I. Introducción:
A. Salutación.
B. El
tema: "Ciclos en el desarrollo de la iglesia de Cristo y de las
denominaciones religiosas".
C. El
significado de la palabra "Ciclos": una
"serie de acciones, acontecimientos o fenómenos que se suceden hasta uno
desde el cual vuelven a repetirse en el mismo orden"
(Diccionario de uso del español, Tomo 1, Página 623).
1. De hecho, se
observa en las iglesias de toda categoría una "serie de acciones,
acontecimientos o fenómenos" que transcurren hasta cierto
punto en la línea del tiempo, culminando en una "Etapa de graves crisis".
2. ¿Está sujeta
la iglesia de Cristo a la "ley de los ciclos"? No
debería que este fenómeno la sacuda, pero desgraciadamente muchas evidencias
confirman que también la iglesia del Señor está afectada por "ciclos" que
culminan en graves crisis.
D. En nuestro
mundo y en nuestra vida, ¡todo parece estar sujeto a la ley de ciclos!
Todo evoluciona. Nada luce constante, inconmovible o permanente sino
quizás la tierra misma y el firmamento. ¡La muerte es lo único seguro!
Sabemos que aun la "permanencia" de la tierra y los cielos es ilusoria, pues
la materia no es eterna (2 Corintios 4:18).
1. Por ejemplo,
todos nos damos cuenta del "Ciclo de la vida": la concepción, el
nacimiento, la infancia, la niñez, la adolescencia, la juventud, la
adultez y la vejez, seguida por la muerte. "Generación va, y generación
viene" (Eclesiastés 1:4).
2. También
observamos "Ciclos en la política y la economía": Repúblicas,
naciones e imperios se levantan, alcanzan su apogeo, declinan, se
transforman, desaparecen y son reemplazados por otros, los que repiten el
ciclo. Los "tiempos de abundancia" alternan con los "tiempos de escasez".
3. Las
"Estaciones del año" también siguen un "ciclo": la primavera, el verano,
el otoño, el invierno. Además, detectamos "Ciclos en el clima":
Tiempos más o menos normales, luego de intensas lluvias, seguidas en no
pocos casos por tiempos de sequía descomunal.
4. Aun en la vida
y los ministerios de los siervos de Dios se observan "ciclos": tiempos
de poder y producción, tiempos de problemas y reveses, tiempos de fe y
esperanza, tiempos de desorientación y ocio, tiempos de muchas ilusiones y
nuevos comienzos, tiempos de desilusión y dejadez.
II. La "evolución" de las iglesias
denominacionales y de la iglesia de Cristo.
El perspicaz y experimentado observador del panorama religioso se da cuenta
de que las iglesias evolucionan a través de ciclos de tiempo. No
son entidades estáticas, es decir, inmóviles o inmunes a cambios.
Algunas cambian lentamente; otras, precipitadamente. Algunas sufren una
metamorfosis; otras mueren. La historia de los dos mil años del
cristianismo está repleta de ejemplos. Muchas iglesias y "movimientos"
religiosos del pasado ya no existen; otras han evolucionado de tal forma que
conservan poco de lo que enseñaban y practicaban originalmente. Los puntos
que traeremos en esta conferencia sobre la evolución de las iglesias
denominacionales y de la iglesia de Cristo
universal es aplicable en escala menor a las congregaciones particulares.
Por lo tanto, animamos a cada líder espiritual a pensar en la congregación
local a la cual sirve, analizando a la luz de
este estudio su estado actual y las tendencias discernibles en ella.
A. ¿Cuántos
años dura el ciclo en la vida de una iglesia promedio?
1.
Aproximadamente, de 70 a 90 años, según estudios actuales hechos
sobre el fenómeno, como además, indagaciones históricas. El lapso de tiempo
puede ser menos, digamos 40 años, o mucho más, por ejemplo, 200 años.
2. ¿Qué
significa esto para la iglesia de Cristo, particularmente para la iglesia en
los países de habla hispana? Significa que si la iglesia se deja llevar
por las causas que producen los ciclos, ¡de
hoy a 20, 30, 40 ó 50 años puede entrar en una etapa peligrosa de graves
crisis. Puede estancarse y decaer o ser sujetada a una metamorfosis que la
convertirá en otra clase de iglesia! Ciertas
evidencias indican que algunas congregaciones hayan entrado ya en la "Etapa
de las graves crisis".
3. Sin lugar a duda,
la iglesia del primer siglo entró en un ciclo de evolución parecido
al que estamos estudiando, no obstante la presencia personal de los
apóstoles y la dirección divina que ejercían éstos a través de la obra del
Espíritu Santo. Establecida la iglesia en el año 33 d. C., cien años más
tarde ¡ya había entrado en las "Etapas
peligrosas" del ciclo. Durante el Siglo II, la iglesia sufrió una
transmutación de tal magnitud que se convirtió, efectivamente, en una
iglesia apóstata, en esencia diferente a la iglesia fundada por Cristo.
B.
¿Cuáles son las "Etapas" notables en el ciclo de evolución de una
iglesia? Discernimos "Cinco etapas de crecimiento" y "Cuatro etapas de
peligro".
1. La "Primera
etapa de crecimiento": Establecimiento de la iglesia. La organización
de las primeras comunidades de adeptos que apoyan las doctrinas y las
prácticas particulares que distinguen a la iglesia de las demás. Por
ejemplo, en tiempos modernos, las primeras congregaciones de los
pentecostales fueron organizadas a principios de 1901.
2. La "Segunda etapa
de crecimiento": Crecimiento inicial. Aumenta el número de adeptos.
3. La "Tercera etapa
de crecimiento": Fuerte sentido de identidad espiritual. Los líderes
y el grueso de los feligreses dicen enfáticamente: "Sabemos exactamente
quiénes somos y qué creemos". Por ejemplo, en el caso nuestro (de la
iglesia de Cristo), hemos venido afirmando con gran énfasis: "Somos
cristianos, ni más ni menos. No somos católicos, ni protestantes, ni
evangélicos ni pentecostales". Pero, estimados hermanos, a estas
alturas, al parecer hay muchos entre nosotros que ya no se identifican así.
Ciertamente, éstos han perdido el "fuerte sentido de identidad espiritual"
que tenían, o de no haberlo tenido nunca, son partidarios de un espíritu más
blando y conciliador al cual no le agradan las "fuertes auto
identificaciones categóricas".
4. La "Cuarta
etapa de crecimiento": Evangelismo bien agresivo basado en la convicción
fuerte de "tener la verdad". En esta cuarta etapa del ciclo, los
dirigentes y la mayoría de los miembros creen firmemente, aun fanáticamente,
que "tenemos la verdad y debemos convertir a todo el mundo a nuestra fe,
a nuestra iglesia". Por ejemplo, en el tiempo presente, ésta es la
fuerte convicción de los pentecostales y de los mormones. De ahí, su
crecimiento acelerado.
5. La "Quinta etapa
de crecimiento": Apogeo del crecimiento. La iglesia alcanza su
mayor índice de crecimiento y se mantiene el avance
evangelístico por unos años quizás por dos, tres o más décadas.
6. La "Primera etapa
de peligro": La "máquina evangelística" pierde fuerza y velocidad.
Este suceso es una señal inconfundible que presagia el acercamiento de una
"grave crisis" y la pronta declinación de la iglesia. Se amaina el amor por
las almas perdidas y mengua el afán de alcanzarlas. Comienzan las "Etapas
peligrosas" del ciclo.
7. La "Segunda etapa
de peligro": Cambio de prioridades. Los funcionarios de categoría
profesional, los programas no evangelísticos y las posesiones materiales de
la iglesia ocupan el primer lugar. El evangelismo queda relegado a un plano
secundario.
8. La "Tercera etapa
de peligro": Conflictos internos sobre doctrinas y cuestiones morales
surgen entre el liderato a nivel de toda la hermandad. Estallan debates
encendidos y muchos líderes se queman. Algunos, tal vez muchos, mueren
espiritualmente. Ejemplo: la iglesia Discípulos de Cristo
perdió su visión evangelística y su liderato se liberalizó al extremo de
admitir a homosexuales en los ministerios. La dejadez y los conflictos
resultantes hicieron que dicha iglesia perdiera el 40 % de su feligresía en
la década de los ochenta (1980 - 1990).
9. La "Cuarta etapa
de peligro". A las prioridades invertidas, a los conflictos internos y al
espíritu de dejadez se suma un acontecimiento que constituye evidencia
segura de una crisis bien aguda: ¡La maquinaria evangelística de la
iglesia virtualmente se para! Analicemos más de cerca esta "Cuarta etapa
de peligro" en el ciclo.
a) En algunas
iglesias, esta "Cuarta etapa de peligro" resulta en un estancamiento y
decrecimiento prolongado. Tal es el caso de la Presbiteriana, la
Metodista, la Episcopal y de otras "iglesias tradicionales protestantes".
Desde hace décadas, estas iglesias vienen perdiendo feligresía, muriendo
lentamente.
b) En otras
iglesias, la "Cuarta etapa de peligro" produce un ambiente sumamente
negativo donde los líderes no están orientados hacia el evangelismo sino
que, impulsados por el orgullo, los celos y el fanatismo, comienzan a
criticarse y a atacarse los unos a los otros despiadadamente.
(1) Muchos
líderes ponen en entredicho la identidad, el fundamento, los propósitos, las
metas y el rumbo de la iglesia.
(2) La
inconformidad, el desasosiego, las dudas y las grandes controversias
aumentan considerablemente.
(a) La
situación nos hace pensar en el millón de judíos que se encontraron en
Jerusalén cuando el ejército romano sitió la ciudad. Acampado el enemigo en
derredor suyo, ¡increíblemente los judíos dejaron de concentrarse en el
ejército romano y comenzaron a pelear bárbaramente entre sí!
(b) ¿Son
capaces de actuar tan absurda y locamente los líderes de la iglesia de
Cristo? ¡Dios nos libre!
(3) Cuando
ocurren las circunstancias que caracterizan esta peligrosa "Cuarta etapa",
comúnmente surjan DOS BANDOS, a saber: "Los
agentes de cambio" y "Los salvadores de la iglesia".
(a) Entonces,
estos dos bandos entrañan un combate fuerte por el
alma de la iglesia.
(b) La lucha
puede tener cuatro o más desenlaces distintos:
(i) Primer
desenlace: una división a nivel de toda la hermandad.
(ii)
Segundo desenlace: la resolución de las controversias, la
reconciliación y la renovación de convicciones doctrinales y del
empuje evangelístico de parte de la mayoría de
los miembros. Este es el desenlace cuando el bando de "Los salvadores de la
iglesia" prevalece.
(iii)
Tercer desenlace: la metamorfosis de la iglesia por medio de
la cual ella se transforma en una "criatura espiritual distinta". Este
desenlace se da cuando prevalecen "Los agentes del cambio".
-Estos "Agentes
del cambio" logran cambiar la doctrina, la práctica y la dirección de la
iglesia de tal manera que se crea, efectivamente. una
nueva iglesia que en poco o en nada guarda similitud con la que era antes de
las crisis y la transmutación.
-Aunque la iglesia
retenga el mismo nombre, ¡ya no es la misma iglesia!
-La minoría que
rehúsa tajantemente seguir a los "Agentes del cambio" se apartan, llamando
"Apostasía" a la "nueva criatura espiritual" creada por el
proceso de la metamorfosis.
(iv)
Cuarto desenlace: la declinación lenta de la iglesia con su
defunción futura casi asegurada.
B. ¿Ha
entrado la iglesia de Cristo en las "Etapas peligrosas" del ciclo?
1. Ya que cada
congregación es independiente, debemos tener mucho cuidado al generalizar.
2. Sin embargo, la
evidencia abrumadora indica que muchas congregaciones han venido
evolucionando, y que han entrado ya en las "Etapas peligrosas".
3. ¿Significa
esta situación que la iglesia de Cristo haya dejado de crecer y que esté en
peligro de debilitarse o dividirse a nivel mundial?
a) En algunas
áreas de los países de habla hispana, la iglesia de Cristo ha dejado de
crecer y está perdiendo terreno, lo cual es sumamente preocupante.
b) En otras
áreas, el crecimiento es muy lento. En la década de los ochenta, en Estados
Unidos solo siete iglesias no perdieron feligresía, figurando la iglesia de
Cristo entre las siete. Con todo, la tasa de crecimiento era mínima.
c) En cambio,
en Rusia, en algunos países de Europa oriental, como también en algunos
países de África, el crecimiento de la iglesia de Cristo es notable.
d) Referente a
la posibilidad de una división a nivel mundial, no pocos líderes auguran que
es inminente. ¡Ojalá estén equivocados!
C.
¿Cuáles son algunas de las causas principales que propulsan a la
iglesia de Cristo hacia las "Etapas peligrosas" del ciclo? Señalamos
tres causas principales y las representamos como "Tres sistemas
climatológicos espirituales de baja presión fuerte" que empujan la
iglesia hacia un lugar en el océano del tiempo donde hay arrecifes
peligrosísimos y donde será azotada por tormentas y huracanes.
1. El "Primer
sistema espiritual de baja presión fuerte": Lo constituyen las
"tempestades" que generan las "nuevas generaciones de creyentes".
a) Se levantan
dentro de la iglesia "nuevas generaciones" de adeptos que no comparten la
misma visión ni tienen el mismo compromiso de sus progenitores. Estos
impulsan la iglesia hacia lugares peligrosos.
b) Nacidos y
criados en el seno de la iglesia, para ellos todo lo que ven y
experimentan es "familiar", "común" y "viejo",
¡demasiado "familiar", "común" y "viejo"! Los cánticos
espirituales, la cena del Señor, los mensajes. ¡Todo! Al llegar a la
adultez, apetecen algo nuevo y diferente. Su "Inconformidad" es una
de las "tempestades espirituales" que forman el "Primer sistema espiritual
de baja presión fuerte".
c) Estas
nuevas generaciones nacidas dentro de la iglesia suelen rebelarse contra
el fuerte espíritu de evangelismo de sus padres. También
contra la "identidad espiritual única" que es una de las banderas
enarboladas en los mástiles del barco de la iglesia. A todo eso le dicen
"fanatismo viejo". Por lo tanto, le damos el nombre de "Rebeldía"
a la segunda tempestad en este sistema.
d) La tercera
tempestad se llama "Fe Errática". La fe que tienen
estas nuevas generaciones nacidas dentro de la iglesia no es constante o
estable por no ser personal sino heredada. Es "errática" porque no es
guiada por hondas convicciones íntimas basadas en el estudio y el
entendimiento personal de las Sagradas Escrituras. Este tipo de fe la
comparamos a una tempestad que engendra tornados erráticos los cuales trazan
cursos impredecibles de destrucción causando grandes sufrimientos y
pérdidas.
e) La cuarta
tempestad en este sistema espiritual de baja presión fuerte se llama
"Ignorancia". En medio de la iglesia surge todo un fenómeno:
¡Los hijos de los cristianos ignoran la sana
doctrina a pesar de haber escuchado miles de sermones y clases!
f) La quinta
tempestad en el sistema se llama "Mundanalidad". Se observa en estos
creyentes que nacen en el seno de la iglesia una marcada tendencia de ser
menos espirituales. Tienden a ser "cristianos seculares". A la iglesia
la conocen desde la niñez. Crecidos, les llama la atención el mundo en
derredor suyo. No lo encuentran tan malo como lo pintan sus padres
cristianos o los predicadores y maestros de la iglesia. Sus corazones están
llenos de deseos carnales y de materialismo. ¡Terminan metiendo una buena
porción de las cosas mundanas en la iglesia, disfrazándolas mañosamente para
que tengan la apariencia de espiritualidad!
g) Un
ejemplo clásico de este tipo de "generación nueva" que rechaza lo
establecido e introduce cambios desastrosos es la generación que siguió a
Josué. "Y se levantó después de ellos (después de Josué y su
generación) otra generación que no conocía a Jehová, ni
la obra que él había hecho por Israel... Dejaron a Jehová el Dios de sus
padres... Y Jehová levantó jueces que los librasen de mano de los que les
despojaban; pero tampoco oyeron a sus jueces, sino que fueron tras dioses
ajenos, a los cuales adoraron; se apartaron pronto del camino en que
anduvieron sus padres obedeciendo a los mandamientos de Jehová; ellos
no hicieron así" (Jueces 2:10,12,16-17).
(1) No
conocían a Jehová ni su obra, no porque no tuvieran maestros, ejemplos y
evidencias sino sencillamente porque ¡"dejaron a Jehová el Dios de sus
padres"! Asimismo sucede hoy por hoy en la iglesia de Jesucristo:
¡muchos integrantes de las "nuevas generaciones" simplemente no quieren
tener en su conocimiento a la iglesia bíblica con su sana doctrina que
aprendieron y obedecieron sus padres!
(2)
"Tampoco oyeron a sus jueces." Hoy día, los que componen las nuevas
generaciones que están empeñadas en alterar la identidad y la naturaleza de
la iglesia del Señor ¡tampoco hacen caso a los atalayas de la hermandad que
les advierten el peligro de perder sus almas, y por ende, hacer que la
iglesia pierda la suya! Lejos de arrepentirse y retornar a los caminos
antiguos, ¡se burlan de los "viejos fanáticos"!
(3) "Se
apartaron PRONTO del camino en que anduvieron sus padres." De igual
manera proceden las nuevas generaciones de los tiempo
modernos: son muy ligeras para enjuiciar y condenar a sus antepasados
espirituales, no tomando en cuenta cómo Dios los usó poderosamente para
realizar grandes obras.
(4) ¡Ay de
las nuevas generaciones que desprecian ignorantemente la "senda
antigua", diciendo tonta y tercamente: "No andaremos" en
ella! (Jeremías 6:16).
2. El "Segundo
sistema climatológico espiritual de baja presión fuerte" que impela el barco
de la iglesia de Cristo hacia lugares peligrosos se compone de una serie de
"Tormentas sociales y culturales".
a)
Definitivamente, nuestras sociedades y culturas no son estáticas sino
que van evolucionando, impulsadas o arrastradas por las nuevas
tecnologías, las nuevas filosofías, las nuevas modas, las nuevas formas de
entretenimiento, en fin, ¡por todo lo nuevo!
b)
Los tripulantes que manejan el gran barco de la iglesia de
Cristo tienen que tomar las medidas necesarias para enfrentarse a los
vientos variables de las sociedades y de las culturas cambiantes.
(1) Pueden y
deben hacer los ajustes con tal destreza que no se pierda el control del
barco ni se cambie su rumbo y destino.
(2) Ahora
bien, en la época de los grandes veleros ocurrían motines en algunos barcos
que hacían viajes largos y peligrosos. El barco de la iglesia de Cristo está
realizando un viaje bien largo atravesando mares sumamente peligrosos. Si
los marineros neófitos e ignorantes se amotinan y se adueñan del barco, no
sabrán manejarlo con destreza y es muy probable que lo metan en el mismo
centro de las tempestades sociales y culturales. De hecho, comprendemos
horrorizados que esto mismo está pasando. Muchos miembros de las "nuevas
generaciones" se están amotinando. Quieren forzar a la iglesia a recibir
e implementar en su seno los cambios sociales y culturales del presente,
pese a que estos cambios violenten al espíritu de santidad y decencia,
contradigan las normas y los mandamientos de la Biblia y violen el sentido
común de lo que es correcto o incorrecto, de lo que es bueno o malo.
c)
Identificamos algunas "Tormentas sociales y culturales" que son
espiritual, moral y éticamente peligrosísimas son para la iglesia:
(1) La
tormenta llamada "Anormal". Se trata de la aceptación de
nuevos "estilos de vida" como "normales", por ejemplo, el matrimonio
de homosexuales. En la iglesia de Cristo, ¿hay quienes estén de acuerdo?
¡Sí señor!; y presionan para que la iglesia no predique en contra del
homosexualismo.
(2) La
tormenta llamada "Rompe Hogares". Se trata de la aceptación
del divorcio por cualquier excusa o razón, de tener sexo y de tener hijos
fuera del matrimonio y de formar, impulsados por consideraciones económicas,
hogares de un solo pariente. En el seno de la iglesia de Cristo, ¿hay
quienes fomentan estas creencias y prácticas? Algunas de ellas sí, en
particular, la del "divorcio por cualquier razón".
(3) La
tormenta que se llama "Liberación Femenina". Se trata de la filosofía
social según la cual la mujer puede desempeñar, tanto en el matrimonio y
el hogar como en las demás instituciones sociales, políticas, culturales,
etcétera, los mismos papeles que el hombre y debe tener los mismos poderes y
derechos en todo. En la iglesia, ¿hay quienes fomentan la "liberación
femenina"? De cierto, ¡qué sí! Los promotores de este movimiento dentro de
la iglesia, entre ellos algunos predicadores y ancianos, están causando una
de las crisis más grandes de la actualidad. Efectivamente, dicen: ¡A un
lado con la organización que enseña la Biblia para el hogar y la iglesia!
Los tiempos han cambiado. La cultura ha cambiado. ¡La iglesia tiene que
ponerse al día, pues sí no, se tornará en un anacronismo y morirá! Estos
meten el barco de la iglesia en el centro mismo de la tempestad.
3. El "Tercer
sistema climatológico espiritual de baja presión fuerte" que impela el barco
de la iglesia de Cristo hacia lugares peligrosos se compone de una serie
de "tempestades" que se arremolinan en derredor de las iglesias
denominacionales. Se trata de las
INFLUENCIAS sectarias, las que tal cual fuertes corrientes de aires
invisibles, emanan de dichas iglesias, ejerciendo presión contra el barco de
la iglesia de Cristo.
a) Israel no
estaba conforme con el gobierno organizado por Dios para el pueblo. Quería
un rey. Dijo el pueblo a Samuel: "No, sino que habrá rey sobre nosotros;
y nosotros seremos también como todas las naciones" (1 Samuel
8:19-20). Hoy día, esta misma mentalidad se manifiesta en algunos líderes
y no pocos miembros de la iglesia quienes reclaman: "Queremos ser
como todas las demás iglesias. ¿Por qué hemos de ser diferentes? Queremos
ser gobernados como ellas. Queremos adorar y actuar como ellas. Al fin y al
cabo, la iglesia de Cristo es una secta más". Amados, como Israel sufrió
las consecuencias duras y amargas de su inconformidad e ignorancia
espiritual, ¡asimismo sufrirá la iglesia del Señor si va en pos de las
sectas religiosas!
b) Unas pocas
iglesias denominacionales crecen
espectacularmente. Por ejemplo, una iglesia en Chicago tiene
aproximadamente 30,000 miembros. Una congregación pentecostal en Puerto Rico
tiene más de 5,000.
(1) En la
iglesia de Cristo, hay líderes que corren donde tales iglesias para aprender
de ellas con el propósito de implementar las mismas metodologías de
crecimiento en sus propias congregaciones, ¡no importa que violen claras
enseñanzas de la Biblia! Quieren que sus congregaciones crezcan en número,
cueste lo que cueste. ¡A un lado con la doctrina! ¡A un lado con los
principios bíblicos sobre el crecimiento que vale para Dios!
(2) Queridos
hermanos, hay un tipo de "crecimiento" que es peor que el "decrecimiento", a
saber: ¡el que se logra a base de falsas enseñanzas, tácticas sicológicas
mañosas, "conversiones" cojas (por ejemplo, sin bautizarse), promesas de
beneficios materiales o la exaltación y la glorificación de algún predicador
carismático!
c) Algunas
iglesias denominacionales auspician toda
clase de actividad social y deportiva.
(1) En la
iglesia de Cristo, no faltan líderes y miembros que las miran con envidia
y recelos. "¿Por qué no tenemos tales
actividades en nuestra iglesia? Vamos a formar unos equipos para practicar
deportes y tener competencias entre las congregaciones. Vamos a contratar a
unos conjuntos musicales para entretener y retener a nuestra juventud. ¿Por
qué no podemos tener cultos bien avivados como los pentecostales? Nuestra
iglesia siempre se queda rezagada porque no tenemos estas cosas."
(2) Amados
hermanos, esa voz es la voz del "cristiano secular", y el "cristiano
secular" no es verdadero cristiano.
(a) Para el
"cristiano secular", las actividades seculares o mundanas son aun más
importantes que las espirituales, aunque lo niegue acaloradamente. Lo niega
porque se ha engañado a sí mismo.
(b) El
"cristiano secular" pretende agradar a la carne dentro de un ambiente
superficialmente "espiritual". Al proceder así, no le reprende su deficiente
y mal orientada conciencia.
-Le agrada que se
planifiquen actividades tales como giras, excursiones, competencias,
banquetes y conferencias en lugares exóticos y costosos, con
una leve matiz de "espiritualidad", y participa
con gusto. Sin embargo, en el fondo de su alma su intención primordial no es
glorificar a Dios, ni edificarse a sí mismo o a otros cristianos sino
satisfacer sus propensiones carnales y entretenerse.
-Hermanos, no nos
engañemos los unos a los otros. ¡Mezclar lo secular con lo espiritual
resulta en la corrupción de lo espiritual!
-¿Qué sucede cuando
se mezcla agua turbia con agua clara? ¿Verdad que la turbia opaca la clara?
¡Asimismo lo secular opaca lo espiritual!
(3) ¿Qué
nuestra iglesia se quede rezagada porque no tengamos estas cosas seculares?
¡Mentira!
(a) Si
nuestra iglesia se queda rezagada, ¡será por falta de más espiritualidad
y más entrega! Será por falta de líderes más espirituales,
visionarios y competentes en todos los ministerios.
(b) Pero,
razonemos con lógica espiritual: quedarse o no "rezagada" no es lo más
importante para la auténtica iglesia del Señor sino conservarse "santa
y sin mancha", sin "arruga ni cosa semejante" (Efesios 5:27).
(c) Amados,
¡porque el Señor no viene a buscar una iglesia "progresista" y
"popular" entre las masas seculares! ¡No viene en busca de una esposa
coquetona y juguetona, sino de una mujer espiritual fiel a sus
ideales, obediente, sumisa, casta y prudente!
(d) "Don
Secularismo y Doña Mundanalidad" constituyen una pareja engañosa que ha
seducido a muchas iglesias denominacionales.
¿Queremos que seduzcan también a la iglesia que Cristo compró a precio de
sangre? De mi parte respondo con un rotundo "¡NO!"
(e) Tal cual
el diabético que tiene que inyectarse insulina
todos los días, ¡está gravemente enferma y moribunda la iglesia que necesita
a menudo una inyección fuerte de
secularismo para mantenerse viva y activa! Definitivamente, este tipo de
iglesia no es la que Dios nos presenta en las Sagradas Escrituras. La
iglesia que Cristo fundó tiene vida en abundancia y es saludable porque se
nutre de santidad y espiritualidad, se ejerce haciendo incontables obras
evangelísticas y benévolas, y porque adora reverentemente "en
espíritu y en verdad" (Juan 4:24).
D.
¿Quiénes son los que más propulsan la iglesia de Cristo hacia las "Etapas
peligrosas" de graves crisis?
1. Ya lo hemos
indicado en parte: son las "nuevas generaciones" inconformes e inconstantes,
nacidas y criadas en el seno de la iglesia.
2. Son las nuevas
generaciones de predicadores que egresan de "universidades cristianas",
siendo en su mayoría puros neófitos en los ministerios de Dios.
3. Son los
profesores de las "universidades cristianas" que seducen doctrinal y
filosóficamente a sus alumnos saliendo éstos para fungir como los nuevos
líderes de la iglesia.
4. Son los ancianos
"progresistas y seculares" encantados con las "innovaciones" y el "nuevo
rumbo" de la iglesia.
5. Son los muchos
miembros, vagos e ignorantes espiritual y doctrinalmente, a quiénes no le
importa un bledo el evangelismo o qué derrotero tome la iglesia.
E. En
cuanto a los "cambios", ¿son todos malos? Definitivamente que no. ¿Cuáles
cambios se pueden catalogar de "buenos para la iglesia"? A continuación,
algunos ejemplos.
1. Cambios en
el formato de los cultos. Claro, no en los actos de adoración en sí, sino en
el formato, o sea, en la secuencia de los actos.
a) En el Nuevo
Testamento no se establece un solo formato como el único patrón.
b) Por lo
tanto, el formato lo establecen los líderes de la iglesia a su discreción.
c) A nuestro
parecer no conviene seguir año tras año el mismo formato. Hacerlo trae unos
males para la iglesia, entre ellos:
(1) Se
establece una rutina que degenera rápido en mero "rito". Las rutinas y los
ritos acaban con la vida espiritual de no pocos débiles en la fe.
(2) Hay
quiénes se aferran a determinado formato de tal manera que lo convierten en
doctrina. Dos himnos, una lectura bíblica, otro himno, el mensaje, el
himno de invitación, la cena del Señor. El que se atreve a cambiar esta
secuencia es un hereje. ¡Qué pena! Todo cristiano maduro sabe
diferenciar entre los meros arreglos que constituyen el formato para las
reuniones de la iglesia y las doctrinas inspiradas esenciales que toda
congregación en todo lugar debe seguir.
2. Cambios en
los métodos usados para presentar mensajes y estudios.
a) Por
ejemplo: El uso de la pizarra, de cartulinas, de transparencias, de
diapositivas, etcétera.
b) Utilizar
nuevos e interesantes métodos es hacer esfumarse el aburrimiento y despertar
el genio del interés.
3. Cambios en la
fraseología y en las figuras retóricas que se usan en las predicaciones, las
clases, al administrar la mesa del Señor y aun en las oraciones.
a) Enriquecer
el vocabulario sin caer en el pedantismo, variar las ilustraciones, traer
nuevos ejemplos, dar nuevos enfoques a los actos de culto sin cambiar su
esencia, variar los textos bíblicos asociados con los distintos actos del
culto sacándoles todo su rico significado. Todo esto sirve para avivar y
edificar.
b) Por
ejemplo, ¿por qué leer siempre 1 Corintios 11:23-34 antes de celebrar la
cena del Señor habiendo un sinnúmero de textos que se prestan para la
ocasión?
c) De cierto,
el ritualismo y la monotonía son enemigos sutiles de una fe dinámica y
salvadora.
4. Cambios en los
métodos utilizados para evangelizar.
5. Cambios en las
demás actividades de la iglesia cuyo propósito es promover la comunión, la
edificación y las buenas obras.
a) Verificar
cómo mejor servir a los enfermos y a los necesitados de la iglesia y de toda
la comunidad.
b) Implementar
nuevos proyectos mediante los cuales brindar socorro a los pobres de la
iglesia, de la comunidad y de todo el mundo.
6. En resumidas
cuentas, un liderato despierto siempre estimula a su congregación con
formatos, enfoques, programas y proyectos nuevos sin jamás cambiar en su
esencia ninguna doctrina bíblica.
III.
Conclusión:
A. ¿Es
inevitable que toda iglesia, incluso la iglesia del Señor en su carácter
universal, y toda congregación particular pase por el "ciclo de la
evolución" y se entierre en los mares peligrosos de las "graves crisis"?
1. ¡NO! No es
del todo inevitable.
2. Un liderato bien
espiritual y sabio evitará tal desenlace triste y doloroso.
B. En
este mundo sujeto a ciclos, a la evolución de tantas cosas, a constantes
cambios en tantos sistemas de toda naturaleza, ¿hay algo inalterable,
alguna cosa que no evolucione, algo firme y estable? Desde luego, ¡que
sí!
1. Dios,
en quien "no hay mudanza, ni sombra de variación" (Santiago 1:17).
2. El Reino de
Dios que es "inconmovible" (Hebreos 12:28).
3. La Verdad
sencillamente no puede evolucionar, porque es la Verdad, no siendo, por
naturaleza, relativa.
a) Los seres
humanos, incluso algunos que están en la iglesia, siempre inquietos e
inconstantes, cambian y manipulan todo a su alcance, ¡aun el evangelio y la
iglesia!
b) Pero ¡la
verdad PERMANECE! "La hierba se seca, y la flor se cae; mas la
palabra del Señor permanece para siempre. Y esta es la palabra que por el
evangelio os ha sido anunciada" (1 Pedro 1:25-26).
4. El consejo
y las promesas de Dios son inmutables (Hebreos 6:17-20).
C. En nuestra
capacidad de líderes espirituales, como cristianos y como iglesia amada por
el Señor, hagamos todo lo que esté a nuestro alcance para no caer en los
"Ciclos peligrosos". ¡Agarremos con
todas nuestras fuerzas las cosas invariables, inconmovibles, irrevocables,
inmutables y permanentes de Dios y de su creación espiritual, apoyándonos en
ellas y echando "mano de la vida eterna" (1 Timoteo 6:12).