Corintios 6:1) de mediana edad se llama "Molesto Menospreciado". Qué conste: "Modesto" no, sino "Molesto". Este “ser malo” espera pacientemente el momento propicio para entregar su mensaje. Justamente cuando el obrero competente y productivo de mediana edad se siente muy cansado y un tanto desamparado, "Molesto" sale de los aires tenebrosos en derredor de su cabeza, diciéndole: "Querido amigo cuarentón y cansado, tu trabajo, esfuerzo y sacrificio son extraordinarios. A través de los años, has cosechado muchas almas para tu Dios, organizándolas en congregaciones y edificándolas constantemente. Los resultados de tus muchas labores heroicas son impresionantes. Pero, los que te sostienen económicamente no saben apreciarlos, ¿verdad? ¡Ni tampoco todos esos cristianos a quienes sirves desinteresadamente día y noche! No te apoyan como deben. No te comprenden. Con sobrada razón te sientes ‘menospreciado’. ¿Verdad que rara vez escuchas la dulce palabra ‘Gracias’, o la grata frase ‘Bien hecho’, o cualquier otra expresión de estímulo? Sinceramente, yo no me explico cómo puedas seguir adelante. Los que te sostienen te dejan con el mismo salario año tras año, o te lo reducen, a pesar de las alzas en el costo de la vida. ¡Bendito!, ni siquiera responden a tus peticiones por fondos esenciales para costear proyectos de evangelismo. ¡No me digas que no te sientes a veces bastante ‘molesto’! Sé que sí. Aun ahora, yo te veo algo molesto, porque sabes que tengo razón. Entonces, ¿por qué sigues matándote? Hombre, ¡cógelo suave! Ya es hora de sentarte buen rato. Haz como los obreros en sus huelgas de ‘brazos caídos’, hasta que no aprendan a respaldarte más justamente los que te llamaron a este trabajo tan arduo. Échate en la hamaca, o en tu cama, a descansar, a relajar tu agotado cuerpo, tu mente agitada."

1.  Bien, amado siervo de mediana edad, ¿quién lo negará? En la iglesia y en la obra del Señor, surgen situaciones que realmente frustran y molestan. Por ejemplo, sucede en algunos casos que el que trabaja afanosa y abnegadamente, logrando muchos frutos buenos y perdurables, no recibe el aprecio, apoyo moral o sostenimiento económico que merece. También se observa una anomalía algo molestosa por sí sola, a saber, la del obrero que, pese a su pobre rendimiento, recibe más reconocimiento y más recompensas que el que produce mucho. ¡Vanidad de vanidades!

a)  Ahora bien, si usted está totalmente convencido de haber sido tratado injustamente, marginado, discriminado, olvidado, despreciado, sin justificación alguna, le rogaríamos muy encarecidamente no dejarse influir negativamente por tales consideraciones. Otro tanto, y muchísimo más, sufrió nuestro Señor y Salvador a manos de los religiosos de su época. Sentirse "menospreciado y molesto" al extremo de renegarse y sentarse o dormirse en sus ministerios, haciendo caso a Molesto Menospreciado, bien pudiera conducirle, eventualmente, al mismo lugar donde referido “demonio” pasará la eternidad. ¡Cuidado, pues, que no caiga usted en el sueño profundo de la muerte espiritual eterna!

b)  En medio de nuestros cansancios y desalientos, de las injusticias y desigualdades que nos afligen aun en la iglesia, no perdamos de vista jamás dos verdades que deberían fortalecernos y confortarnos siempre.

(1)  Primero, no trabajamos por los hombres sino por Cristo. “Pues, busco ahora el favor de los hombres, o el de Dios? ¿O trato de agradar a los hombres? Pues si todavía agradara a los hombres, no sería siervo de Cristo(Gálatas 1:10).

(2)  Segundo, no trabajamos para recibir encomios, salarios u otras recompensas de parte de los hombres sino para salvar almas, agradar a Dios y recibir la recompensa incorruptible e imperecedera de la inmortalidad.

(3)  El obrero del Señor que no tenga claras estas dos verdades en su mente, corazón y espíritu, sus motivaciones y espiritualidad estarían, pensamos, en tela de juicio. Quizás ni siquiera sería “siervo de Cristo”, pese a sus ejecutorias de índole espiritual.

2.  Molesto Menospreciado quiere que usted, amado servidor de Cristo (1 Corintios 4:1) de mediana edad, se moleste y se sienta menospreciado porque sabe que si usted da rienda suelta a esas emociones negativas, grande será la probabilidad de tomar usted unas decisiones sumamente dañinas, aun destructivas, para la obra de Dios entre los seres humanos, ¡incluso la de abandonar usted mismo sus ministerios en el Reino de Dios! Lo cual sería, para aquel “demonio” y todos sus compañeros, una victoria sonante. Pero, ¡no le complazca!, se lo suplicamos. Esfuércese más bien para eliminar esos sentimientos dañinos de su vida espiritual. Siga adelante por el camino alto de las emociones positivas y las obras nobles, rindiendo conforme a sus habilidades, le aprecien o no los demás, le brinden o no su apoyo moral y económico.

E.  "Dejadez Pesada." Otro "demonio" que sale de las tinieblas infernales para atormentar especialmente al administrador (1 Corintios 4:1), trabajador y concienzudo, de mediana edad se llama "Dejadez Pesada". Le damos el apellido “Pesada" porque su “peso”, en el mundo espiritual, es descomunal, y por consiguiente, aplastante de verdad. La compararíamos a un elefante hembra gordísima. Dejadez, vaga aun para hablar, es de cortas palabras, pero no nos engañemos, pues ella posee una inteligencia insidiosa nociva. Viene pausadamente, dañando y destruyendo muchas cosas bellas y sagradas en su camino, y acostándose lentamente en medio de cualquier congregación, ¡apachurra muchas obras preciosas del Señor!

1.  El obrero dedicado de mediana edad se siente muy atribulado por este acontecimiento, porque sabe que Doña Dejadez Pesada es capaz de sofocar a muchos cristianos y ahuyentar a otros, inutilizando a la iglesia. Plenamente consciente de que el tiempo es corto, él lamenta verse obligado a luchar, juntamente con otros valientes, contra esta criatura repugnante, demasiada pesada y obstinada, mientras las almas se pierden en el mundo.

2.  ¿Quién cuenta con la fuerza espiritual necesaria para hacer a Dejadez Pesada levantarse y marcharse?

a)  Pues, el siervo de Dios que sepa utilizar con gran destreza el látigo de la Palabra Divina.

b)  Y claro, el ministro competente del Señor que sepa encender las antorchas del ánimo, la diligencia y el entusiasmo, ¡amenazando con fuego divino a Dejadez! Solo así se incorporará ella, y se marchará.

c)  ¿Cuál obrero de Dios reúne tanta valentía, fuerza, destreza y competencia? Mayormente, el de mediana edad, esforzado, concienzudo, experimentado en la milicia espiritual; además, disciplinado y fuerte para la realización de semejante hazaña. Él es quien infunde, por su persistencia invencible y seriedad espiritual, respeto a la "Dejadez Pesada".

3.  Pero, sean advertidos todos los buenos “administradores de los misterios de Dios”: ¡Doña Dejadez nunca se va lejos! Le encanta acostarse en medio de cualquier congregación de los santos, y volverá a hacerlo tan pronto bajen la guardia.

III.  Conclusión. Muy estimado “siervo de Cristo” de mediana edad, usted que posee "los cuatro poderes" del Conocimiento, la Experiencia, la Verdad y la Madurez espiritual, usted que vale más que mil neófitos, usted que está en el apogeo de sus capacidades creativas y productivas, ¡Dios le conceda la victoria absoluta sobre estos cinco “demonios” en particular, y también todos los demás, para que triunfe gloriosamente durante esta Segunda Etapa de su vida y ministerios, pasando, coronado de honra, a la próxima Etapa Tres!

 

-Proceder al próximo capítulo cuyo título es "La tercera etapa en la vida y los ministerios del siervo de Dios: desde los cincuenta y cinco años de edad hasta la muerte".

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