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El mal tesoro que trae el mal ministro

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Buenos ministros de Jesucristo

Curso de capacitación espiritual para distintos ministerios

TEMA

Escudriñando el tesoro que trae cada ministro de Jesucristo

 “Si clamaras a la inteligencia, y a la prudencia dieres tu voz; si como a la plata la buscares, y la escudriñares como a tesoros, entonces entenderás el temor de Jehová, y hallaras el conocimiento de Dios.” (Proverbios 2:3-5)

Parte 3 (de 3)

El buen tesoro que trae el buen ministro de Jesucristo

 
El predicador Alfonso Estrella saca buenas cosas del buen tesoro de su corazón para la edificación y el deleite espiritual de los oyentes, fotografía que ilustra la Página del contendio del curso de capacitación Buenos ministros de Jesucristo, en editoriallapaz.org.

El hombre bueno, del buen tesoro del corazón saca buenas cosas; y el hombre malo, del mal tesoro saca malas cosas” (Mateo 12:35).

 

I.  En esta serie de tres estudios sobre “Escudriñando el tesoro que trae cada ministro de Jesucristo”, llegamos al tesoro del "buen ministro", precisamente al del "hermano Timoteo Rico". Cristo enseña que "el hombre bueno, del bueno tesoro... saca buenas cosas". Por lo tanto, confiamos encontrar "buenas cosas" en este tesoro. De hecho, ya estamos favorablemente impresionados, pues lo que tenemos delante de nosotros no es un cajón cualquiera, sino ¡todo un baúl bien elaborado! Anticipamos encontrar adentro muchas cosas valiosas tanto para el buen siervo dueño de este baúl como para el pueblo de Dios con el cual Timoteo comparte generosamente. Ricos presentes, preciosos y duraderos. ¡Abramos este baúl!

A.  Lo primero que extraemos es un envase de hermosa hechura llena de agua cristalina, pura y fresca.

1.  Esta agua simboliza la verdadera "agua de vida" que trae el "buen ministro" para las almas sedientas. Nos hace pensar en aquellas palabras elocuentes del Señor cuando dice, refiriéndose al siervo de fe fuerte: "De su interior correrán ríos de agua viva" (Juan 7:38).

2.  El hermano Timoteo Rico tiene tal fe. Por consiguiente, brotan "de su interior", es decir, de su corazón, mente y espíritu, manantiales de enseñanzas sanas, ríos de sabiduría divina y caudales de consejos espirituales. En fin, él trae "todo el consejo de Dios" (Hechos 20:27) para las almas sedientas, y esto es maravilloso para la iglesia, haciéndola crecer rápidamente en conocimiento y sabiduría celestial.

B.  ¿Qué otro tesoro se encuentra en este gran baúl? ¡Ah!, pan bueno, fresco y nutriente.

1.  El buen siervo trabaja afanosamente para hacer suyo, "no... la comida que perece, sino... la... que a vida eterna permanece"(Juan 6:27), compartiéndola luego gustosamente con los demás cristianos y amigos deseosos de tenerlo.

2.  Este pan apetitoso, maná del cielo, sabroso pan espiritual para el alma, repartido entre los hambrientos por el buen ministro, se multiplica en los corazones y alimenta a multitudes, tal cual los panes y los peces que aprovechó Jesús para alimentar a cinco mil (Mateo 14:13-21).

C.  Rebuscando en este baúl, hallamos un pequeño artículo común, a saber, un salero.

1.  Pero, la sal, ¿por qué tenerla como tesoro? Bien saben los historiadores que en tiempos pasados, en ciertos lugares del mundo tales como el Próximo Oriente, el Norte de África y algunos países europeos, tanto valor tenía la sal que se usaba como dinero. Increíble, pero cierto. Hoy día, la gran abundancia de sal en casi todo el mundo nos lleva a clasificarla como artículo de poco valor, pero no fue así en los tiempos antiguos.

2.  En la actualidad, los cristianos auténticos son "la sal de la tierra" (Mateo 5:13), teniendo inmenso valor para la humanidad. Sus enseñanzas puras y conducta intachable añaden sabor a un mundo soso, siendo su palabra siempre "sazonada con sal"(Colosenses 4:6).

3.  A todo fiel cristiano le hace falta reabastecer continuamente su tesoro de “sal espiritual”Proveérsela es una función importantísima del buen ministro de Jesucristo. El salero del hermano Timoteo le recuerda esta función, y la necesidad de estar bien abastecido el mismo, pues si a él le falta, ¿cómo compartir lo que no tiene?

D.  Tan grande es este baúl que en él cabe toda suerte de buen tesoro. Por ejemplo, este arreglo bellísimo de flores variadas.

1.  Qué hermosas las flores, ¿no? Exquisitas creaciones del Dios Todopoderoso. Se deduce que a él le gustan muchísimo, pues los campos se engalanan de ellas, sin que el hombre siembre o cultive. Aun los desiertos irrumpen en colores al caer siquiera un poco de lluvia. ¿La tierra sin flores? ¡Qué triste proyección! Carente de sus formas suaves, infinitas matices de colores encantadores y perfumes delicados que nos deleitan. De veras, las flores son un verdadero tesoro para los ojos, la nariz y el corazón, tanto de varones como de mujeres, además de jóvenes y niños, maravillándose todos de su belleza especial.

2.  El buen ministro, siendo de espíritu sensible, noble y culto, trae flores para las almas. Sus flores tienen nombres especiales, entre ellos:

a)  "Buena voluntad." Esta preciosa flor exude una suave y agradable fragancia dondequiera que crezca.

b)  "Amor sincero." En el jardín grande del buen ministro, siempre se encuentra abundancia de esta bella flor, pues la mata que la produce es perenne, no muriendo o acabándose, sino renovándose y multiplicándose continuamente, algo como la “Mírame linda” de lugares tropicales. Esta flor encanta a niños, adolescentes, jóvenes, adultos y ancianos por igual, y se regala a pobres y ricos, a grandes y pequeños, en fin, a todo ser humano, sin acepción de personas.

c)  "Elogios discretos." Estas flores únicas en su categoría se escogen con sumo cuidado. No se reparten indiscriminadamente sino que se entregan particularmente a los siervos y siervas que cumplen bien sus ministerios. Su impacto en estos es notable, pues se sienten muy honrados, y por ende, animados y motivados a obras aún mayores.

d)  "Encomios delicadísimos." Siendo esta especie tan rara como bella, el buen ministro se la regala juiciosamente a quien se destaca de manera excepcional en el desarrollo de las gracias divinas.

e)  "Consuelo." Tal cual indica su nombre, esta flor apacigua ánimos alterados.

E.  Descansando en el fondo de este gran baúl vemos nada más y nada menos que ¡un joyero de madera preciosa, esculpida con figuras exóticas! Abriendo el joyero, miramos con asombro creciente…

1.  ¡Joyas antiguas! (¡Piedras preciosas! (¡Diamantes, oro, plata y rubíes!

a)  No cabe duda. Su apellido lo dice: el hermano Timoteo Rico es, de veras, ¡rico! ¿Por qué ha depositado este varón "joyas antiguas" en su baúl? (Ah!, claro, por lo que dijo su Señor, según Mateo 13:52. "Todo escriba docto en el reino de los cielos es semejante a un padre de familia, que saca de su tesoro cosas nuevas y cosas viejas." Pues bien, Timoteo no es escriba de la Ley Mosaica sino ministro competente del Nuevo Pacto (2 Corintios 3:6). Pero, ¿no es universal esta norma de Cristo? Ciertamente, lo es. Timoteo también es “docto en el reino de los cielos”, conforme al Nuevo Testamento, siendo bien instruido, apto y hábil en la administración de la multiforme gracia de Dios. Ha ido acumulando su propio tesoro, en el que se hallan “cosas viejas”.

b)  "Cosas viejas", o sea, tesoros antiguos. ¿Y de qué se trata? Estos tesoros antiguos son los tesoros espirituales de Abraham, Moisés y Job; de David y Salomón. Son las porciones de Salmos, Proverbios, Eclesiastés, Ezequiel, Daniel y los demás libros del Antiguo Testamento, las que tienen valiosas y edificantes aplicaciones actuales (1 Corintios 10:1-10). Desde luego, este tesoro antiguo no incluye lo abolido en la cruz (Colosenses 2:14-16). Por consiguiente, no es de sorprenderse que no se encuentra entre estas “cosas viejas” cosas tales como diezmos, incienso o vestimentas sacerdotales al estilo levítico.

(1)  El buen ministro trae de la “Tesorería de aquellos reyes espirituales del pasado” las “Joyas de Verdades Eternas”, las que adornan la corona de cualquier justo de Dios, no importando la época en que viva.

(2)  El ministro "docto" en el Reino de los cielos sabe hacer uso del Antiguo Testamento para la edificación de la iglesia. No lo enseña como “ley divina vigente”, ya que entiende perfectamente que no está en vigor (Hebreos 7:12; 8:6-13), pero encuentra muchas joyas espirituales preciosas en sus numerosas figuras o sombras de lo que había de venir (Hebreos 9:1-28), rica y detallada historia (1 Corintios 10:1-11), ejemplos de fe extraordinaria (Hebreos 11), lenguaje poético e inspirador (Salmos), adagios (Proverbios) y profecías (Daniel).

2.  En este joyero del hermano Timoteo, no solo hay “cosas viejas” sino también “cosas nuevas”. ¡Joyas nuevas! Todo ministro "docto" en el Reino de Dios "saca de su tesoro cosas nuevas", o sea, todas las enseñanzas "nuevas" del nuevo código moral y doctrinal instituido y santificado por Cristo mismo, su Nuevo Testamento sellado con su propia sangre (Mateo 26:28).

a)   Estas joyas del Nuevo Testamento son más brillantes, más elegantes y de más calidad y valor que la mayoría de las antiguas.

b)  Su precio es el precio de la sangre del Cordero de Dios, y por ende, su valor es incalculable.

3.  "Docto  (Del lat. doctus , part. pas. de docēre, enseñar). adj. Que a fuerza de estudios ha adquirido más conocimientos que los comunes u ordinarios. U. t. c. s.”  [Biblioteca de Consulta Microsoft® Encarta® 2003. © 1993-2002 Microsoft Corporation. Reservados todos los derechos.] Timoteo Rico es "docto". ¿Y usted? ¿Y este servidor? Cada siervo realmente “docto” siempre trae en su tesoro una combinación balanceada de "cosas nuevas y cosas viejas", con las que enriquece grandemente a todos los que le prestan oído.

F.  De este tesoro de Timoteo Rico seguimos sacando objetos de gran simbología, por ejemplo, este llavero.

1.  La llave es un instrumento de mucho valor, útil para abrir o cerrar. Las hay de muchas clases, tamaños y usos distintos, bien sea para abrir o cerrar puertas, cajas fuertes, celdas, prisiones o corazones.

2.  El buen ministro siempre tiene en su haber "las llaves del reino de los cielos" (Mateo 16:18), y sabe cómo y cuándo utilizarlas para abrir el entendimiento de corazones honestos. Igualmente, las utiliza para cerrar la entrada a tipos peligrosos para la iglesia. Con ella…

a)   …suelta las cadenas de supersticiones y ignorancia.

b)   …libra de esclavitud al Antiguo Pacto (Gálatas 5:1-4), como además de los mandamientos y tradiciones impuestas por hombres falibles (Mateo 15:1-15).

d)   …abre de par en par las puertas del Reino de Dios, es decir, de la iglesia (Mateo 16:18-19; 18:18), haciendo uso de las mismas llaves espirituales entregadas a los apóstoles en el día de Pentecostés, según Hechos, el capítulo dos. Estas llaves únicas y valiosísimas que abren el Reino espiritual para que entren los obedientes se componen de las buenas enseñanzas de Cristo, llamadas “la doctrina de Cristo” (Hebreos 6:1), la que el buen ministro lleva consigo, como si fuera un llavero de oro puro de más valor que todo el dinero del mundo.

G.  Dentro de este baúl, estamos mirando una caja extrañamente identificada con las palabras: "Todo lo mío; todo lo que soy". La extraeremos con cuidado y reverencia, ya que obviamente se trata de un tesoro muy personal del hermano Timoteo. Parece que este varón está dispuesto a darse a sí mismo al máximo para el bien de todos. De ser así, estaría siguiendo fielmente los talones de su Maestro (Romanos 15:1-3). Reflexionando, pensamos que las personas buenas, con sus características loables y dignas de imitar, son un verdadero "tesoro" para la iglesia, como también para toda la humanidad. ¿Cuáles son los rasgos de carácter, personalidad y espíritu que enseña el buen siervo como parte de su buen tesoro? Abrimos esta caja tan especial. En cintas de oro aparecen rasgos de veinticuatro quilates. Él desea ser siempre:

1.  Amoroso.

2.  Amigable.

3.  Amable.

4.  Bondadoso.

5.  Sufrido.

6.  Auto disciplinado.

7.  Sacrificado.

8.  Servicial.

9.  Imparcial.

a)  Solo podemos exclamar, admirados: ¡excelente! ¡Excelente tesoro! Asimismo el Espíritu Santo describe al buen ministro de Jesucristo en 2 Timoteo 2:24-25. "El siervo del Señor... debe ser... amable para con todos, apto para enseñar, sufrido; que con mansedumbre corrija a los que se oponen".

b)  Ciertamente, estos atributos enriquecen grandemente a todos. Y nosotros, ¿los hemos adquirido, añadiéndolos a nuestro propio tesoro muy personal?

H.  De nuevo, miramos dentro de este gran baúl, y vemos otra caja bastante grande y pesada, identificada como "Estudios y mensajes".

1.  En el exterior de esta caja también aparecen otras palabras que parecen definir las metas del hermano Timoteo referente a la preparación de sus intervenciones.

a)  "Bien pensados, planificados y presentados."

b)  "De contenido variado."

c)  "Prácticos."

d)  "Ilustrados acertadamente."

e)  "Actualizados."

2.  Abrimos esta caja, y ya comprendemos por qué pesa tanto: está llena de las herramientas que Timoteo emplea con destreza para confeccionar estudios y mensajes que se ajusten a sus metas.

a)  Una Biblia, con ayudas (concordancia, tablas de medidas, mapas, etcétera).

b)  Un diccionario bíblico de mil quinientas páginas.

c)  Un diccionario de español, de mil doscientas páginas.

d)  Una concordancia completa.

e)  Algunos comentarios bíblicos escritos por miembros de nuestra propia hermandad.

f)  Una libreta de apuntes.

g)  Algunos materiales visuales.

-Valiéndose de estos recursos, y de otros a su alcance, Timoteo elabora cuidadosamente mensajes y clases, los que sus oyentes catalogan de “verdaderos tesoros espirituales”.

I.  Queda una sola caja en este baúl. Está bellamente adornada con palabras escritas en oro puro, dando a entender que Timoteo valúa grandemente su significado. Las leemos.

1.  "Esperanza." Meditando, comprendemos enseguida que la “esperanza” hay que estimarla como tremendo tesoro a adquirirse y preservarse, cueste lo que cueste, pues vive en pobreza desesperante de espíritu aquel que carece de esperanza. El buen ministro tiene mucha esperanza, y está muy dispuesto a compartirla con los que menos o ninguna tienen.

2.  "Paz." Se trata de otro tesoro incomparable. El buen ministro conoce a plenitud "la paz de Dios que sobrepasa todo entendimiento" (Filipenses 4:7), deseando enriquecer a los demás con este mismo tesoro, habiendo aprendido él mismo a ser "pacificador" (Mateo 5:9).

3.  "Consuelo." Quien trae consuelo a los que sufren en cuerpo y alma es portador de uno de los tesoros más deseados y preciados.

4.  "Animo." Una joya sin igual para los espíritus decaídos, cansados o deprimidos.

5.  "Fortalecimiento." Un verdadero tesoro para el que se siente débil, sobrecargado de pruebas o agotado por las fuertes luchas de la vida.

-Con tal riqueza en su haber, el buen siervo ministra con gran éxito a todos los hermanos, no rehusando compartir también con las personas del mundo que desean acercarse a Dios. Usted y yo, ¿nos hemos hecho de esta calidad de riqueza?

II.   ¿Qué pasos hemos de tomar para hacernos de un tesoro tan grande, valioso y completo como el que ha acumulado el hermano Timoteo Rico? ¡Tan rico y variado! ¡Que enriquece a multitudes!

A.  Primero, pedírselo a Dios, la fuente de todos los tesoros imperecederos.

1.  En oración sin cesar.

2.  El sabio Salomón nos da el ejemplo: pedir, no las riquezas materiales de este mundo, sino las de la ciencia y sabiduría divina (2 Crónicas 1:7-12). De la manera que Dios enriqueció insólitamente la mente de Salomón, asimismo ha prometido darnos sabiduría “abundantemente y sin reproche”, con tal que pidamos con fe, nada dudando, ni siendo de doble ánimo (Santiago 1:5-11).

B.  Segundo, preparar al corazón para recibirlo. El corazón es el depósito donde hay que guardar el buen tesoro. No en bancos ni en cajas fuertes ¡sino en el corazón! Acuérdese: "Del buen tesoro del corazón el buen siervo “saca buenas cosas". A continuación, unas reglas para encontrar y hacer suyo el tesoro más valioso del mundo:

1.  ¡Estudiar! ¡Estudiar! ¡Estudiar! Sobre todo, la Biblia. También otros materiales relevantes (1 Timoteo 4:13; 2 Timoteo 2:14; 3:14-17).

2.  Meditar. Pasar tiempo a solas, contemplando los caminos de Dios y pensando en la revelación divina dada a conocer a través de la naturaleza misma y mediante la palabra inspirada (Salmo 66:5-8; 77:12; Lucas 2:19).

3.  Abrir bien los ojos espirituales del entendimiento para que pueda ver y apreciar los tesoros de Dios (Efesios 1:18).

4.  Con mente espiritual, acercarse a Dios, y a toda su creación, analizando todo espiritualmente (1 Corintios 2:16).

5.  Determinar en su corazón conocer espiritualmente tanto a la mujer como al varón, tanto al joven como al adulto: las necesidades, inquietudes, temores, puntos débiles o puntos fuertes de cada uno en particular. La palabra clave es “espiritualmente”, como en 2 Corintios 5:16.

-Es de esperarse que estas medidas, más otras de la misma categoría, le ayuden a descubrir los tesoros de Dios, acumularlos en su corazón y disponer de ellos para beneficio de la iglesia y toda la humanidad.

 

 

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