Regístrese para recibir notificaciones de nuevos materiales. Reciba gratis 100 himnos en PowerPoint al enlazar a nuestro sitio.

Alejandro, estudiante de música, pregunta:
¿Qué música puede escuchar el cristiano? ¿La de cantantes confesionales?

“Buenas tardes, señor. Es para mí nuevamente tener el placer de saludarle agradeciéndole su ayuda, brindándome la ubicación de algunas de las iglesias de Cristo en Bogotá. Esta vez, quisiera compartir con usted una inquietud que tengo frente al plano de la música en la iglesia. Sé que los himnos, los salmos y los cánticos espirituales son los que deben tener observancia en el culto a Dios, y que abstenernos de usar instrumentos musicales en el mismo es también importantísimo, por todas las razones que en su Web ha manifestado, con las cuales estoy de acuerdo conforme a las enseñanzas del Nuevo Testamento. De lo que quiero hablar es acerca de cómo debe un cristiano considerar la música, qué música debe escucharse o en qué momento, o bajo qué parámetros, frente a los ‘cantantes confesionales’, si [estos] representan o no a la iglesia y si es así, en qué forma puede ser acogida su música o no debe serlo. Quiero saber qué opina usted, o cómo es su punto de vista frente a este tema, pues lo considero de importancia  personal, ya que soy estudiante de música y me inquieta bastante el tema ya que he recibido distintas posturas  al respecto. Agradezco su atención a este servidor. ¡GRACIAS!” 

Nuestra respuesta breve 

Estimado Sr. Alejandro, al amor de Dios abunde en usted y los suyos. Personalmente, hace tiempo determiné no comprar o escuchar “la música cristiana contemporánea popular”, no solo por que en ella se tocan instrumentos de música sino también por los ritmos mundanos típicamente incorporados en ella y la enorme mercadería que ella representa. Además, por la falta de seriedad y espiritualidad observada en los “artistas cristianos” y los “espectáculos religiosos” que ellos montan, o la crasa propaganda materialista que hacen. Y sobretodo por que no encuentro en el Nuevo Testamento nada remotamente parecido a este tipo de “alabanza”, “adoración”, “ministerio”, “medio de alcanzar a los inconversos”, “medio para entretener a la membresía”, “medio para atraer o retener a la juventud”, etcétera. En adición, esta muy popular innovación ha engendrado otra innovación aún más nociva para el espíritu, mortífera para la espiritualidad, a saber, el “baile cristiano” –agrupaciones de baile cristiano; talleres, compañías o teatros de baile cristiano; ballet cristiano; bailar salsa cristiana, etcétera. Al respecto, acabamos de añadir a nuestro sitio de Internet el siguiente artículo:

-“La nueva adoración corrompida” Saxofones, clarinetes, timbales y polleras “evangélicas”  Por Vicente Mercado Santamaría. Barranquilla, Colombia. El “apóstol” Rony Chávez y su agrupación de baile cristiano. Lizzie Lizzie. Miguelito, bailarín de cabaret cristiano. “Expresiones de gozo”, compañía cristiana de baile profesional, incluso “salsa cristiana” y “ballet cristiano”. Teatro de Baile Sondance, refiriéndose la primera sílaba “Son” al “Hijo de Dios”. “Producciones que celebren y honren al Hijo de Dios por el medio del baile.” (Cinco páginas)  www.editoriallapaz.org/adoracion_baile_cristiana.html/ 

Mi conciencia no me permite comprar, escuchar o presenciar, a menos que sea para observar y aprender, lo que tengo por realmente “profano”, la “profanación” de lo espiritual, de lo divino.

Haciendo la debida distinción entre lo secular y lo espiritual, entiendo que escuchar música secular sana no es pecado, siempre y cuando no se vuelva una obsesión para mí, una exageración, una actividad que consuma demasiado tiempo o me aparte del cumplimiento de mis deberes cristianos. Esta norma es aplicable no solo a la música secular sino también a otras actividades seculares inocentes, por ejemplo, pasear para disfrutar de la naturaleza que Dios ha creado o comer un buen plato. Enfatizo el adjetivo “sana” en la frase “música secular sana”. Es decir, que no despierte emociones o deseos peligrosos para mi alma. Que deleite mi oído sin incitar a “pasiones vergonzosas”. A veces, escucho música clásica, de distintas categorías; a veces, “light jazz”, y me agrada escuchar la “música típica” de los distintos países. Esto es, a mi parecer, tan inocente como tomar unas vacaciones en algún lugar ameno y sano. ¿Qué opina usted?

Pertenece a la congregación donde mi esposa y este servidor nos congregamos (Bayamón, Puerto Rico) la hermana Ana María Perera, compositora, cantante y pianista profesional. Voy a tomar la confianza de reenviar su correo a ella, esperanzado en que ella responda, probablemente mucho mejor que este servidor, a la inquietud que usted plantea. Estaré sumamente interesado en cualquier intercambio entre ustedes dos.

La paz de Dios guarde su corazón.

Para servirle en el amor de Cristo, Homero Shappley de Álamo

 

 

Twittear Seguir a @editoriallapaz   

¿Le gusta esta página? Por favor, ayúdenos a difundir la información por medio de compartirla automáticamente con sus amistades de Facebook, Google+, LinkedIn, y Twitter pulsando en los botones arriba colocados.

¿Desea colaborar con esta obra? Este sitio de Internet es una obra sin fines de lucro. Su donación la recibirían los ancianos que administran el fondo, utilizándose exclusivamente para ayudar a mantener el sitio y difundir más su contenido por el mundo hispano-parlante. Si usted cuenta con tarjeta de crédito o cuenta de PayPal, pulse sobre el botón "Donar" arriba colocado para hacer su donación completamente voluntaria y del monto con el cual usted desea colaborar.

Derechos reservados. Permiso concedido para hacer una copia, o múltiples copias pero ninguna para la venta.