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"El valle de los huesos secos”

Ezequiel 37-1-14

 
El valle de los huesos secos.  www.loswl.deviantart.com

Análisis del pasaje

A.  Una de las pistas dadas por Jehová mismo para entender esta revelación se encuentra en Ezequiel 37:11. “Hijo de hombre, todos estos huesos son la casa de Israel …” ¿Qué representan todos estos huesos secos? “La casa de Israel.” O sea, la nación terrenal de Israel, el pueblo electo de Dios durante la Era Mosaica.

B.  Ubicación de la profecía en la línea del tiempo. Ezequiel era “descendiente de Aarón. Su familia vino a formar la clase vigésima de sacerdotes (1 Crónicas 24:16). Hijo de Buzi ; sacerdote y uno de los cuatro grandes profetas. Fue llevado al exilio con el rey Joaquín el año 597 a. C., once años antes de la destrucción de Jerusalén, y se dedicó a la labor entre los cautivos durante veintidós años” (Nuevo diccionario ilustrado de la Biblia. Versión de CD-ROM). Se trata de la destrucción de Jerusalén por los babilonios en el año 586 a. C. y de los setenta años de cautiverio en Babilonia. Ezequiel fue llevado cautivo a Babilonia, y estando en aquel país Jehová le comunicó las revelaciones que componen el libro de Ezequiel.

1.  La profecía de los huesos secos no es para el tiempo presente, ni para los judíos esparcidos por la tierra en la actualidad, como tampoco es aplicable al estado político de Israel constituido en el año 1949.

2.  La profecía fue dada más de quinientos años antes de Cristo para el pueblo de Israel esparcido por el mundo de aquel entonces, y particularmente, para los israelitas cautivos en Babilonia.

D.  ¿Por qué escogió Dios la simbología de “huesos secos”? Evidentemente, por la forma de expresarse de los israelitas oprimidos en cautiverio. “He aquí, ellos dicen: Nuestro huesos se secaron, y pereció nuestra esperanza, y somos del todo destruidos” (Ezequiel 37:11). Físicamente, seguían con vida, pero su condición de cautivos en país pagano lejos de su terruño propio les llevaba a compararse a huesos secos, pereciendo aun su esperanza de ser librados. Su lenguaje es altamente retórico.

E.    Simbólico también es el mismo valle que estaba lleno de huesos. “La mano de Jehová vino sobre mí, y me llevó en el Espíritu de Jehová, y me puso en medio de un valle que estaba lleno de huesos” (37:1) El valle no era real, es decir, no existía como lugar físico en la tierra; tampoco los huesos. Me llevó en el Espíritusignifica que Dios comunicó a Ezequiel una visión profética, en este caso, mediante el simbolismo, no tratándose de lugares u objetos reales en la tierra. Experiencia de la misma índole tiene el apóstol Juan al estar “en el Espíritu en el día del Señor” para recibir las revelaciones de Apocalipsis (Apocalipsis 1:10). ¿Qué son los huesos? “Todos estos huesos son la casa de Israel.” Tengamos presente esta explicación clara. ¿Y el “valle” de esta visión? Pues, también retórico, representando los lugares del mundo donde estaba esparcido Israel, acaso en particular el valle del río Éufrates, del reino de Babilonia.

F.  Al profetizar Ezequiel a los huesos secos, obedeciendo la orden de Jehová, “he aquí un temblor; y los huesos se juntaron cada hueso con su hueso. Y miré, y he aquí tendones sobre ellos, y la carne subió, y la piel cubrió por encima de ellos… y entró espíritu en ellos, y vivieron, y estuvieron sobre sus pies; un ejército grande en extremo” (37:7-10). Esto lo ve Ezequiel en visión. Pero, ¡este evento no tomó lugar realmente en la tierra! Aquel “ejército grande en extremo” ¡nunca pisó la tierra! Todo esto es simbólico. ¿De qué? De la restauración del Israel esparcido por el mundo, y pisoteado por las naciones paganas, a Jerusalén, a sus ciudades y aldeas, a sus tierras propias. Estando en cautiverio, el pueblo lamenta “Nuestros huesos se secaron”. A través de la visión de los huesos secos Jehová le dice, efectivamente, “Van a revivir”. Todo el capítulo 36 de Ezequiel enfoca este mismo propósito de Dios de restaurar a su pueblo electo, recogiendo a los dispersados de entre las naciones, con la siguiente aclaración de parte de Jehová: “No lo hago por vosotros, oh casa de Israel, sino por causa de mi santo nombre, el cual profanasteis vosotros entre las naciones adonde habéis llegado” (Ezequiel 36:22).

a)  Esta misma restauración de Israel se presenta simbólicamente en el 37:12. “He aquí yo abro vuestros sepulcros, pueblo mío, y os haré subir de vuestras sepulturas, y os traeré a la tierra de Israel.” ¿Adónde los llevaría? “A la tierra de Israel.” No a la tierra del Israel actual, constituido estado político en el año 1949, sino a la tierra del Israel de aquellos tiempos de Ezequiel. “Abro vuestros sepulcros… y os haré subir de vuestras sepulturas” es lenguaje netamente retórico, no tratándose de alguna resurrección literal de los muertos de Israel sino de darle nueva vida al pueblo yacido como muerto en el suelo seco y duro del cautiverio sofocante. Observemos cuidadosamente: Jehová se dirige a los que decían “Nuestros huesos se secaron”, o sea, se dirige a los israelitas vivos en la carne pero que se consideraban “del todo destruidos” (37:11). A estos que se conceptuaban como muertos y sepultados ya a causa del cautiverio, pero que, en realidad, aún seguían con vida física, Jehová dice: “os haré subir de vuestras sepulturas y os traerá a la tierra de Israel” (37:12). No se lo dice a los israelitas ya literalmente muertos y sepultados sino a los vivos. No habla a las almas en el Seol, ni a los cadáveres en las tumbas. Al decir “os haré subir de vuestras sepulturas” , se dirige a vivos que se tenían por muertos.

b)  Igualmente retórico es el lenguaje del 37:14. “Y pondré mi Espíritu en vosotros, y viviréis, y os haré reposar sobre vuestra tierra; y sabréis que yo Jehová hablé, y lo hice, dice Jehová.” ¿Reposar dónde? “Sobre vuestra tierra”, o sea, sobre la de Canaán, la misma tierra de la promesa, la misma de la cual habían sido desterrados a causa de la multiplicidad de sus pecados y su obstinada rebeldía contra Jehová. Muy parecido es el lenguaje de Ezequiel 36:26-28. “Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros… Pondré dentro de vosotros mi Espíritu Habitaréis en la tierra que di a vuestros padres …”

G.  ¿Cuándo su cumplieron estas visiones, profecías y promesas? ¿Cuándo se juntaron y se revivieron los huesos secos? ¿Cuándo abrió Jehová los sepulcros, dando nueva vida al pueblo de Israel y llevándolo a la tierra de sus padres? Respuesta: Se inició el cumplimiento al autorizar Ciro, rey de Persia, el retorno de Israel a sus tierras, la reconstrucción de los muros de Jerusalén, la del templo, de las ciudades, etcétera, y la restauración de la religión en el templo conforme a la ley de Moisés. Después de los setenta años de cautiverio babilónico, gran número de israelitas se enfila para su tierra natal bajo el liderato de varones tales como Esdras, Nehemías y Zorobabel. Sus notables obras de restauración se relatan en los libros de Esdras y Nehemías.

H.  Conclusión. La visión profética de los “huesos secos”, como además, la profecía sobre abrir Jehová los sepulcros de Israel, se cumplieron hace más de 2,400 años. No son, pues, para el Milenio. Tampoco tienen que con eventos relacionados con el fin del mundo. No se trata de acontecimientos materiales acaecidos en el mundo físico sino de representaciones simbólicas relacionadas con la restauración de Israel. Sacar estas profecías de su contexto original, aplicándolas a tiempos aún futuros, sería cometer, a nuestro humilde entender, un error grave de exégesis.

     Estimado lector, no pretendemos poder explicar acertada y satisfactoriamente todo detalle de todas las visiones y profecías de los profetas de Israel. A estas alturas, tan lejos de aquellos tiempos, lugares y circunstancias, nos cuesta apreciar perfectamente todo el contenido de ellas. Además, dificultan la interpretación tipos de simbología y lenguaje retórico tal vez extraños para nosotros, aunque a lo mejor fácilmente entendidos por los hebreos de aquellos tiempos antiguos. Ojalá arroje alguna luz este breve estudio.

Su servidor, Homero Shappley de Álamo

 

-¿Piensa usted tener una explicación más lógica de Ezequiel 37:1-14? ¿O discierne deficiencias en la que presentamos? Gustosamente, recibiremos su aportación formulada cuidadosamente.    

 

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