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APOCALIPSIS

Capítulo Diez de
 Análisis de las profecías y visiones

 “Los mil años” de Apocalipsis

Comúnmente llamados…

…el MILENIO

Tema 2

Intercambio entre el Sr. Tito Martínez y el 
Sr. Homero Shappley de Álamo sobre el MILENIO

Primera sesión

¿Precede el Milenio la Segunda Venida de Cristo u ocurre después? Análisis de Apocalipsis 19:11-21; 20:1-10 y algunos textos relevantes. Tito Martínez y Homero Shappley de Álamo presentan interpretaciones opuestas. ¿Cuál de los dos sostiene la más bíblica?

 

PDF de este Intercambio

 

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Satanás sale del abismo. 

A.  El Sr. Tito Martínez afirma que "el Milenio NO PRECEDE a la Segunda Venida de Cristo", aplicando Apocalipsis 19:11-21 al tiempo ANTES del Milenio.

B.  El Sr. Homero Shappley de Álamo afirma que el Milenio transpira ANTES de la Segunda Venida de Cristo, asegurando que las profecías de Apocalipsis 19:11-21 se cumplen DESPUÉS del Milenio y que ningún ser humano estará vivo en la tierra al consumarse el castigo divino descrito en Apocalipsis 19:15-21.

 


“Ajedrez espiritual” Esta inquietante representación gráfica, lejos de proyectar un mero juego entre Dios y Satanás, ilustra –así la interpretamos- la gran guerra entre el Bien y el Mal por las almas. A diferencia de la ajedrez jugada por seres humanas, las figuras –entiéndase “almas”- en la “Ajedrez espiritual” también tienen voluntad, pero no todas se valen de esta facultad para determinar su destino eterno. A consecuencia de su pasividad o indiferencia, son manipuladas, ya por Satanás ya por Dios, para determinados propósitos.

Preámbulo

Observaciones de Homero Shappley de Álamo

Los temas tratados en este “Tema 2”, y las interminables controversias que se arremolinan alrededor de ellos, se revisten de no poca importancia. Señalamos dos razones de peso, a saber: las distintas esperanzas contradictorias proyectadas para los seguidores de Cristo y los distintos escenarios, también contradictorios, proyectados para los seres humanos desobedientes al evangelio. Indubitablemente, tanto esperanzas espirituales infundadas como escenarios espirituales de invención humana pueden exponer al alma al peligro de perder la salvación eterna. Este peligro Jehová Dios lo puso de relieve en tiempos pasados al advertir a los israelitas contra los profetas que alimentaban al pueblo "con vanas esperanzas" (Jeremías 23:16). En el Nuevo Testamento, el Espíritu Santo enseña "una misma esperanza" para toda la iglesia (Efesios 4:4). O sea, una sola esperanza, y no varias contradictorias. Pero, el Sr. Martínez y el Sr. Shappley de Álamo no enseñan “una misma esperanza”, más bien trazando líneas interpretativas divergentes y opuestas. Ya que los dos no pueden tener la razón, es evidente que uno de ellos se equivoca, y además, cabe la posibilidad de que ambos desacierten en sus interpretaciones. ¿Enseña uno de los dos la pura verdad bíblica acerca de la única esperanza declarada por el Espíritu de Dios? El estudioso consagrado y objetivo de estos temas llegará a su propia conclusión, pesando todo argumento, interpretación y explicación en la balanza de verdades bíblicas, plenamente consciente de su deber de probar a todo expositor, predicador o maestro de acuerdo con el criterio infalible de la palabra divina (1 Juan 4:1), esforzándose diligentemente para identificar, entender, hacer suya y retener “hasta el fin” la única verdadera “esperanza” divulgada por el Espíritu Santo.

Estimado lector, referente a “Intercambios sobre temas religiosos”, nuestra convicción es que argumentar y contra argumentar para llegar al entendimiento correcto no es malo, siempre y cuando los participantes se expresen con cordura y mutuo respeto, presentando “defensa con mansedumbre y reverencia” (1 Pedro 3:15). Por cierto, “Judas, siervo de Jesucristo, y hermano de Jacobo”  exhorta a los santificados en Cristo: “…que contendáis ardientemente por la fe que ha sido una vez dada a los santos” (Judas 3). Siguiendo su consejo, no rehusamos contender por doctrinas determinantes para salvación, según nuestro entendimiento.

¿Qué circunstancias dieron origen a este “Intercambio”? Pues, al leer el Sr. Tito Martínez el mensaje "¡Ya estamos viviendo el Milenio!", escrito por el Sr. Shappley de Álamo, www.editoriallapaz.org/milenio-ya-estamos-viviendo-el-milenio.html, respondió con su propio estudio intitulado "¡El Milenio no precede a la Segunda Venida de Cristo!"

A continuación, el Sr. Shappley de Álamo cita y analiza unas cuantas enseñanzas abordadas en el artículo del Sr. Martínez.

Querido lector, nuestra ferviente oración es que usted encuentre edificantes estos intercambios de interpretaciones. Si usted desea aportar nueva información o argumentos que arrojen todavía más luz sobre los temas o textos discutidos, puede comunicarse con nosotros mediante el correo electrónico editoriallapaz2@gmail.com, o el correo del Sr. Martínez. Tenga presente, se lo suplicamos, que críticas o comentarios subjetivos que no aumenten conocimientos no merecen consideración sobria. Así pues, antes de expresarse sobre estos temas lo indicado sería estudiar muchísimo, orar, pidiendo luz, y al escribir, seleccionar sus palabras con la mayor sabiduría, normas que tratamos de seguir.

Saludo del Sr. Shappley de Álamo para el Sr. Martínez

Estimado Sr. Tito Martínez:

Saludos en el nombre del Señor Jesús, o de “Yahúshua”, como usted acostumbra llamarlo.

No deja de impresionarme su valentía al confrontar agresivamente, como todo un “guerrero espiritual”, todo lo que usted perciba como “falsedad religiosa”. Su vigoroso ataque contra este servidor, y la iglesia a la cual pertenezco, me mueve a contestar, esperanzado en que usted presente a los lectores de su propia Web mis respuestas a sus argumentos y alegaciones.

Muchas personas consideran contraproducente este tipo de controversia. En cambio, este servidor lo tiene como medio práctico para descubrir a la luz la verdad. Mis comentarios, refutaciones y aclaraciones las intercalo en el texto del estudio que usted ha confeccionado.

 

El intercambio

Prólogo del Sr. Martínez para su estudio intitulado "¡El Milenio no precede a la Segunda Venida de Cristo!"

"Navegando por Internet, me he topado con una Web, francamente interesante, y con muy buen material de estudio bíblico, llamada "Editorial La Paz", patrocinada por la llamada "Iglesia de Cristo", una secta o denominación de la cristiandad LA CUAL PRETENDE SER LA ÚNICA Y VERDADERA IGLESIA DEL CRISTO, ¡tremendo error diabólico, ya que la verdadera Iglesia del Cristo NO ES NINGUNA DENOMINACIÓN DE LA CRISTIANDAD!”

-Sr. Tito Martínez, al expresarse de este modo, usted juzga y condena a millones de cristianos del presente que luchan para presentar al mundo el concepto de “iglesia no sectaria”, de “iglesia no denominacional”. También desprestigia y rechaza a muchos millones de cristianos de los Siglos XVIII, XIX y XX que predicaban el cristianismo no sectario tanto en Europa como en el hemisferio occidental, y, además, a no pocos millones del Siglo XXI que seguimos haciendo otro tanto. Usted dice que “la verdadera Iglesia de Cristo no es ninguna denominación de la cristiandad”, y esta es una gran verdad, pero antes de entenderla y proclamarla usted, ya millones de nosotros que nos damos a conocer comúnmente como “Iglesia de Cristo”, estábamos enseñándola en la mayoría de los países del mundo. No nos conceptuamos como “una secta o denominación de la cristiandad” sino como la continuación legítima de la iglesia fundada por Jesucristo en Jerusalén, en el día de Pentecostés, del mismo año en el cual él ascendió al cielo (Hechos 2). No respaldamos al sectarismo cristiano. Al contrario, abogamos por la unidad bíblica: “…un cuerpo, una fe, un bautismo, una esperanza”, siendo “solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz” (Efesios 4:3-6). Afirmo que tenemos los rasgos esenciales de aquella iglesia establecida por Cristo y los apóstoles en el Siglo I, y que, por consiguiente, no somos, recalco, una mera “secta… de la cristiandad”. No estando usted de acuerdo con esta afirmación, lógicamente, le incumbiría refutarla de manera convincente.

"Pues bien, en uno de los muchos "estudios bíblicos" publicados en esa Web por el pastor Shappley de Álamo, ..."

-Aclaración: este servidor nunca se identifica como “pastor”. Al usted catalogarme como "pastor", desconozco su intención, pero no admito que me aplique un distintivo espiritual que rechazo y que muchos líderes religiosos ostentan como "título eclesiástico".

"...me he encontrado con el titulado "¡Ya estamos viviendo el Milenio!", y después de leerlo atentamente he encontrado en ese "estudio bíblico" una serie de graves errores doctrinales referentes al Milenio, lo cual demuestra sin ninguna duda que es absolutamente IMPOSIBLE que esas sectas llamadas "iglesias de Cristo" sean la única y verdadera Iglesia del Cristo, la cual el Señor Yahúshua está edificando durante esta era "cristiana" (Mt.16:18),..."

A.  Conque nos califica como “esas sectas llamadas iglesias de Cristo” porque no endosamos la interpretación que usted expone sobre el “Milenio”. Y porque, según usted, tenemos “una serie de graves errores doctrinales referentes al Milenio”. Desde luego, es fácil hacer semejante aseveración, pero está para comprobarse que sea usted capaz de sostenerla con pruebas irrefutables.

B.  Sus aseveraciones presuponen que el entendimiento correcto del Milenio Dios lo haya establecido como requisito de rigor para que una iglesia sea tenida por “única y verdadera”. Pregunto: ¿Entendían cabalmente los apóstoles y profetas del Siglo I el tema del Milenio? Y las congregaciones por ellos establecidas, ¿lo entendían perfectamente? Al recibir los cristianos el Apocalipsis dado al apóstol Juan, ¿debían interpretarlo todo acertadamente so pena de no seguir siendo la iglesia única y verdadera establecida por Jesucristo? Mi convicción personal es que todas las profecías del Nuevo Testamento son importantes y que deberíamos esforzarnos para entenderlas correctamente, pero si esto no lo logramos en el caso de las enigmáticas, no por ello dejaremos de ser la iglesia auténtica de Jesucristo, ni perderemos la salvación, siempre y cuando cumplamos todos los mandamientos claros del Señor tal cual dados en su Nuevo Pacto.

C.  ¿Se atreve usted a decir que entienda perfectamente todo el libro de Apocalipsis, también toda enseñanza de la epístola a los Romanos, y, además, Mateo 24, todo el libro de Daniel y otros pasajes bíblicos “difíciles de entender” (2 Pedro 3:16)? ¿Entiende usted perfectamente todos los aspectos de la Deidad? Por importantes que sean estos temas y textos, obedecer los “rudimentos de la doctrina de Cristo” (Hebreos 6:1) y ser fiel “hasta la muerte” siguen siendo los requisitos realmente indispensables para salvación, al igual que ser, verdaderamente, iglesia de Cristo. Para quienes tengan la ilusión de entender perfectamente todo el Nuevo Testamento, incluso toda profecía y visión, citamos la observación del apóstol Pablo en 1 Corintios 8:3, donde escribe: “Y si alguno se imagina que sabe algo, aún no sabe nada como debe saberlo”. De hecho, la soberbia de creer saberlo todo tranca la maquinaria de la mente, impidiendo el análisis imparcial y la adquisición de nuevos conocimientos.

D.  Sr. Martínez, ¿acaso pretende ser usted el único medio en el mundo actual, utilizado por Yahúshua para edificar su iglesia durante esta Era Cristiana?

"...porque si esa denominación fuera la única y verdadera Iglesia, ¡entonces no enseñaría ni un solo error doctrinal!"

-¿No se contradice usted, estimado Don Tito? Se lo pregunto porque hacia el final de su propio estudio sobre el Milenio, usted enfatiza que cualquier persona obediente al evangelio es salva, pese a que no entienda la doctrina del Milenio. Si toda una congregación desconoce o malentiende la doctrina del Milenio, pero acata los mandamientos del Señor, ¿es verdadera, o es una denominación, una secta, una iglesia falsa y perdida? La "Congregación de Yahúshua" que usted apoya, ¿es perfecta en absoluto? ¿Está usted dispuesto a sostener que no enseñe "ni un solo error doctrinal" sino que, todo lo contrario, enseñe la perfecta interpretación de Apocalipsis, Mateo 24, los capítulos del nueve al once de Romanos, los capítulos proféticos de Daniel, etcétera? A través de este “Intercambio”, quedará probado que usted enseña un error doctrinal serio, el "premilenialismo". ¿Es "premilenialista" la "Congregación de Yahúshua"?

[“Premilenialista.” Del prefijo “pre”, cuyo significo es “previo, antes, anterior a”, y “milenio”, es decir, mil años. El vocablo “premilenialista” identifica a la persona cuya creencia es que la Segunda Venida de Jesucristo preceda el Milenio.]

"En este importante estudio bíblico vamos a analizar los argumentos que el pastor Shappley esgrime en ese "estudio bíblico", y comprobaremos la falsedad de dichos argumentos a la luz de la verdadera Doctrina Cristiana expuesta en el Nuevo Testamento."

-Al nosotros desmenuzar la doctrina de los premilenialistas tal y como la presenta el Sr. Martínez, analizando sus premisas y conclusiones a la luz de verdades bíblicas, el lector inteligente y objetivo pesará en la balanza de la lógica y el sentido común todo lo traído, llegando a su propia conclusión en torno a cuál de los dos, ya Tito ya Homero, tenga a su favor la Biblia y la razón. A ningún cristiano le conviene aceptar, sin cuestionar, las evaluaciones de cualquier maestro, pastor, evangelista o predicador.

"El pastor Shappley dice en dicho estudio que el Milenio, mencionado en Apocalipsis 20:3-7, PRECEDE a la Segunda Venida del Cristo, es decir, según él (y según la secta a la que él pertenece), los cristianos ya estamos viviendo en la era milenial mencionada en Apocalipsis 20:3-7, siendo, por tanto, esta era "cristiana" el Milenio mencionado en el Apocalipsis."

-Sr. Martínez, usted representa erróneamente lo que este servidor enseña sobre el tiempo que cubre el Milenio. No enseño jamás que el Milenio abarque toda la Era Cristiana, sino solo el tiempo entre el fin de la Edad Media y el comienzo del “poco de tiempo” de Apocalipsis 20:1-10. Fijo el “fin de la Edad Media” para el inicio del Milenio porque fue cuando muchos países, deshaciéndose del yugo de la Iglesia Católica Romana, empezaron a abogar libertad de culto. También aclaro que este servidor no es portavoz oficial de la iglesia de Cristo. De hecho, ningún predicador o maestro habla “ex cátedra” de parte de la iglesia del Señor. Ciertamente, no lo hace usted.

"Los argumentos bíblicos que el pastor Shappley esgrime para enseñar semejante doctrina son los siguientes: Él dice que cuando ocurra la Segunda Venida del Cristo, el planeta Tierra desaparecerá por completo, y para apoyar esa doctrina, cita el pasaje de 2P.3:10-12, el cual dice que cuando ocurra el glorioso Día del Señor, y él venga del cielo con gran poder y gloria, entonces los cielos pasarán con grande estruendo, y los elementos ardiendo serán deshechos, y la Tierra, y las obras que en ella hay serán quemadas. Por consiguiente, como la Tierra será quemada cuando venga el Cristo, de ahí deduce el pastor Shappley que el Planeta dejará de existir, y que es imposible que exista, por tanto, un Milenio literal en la Tierra, durante el cual el Señor gobierne a las naciones del mundo con justicia.

"En realidad, para los cristianos bíblicos que conocemos bien la verdadera Doctrina Cristiana expuesta en el Nuevo Testamento es sumamente sencillo refutar esa falsa doctrina enseñada por esas "iglesias de Cristo", como veremos seguidamente.

"Antes de refutar con el Nuevo Testamento esa doctrina falsa, quiero dejar claro que la enseñanza de que esta era "cristiana" es el Milenio es netamente PAPISTA, es decir, ¡la iglesia católica romana la lleva enseñando al mundo desde hace cientos de años!, pues fue Agustín de Hipona (siglo 5º) quien la inventó y la introdujo en la cristiandad apóstata, siendo aceptada por la iglesia de Roma como dogma de fe, por eso es que el catolicismo rechaza oficialmente la doctrina del Milenio literal posterior a la Segunda Venida del Cristo. Por lo tanto, esa doctrina enseñada por el pastor Shappley y por su secta "única y verdadera" no es más que una copia heredada del papismo católico romano, dicho en otras palabras, ¡esas "iglesias de Cristo" están enseñando una herejía doctrinal propia del papismo!"

A.  Sr. Martínez, este servidor, Homero Shappley de Álamo, ¡no enseña, ni ha enseñado, que "la Era Cristiana es el Milenio". Y vuelo a recalcar que no soy portavoz oficial de la "iglesia de Cristo". Ahora bien, la Era Cristiana comenzó el día de Pentecostés del mismo año de la muerte, resurrección y ascensión de Jesucristo (Hechos 2). Enseño, y sostengo, que el Milenio NO COMENZÓ en aquel día de Pentecostés sino aproximadamente mil cuatrocientos años más tarde, durante el tiempo del Renacimiento y la Reforma, cuando los “diez cuernos” (países-naciones) de Europa empezaron a legislar LIBERTAD RELIGIOSA para sus ciudadanos y, paralelamente, cesaron las persecuciones contra la iglesia verdadera. ¿Es esto lo que enseña la Iglesia Católica Romana? ¡Negativo! Usted se equivoca inexcusablemente al culparme de enseñar “una herejía doctrinal propia del papismo”. Enseño, y sostengo, no solo que el Milenio comienza muchos siglos después del inicio de la Era Cristiana sino que terminará antes de que finalice la Era Cristiana. Esta deducción es necesaria e irrefutable por la razón de que antes de finalizarse nuestra Era, transpira el “poco de tiempo”, y sostengo que el tiempo de los “mil años” precede el “poco de tiempo” (Apocalipsis 20:1-7). Por lo tanto, los “mil años” (el Milenio) no son sinónimos de Era Cristiana. No abarcan el mismo período de tiempo que cubre la Era Cristiana. La secuencia de etapas está claramente discernible en Apocalipsis 20.

1.  Arrojado Satanás al abismo, queda atado allí “por mil años” (Apocalipsis 20:1-2).

2.  “Después de esto debe ser desatado por un poco de tiempo” (Apocalipsis 20:3). “Cuando los mil años se cumplan, Satanás será suelto de su prisión, y saldrá a engañar a las naciones…” (Apocalipsis 20:7).

3.  El “poco de tiempo” concluye cuando desciende “fuego del cielo”, consumiendo a Satanás y “las naciones” engañadas (Apocalipsis 20:9-10).

4.  El fin del “poco de tiempo” también es el fin de la Era Cristiana, como además el fin del tiempo mismo (Apocalipsis 10:5-7; 2 Corintios 4:18). Una vez lanzados “el diablo… la bestia y el falso profeta” “en el lago de fuego y azufre”“la tierra y el cielo” huyen de delante de él que está sentado sobre el “gran trono blanco” (Apocalipsis 20:10-11).

B.  ¿Cuándo termina la Era Cristiana?

1.  Según mi entendimiento, la Era Cristiana termina después del Milenio y el “poco de tiempo”. Abarca, pues, el Milenio y el “poco de tiempo”. Añado que el Nuevo Testamento está en vigor tanto antes como durante y después del Milenio, predicándose el evangelio completo tanto antes como durante y después del Milenio, no haciendo Dios acepción de personas ni cambiando él su ley para la humanidad desde el inicio de la Era Cristiana hasta el fin del tiempo, evento que ocurre al sonar la Séptima Trompeta (Apocalipsis 10:5-7).

2.  En cambio, el Sr. Martínez excluye el Milenio y el “poco de tiempo” de la Era Cristiana. Más adelante en su exposición, dice: “…durante esta era "cristiana" NI EL CRISTO NI SUS SANTOS MÁRTIRES RESUCITADOS ESTÁN GOBERNANDO LAS NACIONES DE LA TIERRA CON VARA DE HIERRO." “¡…ESTA ERA "CRISTIANA" NO ES EL MILENIO MENCIONADO EN EL APOCALIPSIS!” Supongamos, pues, que eventos futuros acontezcan conforme al escenario pintado por el Sr. Martínez. Es decir, que Jesucristo venga por Segunda Vez, que comience a gobernar a las naciones en la tierra con vara de hierro y que gobierne así por mil años (el Milenio), y que luego del Milenio transcurra el “poco de tiempo”. Preguntas:

a)  ¿Cómo se identificaría el período después de tal “Segunda Venida”?

b)  ¿No abarcaría la Era Cristiana a referido período?

c)  ¿Estaría en vigor el Nuevo Testamento durante tal período?

d)  ¿Se predicaría el evangelio a las naciones regidas directamente por Cristo con vara de hierro?

e)  ¿Se predicaría el evangelio a las naciones durante el “poco de tiempo” que transpira después del Milenio?

Tanto al Sr. Martínez como a los demás premilenialistas que creen como él les corresponde contestar satisfactoriamente estas preguntas.

C.  Durante su exposición, el Sr. Martínez fulmina, una y otra vez, contra este servidor y los demás maestros de las iglesias de Cristo que enseñan, según acusa él, que “la Era Cristiana es el Milenio”. No respondo por los demás, pero de nuevo reitero que tal no es mi posición. Enseño que el Milenio cubre solo una porción de la Era Cristiana. Desde luego, si el Sr. Martínez no aprecia correctamente mi posición, no sorprendería que estuviera golpeando al aire con algunos de sus argumentos y censuras.

"El pastor Shappley parece que ignora olímpicamente que la inmensa mayoría de los cristianos de los cuatro primeros siglos creyeron y enseñaron que el Milenio comenzará DESPUÉS de la Segunda Venida del Cristo, ¡no antes!, usted no va a encontrar ni un solo escrito cristiano antes del siglo 5º donde se enseñe que esta era "cristiana" sea el Milenio del Apocalipsis, sin embargo, esta doctrina cristiana del Milenio literal después de la Segunda Venida del Cristo fue rechazada oficialmente por la iglesia apóstata de Roma a partir del siglo 5º, por influencia de los escritos del teólogo Agustín de Hipona, el cual enseñó que esta era "cristiana" es el Milenio del Apocalipsis, ¡Agustín no tenía ni idea de la verdadera Profecía bíblica!, aunque él era un verdadero cristiano, pues creía en el verdadero Evangelio de la Gracia de Dios, ¡erró en este tema del Milenio!"

A.  Para este servidor, lo que enseñen, o no enseñen, los papistas, los "padres de la iglesia" o "la inmensa mayoría de los cristianos " sobre el Milenio no es determinante para la interpretación correcta del tema. Me interesa, pero que tome precedencia sobre la Biblia misma es realmente inadmisible.

B.  Cualquier estudioso serio de la historia del cristianismo sabe que aun durante la vida de los apóstoles y profetas del Siglo I se introdujeron en la iglesia falsos maestros, falsos profetas y falsos apóstoles, sembrándose, antes de la conclusión de aquel tiempo apostólico, la semilla de la “apostasía” predicha una y otra vez por el Espíritu Santo en pasajes tales como 2 Tesalonicenses 2:1-12; 1 Timoteo 4:1-5, Hechos 20:28-31 y los textos de Apocalipsis sobre “la gran ramera… gran ciudad… falso profeta”. Muertos los apóstoles, profetas, pastores (sinónimo en el Nuevo Testamento de obispos o ancianos) y maestros puestos por Dios en la iglesia “para perfeccionar a los santos para la obra del ministerio” (Efesios 4:11-16), se levantaron prontamente maestros influyentes cuyas enseñanzas alteraron la doctrina y práctica de la iglesia primitiva. Poco a poco, cambiaron drásticamente la organización de la iglesia, también introduciendo innovaciones en la adoración que, al andar el tiempo, obraron su completa corrupción. A aquellos maestros, o teólogos, de los Siglos II, III, IV y hasta el Siglo VIII después de Cristo la Iglesia Católica Romana llama a algunos “Apologistas” y a otros “Padres de la iglesia”, también “Doctores de la iglesia”. Por ejemplo, a Justino, Ireneo de Lyon, Hipólito de Roma, Novaciano, Tertuliano, Orígenes, Cipriano, Clemente, Ignacio de Antioquía, Policarpo de Esmirna, Atanasio el Grande, Basilio de Cesarea, Gregorio Nacianceno, Juan Crisóstomo, Ambrosio de Milán, Agustín de Hipona, Jerónimo de Estridón, Gregorio Magno, y otros. Este servidor no los reconoce como “Padres de la iglesia”, teniéndolos, en su mayoría, más bien como “Padres de la gran apostasía”. Habiéndose apartado ellos de tantas enseñanzas elementales del Nuevo Testamento, ¿con qué razón pensar que enseñaran la verdad sobre el Milenio?

C.  Curiosamente, usted, Sr. Martínez, pronuncia a Agustín de Hipona “un verdadero cristiano”“aunque… ¡erró en este tema del Milenio!”  Dice usted: “Agustín no tenía ni idea de la verdadera profecía bíblica”. Sin embargo, él era, según usted, “un verdadero cristiano”. Se me ocurre que estos juicios suyos bien pudieran confundir a sus lectores debido a que usted escribió, casi al principio de su artículo que “una serie de graves errores doctrinales referentes al Milenio… demuestra sin ninguna duda que es absolutamente IMPOSIBLE que esas sectas llamadas ‘iglesias de Cristo’ sean la única y verdadera Iglesia del Cristo”. ¿Era sectario Agustín de Hipona? ¿Pertenecía a la “verdadera Iglesia del Cristo” o a una secta diabólica de la cristiandad? Usando terminologías suyas. ¿Puede uno ser “un verdadero cristiano” aunque pertenezca a tal secta? Efectivamente, usted suscribe mi planteamiento al efecto de que uno puede ser verdadero cristiano aunque se yerra en el tema del Milenio.

 

Segunda sesión de este "Intercambio"

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