Suscríbase para recibir notificaciones de nuevos artículos.

Archivos en PDF para el comentario Apocalipsis: análisis de las profecías y visiones

Índice de SOLO los TEXTOS que componen el comentario Apocalipsis: análisis de las profecías y visiones

Desglose del contenido completo del comentario Apocalipsis: análisis de las profecías y visiones, incluso las imágenes.

Contenido completo del Capítulo Ocho

 

 

APOCALIPSIS

Capítulo Ocho de
 Análisis de las profecías y visiones

 “La gran ramera… gran ciudad”

Escandaloso drama convulsionado de una poderosa mujer inmoral, avara, perseguidora, increíblemente cruel y hasta sangrienta, la que también pretende gobernar al mundo entero y ser adorada por todos los seres humanos. 

 Capítulos 17 y 18 de Apocalipsis


En esta representación gráfica de “la gran ramera”, el sol aparece en primer plano, y detrás del sol, “la mujer que reina sobre los reyes de la tierra”. Su cabello largo escarlata se extiende detrás de ella, por el espacio del sistema solar, alcanzando y cercando al planeta Tierra, y todavía más lejos, a otro cuerpo celestial, dando la impresión de que tuviera ella control sobre ellos, cosa que, por cierto, pretende.

 Acto 3

“La gran ramera… reina sobre los reyes de la tierra.” 
Apocalipsis 17:9-10, 18.

Esto, para la mente que tenga sabiduría: Las siete cabezas son siete montes, sobre los cuales se sienta la mujer, 10 y son siete reyes. Cinco de ellos han caído; uno es, y el otro aún no ha venido; y cuando venga, es necesario que dure breve tiempo. … 18 Y la mujer que has visto es la gran ciudad que reina sobre los reyes de la tierra.

Propósito de este “Acto 3”: Poner de relieve las grandiosas pretensiones de “la gran ramera” de tener potestad sobre toda la humanidad, no solo en la esfera espiritual-religiosa sino también en la política-secular. Ella pretende gobernar al mundo entero y ser reverenciada por todos los seres humanos, incluso todo rey, príncipe, presidente, canciller, primer ministro, gobernador.

Orientación referente a fuentes de información citadas en este estudio. Una “letra mayúscula”, seguida por un “número” identifica a algunas de las fuentes. La “letra mayúscula” indica el libro citado y el “número” indica la página del libro donde se encuentra la cita. Al final de la lección se encuentra una “Lista” de los libros correspondientes a las letras. Implementamos esta opción para evitar repetir tantas veces todos los datos relevantes a ciertas fuentes. 

I.  Al principio del “Acto 3”, del Escandaloso drama convulsionado de una poderosa mujer inmoral, toma lugar una acción inaudita, la que también revela aspectos importantísimos sobre la verdadera naturaleza de “la gran ramera”. Estamos mirando muy atentamente, con tensa anticipación, cuando, de repente, esta “mujer” se presenta, osada y soberbiamente, en el escenario haciendo el papel de reina “sobre los reyes de la tierra” (Apocalipsis 17:18). “Se sienta la mujer” sobre “siete reyes” (Apocalipsis 17:9-10). En  nuestras visualizaciones mentales, vemos a muchos reyes, faraones, emperadores, príncipes y gobernadores acercarse a ella, uno tras el otro, y convenir con ella, hechizados por sus encantos.

A.  Desde el tiempo de Semiramis y Nimrod hasta la conversión del emperador romano Constantino la versión del cristianismo prevaleciente en el año 312 d. C., “la gran ramera… reina sobre los reyes de la tierra”. Conforme a nuestras indagaciones, diríamos que sobre casi todos los reyes-gobernantes, si bien no sobre todos y cada uno de ellos. Ya lo hemos visto comprobado plenamente mediante las evidencias traídas a colación durante el “Acto 2” de este Capítulo Ocho. Ella se sentó sobre los antiguos reinos de Sumeria-Caldea, Egipto, Asiria, Babilonia, Grecia y Roma, introduciéndose soberbiamente en las recámaras de reyes, príncipes y gobernadores, donde influía decisivamente en asuntos políticos, económicos, bélicos, morales y religiosos. Inculcaba sus “misterios”, supersticiones e idolatría sensual tanto en palacios como en templos, tiendas y hogares.

 


Reflejando los tiempos de la Baja Edad Media, esta pintura enseña a “la gran ramera” sentada sobre “una bestia escarlata… que tenía siete cabezas y diez cuernos”“La mujer” luce una corona parecida a la “tiara” de los Papas, y sostiene en su mano un gran “cáliz de oro”. A la izquierda, se arrodillan frente a ella reyes, principados y otros potentados en señal de reverencia y sumisión.

 B.  Durante los diez siglos entre Constantino el Grande y el tiempo cuando se levantan contra ella  los “diez cuernos”“la gran ramera” se las arregla para seguir reinando “sobre los reyes de la tierra”aun en los territorios donde predomina el cristianismo, ya ortodoxo ya arriano. En aquellas áreas pobladas de gentes cristianas conforme a dogmas y tradiciones humanas de su época, ella se disfraza hábilmente de “religiosa cristiana, humilde y piadosa”, introduciéndose en las congregaciones, donde contamina y corrompe todo lo que toca. No tarda mucho en arrogarse gran poder, reclamando autoridad tanto sobre lo secular como lo espiritual. Diestra manipuladora de circunstancias y de mentes susceptibles, se hace de tantas riquezas y almas que aún los más poderosos doblan rodilla ante ella, procurando su bendición. Corona a emperadores y reyes, siendo Carlomagno ejemplo clásico, pues a este rey de los francos el Papa Leo III, impulsado en su corazón por “la gran ramera” del cristianismo apóstata, coronó Imperator Romanorum (emperador de los romanos) –Imperator Augustus, el día 25 de diciembre del año 800 d. C.  

C.  Durante los “mil años” (el Milenio) cuando Satanás está atado (Apocalipsis 20:1-10), aquella “mujer sentada sobre una bestia escarlata… que tenía siete cabezas y diez cuernos”NO “reina sobre los reyes de la tierra”. Reiteramos: ¡NO REINA sobre los gobernantes del mundo durante el Milenio! Esto en términos generales, no descontando posibles excepciones. Tengamos presente el que los “diez cuernos” desuelan, desnudan, devoran y queman a “la gran ramera”. Habiendo sostenido aquella guerra revolucionaria contra ella por “una hora”, son, a su vez, conquistados por Cristo, iniciándose así el tiempo del Milenio, el que es una época de paz y libertad para la iglesia verdadera de Jesucristo.

1.  Sin lugar a duda, esta “mujer… vestida de púrpura y escarlata”en su carácter de “madre iglesia apostólica y romana”, permanece en la tierra durante el Milenio. Más sin embargo, carece del poder político, económico, religioso o militar para hacer efectiva en las actuales grandes naciones de la tierra su dogma de hegemonía global en asuntos políticos-seculares, al igual que religiosos. Nos referimos a naciones tales como Estados Unidos de América, Japón, Rusia, India, China, Inglaterra, Francia, Alemania, etcétera. ¡Ni siquiera en Italia o España cuenta ella con tal poder!

2.  En estos tiempos en que vivimos (primera mitad del Siglo XXI), dignatarios de muchos países, incluso de algunos cuya ciudadanía en su mayoría no es católica romana, visitan al Vaticano, donde tienen audiencia con el Papa. También los Papas viajan por el mundo, en ocasiones reuniéndose con titulares de estados seculares. Pese a este despliegue ostentoso de influencia y poder, la jerarquía católica romana simplemente carece de la autoridad o los recursos necesarios para establecer gobiernos, o derrocarlos, es decir, autocrática o forzosamente. Quizá influya un poco, o bastante en ocasiones, en la política de algunas naciones de segunda categoría, pero es comparativamente insignificante su impacto en la política de las naciones grandes de actualidad, pese a las ilusiones contrarias de la Curia Romana. “Ilusiones” ejemplificadas por la siguiente cita tomada de una fuente católica:

-Abril del 2003. “Los hombres del Papa. Mientras el Papa se reúne con dignatarios del extranjero, todo el cuerpo diplomático Vaticano, teniendo representantes papales en 174 países diferentes, maneja un flujo enorme de información, proveyendo una red impresionante de influencia sobre la política mundial.” (Antoine Soubrier. Noticias católicas mundiales.)

-Comentario nuestro al respecto. Sin pretender minimizar el impacto de referida “red… de influencia sobre la política mundial”, está en tela de juicio cuán “impresionante” sea realmente y hasta qué medida determine la trayectoria de la mayoría de los países.

 


Arafat, líder palestino, de la religión musulmana, besa la mano del Papa. Ejemplo insólito de la influencia del papado católico romano. Pero, esto no condujo a nada, pues los palestinos y demás árabes continuaron sus luchas contra Israel y los judíos en general.

 

Imagen para la proyección digital o el estudio personal. La identidad de la "gran ramera". Sus soberbias reclamaciones de "soberanía universal" son pista clave. "Reina sobre los reyes de la tierra."

II.  Declaraciones de “la gran ramera” al efecto de tener soberanía sobre los gobernantes seculares del mundo. Sentada ella sobre la imponente jerarquía imperiosa de su iglesia apóstata, la hace hablar de su parte, soberbiamente reclamando mundialmente tener “derecho divino” de imponer su voluntad tanto en lo político-secular como en lo espiritual-religioso. Sumisa a ella, la clerecía católica romana sigue sosteniendo hasta el sol de hoy, bien que la pueda imponer o no, alegada potestad sobre los gobernantes seculares del mundo. El dogma al respecto desarrollado durante la Edad Media no lo ha retractado de modo alguno, hasta donde sepamos. Las siguientes citas y datos recogen la esencia de su doctrina.

 


Cruces gigantes y católicos romanos armados para hacer batalla carnal contra una ciudad amurallada. El “santo” Papa, su “santa” jerarquía y sus “santos” católicos romanos hacen “guerra santa” contra ciudades y países, los que no se doblegaran ante su voluntad imperiosa, conforme al dogma de “absoluta autoridad mundial sobre reyes, emperadores, príncipes y sus pueblos”. Esto mismo ocurría a menudo hasta el levantamiento de los “diez cuernos” (naciones, reinos) en contra de “la gran ramera”, a la que dejaron “desolada y desnuda”, quemándola “con fuego” (Apocalipsis 17:16-17). Estas creencias y acciones de los Papas y sus gentes desacreditaron enormemente al cristianismo, teniendo repercusiones muy negativas y dañinas hasta el día de hoy, pues aun en el presente no pocos seres humanos repudian a Cristo, la Biblia y la iglesia, citando la historia sangrienta de los “cristianos católicos romanos”. Los tales no comprenden que la verdadera iglesia de Cristo nunca ha montado “guerra santa carnal” alguna, ni lo hará jamás, “porque las armas de nuestra milicia no son carnales” (2 Corintios 10:3-5).

A.  “Temed, pues, nuestra ira y los truenos de nuestra venganza; porque con su propia boca Jesucristo nos ha nombrado [a los Papas] jueces absolutos de todos los hombres, sometiendo a los reyes mismos a nuestra autoridad” (Papa Nicolás I, Años 858-867; C, Página 228).

B.  “Poner debajo de sus pies [del Papa] a reyes y emperadores es el oficio del papado” (J. H. Ignaz von Dolinger,” C, Página 228).

C.  “El Señor encomendó a Pedro el gobernar no solo a la iglesia sino a todo el mundo” (Papa Inocencia III. C, Página 500). Estimado lector, esta posición la Iglesia Católica Romana NO la ha revocado NUNCA.

D.  El Concordato entre el Papa Pío IX y la República de Ecuador, firmado el 26 de septiembre de 1862, resalta la autoridad, el poder y los derechos que la Iglesia Católica Romana reclama exclusivamente para sí misma. “La Religión Católica Apostólica Romana seguirá siendo la única religión de la República de Ecuador, y... ninguna otra forma de culto disidente ni cualquier sociedad condenada por la Iglesia será jamás admitida en la República de Ecuador” (“A Woman Rides the Beast -“Una mujer viene sentada sobre la bestia”. Autor: Dave Hunt. Publicado por Harvest House Publishers, Eugene, Oregon 97402)

-A pesar de concordatos de esta índole logrados en el pasado, la Iglesia Católica Romana viene perdiendo cada vez más de sus privilegios, derechos y poderes, imponiéndose por fin la preciada “libertad religiosa” en muchos países donde antes el clero romano la suprimía duramente. En la actualidad, existen no pocas congregaciones de la iglesia de Cristo (distintivo que identifica correctamente a la iglesia encontrada en el Nuevo Testamento, y no a la Iglesia Católica Romana) en Ecuador, como además escuelas para el adiestramiento de obreros legítimos del verdadero Reino de Dios, programas radiales, etcétera. También las demás iglesias son protegidas por el estado. Este es el panorama alentador desde México hasta Tierra del Fuego. Los evangelistas, predicadores, maestros, maestras, ancianos, diáconos y todos los miembros de la iglesia verdadera del Señor deberíamos aprovechar al máximo estos tiempos de libertad para llevar el evangelio puro a toda criatura antes de que se asomen de nuevo las tinieblas de la intolerancia religiosa, aun tormentas de persecución.

 

Pope Pius XII, wearing the traditional 1877 Papal Tiara, is carried through St. Peter's Basilica on a sedia gestatoria circa 1955.

El Papa Pío XII es transportado en su Sedia Gestatoria (trono portátil). 1955 d. C. 

Año 1955 d. C. Al Papa Pío XII, luciendo la tradicional Tiara Papal, la del año 1877, lo portan en una Sedia Gestatoria (trono portátil) por la Basílica de San Pedro. ¡Qué pretensiones más grandiosas! ¡Qué pompa terrenal! ¡Un trono portátil! Para todo un “rey”, ¡claro! Pero, ¿“rey” de qué clase de reino? Pues, de un “reino religioso mundano”, el mismo que osaba gobernar también a todos los reinos-naciones-países seculares-políticos del mundo entero. Esto es, de veras, insólito en toda la historia de la tierra. Pero, puro cumplimiento de profecías bíblicas, tanto de Apocalipsis como de textos tales como 2 Tesalonicenses 2:1-12. De cierto, ¡no fallan las profecías del Nuevo Testamento! “Esto, para la mente que tenga sabiduría" (Apocalipsis 17:19).

 

E.  Pasando al Siglo XX, referente a lo de “gobernar no solo a la iglesia sino a todo el mundo”, prestemos mucha atención a lo que se le dice al Papa Pío XII, en el año 1939. Ataviado con una capa blanca y luciendo un mitre de plata con gemas, hizo acto de presencia el Papa Pío XII. El Cardenal Incola Canali le removió el mitre. Luego el Cardenal Camillo Caccia-Dominioni le puso la tiara papal, rezando: “Reciba la tiara adornada de tres coronas, y sepa que usted es el Padre de príncipes y reyes, el Soberano del mundo, y el Vicario en la tierra de nuestro Salvador Jesucristo, a él sea el honor y la gloria ahora y sempiterno. Amén”.  En 1939, tiempo que marca el comienzo de la Segunda Guerra Mundial, el Papa, ¿qué posiciones ocupaba, según sus cardenales? Nada más y nada menos que…

-“Padre de príncipes y reyes...”

-“Soberano del mundo...”

-“Vicario en la tierra de… Jesucristo.”

-Conque debían someterse al Papa Pío XII poderosos líderes políticos de los 1930-1940 tales como Sir Winston Churchill (Primer Ministro del Reino Unido), Franklin Roosevelt (Presidente de Estados Unidos de América), Adolfo Hitler (Presidente y Canciller de Alemania), Joseph Stalin (Presidente del Consejo de Ministros de la Unión Soviética)  Benito Mussolini (Primer Ministro del Reino de Italia). Asimismo estaban obligados a hacerlo según el dogma que define la autoridad del Papa como “absoluta”, tanto en la esfera secular-política como en la eclesiástica o espiritual. Huelga decir que los líderes nombrados no se sometieron a Papa alguno.

III.  La Tiara Papal y el Escudo Papal, símbolos del “triple poder” que reclama la Curia Romana.

A.  El “Triregnum” es “la Tiara Papal, formada de tres coronas, las que simbolizan el triple poder del Papa: padre de reyes, gobernador del mundo y Vicario de Cristo. El uso de la Tiara, un rito durante ceremonias solemnes, fue abandonado durante el papado de Pablo VI.”   Esta explicación del significado de las tres coronas que forman la Tiara Papal es la que hace la fuente católica oficial citada.

1.  Una sola corona NO es suficiente para proyectar la autoridad y los poderes que la Curia Romana se adjudica. ¡Se necesitan TRES!

2.  ¿Pretendía Cristo que le coronaran con una tiara de tres coronas, o siquiera de una? ¡Jamás! ¿Acaso coronaran los demás apóstoles a Pedro como “príncipe de los apóstoles”, colocándole una tiara de tres coronas, o siquiera de una? No existe ni una pizca de evidencia para semejantes acciones, luciendo, a la luz de todo el Nuevo Testamento, como absurda en escala mayor la mera idea de “coronaciones” de tal índole.

 


En esta fotografía, se ven siete tiaras papales, cada una con su triple corona. Piedras preciosas incrustadas en cada una. Detalle de una fotografía encontrada en la Página 44 de St. Peter and the Vatican: The Legacy of the Popes –San Pedro y el Vaticano: el legado de los Papas. Por Allen Dunston, O.P., y Roberto Zagnoli. ISBN 0-88397-140-2. 

3.  Todo el inmenso imperio católico romano está fundamentado en interpretaciones equivocadas de las palabras dirigidas por Cristo a Pedro, según Mateo 16:18-19. “Y yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia.” Cualquier estudioso sincero aprende pronto y sin mayor dificultad que “Petros” (Pedro) no es “petra” (roca), y, por ende, sabe a ciencia cierta que Cristo no fundó su iglesia sobre Pedro sino sobre sí mismo como “la piedra principal del ángulo, escogida, preciosa…” (1 Pedro 2:6-8), incorporando el Señor a todos “los apóstoles y profetas” de la iglesia primitiva en “el fundamento” de su iglesia, y no tan solo a Pedro (Efesios 2:20-22). ¡Cuán grandes organizaciones religiosas, ricas y poderosas, deben su existencia a simples pero desastrosas fallas interpretativas, o a suposiciones infundadas! La Iglesia Católica Romana figura entre ellas, cayendo en la misma categoría con la Iglesia Mormona y los testigos de Jehová.


El Papa Juan XXIII

El Papa Juan XXIII, Pontifex Máximus, luciendo, en su coronación, la tiara del Papa Pío XI. Las tres coronas del “triple poder” están claramente visibles. Juan XXIII fue coronado Papa en el año 1958. Murió en el 1963. Attualità Giordani, Rome

La Tiara Milán (1922) de Pío XI tenía dos mil piedras preciosas incrustadas, mientras la de Juan XXIII (1959) tenía veinte diamantes, dieciséis esmeraldas, sesenta y ocho rubíes y setenta perlas. La cantidad programada originalmente era el doble de estas cifras, pero Juan XXIII insistió que la mitad fuera devuelta y el ahorro donado a caridad. ¿Aplausos para él?

B.  La Tiara Papal es la corona del papado. Durante más de un milenio, todos los Papas fueron coronados con la tiara en la Coronación Papal. Permanece como uno de los símbolos claves del papado, integrado en el Escudo del Vaticano, a pesar de ser el Papa Pablo VI, en el 1963, el último Papa coronado. En su escudo oficial, el Papa Benedicto XVI sustituyó la tiara con el tradicional mitre y el palio de obispo, símbolos de la autoridad del Pontífice como Obispo de Roma.”

 

 

 

A la izquierda. Tiara papal presentada por el país de Bélgica, en el año 1871, a Pío IX.

A la derecha. Inscripciones latinas en la parte de atrás de la Tiara.

IESV CHRISTI VICARIO INFALLIBILI
ORBIS SVPREMO IN TERRA RECTORI
REGVM ATQVE POPVLORVM PATRI

Traducción

“Para el Vicario infalible de Jesucristo.
Para el Gobernador Supremo del Mundo sobre la Tierra.
Para el Padre de Naciones y Reyes.”

C.  “El Papa Pablo VI, el último Papa a ser coronado con la Tiara Papal, abandonó el uso de la tiara en una ceremonia al final del Concilio (Vaticano II), donando su tiara personal a la Basílica of the Nacional Shrine of the Immaculate Conception en la Ciudad de Washington (Districto de Colombia, EEUU), como regalo para los católicos de los Estados Unidos de América. No obstante, existen más de veinte tiaras en el Vaticano para posible uso futuro. Aún se sigue usando una de ellas para coronar simbólicamente a la estatua de San Pedro cada año en su día de santo. El Papa Juan Pablo I fue el primero en recibir una inauguración en lugar de ser coronado.” 


 

El escudo del Vaticano, con la triple corona llamada “tiara”,
 y las dos llaves, símbolos de la autoridad papal.


 

En el Palacio Papal (Apostólico o Vaticano) hay más de mil recámaras.

IV.  Conclusión. Durante la Era Cristiana, desde el Siglo VII en adelante, ¿qué entidad “reina sobre los reyes de la tierra”, haciéndolo literalmente siempre y cuando pueda, y cuando no, pues al menos adjudicándose la autoridad de hacerlo? Respuesta: la Curia Romana, desde su “gran ciudad” espiritual, con “Santa Sede” física en la ciudad de Roma, específicamente, en el Vaticano. ¿Cuál otra entidad tiene pretensiones tan soberbias, sostenidas siglo tras siglo? ¿Qué ser humano se atreve a llamarse “Padre de reyes y príncipes, gobernador del mundo y Vicario de Cristo”¡Solo el Papa católico romano! Respaldado por la Curia Romana, más la abrumadora mayoría de los feligreses de la Iglesia Católica Apostólica y Romana. Así pues, evidencias tan sólidas como numerosas señalan a la Iglesia Católica Romana como una aparición más de “la gran ramera”, en su larga historia de manifestaciones, la que data desde Semiramis, tres mil años antes de Cristo. “Esto, para la mente que tenga sabiduría” (Apocalipsis 17:9). 

V.  La Iglesia Griega Ortodoxa y el Imperio Romano de Oriente (Imperio Bizantino) ligados estrechamente. Aliados e interdependientes el estado y la religión. “La gran ramera” también se sienta sobre reyes en Constantinopla.

A.  Pese a las muchas similitudes entre la Iglesia Católica Romana, con sede en la Roma de Occidente, y la Iglesia Griega Ortodoxa, con sede en Constantinopla, el Patriarca de la Iglesia Ortodoxa nunca ha reclamado, hasta donde alcance nuestro conocimiento, soberanía sobre todos los gobernantes del mundo.

B.  En el Occidente, desde el año 741, cuando Pepino el Breve otorgó al papado los Estados Pontificias, hasta el año 1870, cuando la nueva República de Italia obligó al papado a ceder su dominio de referidos Estados y la ciudad de Roma al estado, los Papas poseían territorios que gobernaban política, secular, económica y religiosamente. En cambio, hasta la caída fulminante del Imperio Romano de Oriente (Imperio Bizantino) en el año 1453, sus emperadores y demás poderosos gobernaban los territorios del Imperio, no llegando a poseer el Patriarca de la Iglesia Ortodoxa territorios completamente independientes. Pero, desde la planificación y construcción de la Nueva Roma-Constantinopla, nueva capital del Imperio Romano, y su inauguración en el 330 d. C., los gobernantes, comenzando con el propio emperador Constantino, se aliaron estrechamente con la jerarquía eclesiástica de la iglesia ya en plena apostasía. Y esta alianza “estado-iglesia” continuó hasta el día cuando los turcos otomanos conquistaron al Imperio. De manera que “la gran ramera”, en su manifestación de “religión cristiana corrupta”, también se sentó en Constantinopla sobre emperadores y poderosos de toda categoría. Las siguientes citas realzan cuán fuerte era el convenio entre estado e iglesia en aquel Imperio Romano de Oriente.

1.  La “visión global de los bizantinos”“Así fue la visión global de los bizantinos: un reino Dios-céntrico, universal y eterno, siendo el emperador el vice regente de Diosrodeado por un séquito que reflejaba la jerarquía celestial de ángeles, profetas y apóstoles. Un Dios, un mundo, un emperador. Fuera de este cosmos solo había ignorancia y guerra, una furia de bárbaros. El emperador tenía un mandato divino de propagar la fe verdadera, trayéndolos bajo su dominio.”

2.  En la ceremonia de coronación, el que recibiría la corona del Imperio pasaba “de un héroe en armadura resplandeciente a una personificación de Cristo vestido de túnica”. “La ceremonia reforzaba su rol. Su procesión de coronación pasaba a través del Puerto Dorado, continuando a lo largo de la Mese, la avenida arcada de tiendas que conducía a través del Foro de Constantino, pasando el Hipódromo, hasta llegar a la Augusteura, la plaza principal con su estatua adornada de Justino montado a caballo, señalando, desde su columna, hacia el oriente, y el Milión, piedra que marcaba donde se convergían las rutas del Imperio. Durante la travesía, el sucesor legítimo, o quizá algún usurpador victorioso, se transformaba a sí mismo, mediante una serie de mudas de vestimenta, de un héroe en armadura resplandeciente a una personificación de Cristo vestido de túnica. En la Pascua y la Navidad, doce cortesanos, vestidos simbólicamente como apóstoles, lo acompañarían en procesión a adorar en Hagia Sophia [la iglesia de Santa Sofía], el populacho postrándose en adoración.” (National Geographic. Diciembre, 1983. El Imperio Bizantino. Página 723)  

 


 

Algunas fuentes de información consultadas en el desarrollo de estos
estudios sobre “la gran ramera”

-La “A” corresponde al libro en inglés: “The Two Babylons” (Las dos Babilonias). Subtitulado: El culto papal. Autor: Alexander Hislop. Segunda edición americana, 1959. Publicado por Loizeaux Brothers, Neptune, New Jersey.

-La “B” corresponde al libro traducido al español: Babilonia, Misterio religioso. Autor: Ralph Woodrow, P. O. Box 124, Riverside, California 92502.

-La “C” corresponde al libro en inglés: “A Woman Rides the Beast” (Una mujer viene sentada sobre la bestia). Autor: Dave Hunt. Publicado por Harvest House Publishers, Eugene, Oregon 97402.

-La historia de la civilización (“The History of Civilization”), obra en inglés compuesto de ocho tomos grandes, contiene muchísima información histórica que respalda la interpretación de Apocalipsis presentada en este estudio. Will y Ariel Durant son los autores, recibiendo el premio Pulitzer por grandiosa obra. Publicada por Simon and Schuster, New York.

-La nueva enciclopedia Schaff-Herzog de conocimientos religiosos. Esta magna obra erudita en inglés consta de unos cuantos tomos. Publicada por Baker Book House, Grand Rapids, Michigan, Estados Unidos.

-El debilitamiento y la caída del Imperio Romano. Dos tomos. Por Edward Gibbons. Clásica obra sobre el tema, publicada por William Benton. Enciclopedia Britannica, Inc., Chicago, London, Toronto. 1952. Integra la serie Los libros más importantes del mundo occidental.

En el Internet se halla muchísimo material relevante.

 

Archivos en PDF para el comentario Apocalipsis: análisis de las profecías y visiones

Índice de SOLO los TEXTOS que componen el comentario Apocalipsis: análisis de las profecías y visiones

Desglose del contenido completo del comentario Apocalipsis: análisis de las profecías y visiones, incluso las imágenes.

Contenido completo del Capítulo Ocho

 

 

  

¿Le gusta esta página? Por favor, ayúdenos a difundir la información por medio de compartirla automáticamente con sus amistades de Facebook, Google+, LinkedIn, y Twitter pulsando en los botones arriba colocados.

Derechos reservados. Permiso concedido para hacer una copia, o múltiples copias pero ninguna para la venta.