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Estudios bíblicos avanzados para los siervos del Señor que ministran en su iglesia.

Serie

 "La Unidad de la Iglesia"

  Tercera lección

"La sana doctrina,
las opiniones y
 la unidad de la iglesia"

  -Algunas doctrinas examinadas en este estudio:

-Algunas doctrinas divinas son reveladas por medio de inferencias necesarias.

-Ejemplo de una inferencia errónea: que ninguna congregación puede utilizar ni un centavo de la ofrenda colectada los domingos para socorrer a los inconversos.

-La cooperación entre congregaciones para realizar obras evangelísticas y benévolas.

-La congregación "patrocinadora".

-"Concentración de fondos" en una iglesia local.

-¿Cómo debemos tratar a los que traen opiniones contenciosas?

I.   Introducción.

A.     Tema: "La sana doctrina, las opiniones y la unidad de la iglesia".

B.    La definición de los términos claves:

1.     "Doctrina": Significa "enseñanzas".

a)     En el contexto de estos estudios, la "doctrina" es el conjunto de las "enseñanzas" de Cristo y de los apóstoles que se encuentra en el Nuevo Testamento. Se trata de las normas y las directrices que gobiernan la organización, la vida y las obras de la iglesia.

b)     Esta "sana doctrina" (1 Timoteo 4:16; Tito 2:1) por ser inspirada, autoritativa, vigente y aplicable universalmente a la iglesia, no es materia opinable.

   2.     "Opinión": Significa "apreciación, concepto, criterio, dictamen, idea, impresión, juicio, parecer" (Diccionario de uso del español, Tomo II, Pág. 567).

a)     En la Biblia hay muchos puntos y asuntos sobre los cuales podemos opinar porque no figuran como doctrinas dadas por el Espíritu Santo para todo creyente en todo lugar, durante toda la Era Cristiana.

b)     Las opiniones, por ser apreciaciones, juicios o pareceres particulares, no son inspiradas. Por consiguiente, jamás debemos permitir que sean causas de tropiezos, de enajenamiento o de división.

3.  El siguiente lema es válido: En la doctrina, perfecta unidad; en las opiniones, mutua tolerancia. La tolerancia, en el contexto de este lema, es una virtud que obra fuertemente a favor de la unidad de la iglesia.

a)     ¡Excelente lema, pero muy difícil de implementar!

b)     El factor principal que complica la feliz aplicación universal de este lema es el siguiente: Lo que es "doctrina" para algunos, es mera "opinión" para otros, y lo que es "opinión" para algunos es "pura doctrina imprescindible" para otros.

(1)  Esta confusión existe porque hay dos categorías de maestros:
(a)  Los bien estudiosos, maduros y sabios que tienen la preparación espiritual y académica necesaria para discernir entre "doctrina" y "opinión";
(b)  Los menos estudiosos, menos maduros y poco sabios que carecen de los conocimientos y de la capacitación espiritual necesarios para discernir entre "doctrina" y "opinión," pero que, sin embargo, son demasiado prontos para anunciar sus creencias e interpretaciones.
 (2)    Si todos los maestros de la Biblia pertenecieran a la primera categoría se acabaría la mayoría de las controversias sobre qué es "doctrina" y qué es "opinión".

II.      La "sana doctrina" es absoluta e inequivocadamente indispensable para la unidad de la iglesia. ¿Por qué? Porque el tipo de unidad que requiere Dios de sus seguidores presupone y, de hecho, demanda un cuerpo de sanas enseñanzas, específicas e infalibles, que hagan factible la unidad, preservándola.

A.     ¿Qué clase de unidad requiere Dios de sus seguidores? (Ya lo estudiamos en las primeras dos conferencias de esta serie sobre la Unidad de la iglesia).

1.     Definitivamente no es la unidad en la "diversidad" de doctrinas y cuerpos espirituales.

a)     Esta es la clase de unidad que pretenden lograr el Concilio Mundial de Iglesias y varios concilios protestantes, evangélicos y pentecostales, como también otras organizaciones y movimientos ecuménicos que promueven la unidad de los creyentes pero no conforme a las exigencias de Cristo o del Espíritu Santo.

b)     Este tipo de unidad es relativamente superficial, pues no afecta en casi nada los dogmas y las organizaciones de las distintas iglesias que la procuran.

c)     Se puede comparar este tipo de unidad al que existe entre los países que pertenecen a la Organización de las Naciones Unidas, o a la Organización de Países Latinoamericanos. Referidos países se unen para propósitos bien particulares y limitados, pero cada cual preserva su soberanía, con sus distintos gobiernos, cultura, monedas, idiomas o dialectos.

2.     Dios exige de sus hijos perfecta unidad. "Perfectamente unidos" (Juan 17:23); "una fe... un cuerpo... un bautismo" (Efesios 4:3-6); que hablemos "una misma cosa", que tengamos "una misma mente" y "un mismo sentir" (1 Corintios 1:10; Filipenses 2:1,2) y que sigamos "una misma regla" (Filipenses 3:16).

a)     Esta clase de unidad no es superficial sino profunda y abarcadora.

b)     No admite la idea de "unidad en la diversidad de dogmas y cuerpos espirituales".

c)     Cristo mismo compara esta clase de unidad a la que caracteriza la Deidad (Juan 17:21-23) y el Espíritu Santo la compara a la que ejemplifica el cuerpo humano  (1 Corintios 12:12-27; Romanos 12:4-5; Efesios 4:16).

d)     No cabe duda: los movimientos ecuménicos no presentan al cristianismo dividido la visión de la "perfecta unidad" que Dios exige de sus seguidores. Por tal razón no los apoyamos.

e)     Nosotros los fieles ministros del Señor presentamos al mundo religioso dividido el verdadero y único "Templo de la Unidad de la Fe y del Conocimiento del Hijo de Dios".

f)      Pero, lamentablemente, entre nosotros mismos hay quienes no saben distinguir entre "doctrina" y "opinión". Estos, al querer imponer sus opiniones e interpretaciones privadas, causan todavía más confusión y división en el mundo religioso, abochornando y embarazando a los cristianos maduros que llaman a todos los creyentes del mundo a unirse en Cristo.

g)     En resumidas cuentas, por más que amemos, proclamemos y procuremos la perfecta unidad, a todas luces es imposible eliminar toda contienda y toda división. Esta es una realidad innegable.

(1)    Pablo mismo escribió: "Es preciso que entre vosotros haya disensiones, para que se hagan manifiestos entre vosotros los que son aprobados" (1 Corintios 11:19).
(2)    Entonces, ¿qué es lo que nos queda a nosotros que deseamos ardientemente la unidad?
(a)    Luchar tenaz e incansablemente para reducir al mínimo el número de disensiones y divisiones.
(b)    Seguir predicando la perfecta unidad que exige Dios, ya que la falta de entendimiento de algunos de sus seguidores no anula su propósito sublime de unirnos a todos en "un solo cuerpo," con una sola fe. No debemos nosotros callarnos a causa de quienes no alcancen pleno entendimiento y madurez en estos asuntos.
III.    Dado que no puede haber perfecta unidad sin la "sana doctrina" comoconstitución espiritual que la garantiza, es del todo imprescindibleque  aprendamos toda la sana doctrina. Es necesario identificarlaen la Biblia, separándola de (1) creenciasy prácticas meramente culturales, (2) tradiciones e influencias religiosasajenas al Nuevo Testamento, (3) asuntos accidentales históricos, (4)interpretaciones privadas y (5) otras materias de índole circunstancial.A continuación, algunos ejemplos que nos servirán de guía:

A.     El ejemplo de una doctrina revelada por medio de un mandamiento directo: "Id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado." (Mateo 28:19-20).

B.     El ejemplo de una doctrina esencial, vigente y universalmente aplicable revelada por medio del procedimiento de los apóstoles y demás ministros que efectuaron la obra del Señor en el primer siglo bajo la supervisión directa del Espíritu Santo: "Constituyeron ancianos en cada iglesia" (Hechos 14:23).

1.     Toda la información en el Nuevo Testamento sobre la organización de las iglesias locales concuerda con Hechos 14:23.

2.     Por lo tanto, concluimos que hoy día debemos constituir "ancianos en cada iglesia".

C.    El ejemplo de una doctrina esencial y vigente revelada por "Inferencia necesaria": Que el Reino de Dios fue establecido en la tierra en el día de Pentecostés del año 33 y que existe hasta el día de hoy, siendo la iglesia verdadera dicho Reino en la tierra.

1.    "Inferir" significa "deducir una cosa de otra por cualquier razonamiento". "Inferirse" quiere decir: "Deducirse. Desprenderse. Salir. Ser o poder ser inferido de la cosa que se expresa" (Diccionario de uso del español, Tomo II, Pág. 127).

2.   La doctrina sobre el Reino no la encontramos expresada explícitamente, como la damos a conocer en la partida “C” arriba, en ningún pasaje particular de la Biblia. Sin embargo, sin lugar a duda (pese a que algunos líderes religiosos traten de desmentirla), esta doctrina puede clasificarse como  una "sana enseñanza" de la revelación divina, sumamente importante para toda la humanidad y esencial para la unidad doctrinal del pueblo de Dios. Esta doctrina descansa en una "inferencia necesaria" basada en los siguientes textos inspirados: Daniel 2:1-44; Marcos 9:1; Juan 3:1-8; Hechos 1:1-8; 2:1-47; Colosenses 1:13 y 1 Corintios 15:22-28 (entre otros).

a)     La "inferencia" (deducción o conclusión) es "necesaria" porque los datos revelados en los pasajes nos obligan a ella.

b)     Es "necesaria" porque la lógica, pura y sencilla, irrefutable e irresistible, nos lleva a ella.

c)     La validez de los argumentos en que está basada la inferencia es confirmada indirectamente por el hecho de que la inferencia no contradice ningún otro pasaje o doctrina principal de las Escrituras.

d)     Es "necesaria" y además irrefutable.

3.     Según Lucas 20:27-40, Cristo mismo hizo uso de la "inferencia necesaria" para refutar de forma contundente a los saduceos y enseñar la doctrina correcta sobre la resurrección. En síntesis, su argumento es el siguiente:

a)     Primera premisa: Moisés llamó "al Señor, Dios de Abraham, Dios de Isaac y Dios de Jacob."

b)     Segunda premisa: "Dios no es Dios de muertos, sino de vivos, pues para él todos viven."

c)     Conclusión (inferencia necesaria): Abraham, Isaac y Jacob viven y han de resucitar.

d)     Resultado: Se callaron los saduceos porque no podían resistir o refutar la lógica que Cristo utilizó, basándose en el argumento clásico fundado en premisas y conclusiones o inferencias necesarias.

 4.     El Espíritu Santo utiliza, a través del autor de Hebreos, argumentos meticulosamente elaborados con "inferencias" claramente deducidas y expresadas para probar la superioridad de Cristo sobre los ángeles (Hebreos 1:1 - 2:13), enseñar en qué consiste el verdadero reposo para los cristianos (Hebreos 4) y confirmar la abrogación del Antiguo Pacto (Hebreos 7:12 - 8:13). Nótese en el versículo trece el argumento y la conclusión lógica:  "Lo que se da por viejo y se envejece (argumento), está próximo a desaparecer" (conclusión).

 5.     Concluimos que la "inferencia necesaria" es una forma legítima y bíblica de identificar algunas doctrinas esenciales no reveladas por otras vías (métodos).

6.     Pero la lógica nos advierte que los siguientes factores invalidan los argumentos usados para deducir alguna "inferencia":

a)     Datos incorrectos o incompletos sobre la materia que se está estudiando.

b)     Apelación a leyes abrogadas, aspectos culturales, hechos históricos circunstanciales, etcétera.

c)     Conocimiento incompleto de los temas.

d)     Observación: Cualquier premisa, defectuosa en cualquier particular, hace inválida la "inferencia".

7.     El ejemplo de una inferencia errónea porque contradice los ideales más elevados y la esencia misma de la pura religión: Que una congregación no puede usar las ofrendas colectadas los domingos para socorrer a personas no miembros.

a)     Esta "inferencia" es deducida por algunos, basándose en frases tales como: "En cuanto a la ofrenda para los santos"              (1 Corintios 16:1; Romanos 15:25,26).

b)     Argumentan que ya que el pasaje dice "para los santos", las ofrendas colectadas “para los santos” no deben emplearse jamás para aliviar las necesidades de inconverso alguno.

c)     Fallos en el argumento que invalidan la inferencia:

(1)    El apóstol Pablo y sus compañeros llevaron una ofrenda cuantiosa para socorrer a los necesitados de Jerusalén y de Judea (Romanos 15:23-33; Hechos 22:17-18). La aplicación rigurosa de inferencia identificada en la partida “b)” arriba, hubiera obligado a Pablo y los demás miembros de las iglesias en el área:
(a)    A no entregarle ni un solo centavo de la ofrenda traída a ningún joven, adulto, enfermo, moribundo, viuda o huérfano no convertido, ¡ni siquiera darle un bocado de pan o alguna prenda de vestir comprada con dichos fondos, aunque estuviera al punto de fallecer de hambre o desnudez!
(b)    A velar que la mujer cristiana no compartiera con su esposo o hijos inconversos ninguna de las bendiciones traídas.
(2)    Pero, tal aplicación rigurosa de una doctrina basada en una inferencia contradice la esencia misma de la religión verdadera, como también las indicaciones de una conciencia  sana y del sentido común iluminado por el evangelio (Mateo 5:38-47; Efesios 4:28; Santiago 1:27; Gálatas 5:10). Por consiguiente, ¡la inferencia no es válida! Simplemente ¡no es válida! ¡No puede ser válida! No armoniza con la verdadera enseñanza bíblica sobre el amor por el vecino, la compasión, la misericordia, la bondad para con todos, la generosidad para con todos, que la lluvia cae tanto para el bien de los injustos como para el de los justos (Mateo 5:44-48). Si Dios hace salir el sol sobre los malos, ¿quiénes somos nosotros para no procurar el bien de ellos, rehusando brindarles nuestro apoyo porque son “malos,” porque no son miembros de la iglesia?
(3)    Además, otros datos del relato inspirado ponen en duda  dicha "inferencia". Por ejemplo, en cuanto al uso dado a las ofrendas colectadas, Pablo explicó al gobernador Félix: "Vine a hacer limosnas a mi nación" (Hechos 24:17). "A mi nación", y no exclusivamente a la iglesia. (1) Hecho (premisa): componían la “nación” Judea no solo cristianos sino también judíos inconversos, siendo éstos la gran mayoría. (2) Hecho (segunda premisa): Pablo hizo limosnas a su nación. (3) Conclusión (inferencia): Pablo hizo limosnas no solo a los cristianos sino también a los inconversos, utilizando las ofrendas de las muchas iglesias de los gentiles que aportaron al fondo (2 Corintios 8). El contencioso, quizás aferrado fanáticamente a su inferencia (condición característica de los que suelen confundir opiniones personales con doctrinas bíblicas), bien podría porfiar que Pablo hiciera limosnas solo a "los santos" de la nación Judea. Sin embargo, esto no lo dice Pablo sino que afirma “Vine a hacer limosnas a mi nación,” sin excluir a los inconversos. De hecho, al haber hecho Pablo limosnas solo a los cristianos de su nación, pensamos que los inconversos de su nación hubiesen encontrado en tal proceder aún más causas para denunciar a Pablo como enemigo del pueblo.
Conclusión: la "inferencia" de no utilizar nunca ningún centavo de los fondos de la iglesia para socorrer a inconverso alguno, aunque esté muriendo por falta de alimento, medicina, abrigo o techo, carece de apoyo bíblico y es repugnante al corazón sensible al dolor ajeno. Merece ser calificada como errónea, dañina, falta de compasión, perjudicial a la causa de Cristo en el mundo, causa de contiendas y divisiones totalmente injustificadas, tropiezo para los inconversos, escandalosa, puramente hueca y legalista, por ser contraria a la esencia misma del cristianismo.
(4)    Otras consideraciones. Es inconcebible que Pablo, al llegar a Jerusalén con las ofrendas, advirtiera a los ancianos y a todos los santos de Jerusalén y de Judea, diciéndoles: "Miren bien, ¡que ningún inconverso reciba algún beneficio de estas ofrendas! ¡Ni una migaja para los incrédulos! ¡Tengan cuidado, hermanos! No pequen. Estas ofrendas son exclusivamente "para los santos". Decididamente, ustedes los cristianos no pueden socorrer a ningún inconverso con estas ofrendas, aunque esté falleciendo de hambre. El que osara hacerlo estará bajo pena de condenación eterna. Es un "liberal" y lo excomulgaremos. Si alguien quiere sacar de sus propios bienes una dádiva para algún inconverso, puede hacerlo, pero no de estas ofrendas. ¡Definitivamente que no!" Y, ¿qué diríamos si los santos muy pobres no tuvieran bienes propios con que socorrer a los inconversos? ¿Si la única ayuda disponible era la traída por Pablo y sus compañeros? El frío legalista respondería: "Pues, ¡qué mueran! Yo los dejo morir antes de quebrantar la doctrina del Señor, pues la iglesia no puede sacar nada de sus tesoros para aliviar el sufrimiento de los inconversos". “¿Quebrantar la doctrina del Señor?” ¡El Señor nunca ha enunciada semejante doctrina mala! El legalista identifica su interpretación personal como “doctrina del Señor,” revistiéndola de seriedad y autoridad. Su confusión y falta de madurez son evidentes a todo aquel capaz de discernir espiritualmente (1 Corintios 2:12-16). ¡Triste y necia inferencia esta! Más triste y más necia aún por haber sido causa de malestar, malas sospechas y división entre los hermanos.

8.     El ejemplo de una "inferencia" defectuosa por descansar en datos incompletos y puras asunciones: Que la congregación "A" no debe enviar ayuda a la congregación "B" para que ésta realice a su vez alguna obra benévola o evangelística que sería incapaz de efectuar sin la cooperación de la "A".

 a)     Esta "inferencia" es basada en la supuesta violación de la autonomía congregacional en que incurrirían ambas congregaciones, según se alega, al cooperar de la forma indicada.

b)     Fallos que invalidan la inferencia:

(1)    Nunca tiene "B" potestad sobre "A". No le ordena u obliga a cooperar; lo único que hace es solicitar la cooperación de “A”. A su discreción, "A" responde o no responde. “A” toma su propia decisión. “B” no interfiere. “B” no puede forzar a “A” a decidir a favor de su propuesta. Por lo tanto, la autonomía de "A" se mantiene inviolable.

    (2)    Si "A" decide cooperar con "B" enviando aportaciones, ha dispuesto de sus fondos conforme a su propia voluntad. De modo alguno ha cedido su autonomía a "B".
    (3)    "B" acepta la cooperación y procede honradamente a utilizar los fondos para el propósito designado.
 (4)    Comparación: José, agricultor, casado y padre de cinco hijos, se enfermó hace cuatro meses. Su familia ya no tiene recursos y van a perder su casa y la finquita. Guillermo conoce la situación y se empeña en rescatar a José y su familia del duro trance en que se encuentran. Pero Guillermo no puede hacerlo sólo, pues tampoco es hombre pudiente. Guillermo recurre a Santiago quien gustosa y voluntariamente entrega a Guillermo 5000 pesos para que Guillermo a su vez se los entregue a José. Al actuar así, ¿perdió Santiago en algún momento su libre albedrío? ¿su autonomía personal? ¡Inconcebible! ¡Tampoco pierde en ningún momento la congregación "A" su autonomía al decidir cooperar con “B” en la realización de una empresa espiritual que “B” no puede llevar a cabo sin la ayuda de su congregación hermana!

c)     Porfías (argumentos e inferencias carentes de fundamento bíblico o sentido común) traídas en el vano intento de reforzar la inferencia según la cual una congregación no puede cooperar con otra sin perder su autonomía.

1)    Que no debiera haber "concentración de fondos" en ninguna congregación.
(a)    "Concentración de fondos" no son palabras encontradas en las Sagradas Escrituras sino una frase inventada por los proponentes de la inferencia errónea bajo consideración.
(b)   Esta frase es utilizada para impugnar las motivaciones y los procedimientos de las congregaciones que quisieran cooperar para lograr obras de más envergadura. La implicación es que algunas congregaciones se adueñan de muchos fondos de otras congregaciones, para luego administrarlos a su antojo, y no honestamente, es decir, conforme al propósito que dictó su recaudación.
 (2)   Que las iglesias de Asia, Macedonia y Acaya enviaron sus ofrendas directamente a las iglesias de Jerusalén y Judea, sin que otra congregación sirviera de intermediario. Que no hubo ninguna congregación "patrocinadora" por el medio.
(a)   "Patrocinadora.” Los hermanos “antis” utilizan mucho esta palabra. "Antis" identifica a un segmento de cristianos que se identifican como “conservadores”, tildando a los demás de “liberales,” rehusando estar en comunión con ellos. En este contexto, “anti” quiere decir “en contra” u “opuesto,” porque estos hermanos se oponen a que las congregaciones cooperen para realizar obras evangelísticas o benévolas. “Patrocinadora,” como lo utilizan los antis, es un término humano mal aplicado a la congregación que recibe las aportaciones enviadas voluntariamente por congregaciones hermanas, administrándolas de acuerdo con el propósito designado. La congregación "A", ubicada en Panamá, recibe aportaciones de las congregaciones "B", "C" y "D", ubicadas en Estados Unidos de América,  entregándolas a la congregación "E", establecida en una provincia rural donde vive mucha gente pobre, para que la “E”, cuya membresía es muy pobre económicamente, pueda predicar las buenas nuevas a todas las almas de su región y atender a los muchos necesitados y enfermos del área. ¿Está la “A” patrocinando, de mala manera, a la “B”, “C”, “D” y “E”? ¿Está invadiéndolas, interfiriendo con su autonomía, dominándolas? ¡De modo alguno! La “A”, siendo una congregación honesta, desinteresada y espiritual, no tiene ningún plan o agenda clandestino de hacerle daño a las otras congregaciones o de enriquecerse a expensas de ellas. Sólo coopera y sirve como instrumento para que se haga una obra noble digna del nombre del Señor.
(b)   Referente a la distribución en Jerusalén y Judea de las ofrendas traídas por Pablo y sus compañeros de ministerio, el relato bíblico no informa detalles. Por lo tanto, es pura conjetura afirmar que la gran congregación en Jerusalén, situada estratégicamente en la capital, no recibiera y administrara las ofrendas, compartiéndolas con las demás iglesias de Judea. Lo más probable es que lo hiciera. Esta inferencia no es pura conjetura, pues es evidente que el apóstol Pablo, al ser arrestado poco después de llegar a Jerusalén (Hechos 21:17-36), no tuvo tiempo para visitar a todas las iglesias de Judea.

d)    Las dos inferencias que acabamos de examinar, tal cual dos células unidas en fornicación espiritual, se multiplicaron, crecieron y nació el infante llamado "Anti".

(1)   Esta criatura mal concebida se ha convertido en un gigante que anda pisoteando y rompiendo las iglesias.
(2)   No establece nuevas congregaciones sino que divide y destruye las que lo reciben.
(3)   Pone a los predicadores y a las congregaciones a pelear entre sí.
(4)   Como si fuera algún dios, clasifica a los cristianos, llamando a algunos "liberales" y a otros "conservadores". Nunca aclara que tales palabras son totalmente relativas sino que astutamente aplica tales apodos para separar a los hermanos que deben estar unidos en un solo cuerpo, luchando día y noche para la salvación de las multitudes perdidas.
(5)   ¡Ay del mal gigante "Anti!” Tanto para él como para todos los contenciosos que forman divisiones sobre el fundamento diabólico de las inferencias erróneas, está reservada una celda en lo más profundo del infierno.
 D.   Ejemplos de mandamientos apostólicos no vigentes en los países de occidente por ser basados en costumbres culturales, y no en exigencias espirituales necesarias para la salvación.

1.    El "ósculo santo" como forma de salutación. (Romanos 16:16;      2 Corintios 13:12; Lucas 7:45).

2.    El lavado de pies (Lucas 7:44; Juan 13:1-17; 1 Timoteo 5:10).

3.    Ungir con aceite la cabeza de las huéspedes (Lucas 7:46).

4.    Hacer uso las mujeres del velo, la mantilla o la cubierta (1 Corintios 11:2-16).

E.    Ejemplo de una opinión identificada por el propio maestro como su parecer o juicio personal y no una doctrina de la Biblia esencial para la salvación.

1.    Tema: ¿Hay que usar vino fermentado en la cena del Señor? Respuesta: "Mi opinión es que no es conveniente usar vino fermentado. La Biblia definitivamente autoriza el jugo de la uva y opino que es preferible" (Ustedes me preguntaron, por Larry White, Volumen VI, Pág. 1).

2.    Este tipo de opinión no suele causar controversias y divisiones. ¡No debe causarlas!

3.    Lamentablemente, no pocos creyentes pasan mucho tiempo en la "Casa Malvada de los Divisionistas" pero poco tiempo en el "Templo de la Unidad". Entre éstos hay quienes no soportan ninguna opinión contraria a la suya sino rápido desenvainan la “Espada de la controversia” para descuartizar a cualquier oponente. Es más, ¡muchos se deleitan en hacerlo!

F.    Ejemplo de una opinión sobre cuestiones de procedimientos evangelísticos que produjo un fuerte desacuerdo entre dos obreros destacados pero que no causó división en la iglesia: Los "pareceres" encontrados de Pablo y Bernabé sobre llevar consigo a Juan Marcos (Hechos 15:36-41).

1.    El trance: "Bernabé quería que llevasen consigo a Juan... pero a Pablo no le parecía bien."

2.    El resultado: "Hubo tal desacuerdo entre ellos, que se separaron."

3.    Observaciones:

a)    El verbo "parecía" confirma que se trata de "opiniones" o "pareceres".

b)    A pesar de lo fuerte del desacuerdo, es evidente que Pablo y Bernabé no se excomulgaron mutuamente, ni involucraron a los demás hermanos, polarizando y dividiéndolos.

c)    "Se separaron." No es probable que se enemistaran por el resto de la vida, guardándose resentimientos y rencores, difamándose el uno al otro, impugnando sus motivaciones, como también la capacidad intelectual y espiritual el uno del otro. Los que tales cosas hacen, al diferir sobre cuestiones de opinión, carecen de estatura espiritual y de nobles sentimientos, andando en la carne.

d)    Desenlace: Pasados muchos años, Pablo solicita la presencia de Marcos "porque me es útil para el ministerio"     (2 Timoteo 4:11). Al parecer, ¡tanto Bernabé como Pablo tenían razón, por lo menos en parte, en su disputa acerca de Marcos cuando iban a emprender el segundo viaje evangelístico! Así es la naturaleza de muchas "materias opinables": Casi siempre hay algo de "lógica" o de "verdad" en cada una. ¡Jamás deben causar divisiones! Puede que las distintas opiniones sobre métodos y procedimientos, al implementarse, produzcan en su totalidad mayor avance para la obra del Señor.

G.   Ejemplos de opiniones que no concuerdan con la doctrina bíblica pero que no resultan necesariamente en pecado o condenación y que no deben ser causas de división.

1.    Ejemplos del tiempo apostólico.

a)    Abstenerse de ciertos alimentos (Romanos 14:3-23).

b)    Hacer "diferencia entre día y día" (Romanos 14:4-23).

c)    Comer, o no comer, lo sacrificado a ídolos (1 Corintios. 8).

  2.    Ejemplos del presente tiempo.

 a)    Ciertas opiniones sobre el Milenio.

 b)    Ciertos conceptos de la "Deidad".

 c)    Opiniones acerca de la "edad de la tierra".

 d)    Opiniones sobre la naturaleza de la "tierra nueva"

H.          ¿Cómo describe el Espíritu Santo a los que traen opiniones que no concuerdan con la doctrina bíblica? Son "débiles" (Romanos 14:1).

I.           ¿Cómo debemos tratar a los que tienen tales opiniones?

1.    Recibirlos, "pero no para contender" sobre sus opiniones (Romanos 14:1).

2.    Al que confiesa tener tal clase de opinión y expresa el deseo de hacerse miembro de la iglesia local, decirle:

a)    "Le recibimos, pero con esta condición: No enseñará usted su opinión ni en la congregación ni en los hogares de los miembros. Si lo hace le tendremos por desobediente y potencial divisionista.

b)    "Le recibimos, pero debe estar dispuesto a examinar de nuevo sus opiniones mediante estudios con nosotros."

3.    Orientar a la congregación: "Hermanos, el hno. Fulano quiere pertenecer a nuestra congregación. Nos ha dicho que cree que ningún matrimonio puede ser disuelto, no importa la razón, inclusive adulterio, pero que respeta las opiniones contrarias a la suya y que no traerá el tema como punto de controversia y división. No concordamos con su opinión por lo que dice Cristo en Mateo 19:1-12. Sin embargo, dado su espíritu de humildad y tolerancia, lo recibimos como hermano, esperando que crezca juntamente con nosotros en conocimiento y sabiduría."

J.    ¡No todas las opiniones pesan igual!

      1.    En "materias opinables" las opiniones de los ancianos, evangelistas y maestros deben tener más peso que las de los neófitos en la fe o los de poco conocimiento de la Palabra.

2.    Las opiniones de "los que por el uso tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del mal" (Hebreos 5:11-14) tienen más peso que las opiniones de personas carentes de tal grado de capacidad.

3.    Ejemplo: Las modas apropiadas para los cristianos.

a)    En la Biblia no hay una lista de modas aprobadas y otra de modas indecentes. Por lo tanto, "las modas" pertenecen a la categoría de "materia opinable". Pero, no del todo, ya que en la Biblia se encuentran normas y principios morales que debemos aplicar a las modas (1 Timoteo 2:9-10; 1 Pedro 3:1-7).

b)    A continuación, dos opiniones. ¿A cuál de las dos debemos darle más importancia?

(1)   Habla Sonia, que tiene 17 años de edad y dos años de convertida: "Yo creo que no es malo usar una falda cortita como las que visten las demás muchachas porque esa es la moda moderna. No tengo que vestirme como mi abuela para ser buena cristiana. Solo los viejos llenos de pasión carnal censuran la moda moderna."
(2)   Habla Jorge, que tiene 45 años de edad y 15 de convertido: "Yo opino que es malo para cualquier mujer, no importa su edad, usar una falda cortita porque lo que hace es exhibirse públicamente, despertar lujurias en los hombres e identificarse con las mujeres de la vida libre. Hay modas decentes y bonitas que no provocan ni seducen al hombre. Estas son las que la mujer cristiana debiera escoger."

IV.   ¿Cómo debemos tratar a los que traen opiniones contenciosas las cuales bien pueden desembocar en grandes controversias y divisiones? A continuación, lo que dicen y hacen algunos, y lo que enseña la Biblia.

A.    "Seamos tolerantes. No lastimemos a ningún hermano."

1.    Este espíritu de tolerancia, admirado por muchos, puede resultar fatal para la paz y la unidad de la iglesia.

 a)    Es el mismo espíritu de los que "toleran" a los sectarios con sus falsas doctrinas, de los que quieren llevarse bien con todo el mundo y de los que no aguantan el conflicto que trae inevitablemente el choque de la Verdad con el error (Judas 3).

b)    Es el mismo que promueve la idea de entrar en comunión con los sectarios (divisionistas) recibiéndolos como hermanos en la común fe.

 2.    Son las palabras de cristianos exageradamente "diplomáticos" de espíritu, que carecen de valentía moral frente al mundo lleno de maldad y que muestran un carácter débil frente a la mentira y el error en todas sus formas.

3.    Cristo, Pablo y los demás obreros lleno del Espíritu Santo no toleraban a los divisionistas ni se valían de palabras suaves al referirse a los tales sino que los denunciaron rotundamente, tronando en contra del divisionismo y llamando por nombre a los culpables                      (1 Timoteo 1:18-20; 2 Timoteo 1:15; 2:16-18).

4.    Ejemplo: En una sesión de la Escuela de Estudios Bíblicos Avanzados en Puerto Rico, cierto alumno reconvino al maestro porque éste señaló y denunció a los que, alegando pertenecer a la iglesia, traen temas de los "Antis", de los "Discipuladores", de los que insisten en "una sola cop