Suscríbase para recibir notificaciones de nuevos artículos.

 

Lista de guías para clases bíblicas en esta Web. Veintenas de lecciones. Algunas mediante diapositivas.

Adoración en espíritu y en verdad. Adoración contemporánea. Muchos temas en esta Web.

Quince lecciones sobre la Cena del Señor. Curso. Textos para maestros. Guías para alumnos.

 

¿Un solo pan y una sola copa?

Se analiza la doctrina según la cual todos los miembros de una congregación local debieran tomar el fruto de la vid de una sola copa.

Una Biblia abierta, un pedazo de pan y espigas de trigo ilustran el estudio sobre Una sola copa en la cena del Señor, por Hugo McCord, en editoriallapaz.

Por Hugo McCord 

Algunos buenos cristianos han llegado a la conclusión que todas las personas presentes en una audiencia en el tiempo presente [Nota del traductor: Se sobreentiende que se trata de todos los miembros de una congregación reunidos para la cena del Señor el primer día de la semana.] deben tomar de un solo recipiente, es decir, de una sola copa o vasito, porque Jesús, al celebrar su última pascua, tomó una copa “del fruto de la vid” (Lucas 22:18), y, entregándosela a los doce apóstoles, dijo: “Bebed de ella todos” (Mateo 26:27).

Benditos sean sus corazones, no comprenden que asegurar que todos beban de un solo recipiente, un recipiente del cual beben todos, ¡no es celebrar la cena del Señor! Las Sagradas Escrituras no enseñan a “discernir el número de copas” sino a “discernir el cuerpo del Señor” (1 Corintios 11:29). Estos cristianos sinceros, en su deseo encomiable de hacerlo todo conforme a la Biblia, desaciertan completamente, quizás involuntariamente, el significado bíblico del vocablo “copa” en la cena del Señor.

El recipiente no tiene nada que ver con la cena del Señor. Solo sirve como medio para llevar el “fruto de la vid” (Lucas 22:18) a la boca de la persona (del celebrante). Al tomar Jesús “la copa”, dando “gracias” y diciendo: “Tomad esto, y repartidlo entre vosotros” (Lucas 22:17), no estaba diciendo que partieran en doce pedazos la copa literal que tenía en su mano, sino que doce bocas debieran beber, cada una, una porción del fruto de la vid. Al decir Jesús: “Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre” (Lucas 22:20), no se refería a la copa literal en su mano, sino a su “contenido” (El léxico griego de Thayer , Página 533).

Al escribir Pablo que los cristianos debieran beber “la copa” (1 Corintios 11:26), el vocablo “copa” ya había perdido su significado material de recipiente, refiriéndose solo al “fruto de la vid” . De igual manera, cuando Pablo escribió que la “copa” es “la comunión de la sangre de Cristo”, de nuevo el vocablo “copa” ha perdido su significado material de recipiente, refiriendo solo al “contenido de la copa” (1 Corintios 10:16, El léxico griego de Thayer , Página 533, Lucas 22:20), o sea, al “fruto de la vid” .

Además, aquellos cristianos sinceros mal orientados quienes apoyan un solo recipiente para la congregación, no comprenden que, bíblicamente, todos los cristianos de todas las congregaciones en todo el mundo beben “una copa”, ¡pero no los recipientes! Hubiese sido difícil para Pablo, estando en Éfeso , beber del mismo recipiente del cual bebían los cristianos en Corinto, a 340 kilómetros de Éfeso .

Bíblicamente, hay solo una copa, la cual significa el fruto de la vid y no un solo recipiente. Todos los cristianos en todo el mundo parten el pan y beben el fruto de la vida el primer día de la semana (Hechos 20:7). “Nosotros (Pablo, con todos los cristianos en todo lugar) , con ser muchos, somos un cuerpo” (1 Corintios 10:17). Todos participamos de “una copa” , no teniendo que ver el factor de ubicaciones geográficas. Dos manuscritos griegos (F y G) de 1 Corintios 10:17 dicen: “Nosotros, los muchos, somos un cuerpo, y todos nosotros participamos de un pan y de una copa .

Se podía escoger entre dos panes, a saber, pan con levadura y pan sin levadura, pero el pan de la pascua que Jesús usó era pan sin levadura (Éxodo 12:8, 15; 23:15; 34:18). El pan sin levadura Dios lo había estipulado para la pascua como “pan de aflicción” , un recordatorio para los israelitas de su cautiverio en Egipto (Deuteronomio 16:3-4). En la cena del Señor, Jesús usó ese pan, diciendo: “Tomad, comed; esto es mi cuerpo” (Mateo 26:26), aquel cuerpo que Pilato “azotó” (Juan 19:1), aquel cuerpo que soportó la “corona de espinas” (Juan 19:2), aquel cuerpo que fue clavado en la cruz (Marcos 15:25), aquel cuerpo que fue abierto “con una lanza” (Juan 19:34).

Se podía escoger entre distintas copas (de jugo de naranjo, jugo de manzana, etcétera), pero Jesús escogió la que había en la mesa, el “fruto de la vid”, diciendo a sus apóstoles: “Bebed de ella todos; porque esto es mi sangre del nuevo testamento” (Mateo 26:26-27). Después de que los apóstoles hubiesen comido el pan y tomado la copa, aún estaba presente a la mesa el cuerpo entero de Jesús, con su sangre, y esto significa que el pan y el fruto de la vida representan el cuerpo y la sangre del Señor, y que la cena del Señor ha sido ordenada por Dios para que se cumpla la petición de Jesús: “Haced esto en memoria de mí” (1 Corintios 11:24).

Traducido del inglés por Homero Shappley de Álamo

 

Lista de guías para clases bíblicas en esta Web. Veintenas de lecciones. Algunas mediante diapositivas.

Adoración en espíritu y en verdad. Adoración contemporánea. Muchos temas en esta Web.

Quince lecciones sobre la Cena del Señor. Curso. Textos para maestros. Guías para alumnos.

 

  

¿Le gusta esta página? Por favor, ayúdenos a difundir la información por medio de compartirla automáticamente con sus amistades de Facebook, Google+, LinkedIn, y Twitter pulsando en los botones arriba colocados.

Derechos reservados. Permiso concedido para hacer una copia, o múltiples copias pero ninguna para la venta.