Regístrese para recibir notificaciones de nuevos materiales. Reciba gratis 100 himnos en PowerPoint al enlazar a nuestro sitio.

-Apocalipsis.  Desglose completo del contenido de Análisis de las profecías y visiones

-Contenido completo del Capítulo Cuatro

APOCALIPSIS

Capítulo Cuatro de
 Análisis de las profecías y visiones

Las Siete Trompetas

Capítulos ocho, nueve, diez y once del libro de Apocalipsis

“Las Siete Trompetas” Pintura panorámica por Joe Maniscalco. Derechos reservados. 

 

Sección 1

El preámbulo celestial para las Siete Trompetas

Apocalipsis 8:2-5

(2) “Y vi a los siete ángeles que estaban en pie ante Dios; y se les dieron Siete Trompetas. (3) Otro ángel vino entonces y se paró ante el altar, con un incensario de oro; y se le dio mucho incienso para añadirlo a las oraciones de todos los santos, sobre el altar de oro que estaba delante del trono. (4) Y de la mano del ángel subió a la presencia de Dios el humo del incienso con las oraciones de los santos. (5) Y el ángel tomó el incensario, y lo llenó del fuego del altar, y lo arrojó a la tierra; y hubo truenos, y voces, y relámpagos, y un terremoto.”

 

I.  Introducción para el Capítulo Cuatro de este Análisis.

A.   Las portentosas escenas de Apocalipsis 8:2-5 componen el “Preámbulo celestial” para las profecías que proclaman las Siete Trompetas.

1.  ¿Quiénes reciben las “Siete Trompetas”? “Los siete ángeles que estaban en pie ante Dios” (Apocalipsis 8:2).

2.  Se introduce en aquel escenario celestial “otro ángel”. No uno de los siete que reciben las trompetas, sino “otro ángel”.

a)  ¿Qué hizo este octavo ángel? “Se paró ante el altar, con un incensario de oro; y se le dio mucho incienso para añadir a las oraciones de todos los santos, sobre el altar de oro que estaba delante del trono. Y de la mano del ángel subió a la presencia de Dios el humo del incienso con las oraciones de los santos” (Apocalipsis 8:3-4).

 

El pintor Ted Larson representa gráficamente, utilizando figuras, objetos y colores de índole material, la visión del octavo ángel que “se paró ante el altar con un incensario de oro…”   Derechos reservados. theoseon@earthlink.net    

(1)  Las revelaciones visuales siguen. Al apóstol Juan se le concede el privilegio de ver a los ocho ángeles y presenciar sus acciones. Toman formas visibles en su visión, no siendo meros espectros de la propia imaginación del anciano Juan sino seres que realmente existen. En aquel lugar “delante del trono” de Dios, existe un “altar de oro… un incensario de oro” y “mucho incienso”, aunque su esencia sea distinta a cosas del mismo nombre en la tierra. Más sin embargo, su existencia en la esfera espiritual no justifica su replicación o uso en la iglesia en la tierra. A la iglesia en la tierra se le ha dado su manual divino, a saber, el Nuevo Testamento. Este “testamento” divino (Hebreos 9:15-17) no es el mismito que rige en el cielo, ni tampoco, por otra parte, rige a la iglesia el código de leyes celestiales que gobiernen a los ángeles en el cielo. Por ejemplo, los ángeles de Dios no se bautizan “para perdón de pecados” (Hechos 2:38), ni apartan ofrendas “cada primer día de la semana” con el propósito de socorrer a humanos necesitados, mandamientos del “nuevo pacto” de Cristo que han de cumplirse sí en la tierra.

(2)  “Los santos” mencionados en el Versículo 3 son los fieles cristianos vivos en la tierra, no tratándose de cristianos ya fallecidos o de las personas “beatificadas” por la jerarquía católica romana. A sus oraciones se añade “mucho incienso”, y “de la mano del ángel subió a la presencia de Dios el humo del incienso con las oraciones de los santos”. Dios recibe las oraciones de los santos, con el olor fragrante del incienso, justamente antes de comenzar los siete ángeles a sonar las trompetas. ¿Acaso guardan estas oraciones alguna relación con los mensajes de las trompetas? Opinamos que sí, pues, de otro modo, ¿por qué introducirlas en el drama celestial que presagia los siete trompeteos?

(a)  Oraciones, quizá pidiendo a Dios que tuviera presente la condición de los cristianos vivos en la tierra durante el tiempo del cumplimiento de las profecías anunciadas por las trompetas, brindándoles socorro o protección providencial.

(b)  Oraciones, tal vez suplicando a Dios que fortaleciera al espíritu de los cristianos a fin de que pudieran soportar “varonilmente” las pruebas que les sobrevinieran a causa de las Siete Trompetas, pues los castigos para la tierra afectan no solo a los que se oponen a Dios, deteniendo “con injusticia la verdad” (Romanos 1:18), sino también, bien sea en pocos o muchos casos, a los que le aman, acatando fiel y consecuentemente su “buena voluntad, agradable y perfecta” (Romanos 12:2).

(c)  Oraciones, quizá por entendimiento cabal y sabiduría celestial para la interpretación acertada de los mensajes de las Siete Trompetas, a fin de no alarmarse sobremanera, debilitarse al extremo de alejarse de Cristo, amedrentarse tanto que negaran al Señor, o dudar del dominio del Omnipotente al transcurrirse los eventos estremecedores revelados proféticamente.

b)  Una vez transcurrida la escena de las oraciones y el incienso, el octavo ángel “tomó el incensario”, ejecutando una acción muy significativa, mediante la que se daba a entender, dramáticamente, la naturaleza de las profecías a revelarse. “Lo llenó del fuego del altar, y lo arrojó a la tierra; y hubo truenos, y voces, y relámpagos, y un terremoto” (Apocalipsis 8:5). Así que, las Siete Trompetas no anunciarían bendiciones abundantes para el planeta Tierra y sus habitantes sino condiciones y acontecimientos espantosos.

(1)  Arrojar: Impeler con violencia algo, de modo que recorra una distancia, movida del impulso que ha recibido” (Biblioteca de Consulta Microsoft® Encarta® 2005. © 1993-2004 Microsoft Corporation. Reservados todos los derechos). Ciertamente, la acción de arrojar “fuego del altar” en el cielo “a la tierra” significa que las Siete Trompetas no anunciarían, reiteramos, bendiciones o victoria para la tierra y sus habitantes sino maldiciones, castigos, sufrimiento y destrucción. El “fuego” quema, arrasa y consume. A consecuencia de la acción del ángel “hubo truenos, y voces, y relámpagos, y un terremoto”, terminología casi idéntica a la de Apocalipsis 11:19, donde “relámpagos, voces, truenos, un terremoto y grande granizo” ocurren durante las últimas horas agónicas de la tierra. Al analizar los mensajes de las trompetas, quedará del todo evidente que proclaman cuantiosas pérdidas, daños y devastación para el planeta Tierra, con su eventual total destrucción. Semejante proyección es demasiado espantosa y deprimente para los incrédulos, entre quienes no faltan los que se mofan de ella como invención ficticia de religiosos fanáticos.

(2)  “La tierra” es el lugar donde han de escenificarse las profecías anunciadas mediante las trompetas. El octavo ángel arroja el fuego “a la tierra”, y no al espacio o al infierno.

(3)  En la línea del tiempo, ¿qué relación guardan estas Siete Trompetas a los Siete Sellos? Clave para una respuesta correcta es el Sexto Sello en particular, pues este nos lleva, indisputablemente, al momento cuando el planeta Tierra deja de ser. Mas las primeras seis trompetas se cumplen específicamente en la tierra, hecho que quedará comprobado ampliamente en esta exposición. Por lo tanto, es necesario deducir que las profecías de las primeras seis trompetas se cumplen antes de los eventos del sexto sello, y no después, ya que se cumplen durante la existencia de la tierra. En definitiva, la tierra permanece durante el tiempo del cumplimiento de las profecías de las primeras seis trompetas.

B.    Al sonar la Séptima Trompeta, la cual anuncia la consumación del “misterio de Dios” (Apocalipsis 10:7), los veinticuatro ancianos dicen: “Ha venido... el tiempo... de destruir a los que destruyen la tierra” (Apocalipsis 11:18). Según nuestra apreciación, la frase “los que destruyen la tierra” constituye una pista muy clara para la interpretación acertada de las trompetas, revelando estas trompetas, al menos en parte, lo que hacen los seres humanos que “destruyen la tierra”. Durante el proceso de analizar cuidadosamente los mensajes de las trompetas, tengamos presente esta clave interpretativa dejada por el Espíritu Santo mismo.

C.  "Las Siete Trompetas"

1.  En los tiempos antes de la invención de aparatos electrónicos, el sonido penetrante y claro de la trompeta era muy útil para transmitir mensajes, tanto para el adiestramiento de militares, como en sus maniobras bélicas: levantarse y vestirse, comer, formar el pelotón, presentar banderas o estandartes, marchar, avanzar, luchar o retirarse (1 Corintios 14:8; Nehemías 4:20).

2.  Pues bien, las Siete Trompetas de Apocalipsis se prestan perfectamente, razonamos, para transmitir profecías divinas a la humanidad. Retóricamente, emiten sonidos de gran volumen, audibles por todo el globo terráqueo, siendo muy afinadas sus notas e inconfundibles el significado de cada trompeteo. Advierten grandes peligros para la tierra y sus habitantes, debiendo todos los seres humanos prestar oído a las advertencias, preparándose intelectual, psicológica, moral y espiritualmente para la inevitable ejecución de las órdenes y los juicios de Dios.

D.  La clasificación de las Siete Trompetas. Al fijarnos someramente en su contenido, notamos que…

1.  Las primeras cuatro trompetas tienen que ver con el universo material.

a)   La primera, con la tierra habitable (Apocalipsis 8:7).

b)   La segunda, con el mar (Apocalipsis 8:8-9).

c)   La tercera, con las aguas dulces (Apocalipsis 8:10-11).

d)   La cuarta, con los cuerpos celestiales (Apocalipsis 8:12).

2.  Por otro lado, las trompetas cinco, seis y siete anuncian "ayes" dirigidos específicamente a los seres humanos "que moran en la tierra" (Apocalipsis 8:13).

 
.
 -Proceder a la Primera Trompeta

-Apocalipsis.  Desglose completo del contenido de "Análisis de las profecías y visiones".

-Contenido completo del Capítulo Cuatro

  

¿Le gusta esta página? Por favor, ayúdenos a difundir la información por medio de compartirla automáticamente con sus amistades de Facebook, Google+, LinkedIn, y Twitter pulsando en los botones arriba colocados.

¿Desea colaborar con esta obra? Este sitio de Internet es una obra sin fines de lucro. Su donación la recibirían los ancianos que administran el fondo, utilizándose exclusivamente para ayudar a mantener el sitio y difundir más su contenido por el mundo hispano-parlante. Si usted cuenta con tarjeta de crédito o cuenta de PayPal, pulse sobre el botón "Donar" arriba colocado para hacer su donación completamente voluntaria y del monto con el cual usted desea colaborar.

Derechos reservados. Permiso concedido para hacer una copia, o múltiples copias pero ninguna para la venta.