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-Edición del año 2003
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-Aproximadamente diez páginas tamaño carta.
Conferencia Número Tres
"Cinco etapas en la vida y
en los ministerios del siervo de Dios"
Algunas circunstancias y enseñanzas
tratadas en esta conferencia.
El ser interior del siervo que vive esta etapa es como el interior de un templo hecho de mármol donde su alma reina con serenidad y ecuanimidad sobre el trono de la paz personal y de la paz divina.
La sabiduría alcanza su nivel más alto en el ser humano cuando este tiene más o menos sesenta años de edad.
¿Quiénes son los "demonios" que pueden sorprender y atormentar al siervo de mayor edad?
"Cínico."
"Indiferente."
"Amargura."
La cuarta etapa abarca desde los setenta años de edad ¡hasta los ciento veinte.
Ejemplos de siervos que siguen muy activos y productivos hasta muy avanzada edad.
La quinta etapa abarca desde la muerte del cuerpo físico hasta las edades de las edades.
El texto de la conferencia.
I. Introducción:
A. Salutación.
B. Tema: "La tercera, la cuarta y la quinta etapa en la vida y en los ministerios del siervo de Dios".
II La tercera etapa abarca desde los cincuenta años de edad hasta los setenta.
A. En el reloj de la vida productiva del ser humano, las manecillas indican desde las dos de la tarde hasta las cinco. Tres horas. Cada hora representa cinco años.
1. Quince años, equivalentes a cinco mil, cuatrocientos setenta y cinco días días o ciento treinta y un mil, cuatrocientos horas.
2. Se trata de "la tarde de la vida productiva".
3. (¿Cuántos de los presentes ya estamos viviendo esta etapa?)
4. Para este servidor, personalmente, el reloj marca las 4 p.m. de la tarde, ya que tengo sesenta y cinco años de edad.
5 Hay cristianos que entran a trabajar en la viña del Señor en la "tarde de su vida".
a) Desde luego, los tales no acumulan tantas obras como el cristiano que entra en la "mañana de su vida", digamos a los veinte años de edad.
b) Pero, ¡es de suma importancia que entren, no importa su edad, y que laboren en los campos espirituales porque los obreros somos pocos y hay tarea para todos!
c) Cristo llama a las nueve de la mañana, y ¡también a las tres y a las cinco de la tarde! (Mateo 20:1-4). Llama a los jóvenes, a los adultos, a los maduros y a los avanzados de edad.
B. De haber comenzado a temprana edad en los ministerios del Señor y de haber triunfado sobre todos los "demonios" de las primeras dos etapas, habiendo aprovechado bien el tiempo, el siervo llega a los cincuenta y cinco años de edad con todo un caudal de conocimientos y experiencias valiosísimas. ¿Qué hará con este tesoro? Lo más indicado es que siga usándolo en sus propias obras y que lo comparta también con los demás líderes de la iglesia, con toda la iglesia y aun con los inconversos.
C. Para el siervo que sigue dedicándose a la obra, piensa el que escribe que estos quince años pueden resultar sumamente fructíferos y placenteros.
1. Ya ha vencido a los "demonios" más fuertes, conoce casi todos sus trucos y se ríe de ellos cuando asoman la cabeza como para atacarlo de nuevo. Para ellos, la sonrisa de un obrero fornido y confiado es más hiriente que el golpe de una espada bien afilada. No la soportan y vuelven pronto a sus guaridas.
2. Este siervo de mayor edad, tal como Pablo, sabe "a quién" ha creído, y está "seguro que es poderoso para guardar" su "depósito" de fe, obras y esperanza "para aquel dia" del juicio final (2 Timoteo 1:12).
a) Hay una firmeza inquebrantable en sus convicciones.
b) No es probable que abandone a Dios o a la iglesia, echando a perder el gran "depósito" de obras buenas que ha acumulado en el banco celestial.
c) Ha resuelto ya muchos conflictos emocionales, sicológicos y espirituales de la vida.
d) Sus prioridades referente a su alma, su cuerpo, la iglesia, su matrimonio y su hogar están bien definidas, confirmadas y selladas. ¡No tiene la menor intención de romper o invalidar los sellos!
e) Ha domado casi a perfección los caballos fuertes de las pasiones, los impulsos y los arranques carnales. Ha podido eliminar quizás todos los malos hábitos.
f) Acepta los cambios en su cuerpo. Sus glándulas no funcionan como antes. Menguan sus fuerzas físicas. El pelo se vuelve canoso o se cae exponiendo su cráneo desnudo al sol y ¡a la mirada de los niños y de los curiosos! La panza aumenta de tamaño. El colesterol y los triclicéridos aumentan. Las citas médicas aumentan. Siente el peso de los años. Pero no se rebela ni trata, neciamente, de hacer volver la juventud sino hace los ajustes necesarios y ¡sigue adelante!
g) Sus hijos ya son grandes. Ya es "abuelo", o lo será muy pronto. Esto también lo llena de gran satisfacción. ¡Lo sé por experiencia propia!
h) En fin, tal es su firmeza que él es como un gran árbol ya bien maduro cuyas muchas raíces gruesas y largas han penetrado profundamente en el suelo y el subsuelo del Reino de Dios, agarrándose de todas las rocas grandes y pequeñas que son las enseñanzas espirituales del Señor. ¿Quién o qué cosa lo arrancará? ¡Realmente se deleita en su firmeza y su estabilidad!
3. Su ser interior es como el interior de un templo hecho de mármol donde su alma reina con serenidad y ecuanimidad sobre el trono de la paz personal y de la paz divina. Él es virtualmente imperturbable en su espíritu.
a) El mundo sigue tan revolcado, malo y pervertido como siempre, y aun más que nunca, pero, amigos y hermanos, ¡este siervo ha vencido al mundo! Con frecuencia asombrosa se forman nuevos torbellinos de inmoralidad, cada uno peor que el anterior, pero él está seguro en el templo de su fe.
b) La iglesia sigue sufriendo controversias y divisiones. Él lucha valientemente por la verdad y la unidad, pero aun en medio de la batalla su alma sigue sentada sobre el trono de la paz en el templo de su ser interior. ¿Qué vengan nuevas apostasías? ¿Qué muchos, incluso reconocidos líderes, abandonen la fe? ¡Él no! Sabe en qué ha creído y por qué. No será movido por las ráfagas y los ventarrones que soplan ya sea desde el norte, ya desde el sur.
c) Se solidariza con Salomón al afirmar que para él "nada hay nuevo debajo del sol" (Eclesiastés 1:9-10). ¡Tantas cosas ha visto y experimentado en el mundo y la iglesia! Ya casi nada lo sorprende. Los "nuevos males" en el mundo y las "nuevas controversias y apostasías" en la iglesia son las mismas manifestaciones diabólicas de ayer vestidas de trajes nuevos. Está resignado al hecho de que seguirán hasta el fin del mundo, aun empeorándose. Pero esta resignación suya no significa en ningún instante que deje de luchar contra el mal. Todo lo contrario, significa que él está decidido a batallar hasta el fin de sus días contra Satanás porque ha comprendido plenamente que en la batalla entre el bien y el mal ¡no hay cuartel ni para jóvenes ni para viejos!
d) A través de los años, ha refinado su perspectiva sobre los papeles que escenifica en la vida y en la iglesia. Bien sabe que poco después de salir del escenario, ¡casi nadie se acordará de él y de sus obras! Este entendimiento lo mantiene humilde y sin pretensiones de "grandeza", de "importante" o "indispensable". Pero, ¡bien sabe también que su Padre celestial "no es injusto para olvidar" su "obra y el trabajo de amor" que ha mostrado "hacia su nombre, habiendo servido a los santos y sirviéndoles aún" (Hebreos 6:10), y este conocimiento lo sostiene de día en día.
4. Hace poco, este servidor leyó en Selecciones del Reader´s Digest que, según ciertas indagaciones, la sabiduría alcanza su nivel más alto en el ser humano cuando este tiene más o menos sesenta años de edad. ¡Qué la sabiduría no se aleje de siervos que viven esta época de su vida!, como le sucedió a Salomón (Eclesiastés 7:23). Jóvenes, ¡a ustedes les queda largo trecho para que alcancen el máximo nivel de sabiduría! Lo cierto es que algunos siervos de mayor edad tienen un cúmulo de sabiduría que los capacita para obras de alta calidad. Entre estas obras se encuentran:
a) Mediar disputas y controversias entre líderes y facciones de la iglesia, promoviendo sagazmente la unidad.
b) Servir de consejero especial y "paño de lágrimas" para los obreros duramente acosados por los "demonios", lastimados, atribulados o desanimados.
c) Señalar y analizar corrientes de emocionalismo religioso y tendencias doctrinales perjudiciales y peligrosas para la iglesia -corrientes y tendencias que él puede detectar quizás mucho más pronto que los obreros de menos edad y experiencia, por su aguda perspicacia y amplia perspectiva.
d) Escoger, adiestrar, adoctrinar y animar a candidatos para los muchos ministerios en el Reino, impartiéndoles sus conocimientos, experiencias y sabiduría espiritual. Esto lo puede hacer, enseñando en institutos bíblicos, presentando conferencias y series de estudios especialmente organizadas para dicho propósito, etcétera.
e) Preparar materiales educativos avanzados para líderes de la iglesia, como también materiales didácticos para la escuela bíblica tales como: comentarios, manuales de estudio, etcétera.
5. En resumidas cuentas, el siervo mayor de edad puede ser sumamente útil en muchas obras importantísimas del Reino. Es más, hay obras que él puede hacer ¡mejor que cualquier otro siervo! Por lo tanto, si bien no debemos tener "en poco" la juventud de hermanos tales como Timoteo (1 Timoteo 4:12) , ¡tampoco debemos tener "en poco" a los siervos de mayor edad que brillan por su alto grado de espiritualidad, conocimiento y sabiduría, y que pueden aportar muchísimo a la causa del Señor!
D. ¿Quiénes son los "demonios" que pueden sorprender y atormentar al siervo de mayor edad que es todo un guerrero espiritual experimentado y probado? Satanás nunca desiste en su empeño de hacer tropezar y caer a los siervos de Dios. Envía "demonios" para atacar a los jóvenes, a los de mediana edad y ¡también a los de mayor edad! ¿Quiénes son los que atacan a los de mayor edad?
1. Uno de ellos se llama "Cínico". Este "demonio" trata de hacer que el siervo de mayor edad se vuelva "cínico" porque las cosas en el mundo y en la iglesia "van de mal en peor". "Lo torcido no se puede enderezar, y lo incompleto no puede contarse. Todo ello es vanidad y aflicción de espíritu." ¡Aun "en la mucha sabiduría hay mucha molestia; y quien añade ciencia, añade dolor"! (Eclesiastés 1:14-15,18). En su búsqueda de la verdad y de la sabiduría, Salomón enunció estas afirmaciones llenas de cinismo y de negativismo extremo.
2. El hermano de "Cínico" se llama "Indiferente". Este demonio "Indiferente" viene con el propósito diabólico de hacer que el siervo de mayor edad se torne "indiferente". ¡"Indiferente" hacia sus propias obras tanto del pasado como del presente, "indiferente" y "frío" también en cuanto a todas las obras del Reino. De lograr el demonio "Indiferente" su propósito pervertido, el siervo de mayor edad, ya trastornado en espíritu y falto de sabiduría, comenzará a pensar como sigue:
a) "A mí me importan poco mis logros evangelísticos del pasado. Tampoco mis obras buenas. No tengo mucho interés en recordarlos o contarlos. Tampoco me interesa en casi nada lo que estén logrando otros. Tampoco lo que le esté pasando a la hermandad.
b) ¡Tanta lucha! ¡Tanto sacrificio! ¿Para qué? Todo se queda más o menos igual, o empeora.
c) A veces, pienso haber perdido mi tiempo.
d) Mire, ¡ni siquiera me siento emocionado cuando nuevas almas se convierten! Si me toca bautizarlas, no me siento gozoso. ¡Bendito, tanta angustia me han causado muchas de las personas que he bautizado! Han abusado de mi buena voluntad. Algunas me han criticado sin razón y otras me han difamado bárbaramente. ¡Tanto dolor de cabeza! ¡Tantos bautizados que reinciden en el pecado!"
3. "Cínico" e "Indiferente" tienen a una hermana "demonia" que se llama "Amargura". Ella se transforma en un fantasma como de una nubecilla y se introduce en la mente del siervo de mayor edad. Allí le recuerda con diabólica insistencia todos sus fracasos, todos las experiencias amargas de su vida y de su ministerio, todos los sinsabores, con todas las frustraciones, las críticas injustas y las difamaciones. Si el buen siervo de mayor edad no la saca de su mente, se volverá amargado olvidando él mismo todo lo bueno que ha hecho y disfrutado en la vida.
a) Para su propia salud mental y espiritual, el siervo de mayor edad debe mantener siempre en primer plano todo lo bueno de su vida, y no lo malo.
b) ¡Triste figura sobre la faz de la tierra es el siervo de mayor edad "cínico, indiferente y amargado"! ¡Demasiado triste!
(1) Pasa sus últimos años en la tierra castigándose a sí mismo con su propio cinismo, indiferencia y amargura. ¡Qué triste!
(2) Peor aún, ¡castiga a su familia y a la iglesia! Es mal ejemplo para todos.
(3) ¡Dios nos libre de los tres demonios hermanos: "Cínico", "Indiferente" y "Amargura"!
4. Podemos identificar a otro de esos "demonios" enviados con la misión especial de hacer caer al siervo de mayor edad. Su nombre: "Superior Orgullo". Su asignación particular: persuadir al siervo competente y productivo de mayor edad a sentirse muy "superior" a los demás obreros. Si lo logra, el referido siervo empieza a pensar de la manera siguiente: "¡Yo he llegado! ¡He llegado a la cima del conocimiento! La Biblia yo la sé de cubierta a cubierta. Sé todos los argumentos en pro y en contra sobre todos los puntos grandes y pequeños, tanto de la iglesia de Cristo como de las sectas. No hay quien me enseñe cosa nueva. No hay quien me supere. ¡He llegado al pináculo!" Amados, el que piensa así en su corazón ¡ya es preso del demonio "Superior Orgullo"!
a) Tiene encima el espíritu del orgullo carnal.
b) Se siente "superior" a todos los demás, en lugar de estimar a todos los demás "como superiores a él mismo", conforme a la norma de Filipenses 2:3.
c) Desdeña a los demás. Ya no escucha; no presta atención cuando predican y enseñan los demás hermanos. Al decir de él, sabe lo que van a traer antes de que hablen. Ya no está para aprender de otros. ¡Se cree dueño de todos los conocimientos y de toda la sabiduría! Mientras predique o enseñe otro hermano, él se dedica a leer alguna materia o se levanta y sale del local poniéndose a conversar con algún miembro igualmente falto de reverencia y de humildad.
d) Desdeña los consejos. Se molesta en gran manera si alquien se atreve a proferirle consejo alguno. "¿Qué te pasa? ¿No sabes quien soy yo? ¡Yo sé lo que hago! ¡No me hace falta tus consejos!"
e) El mal espíritu del orgullo y del sentimiento de superioridad lo lleva a creer que tiene el derecho y el deber de evaluar constantemente a sus colegas y señalarles sus faltas, y lo hace con satisfacción perversa.
f) Este mismo espíritu lo tranca en sus estudios y en su carrera, dejándolo estancado o patinando como un carro viejo atascado en el lodo. Ya no estudia ni siquiera la Biblia porque ¡bendito!, ¡ya la sabe toda! No piensa en mejorarse porque ¡ya él es el mejor! ¡Lo máximo!, ¿no lo sabe usted? Cree que puede seguir logrando el éxito apoyándose solo en los éxitos alcanzados en el pasado. ¡Cuán equivocado está!
g) Tal obrero orgulloso, lejos de haber llegado a la cima, está descendiendo precipitadamente hacia el abismo, conforme al proverbio: "Antes del quebrantamiento es la soberbia, y antes de la caída la altivez de espíritu" (Proverbios 16:18).
h) ¡Dios nos libre del demonio "Orgullo Superior" y de todos los siervos conquistados por él!, pues estos son blanco de burlas y causa de malestar en la congregación de los santos.
E. Querido siervo de mayor edad, compañero muy estimado, que Dios aclare su vista para que discierna los "demonios" que se le acerquen en esta etapa de su vida, que le dé mucha fuerza para resistirlos y derrotarlos, que le bendiga con salud y le use poderosamente en los ministerios que usted, por sus largos años en la obra, está capacitado para hacer mejor que cualquier otro. ¡Que su sabiduría resplandezca como el sol en medio de la iglesia! Así, con el favor del Señor, podrá pasar colmado de honor a la cuarta etapa.
III. La cuarta etapa abarca desde los setenta años de edad ¡hasta los ciento veinte! Bueno, ¡hasta la muerte! Entiéndase, la muerte del hombre exterior.
A. En el reloj que marca el tiempo de la vida productiva del ser humano, las manecillas indican desde las cinco hasta las seis de la tarde.
1. Se trata del "atardecer de la vida".
2. En cuanto al siervo del Señor, pronto se pone el sol de su ser en el horizonte occidental de la vida. En el instante de desaparecer de vista, sucede un acontecimiento mil veces más glorioso y espectacular que la puesta del sol material que alumbra nuestro mundo: ¡Aparecen los ángeles para acompañar al alma del siervo fiel en su viaje por los cielos al Paraíso de Dios! (Lucas 16:22). ¡Por nada en el mundo quiero perder esa experiencia! Y, ¿usted?, amado hermano, ¿la quiere tener también?
3. Son las cinco de la tarde y, poco a poco, se pone el sol de la vida, pero sus rayos aún iluminan los cielos con hermosos colores y bañan todo lugar y todo objeto con una luz suave y delicada. Nuestros hermanos de edad avanzada que se mantienen fieles y cerca del Señor, iluminan nuestros cielos con los hermosos colores de sus virtudes perfeccionadas y toda la iglesia se baña en la luz suave y delicada de su fe madura y pacífica.
B. Hay siervos que siguen muy activos y productivos hasta muy avanzada edad y no faltan quienes realizan sus obras mayores y más excelentes después de los setenta años de edad. ¿Sorprendidos, siervos jóvenes? He aquí unos ejemplos de la Biblia y de los tiempos contemporáneos:
1 Moisés. "Era Moisés de edad de ciento veinte años cuando murió; sus ojos nunca se oscurecieron, ni perdió su vigor" (Deuteronomio 34:7).
2. Abraham tuvo setenta y cinco años de edad cuando salió de Harám para la tierra prometida (Génesis 12:4).
3. Juan, el apóstol. Tenía quizás más de noventa años de edad cuando recibió la revelación del libro de Apocalipsis en la isla de Patmos.
4. Guy Woods. Falleció de repente en 1993, a los ochenta y seis años de edad. Más reconocido que cualquier otro siervo en los países de habla inglesa, predicaba campañas y escribía artículos para la revista Gospel Advocate hasta el mismo día antes de morir, sin jamás perder su lucidez mental o sus grandes dotes analíticos.
5. J. C. Bailey, predicador canadiense. Ya avanzado de edad, comenzó a hacer viajes evangelísticos a la India. Hizo muchos viajes. Bautizó a muchas, muchas almas en aquel país oriental. Con insistencia, llamó la atención de la hermandad a los campos fértiles espirituales de la India con el resultado de que muchos otros evangelistas comenzaron a sembrar en aquellos campos. Hoy día, dicen que hay ¡hasta un millón de cristianos en la India! Jóvenes, ¡un "predicador viejo" abrió las puertas y promovió esta obra gloriosa! ¡Les reto a igualar su hazaña espiritual!
6. Burton Coffman. Teniendo sesenta y dos años de edad, comenzó a escribir comentarios sobre los libros de la Biblia. A los ochenta y ocho años de edad, ¡terminó la tarea! Hay treinta y cinco tomos en la serie. Ya todos han sido impresos y están disponibles para la hermandad. Su contenido es considerado excelente.
7. Dryden Sinclair, fundador de la Western Christian Foundation. Cuando este servidor lo conoció en Wichita Falls, Texas, ya tenía unos setenta años de edad. Siguió trabajando en la producción de literatura en español y en otros idiomas hasta tener quizás más de ochenta años de edad.
8. El Hermano Hugo McCord cuenta con más de noventa años de edad, y sigue produciendo estudios escritos de admirable precisión y contenido.
9. En el mundo de habla hispana, también habrá, sin duda, siervos de edad muy destacados. Dondequiera que se estudie esta materia, el conferencista y sus oyentes podrán identificarlos.
a) En el mundo hispano parlante, la iglesia es comparativamente joven. Por tal razón, no esperamos encontrar a muchos obreros de edad avanzada con cincuenta, sesenta o más años de experiencia en los campos y los ministerios. Pero, ¡quiera Dios que pronto haya un número significante y que sigan fieles y productivos hasta el fin!
b) Quisiera proponer que, cuando lleguemos allá por los setenta y cinco años de edad, convoquemos una "Confraternidad de los Viejos Veteranos de la Cruz en Latinoamérica". ¿Qué les parece?
(1) Quizás acudamos con la ayuda de un bastón o un sillón de ruedas, pero ¡nuestro espíritu será joven!, porque "aunque este nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior no obstante se renueva de día en día" (2 Corintios 4:16).
(2) En esa "Confraternidad de los Viejos Veteranos de la Cruz", reviviremos las aventuras de nuestros ministerios, discutiremos animadamente nuestra transformación y glorificación inminente y comeremos unos platos suculentos ¡con tal que aún nos queden dientes!
C. ¿Habrá "demonios" que molesten y ataquen a los siervos de edad avanzada? Sin lugar a dudas, ya que Satanás no se da por vencido hasta el momento cuando el alma es librada del cuerpo físico, pero en esta ocasión no los vamos a nombrar. Me limito a las observaciones siguientes:
1. Si su salud física, mental y espiritual lo permiten y su corazón lo desea, el siervo de avanzada edad debe seguir activo y productivo hasta dónde y cuándo le sea posible.
2. Si su cerebro queda afectado por el deterioro de los sistemas físicos del cuerpo, en lo concerniente a los ministerios espirituales, qué sepa darse de baja con gracia para que no sufra la iglesia y la causa de Cristo en la tierra.
a) A nuestro parecer, comete un grave error el siervo que insiste en predicar y enseñar cuando su mente ya no funciona con lucidez. Se sabe que la mente del siervo está fallando seriamente cuando:
(1) Le falla la memoria muy a menudo;
(2) Pierde el hilo con frecuencia;
(3) No hay coherencia en sus ponencias;
(4) Da vueltas y más vueltas repitiendo una y otra vez lo mismo;
(5) Habla constantemente del pasado porque vive más en el pasado que en el presente.
b) También comete un error grave el siervo ya medio incapacitado que intenta pasar por joven. Mejor retirarse con dignidad que hacer un papel ridículo ante la iglesia y el público.
3. El siervo sabio reconoce sus limitaciones y sabe cuándo retirarse de la batalla, bien sea en parte o del todo. Hacia el final de su ministerio Pablo escribió: "De aquí en adelante nadie me cause molestias; porque yo traigo en mi cuerpo las marcas del Señor Jesús" (Gálatas 6:17). Es como dijera: "Me retiro de tantas preocupaciones y molestias. He llegado al límite de mi capacidad para soportar y sufrir".
4. Y esta última observación: el siervo de avanzada edad tiene casi, casi ganada la salvación eterna.
a) ¡Que no cometa ninguna torpeza espiritual que eche todo a perder en los últimos días de su vida!
b) Bien se sabe que solo el que es "fiel hasta la muerte" recibirá "la corona de la vida" (Apocalipsis 2:10).
IV. La quinta etapa abarca desde la muerte del cuerpo físico hasta las edades de las edades. ¡Es el tiempo de la gloria eterna que se vive eternamente en la nueva tierra de Dios!
A. ¡Que todos nosotros -siervos jóvenes, maduros, de mayor edad y de avanzada edad, tanto hombres como damas, alcancemos esta etapa!
B. ¡Que nos acerquemos con confianza y júbilo al momento de nuestra glorificación y coronación!
C. Siervo fiel, ¡le veo coronado de gloria y honra!
1. Su corona es una diadema con muchas piedras preciosas. Cada piedra representa un alma ganada o una obra buena realizada.
2. Su vestido de realeza es tan blanco que resplandece y es bordado de escarlata como de carmesí. El blanco representa su santidad y la escarlata simboliza sus sacrificios en la causa de Cristo.
D. Al faltarle poco tiempo para la conclusión de sus ministerios en la tierra, Pablo escribió: "He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe. Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los que aman su venida" (2 Timoteo 4:7-8).
1. ¡Que peleemos de igual manera todos y cada uno de nosotros! ¡Que acabemos la carrera! ¡Que guardemos la fe hasta el fin!
2. Porque hay una corona allá en el cielo para cada triunfador. ¡Yo quiero que Cristo me coloque la mía sobre mi cabeza y quiero estar presente cuando cada uno de ustedes pase ante el trono del Señor para recibir la suya!
3. ¡Amén!, y gracias.
Escribe Homero Shappley de Álamo