Suscríbase para recibir notificaciones de nuevos artículos.

Pentecostalismo bajo la lupa

Intercambios con pentecostales sobre sus doctrinas y prácticas

 

Víctor Hugo, de Montevideo, Uruguay, aprende, por su propio estudio de la Biblia, la verdad sobre diezmos, “pastores amantes del dinero y del espectáculo, del show de la fe”.

 

 


Montevideo, Uruguay. www.thelobby.com

 

“Queridos hermanos, Dios les bendiga.

Soy de Montevideo, Uruguay, casado con cincuenta y dos años de edad, y junto con mi familia, somos cristianos. Amén.

Hace casi seis años que hemos recibido al Espíritu Santo, y lo decimos con mucho respeto y humildad. Amén.

En este corto recorrido, hemos estado visitando muchas iglesias y en ninguna de ellas hemos visto lo que Cristo dice en su Palabra. Las respetamos todas, pero no estamos de acuerdo con ninguna de ellas. Ha sido de este modo que, luego de tan solo ocho meses de congregarnos, nos hemos ido de allí. Amén.

Hermanos, hace más de cinco años que no nos congregamos. Cuando vi por Internet vuestra doctrina, me he quedado congelado. No lo he podido creer. Todo este tiempo defendiendo nuestra postura doctrinal y hoy encuentro que no estamos equivocados. Gloria a Dios por ello. ¡Amén y amén!

Me impactó vuestra postura con respecto al diezmo. Hermanos, hemos sido el hazme reír de muchas congregaciones. Nos han discriminado en muchas iglesias, diciéndoles a nuestros hermanos: ‘Déjenlos; están endemoniados. Están perdidos’.

Pero, mi Cristo no me ha dejado, gloria a Dios. Quiero seguir estudiando vuestra doctrina. Quizás Cristo me haya hecho llegar al momento en el cual deba congregarme nuevamente, pero esta vez en su verdadera iglesia. Amén.

Aunque no lo crean, las lágrimas caen solas. Sabíamos que no estábamos equivocados. Nunca creímos a pastores amantes del dinero y del espectáculo, del show de la fe.

No se ofendan conmigo, pero han sido casi seis años en los cuales hemos entrado en nuestro aposento, en la intimidad, y ha sido allí donde hemos orado, una y mil veces, en agradecimiento a Cristo por mi vida, y la de mi familia. Pero, siempre estuvimos solos, sin que nadie creyera en nosotros, tolerando sus risas, sus burlas.

Tengo tantas cosas que decirles, de nuestra fe, de los milagros que Cristo ha hecho en nuestras vidas. Tantas cosas. Amén.

Disculpen la molestia, hermanos. Espero que este mensaje les llegue y así podamos compartir la Palabra de Dios en la Biblia. Amén.

Dios les bendiga,

Víctor Hugo”

 

 

Pentecostalismo bajo la lupa

Intercambios con pentecostales sobre sus doctrinas y prácticas

 

  

¿Le gusta esta página? Por favor, ayúdenos a difundir la información por medio de compartirla automáticamente con sus amistades de Facebook, Google+, LinkedIn, y Twitter pulsando en los botones arriba colocados.

Derechos reservados. Permiso concedido para hacer una copia, o múltiples copias pero ninguna para la venta.