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Ceremonia nupcial

 Tema
“Luces y preguntas”

 

            Queridos hermanos y hermanas, damas y caballeros, nos hemos dado cita en esta preciosa tarde con el sublime propósito de unir en santo matrimonio a la Srta. _____________________________al Sr. ______________________________________.

            ¿Quién entrega la novia?

                En el año 1976, en esta “isla del encanto”, en el Bo. _____________del pintoresco pueblo de___________________, en el hogar de la Familia ____________ _____________, llegó al mundo un hermoso destello de la luz divina y sus padres lo llamaron (Nombre del novio) “____________________ _________________”. Un año más tarde, en el pueblo costero de _______________, en el hogar de la Familia ________________ ________________, vino al mundo una pequeña y bellísima lucecita, enviada desde el cielo, a la cual sus padres le pusieron el nombre (nombre de la novia) “_______________”. Andando el tiempo, estas dos luces crecieron paulatinamente en potencia intelectual, social y espiritual, evolucionándose hasta convertirse en dos jóvenes llenos de vida y de ilusiones. Cursaban la escuela superior, (novio) ____________ en (lugar) _____________ y (novia) _______________ en (lugar) ____________________, preparándose para el futuro, cuando un buen día, Ida, la amiga de (novia) __________________, se la presenta a su pariente (novio) ______________. A resultado del encuentro providencial de estas dos luces, se encendieron en el corazón de (novia) ____________ y (novio) _______________ las llamas de un amor sincero el cual, nutrido y fortificado a través de cinco años de noviazgo, los ha traído a este glorioso momento de su boda. Al casarse hoy, se funden sus radiantes luces en una sola, la cual ha de resplandecer con aún más fulgor, pues se trata de las nupcias de una linda pareja cristiana. De hecho, cuando estas dos almas, primero (novia) _____________, luego (novio)___________, tomaron la decisión de seguir a Cristo, confesaron su nombre y se bautizaron en esta iglesia, sus luces se intensificaron notablemente, hechas más poderosas por esa fuerza del Espíritu que fluye del Altísimo llenando a todo aquel que lo ama y lo obedece. Queridos hermanos (novio) _____________ y (novia) _____________, nosotros su familia en la común fe gustosamente celebramos juntamente con ustedes este gran evento de su boda. Confiados de que gozan de la bendición de Dios para su unión, les felicitamos y les brindamos nuestro apoyo.

            Antes de que tomen los votos matrimoniales, tengo a bien hacerles unas preguntas sencillas. Al escuchar sus contestaciones, de encontrarlas correctas conforme a la sabiduría espiritual, procederemos con esta ceremonia. De otro modo, ¡quizás la detengamos... para pedir más luz!

            La primera pregunta: Desean emprender hoy mismo su peregrinaje matrimonial en esta tierra, ¿cierto? Ahora bien, el viajero práctico y organizado escoge un destino específico. Por ejemplo, dice: “Voy para Ponce”, o “Mi destino es Costa Rica.” No sale sin rumbo o destino. Se supone que ustedes dos hayan determinado ya el destino para su matrimonio. ¿Hacia adónde pretenden ir? ¿Adónde quieren llegar como matrimonio? ¿Qué meta persiguen? Muy querido hno. (novio) ________________, aguardamos tu respuesta: ¿Adónde quieren llegar? ¿Qué meta tienen por delante?

                        (Entre las respuestas aceptables a esta interrogante se encuentran las                                         siguientes: Pretendemos llegar a la madurez, a la perfección, al cielo.)

            Aprobada la contestación.

            La segunda interrogante principal la encontramos en Amos 3:3, donde el profeta pregunta: “¿Andarán dos juntos, si no estuvieran de acuerdo?” Pregunto: ¿están los dos fuertemente comprometidos a andar juntos hasta llegar al destino? ¿“Juntos” y no separados? ¿Unidos en corazón, mente y espíritu, aun cuando las circunstancias de la vida imponen la separación física? Cuando dos personas desean viajar juntas y coinciden sobre un destino particular, para un viaje placentero, es necesario que también se pongan de acuerdo, antes de salir, en cuanto a la ruta a seguir. Por ejemplo, ustedes establecerán su hogar en (lugar) _________________. Supongamos que un día se propusieran hacer juntos un viaje a (lugar) __________________. Uno exclama: “Pues, ¡quiero ir por la Ruta Panorámica!” El otro replica: “¡No!, yo quiero ir por la autopista!” Si persiste y agudiza el desacuerdo, es probable que terminen cancelando el viaje. Si salen sin haber resuelto la problemática, la probabilidad es que peleen por el camino, ¡no llegando nunca a (lugar) _______________! (Novia) _____________ y (novio) __________________, ¿han estudiado y discutido los dos juntos las posibles rutas para su matrimonio, llegando a un acuerdo? Dado el hecho de que los dos son cristianos, creemos saber de antemano su respuesta a la siguiente pregunta. Sin embargo, se la haremos para que todos los presentes escuchen su contestación. ¿Cuál es la naturaleza de la ruta escogida por los dos? (1) ¿Es la ruta escogida predominantemente material o carnal, y, por ende, tan accidentada, arriesgada y peligrosa para su matrimonio como lo es para los chóferes la carretera estrecha y serpenteante que conduce desde (lugar) ____________hasta (lugar) _________________? (2) ¿Es la ruta que han seleccionado esencialmente espiritual, siendo ella la ruta trazada, allanada y enderezada por el Espíritu de Dios?

                        (La contestación correcta debe ser: “Esencialmente espiritual”, pues ésta es la                única ruta para un viaje matrimonial feliz y seguro y que conduce al destino que                           toda pareja cristiana desea alcanzar).

            La tercera pregunta principal: ¿Cuánto tiempo durará su travesía juntos como esposo y esposa por estas dimensiones terrenales y temporales del universo material?

                        (Respuestas aceptables: Hasta la muerte. Toda la vida. O, hasta la segunda                                 venida de Cristo. Aprobada la contestación).

            Respecto al tiempo que abarque su matrimonio, observamos que se casan casi en el umbral del tercer milenio de la Era Cristiana. Dado que el promedio de vida para el ser humano en estos días es de 76 años, si permanecen los dos unidos por cincuenta y cinco años, ¡su matrimonio durará hasta el año 2053! ¿Desean que perdure tantos años? ¿Cincuenta y cinco, o más? No pocas personas opinan que las próximas décadas serán tiempos todavía más acelerados y agitados que el tiempo actual y que aumentará aún más la perversidad de nuestra raza. En medio de un mundo siempre fluctuante e inseguro, en medio de normas y valores siempre cambiantes, su amor, el amor puro de esposos cristianos, ha de ser tan sólido y firme como la Roca inquebrantable e inconmovible que es Cristo, su Señor, y el mío, ¿de acuerdo?  Durante los próximos años, las fuertes corrientes de este mundo (Efesios 2:2) y del tiempo mismo fluirán en derredor suyo, revueltos y rugientes, pero su amor, amor “fuerte... como la muerte” (Cantares 8:6), el amor de dos cristianos que aman primero a Dios, luego, con la misma sinceridad, aman el uno al otro, ha de resistir, madurar y perfeccionarse. ¿Concuerdan? En el “Cyber World” de nuestra famosa “Edad de la Información”, donde las computadoras proyectan esferas irreales y los medios de comunicación dominan y consumen vidas, su amor ha de ser siempre real, palpable, vivo dominando y enriqueciendo su vida hasta el momento cuando abandonen esta esfera pasajera para la eterna en los cielos. ¿Concurren?

            Ya que han respondido satisfactoriamente a las interrogantes hechas hasta el momento, tenemos a bien proceder con los Votos Matrimoniales. Rodeados de seres que les amamos entrañablemente, observados desde el alto cielo por el Dios de amor y sus santos ángeles, en medio de este escenario adornado con muchísimas floras bellísimas, las cuales simbolizan su desbordante alegría, como también la nuestra, y además, la hermosura y la pureza de su amor, harán los votos que los atarán el uno al otro por el resto de la vida.

  (Preparada por Omero Shappley de Álamo)