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Estudios en esta Web sobre textos de Romanos

Guía para el desarrollo de clases bíblicas sobre “la creación que gime a una”

“La creación” que aguarda “la manifestación de los hijos de Dios”, que “gime a una” y que “será libertada de la esclavitud de corrupción, a la libertad de los hijos de Dios”

 

Columnas en cada lado de un camino encima de valles y montañas áridas, con rayos de luz blanca en la superficie, los que conducen a regiones celestiales, componen una gráfica que representa la esperanza de “la creación que gime a una”, ansiando “la libertad gloriosa de los hijos de Dios”.

Columnas en cada lado de un camino encima de valles y montañas áridas, con rayos de luz blanca en la superficie, los que conducen a regiones celestiales, componen una gráfica que representa la esperanza de “la creación que gime a una”, ansiando “la libertad gloriosa de los hijos de Dios”.

Análisis de Romanos 8:19-25

Identificando a “la creación”  presentada en este pasaje

Texto para el maestro

(19) “Porque el anhelo ardiente de la creación es el aguardar la manifestación de los hijos de Dios. (20) Porque la creación fue sujetada a vanidad, no por su propia voluntad, sino por causa del que la sujetó en esperanza; (21) porque también la creación misma será libertada de la esclavitud de corrupción, a la libertad gloriosa de los hijos de Dios. (22) Porque sabemos que toda la creación gime a una, y a una está con dolores de parto hasta ahora; (23) y no sólo ella, sino que también nosotros mismos, que tenemos las primicias del Espíritu, nosotros también gemimos dentro de nosotros mismos, esperando la adopción, la redención de nuestro cuerpo. (24) Porque en esperanza fuimos salvos; pero la esperanza que se ve, no es esperanza; porque lo que alguno ve, ¿a qué esperarlo? (25) Pero si esperamos lo que no vemos, con paciencia lo aguardamos.” 

Después de su exposición sobre la venida del “día del Señor”, la destrucción del universo material y la promesa de “cielos nuevos y tierra nueva”, el apóstol Pedro observa que “nuestro hermano Pablo, según la sabiduría que le ha sido dada, os ha escrito, casi en todas sus epístolas, hablando en ellas de estas cosas; entre las cuales hay algunas difíciles de entender, las cuales los indoctos e inconstantes tuercen, como también las otras Escrituras, para su propia perdición” (2 Pedro 3:15-16). El tema de “la creación” expuesto por Pablo en Romanos 8:19-25 lo catalogo, personalmente, entre las “cosas… difíciles de entender”. Deseando incluirlo en un curso para hermanos estudiando para el “Certificado de Seis Años de Estudios Bíblicos”, el que escribe ha dedicado no pocas horas al análisis del pasaje, teniendo a bien compartir con el lector los frutos de sus labores. Aunque no resulte convincente la explicación para todos los estudiosos, mi ferviente oración es que cada lector encuentre al menos algo de valor en ella. ¿Por qué escribir casi doce páginas de comentarios sobre tan solo siete versículos? No solo porque encontramos en las Escrituras más de una sola “creación” sino también porque Pablo relaciona con el tema principal otros grandiosos conceptos, ideas y doctrinas de notable amplitud y ramificaciones algo complicadas. A continuación, nuestro…  

“Análisis de Romanos 8:19-25” 

1.  El vocablo “creación” (katisis en el griego) aparece cuatro veces en este trozo. Recopilamos del pasaje diez rasgos y acciones atribuidos a ella.

a)  Esta “creación” tiene un “anhelo ardiente”. Versículo 19.

b)  Esta “creación” aguarda un evento. El evento que ella aguarda es “la manifestación de los hijos de Dios”. Versículo 19.

c)  Esta “creación fue sujetada a vanidad”. Versículo 20.

d)  Ella posee “voluntad”. “…fue sujetada a vanidad, no por su propia voluntad…” Versículo 20.

e)  “Fue sujetada… en esperanza. Versículo 20.

f)   Está sujetada a “la esclavitud de corrupción”. De ella se dice que “será libertada de la esclavitud de corrupción…” (Versículo 21), y esto implica que está sujetada a “la esclavitud de corrupción”.

g)  “Será libertada de la esclavitud de corrupción. Versículo 21.

h)  Una vez “libertada”, disfrutará de “la libertad gloriosa de los hijos de Dios”. Versículo 21.

i)   Esta “creación gime a una. Versículo 22.

j)   Esta “creación… a una está con dolores de parto hasta ahora. Versículo 22.

2.  Distintas “creaciones” en el Nuevo Testamento.

a)  “Nueva creación” (Gálatas 6:15) y “nueva criatura” (2 Corintios 5:17) son las traducciones del griego kainh ktisis, identificando, según el lexicógrafo Joseph Henry Thayer, “un hombre regenerado mediante Cristo” (Greek-English Lexicon of the New Testamento. Joseph Henry Thayer, D. D., American Book Company. Página 363).

b)  Toda la raza humana.

(1)  Colosenses 1:23. El “evangelio… se predica en toda la creación que está debajo del cielo…” Según el lexicógrafo Joseph Henry Thayer, “de acuerdo a las exigencias de contexto”, ktisis  (creación) significa “alguna especie o clase de cosas o seres creados: así de la raza humana (Marcos 16:15); de hombres de toda raza (Colosenses 1:23)”.

(2)  “[Griego: ktisis] (como usado en Romanos 8:19, 21 y 22), CREACIÓN, aquí tiene el mismo significado como en Marcos 16:15: “Proclamar las buenas nuevas a toda la creación”, es decir, “a toda la humanidad”; y también Colosenses 1:23, donde ocurre una frase similar. Que se habla aquí de la humanidad, y no de la creación inerte o bruta, es evidente por la esperanza de ser libertada de “la esclavitud de corrupción” proyectada en el Versículo 21, y por el contraste introducido en el Versículo 23 entre [ktisis] y quienes poseen “las primicias del Espíritu”.” (“El Diaglotón Enfático”, traducción interlinear por Benjamín Wilson. “Diaglotón” significa “lado al lado”, aplicándose a traducciones en las que dos o más versiones aparecen una al lado de la otra.)

c)  “Toda creación.” En griego: pasa ktisis. “La suma o agregado de todas las cosas creadas” (Greek-English Lexicon of the New Testamento. Joseph Henry Thayer, D. D., American Book Company. Página 363). Colosenses 1:15. “Él es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación. Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles…” En este versículo, “toda creación” incluye aun a todos los ángeles. Además, tanto a “cosas… visibles” como a “cosas… invisibles”.

d)  La naturaleza (en tela de juicio). Refiriéndose particularmente a Romanos 8:19-22, el lexicógrafo Thayer dice que ktisis  (creación) identifica al “agregado de criaturas irracionales, con o sin vida”, añadiendo entre paréntesis “(lo que llamamos naturaleza)”. (Greek-English Lexicon of the New Testamento. Joseph Henry Thayer, D. D., American Book Company. Página 363). Quizás parezca un gran atrevimiento cuestionar la aplicación que hace el reconocido Sr. Thayer de ktisis  (creación) en Romanos 8:19-22 a la “naturaleza”, al “agregado de criaturas irracionales, con o sin vida”, pero él mismo observa que es preciso definir el vocablo “de acuerdo a las exigencias de contexto”, y esta es precisamente la tarea que nos hemos asignado. Al igual que este servidor, también ponen en tela de juicio la interpretación del Sr. Thayer. Aun su expresión “criaturas irracionales, con o sin vida” suena rara, pues no existen “criaturas irracionales… sin vida” como integrantes de una “naturaleza” que anhelara ardientemente cualquier cosa.

(1)  La dificultad de una traducción de “ktisis  (creación)” que armonice con el contexto del pasaje se refleja en las siguientes dos versiones, las cuales copiamos de www.biblegateway.com, sin añadir cualquier comentario de nuestra parte.

-Reina-Valera Antigua. 19Porque el continuo anhelar de las criaturas espera la manifestación de los hijos de Dios. 20Porque las criaturas sujetas fueron á vanidad, no de grado, mas por causa del que las sujetó con esperanza, 21Que también las mismas criaturas serán libradas de la servidumbre de corrupción en la libertad gloriosa de los hijos de Dios. 22Porque sabemos que todas las criaturas gimen á una, y á una están de parto hasta ahora. 23Y no sólo ellas, mas también nosotros mismos, que tenemos las primicias del Espíritu, nosotros también gemimos dentro de nosotros mismos, esperando la adopción, es á saber, la redención de nuestro cuerpo.”

-Nueva Versión Internacional.  19La creación aguarda con ansiedad la revelación de los hijos de Dios, 20 porque fue sometida a la frustración. Esto no sucedió por su propia voluntad, sino por la del que así lo dispuso. Pero queda la firme esperanza21 de que la creación misma ha de ser liberada de la corrupción que la esclaviza, para así alcanzar la gloriosa libertad de los hijos de Dios. 22 Sabemos que toda la creación todavía gime a una, como si tuviera dolores de parto.23 Y no sólo ella, sino también nosotros mismos, que tenemos las *primicias del Espíritu, gemimos interiormente, mientras aguardamos nuestra adopción como hijos, es decir, la redención de nuestro cuerpo.”

(2)  Tengamos presente que algunas “traducciones” populares, por ejemplo, la “Biblia en lenguaje sencillo”, son más bien paráfrasis o comentarios que no obedecen a las reglas de traducciones auténticas.

e)  Al encontrar el vocablo “creación” en Romanos 8:19-22, la tendencia natural es pensar en “todas las cosas materiales visibles o conocidas, con o sin vida”, pero ya sabemos que la palabra tiene otros significados en el Nuevo Testamento. ¿Cuál será el más acertado? ¿Cuál armoniza con el contexto y con el resto de la Biblia? Por lo menos diez atributos y acciones se atribuyen a esta “creación”, determinando, lógicamente, su verdadera identidad.

3.  Analizamos y aplicamos los diez atributos y acciones de “la creación” en Romanos 8:19-25 con el propósito de identificarla acertadamente.

a)  Esta “creación” siente un “anhelo ardiente”. Versículo 19.

(1)  El significado de “anhelo ardiente”.

-“Anhelo. Afán. Ambición. Ansia. Deseo vehemente de algo, particularmente inmaterial.”

-“Ardiente. Ardoroso. Muy caliente. Apasionado. Férvido. Que pone pasión en sus sentimientos o ideales. Se aplica a… temperamento o palabra equivalente y a amor, entusiasmo o palabras semejantes.” (Ambas definiciones de “Diccionario de uso del español”, por María Moliner. Tomo I. Editorial Gredos. Madrid.)

(2)  La creación inerte material –piedras, arena, tierra; montañas, valles, praderas, glaciares- es incapaz de sentir “anhelo ardiente”. Incapaz de un “deseo vehemente de algo, particularmente inmaterial”.

(3)  La creación vegetal –hierbas, legumbres, hortalizas, flores, arbustos, árboles- tampoco es capaz de sentir “anhelo ardiente”.

(4)  La creación animal irracional –cuadrúpedos, reptiles, aves, seres marinos, insectos- pese a experimentar algunas especies ciertas emociones, no alcanza el nivel de desarrollo emocional o intelectual necesario para experimentar sentimientos tan complejos y avanzados como los que implica el “anhelo ardiente”.

(5)  La creación celestial –los ángeles y arcángeles en el cielo, fieles al Creador, cuya función es la de “espíritus ministradores” (Hebreos 1:14)- no está sujetada “a vanidad… en esperanza”, como tampoco a la “esclavitud de corrupción” (Versículo 21), y por consiguiente, no integra “la creación”, sujeto principal de Romanos 8:19-25.

(6)  Por “creación”, ¿deberíamos entender como “un todo” la creación inerte, vegetal y animal, incluso la raza humana, interpretando metafóricamente los diez rasgos y acciones atribuidos a ella? Muy dudoso. Se deduce que esta identificación de “la creación” realmente no puede ser una opción interpretativa racional por la siguiente razón principal: toda la creación visible –inerte, vegetal, animal- está destinada inequívocamente a desaparecer. “…las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas” (2 Corintios 4:18). “Temporales” quiere decir “relacionado con el tiempo. Se dice de lo que dura solamente cierto tiempo; no fijo o permanente” (“Diccionario de uso del español”, por María Moliner. Tomo II. Página 1284. Editorial Gredos. Madrid.) Siendo, pues, temporal todo el universo visible, ha de durar “solamente cierto tiempo”; no es “fijo o permanente”. Perecerá del todo (Hebreos 1:10-12). A diferencia, “la creación” de Romanos 8:19-25 será glorificada y revestida de inmortalidad. “Será libertada de la esclavitud de corrupción, a la libertad gloriosa de los hijos de Dios(Versículo 21). Está sujetada “en esperanza” de esta misma “libertad gloriosa”, la que se hace realidad solo mediante la transformación del cuerpo físico de todos los justos “tenidos por dignos de alcanzar aquel siglo y la resurrección de los muertos” (Lucas 20:35-38) en cuerpo espiritual glorificado e inmortal (1 Corintios 15:42-44). Indiscutiblemente, no hay tal “esperanza” para la creación visible, y por ende, enfatizamos, temporal, sino que está programada y asegurada su destrucción total (2 Pedro 3:9-13). (Para estudios detallados al respecto: www.editoriallapaz.org/reino_milenial_2Pedro3.htm y www.editoriallapaz.org/tierra_nueva_clarificaciones.htm) Estas consideraciones resaltan problemáticas que surgen cuando se intenta aplicar metafóricamente a la creación material los diez rasgos y acciones desglosados.

(7)  Eliminadas las posibles explicaciones anteriores para “la creación” de Romanos 8:19-25, hemos de concluir que el término tiene que ver exclusivamente con la raza humana. ¿Con toda la raza humana, o solo con una porción? ¿Con los seres humanos en sentido material o en sentido espiritual? Quizás encontremos respuestas a estas preguntas en los diez atributos y acciones que definen “la creación”. Prosigamos.

b)  Esta “creación” aguarda un evento. El evento que ella aguarda es “la manifestación de los hijos de Dios”. Versículo 19.

(1)  ¿Quiénes son estos “hijos de Dios”? Son los seres humanos que obedecen la voluntad de Dios.

(a)  Romanos 9:8. “Esto es: no los que son hijos según la carne son los hijos de Dios, sino que los que son hijos según la promesa son contados como descendientes.”

(b)  Gálatas 3:25-27. “Pero venida la fe, ya no estamos bajo ayo, pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús; porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos.”

(c)  1 Juan 3:2. “Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es.”

(d)  1 Juan 5:2. “En esto conocemos que amamos a los hijos de Dios, cuando amamos a Dios, y guardamos sus mandamientos.”

(2)  ¿Qué evento es el de “la manifestación de los hijos de Dios”?

(a)  “Manifestación”, tal cual usada en referencia a Jesucristo, significa su Segunda Venida.

-1 Corintios 1:7. “…esperando la manifestación de nuestro Señor Jesucristo

-1 Timoteo 4:1. “Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, que juzgará a los vivos y a los muertos en su manifestación y en su reino…”

-Tito 2:13. “…aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo…”

(b)  Ahora bien, el Espíritu Santo nos enseña que los “hijos de Dios” que mueren en Cristo vendrán con él en su Segunda Venida. “Tampoco queremos, hermanos, que ignoréis acerca de los que duermen”, es decir, que murieron, “para que no es entristezcáis como los otros que no tienen esperanza. Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con Jesús a los que murieron en él(1 Tesalonicenses 4:13-14).

(c)  Por consiguiente, “la manifestación de los hijos de Dios” ocurre cuando ellos aparecen juntamente con Jesucristo en su “manifestación”, es decir, en su  Segunda Venida.

-Confirma esta conclusión la terminología de 1 Juan 3:2, ya citado. “Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es.” Observamos un interesante e instructivo enlace entre, por un lado, “aún no se ha manifestado lo que hemos de ser” los que “ahora somos”, en esta vida, “hijos de Dios” , y por el otro, la expresión “cuándo él se manifieste”, refiriéndose esta cláusula a la Segunda Venida de Jesucristo. Al manifestarse él, los “hijos de Dios” que vienen con él serán “cómo él”, y los “hijos de Dios” vivos en el planeta Tierra en la hora de su Segunda Venida serán “transformados” (1 Corintios 15:51-52; 1 Tesalonicenses 5:16-17). De manera que todos los “hijos de Dios”, siendo “transformados”, “seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es”. Así pues, los “hijos de Dios”, ya revestidos de cuerpos transformados, se manifiestan juntamente con Cristo en su Segunda Venida, y este es el magno evento que aguarda “la creación” de Romanos 8:19-25.

-Discernimos una fascinante similitud, igualmente instructiva, entre “el aguardar la manifestación de los hijos de Dios” en Romanos 8:19 y una fraseología parecida en Tito 2:13, donde el apóstol Pablo escribe: “…aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo…” El verbo “aguardar” se utiliza en ambos versículos. Además, el vocablo “manifestación”. En adición, mientras se explica en Romanos 8:20 que “la creación fue sujetada… en esperanza, en Tito 2:13 se habla de guardar “la esperanza bienaventurada…” Tres elementos claves que definen “la creación” de Romanos 8:19-25 ¡también se encuentran en Tito 2:13! Aguardar, manifestación y esperanza.

-Según Tito 2:13, ¿quiénes están “guardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo”? Para la contestación, es preciso leer los dos versículos anteriores. “Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres, enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente, aguardando…” (Tito 2:11-13). Si bien “la gracia de Dios” enseña “a todos los hombres” qué cosas renunciar, cómo vivir “en este siglo” y que debieran aguardar “la esperanza…”, se sobreentiende que solo los cristianos fieles practican esta enseñanza. Por lo tanto, los cristianos fieles son realmente los que están “aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo”.

“La creación” de Romanos 8:19-25 tentativamente identificada

-Dada la estrecha similitud entre Tito 2:13 y Romanos 8:19-20, ya tenemos, para los efectos, la identidad de “la creación” bajo escrutinio. Esta “creación” la componen los cristianos fieles. Esta “creación” es la iglesia edificada por Cristo.

-De hecho, los cristianos, habiendo nacido de nuevo “de agua y del Espíritu” (Juan 3:1-7), y siendo, por ende, “nuevas criaturas” (2 Corintios 5:17), componen una “nueva creación”. Este mismo concepto de “nueva creación” se resalta en Gálatas 6:15. “Porque en Cristo Jesús ni la circuncisión vale nada, ni la incircuncisión, sino una nueva creación.” Qué conste: ¡“NUEVA”! Diferente. Distinta a la creación material. Distinta al Israel terrenal, pueblo que, en su mayoría, confiaba para salvación en “la circuncisión” y los mandamientos de “la ley” antigua dada en el monte de Sinaí. Esta “nueva creación” se distingue de cualquier “creación” anterior; de cualquier “creación” física o terrenal. La “nueva creación” es espiritual. Mientras “kainh ktisis (“nueva creación”) se traduce “nueva criatura” en 2 Corintios 5:17, en Gálatas 6:15 la vemos en yuxtaposición con “circuncisión” e “incircuncisión”. Postulando que “circuncisión” identifique a los judíos e “incircuncisión” a los gentiles, tendría sentido identificar la “nueva creación” como “la iglesia”, el nuevo “pueblo de Dios”, o “Israel de Dios”, como dice Gálatas 6:16. De todos modos, todas las “nuevas criaturas” componen, real y verdaderamente, una “nueva creación” en sentido colectivo.

-Cónsono con esta explicación, vemos que el mismo concepto de una “nueva creación no material sino espiritual” es aplicado a la iglesia en Hebreos 9:11. “Pero estando ya presente Cristo, sumo sacerdote de los bienes venideros, por el más amplio y más perfecto tabernáculo, no hecho de manos, es decir, no de esta creación…” Este “más amplio y más perfecto tabernáculo, simbolizado por aquel antiguo tabernáculo terrenal de Israel (Hebreos 9:1-14), es, sin duda alguna, la iglesia levantada por Jesucristo (Mateo 16:18-19). Este nuevo “tabernáculo”, del cual Cristo es el sumo sacerdote, no es “hecho de manos”, es decir, no es “de ESTA CREACIÓN”. O sea, no es de la creación material, claramente implicándose que es “de otra creación”, siendo esta “otra creación” la espiritual. La iglesia no es hecha “de manos”. O sea, no es de origen o fabricación humana. La iglesia auténtica de Cristo no es, en definitiva, “de esta creación” material o terrenal. Es, más bien, una creación espiritual. El que escribe entiende que esta “nueva creación” espiritual es “la creación” que el apóstol Pablo describe en Romanos 8:19-25.

-Refuerza esta conclusión el enlace que discernimos entre Romanos 8:18 y Romanos 8:19. Según nuestra apreciación, el apóstol Pablo no introduce “la creación” como tema no conectado a lo que él había acabado de escribir. La oración que precede el Versículo 19 lee: “Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse” (Versículo 18). “Porque” es la primera palabra del Versículo 19, estableciendo, efectivamente, un enlace entre los dos versículos.

-“Porque. (De por y que). Conjunción causal. Por causa o razón de que.” (”Microsoft® Encarta® 2007. © 1993-2006 Microsoft Corporation. Reservados todos los derechos.)

-“Porque”, es decir, “por causa o razón” de “la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse”, “la creación” siente un “anhelo ardiente”, a saber, el de “aguardar la manifestación de los hijos de Dios”. ¿Cuál es esta “creación”? Lógicamente, se compone de los que soportan “las aflicciones del tiempo presente” en espera de “la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse”. Se compone, pues, de los cristianos comprometidos con su Señor. Leer corridos los Versículos 18 y 19 ayuda a fijar la identidad de “la creación” en el Versículo 19.

-“Manifestarse” (Versículo 18) y “manifestación” (Versículo 19) unen aún más los dos versículos. “La gloria venidera que… ha de manifestarse” se manifiesta precisamente cuando ocurre “la manifestación de los hijos de Dios”.

-Repetimos nuestra identificación tentativa de “la creación” que el apóstol Pablo describe en Romanos 8:19-25: La componen los cristianos fieles. Ella es la iglesia edificada por Cristo. Al continuar el análisis de los rasgos y acciones de “la creación”, veremos si los restantes ocho respalden o desmientan la identidad postulada para ella.

(d)  Volviendo a Romanos 8:19, preguntamos: “¿Quiénes aguardan “la manifestación de los hijos de Dios”? A la luz de lo expuesto, la respuesta ha de ser: ¡los cristianos fieles! No todos los hombres. Ni siquiera todos los cristianos. Solo los cristianos que desean ansiosamente la Segunda Venida de Jesucristo, acompañado por “los hijos de Dios” victoriosos y transformados. Este es su “anhelo ardiente”. Estos son la “nueva creación” espiritual de Dios.

c)  Esta “creación fue sujetada a vanidad”. Versículo 20.

(1)  “Fue sujetada”, tiempo pasado, por Dios, en sus planes, o designios, para ella. “A vanidad.” El griego traducido “vanidad” en la Valera es traducida “frustración” en la Nueva Versión Internacional, y también puede significar “futilidad”. Por cierto, los cristianos, quererlo o no, están sujetados a no poca “vanidad, frustración o futilidad”  durante su peregrinaje terrenal. “Vanidad” es “cualidad de vano”. Entre los significados de “Vano” se encuentran los siguientes: “Hueco. Ineficaz. Sin utilidad material o espiritual. Frívolo, ligero, insubstancial o superficial”. (“Diccionario de uso del español”, por María Moliner. Tomo II. Página 1439. Editorial Gredos. Madrid.) Algunas cosas vanas de esta vida material son más o menos inocuas; otras, malas y pecaminosas. “Futilidad” significa “poca o ninguna importancia de algo. Cosa inútil o de poca importancia” (Diccionario de la Real Academia Española, en Micorsoft).

(a)  Eclesiastés 1:14. “Miré todas las obras que se hacen debajo del sol; y he aquí, todo ello es vanidad y aflicción de espíritu.” En el contexto material de obras materiales “que se hacen debajo del sol”, aun algunas realizadas por cristianos suelen encerrar elementos de “vanidad” y traer “aflicción de espíritu”. Son de “poca o ninguna importancia”. Molestan y frustran. Restan de la calidad espiritual que el cristiano sincero y fiel siempre quisiera disfrutar aun durante su jornada terrenal.

(b)  Habiendo Salomón descrito gráficamente, en Eclesiastés 12:1-7, utilizando un lenguaje altamente metafórico, el deterioro y envejecimiento del cuerpo humano, termina exclamando: “Vanidad de vanidades… todo es vanidad” (Eclesiastés 12:8). Pese a que el cristiano haga valer muchas cosas relacionadas con su vida terrenal, no es menos cierto que no pocas circunstancias materiales –por ejemplo, del trabajo, el hogar, la familia extendida, pasatiempos- resultan en “vanidades”, en “frustraciones”, es decir, en acciones u obras insubstanciales, superficiales, sin verdadera utilidad, aun huecas, frívolas o ligeras. Pero, ha de soportarlas y sobrellevarlas mientras ocupe su “morada terrestre”, aunque gima “deseando ser” revestido “de aquella… habitación celestial” (2 Corintios 5:1-9).

(c)  Qué conste: el texto no dice que “la creación” fuese sujetada “a castigos, enfermedades graves, dolores