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Comentario sobre Apocalipsis: análisis de las profecías y visiones. Por Homero S. de Álamo

Comentario completo sobre Colosenses

Historia de la Era Cristiana. Muchos documentos en esta Web.

Comentario sobre Hechos por J. W. McGarvey. Boceto del Contenido completo.

 

Hechos de Apóstoles

Por Lucas, el médico amado

El segundo sábado de su estadía corta en Antioquia de Pisidia, se aglomeró mucha gente para escuchar al apóstol Pablo. “Y el sábado siguiente se juntó casi toda la ciudad a oír la palabra de Dios.” Incluso, ¡muchos gentiles!

El segundo sábado de su estadía corta en Antioquia de Pisidia, se aglomeró mucha gente para escuchar al apóstol Pablo. “Y el sábado siguiente se juntó casi toda la ciudad a oír la palabra de Dios.” Incluso, ¡muchos gentiles!

Comentario por J. W. McGarvey, M. A.

Predicador y escritor de la Iglesia de Cristo

Adaptación del Prof. E. J. Westrup 

Parte Tercera

Giras de Pablo entre los gentiles

Hechos, capítulos del 13 al 21.

Sección I

Gira primera. Hechos, los Capítulos 13 y 14.

Muchos gentiles obedecen al evangelio en Antioquía de Pisidia. Pablo y Bernabé echados de la ciudad. En Iconio, muchos obedecen. Amenazas contra los dos evangelistas. 

 

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5.  Efecto inmediato del sermón en Antioquía de Pisidia. 
  Hechos 13:42-43 

     Versículos 42 y 43. Aunque nadie del auditorio estuviera preparado para obedecer al evangelio, y aunque nadie quizá creyera plenamente lo que se habló, la mayoría tuvieron favorable impresión, por lo que se ve de la manera en que hablaron y obraron. (42) “Y saliendo ellos de la sinagoga de los judíos, los gentiles les rogaron que el sábado siguiente les hablasen estas palabras. (43) Y despedida la congregación, muchos de los judíos y de los religiosos prosélitos siguieron a Pablo y a Bernabé; los cuales hablándoles, los persuadían que permaneciesen en la gracia de Dios.” El ruego mencionado en el primero de estos dos versículos lo hicieron al rodear el pueblo a los apóstoles tras dejar sus asientos, pero el despedir la congregación que se menciona en el segundo significa partir la gente de aquel lugar. Ambas cosas iban precedidas de la despedida de los ancianos. Los "prosélitos" que aquí se mencionan primera vez fueron aquella parte del auditorio que dos veces se les llama "los que teméis a Dios" (Versículos 16 y 26). El cuadro que pinta Lucas de estos gentiles piadosos y de muchos judíos que siguieron a Pablo y Bernabé en multitud hasta su alojamiento, muestra desde luego los hábitos sencillos del pueblo, y el profundo interés que sentían por el tema nuevo y vivo del discurso. Ya estaban "en la gracia de Dios", expresión que no significa sino que Dios los veía con favor, como ve a todos los que seriamente buscan la verdad, y que si continuaban en ese favor, como exhortaron los apóstoles, pronto obtendrían la remisión de pecados que en Cristo se les ofrecía.

6. Resultados al sábado siguiente. Hechos 13:44-48 

     Versículo 44. La impresión profunda que hicieron el sermón de Pablo en la sinagoga y la conversación de ambos predicadores con los que los habían seguido a su alojamiento, se extendió como contagio por toda la ciudad en el transcurso de la semana que se siguió, y no habremos de suponer que entretanto los predicadores estaban en el ocio. El celo característico de Pablo, que más tarde habría de hacer que gente seria lo tildara de "palabrero " (Hechos 17:18), no le permitía estarse callado toda una semana, cuando la marejada de opinión pública subía tanto a su favor. El primer resultado se vio en la primera asamblea en la sinagoga. (44) “Y el sábado siguiente se juntó casi toda la ciudad a oír la palabra de Dios.” El auditorio anterior se había reunido para oír las lecturas y exhortaciones de costumbre en la sinagoga, pero éste vino con propósito de oír la palabra que iba a predicar Pablo. No se construían las sinagogas con idea de contener tales multitudes, por lo que muy probable es que el orador se parara a la puerta, como con tanta frecuencia ha ocurrido en nuestras re­giones del poniente, para hablar al gran gentío por fuera, así como a los que estaban dentro. El salón no tenía los estorbos de bancas, como nuestras capillas modernas, pero la gente se sentaba en mantas tendidas por el suelo, y podían fácilmente volver el rostro hacia la puerta, mientras los de afuera hacían lo mismo desde abajo.

     Versículo 45. Tan grande concurrencia de gente para oír una doctrina que les había parecido un desdoro para la ley de Moisés y por lo mismo había ofendido a algunos judíos, no podía sino excitar la indignación de los descontentos, y era probable descontentar a los que tenían impresión favorable del sábado anterior. Sus dirigentes se portaron como sus paisanos de igual espíritu en otros países uniformemente lo han hecho bajo circunstancias similares. (45) “Mas los judíos, visto el gentío, llenáronse de celo, y se oponían a lo que Pablo decía, contradiciendo y blasfemando.” Por supuesto, contradicción y blasfemias tales no precedieron a lo que Pablo dijera. Hay que enten­der que pronunció un discurso, omitido por el historiador, en el que presentó de nuevo la doctrina del sábado anterior, y que mientras hablaba, fue interrumpido por contradicciones y reproches expresos. Hoy día es costumbre hacer interrupciones tales en las asambleas orientales.

     Versículos 46 y 47. Hasta ahí Pablo se había dirigido precisamente a los judíos, y los gentiles presentes solo indirectamente oran, pero ya se vio lo inútil que era seguir discutiendo con aquéllos o tratar de conciliarlos. (46) “Entonces Pablo y Bernabé, usando de libertad, dijeron: A vosotros a la verdad era menester que se os hablase la palabra de Dios; mas pues que la desecháis, y os juzgáis indignos de la vida eterna, he aquí volvemos a los gentiles. (47) Porque así nos ha mandado el Señor, diciendo: Te he puesto para luz de los gentiles para que seas salud hasta lo postrero de la tierra.” En estas expresiones ambos apóstoles tomaron parte (Versículo 46), y fueron atrevidos considerando que era seguro provocaran al odio los judíos y probablemente produjeran violencia. La declaración "A vosotros a la verdad era menester que se os hablara la palabra de Dios", muestra que los apóstoles entendían que, no solo habría de comenzar la predicación en Jerusalén (Lucas 24:47), sino que en cada comunidad se habría de presentar primero a los judíos. "Al judío primeramente y también al griego" (Romanos 1:16; Romanos 2:10), era la regla con Pablo. Ya se ha discutido la propiedad de esto en Capítulo 1:8.

     Versículo 48. La declaración siguiente de nuestro historiador ha sido tema de no poca controversia. (48) “Y los gentiles oyendo esto, fueron gozosos, y glorificaban la palabra del Señor; y creyeron todos los que estaban ordenados para vida eterna.” La polémica gira en torno del significado de las palabras que se traducen "estaban ordenados" (hesan tetagemenoi). Los escritores calvinistas se unen refiriéndolas a elección eterna y predestinación que sus credos enseñan. Si tal fuera la interpretación correcta, involucraría ciertas dificultades que ellos no parecen haber observado. Si "todos los que estaban ordenados para vida eterna" creyeron ese día, luego todos los demás fueron reprobados, condenados a castigo eterno, y les era de todo inútil que Pablo les siguiera predicando. Es pues inexplicable que tan completa separación de las dos clases ocurriera en tan grande asamblea en un solo día, y más inexplicable que esto se le revelara a Lucas para que pudiera anotarlo. Mayor es nuestra sorpresa aún si recordamos que, según la teoría de esa doctrina, ni siquiera los elegidos mismos pueden jamás saber con seguridad si son elegidos. No debiéramos adoptar por cierto conclusión tan anómala, a menos que a ello nos viéramos obligados por la fuerza evidente de las palabras que se emplean. El Dr. Hackett, tras haber traducido este pasaje, "todos los que estaban señalados para vida eterna", dice: "Tal es la única traducción que permite la filosofía del pasaje"Grimm en su léxico expresa más plenamente la idea calvinista dando como significado: "…todos los que estaban ordenados (por Dios) para vida eterna, o a quienes Dios había decretado vida eterna".

     La palabra traducida aquí "ordenados" es de la raíz "tasso" cuyo significado primario es poner en orden; como alguien lo expresa, "arreglar en cierto orden". Con el prefijo "día" se traduce así en 1 Corintios 11:34"Las demás cosas ordenaré cuando llegare". En solo otro lugar del Nuevo Testamento de los ocho en que ocurre se traduce “ordenado”, y bien se le puede haber vertido en su acepción primaria. Las potestades "de Dios son ordenadas" (Romanos 13:1). También se traduce ordenado en el sentido de señalar un lugar (Mateo 28:16); también se dice señalado con referencia a algo que ha de ejecutarse (Hechos 22:10), y lo mismo hablando de un día que se ha fijado (Hechos 28:23). Pero es que al hacer ordenamientos se establece el orden donde antes había confusión, desorden, y con esto no se pierde de vista el significado primario de la palabra. Es lo mismo si se aplica a una acción mental. Si la mente ha estado confusa en algún asunto, sin saber qué pensar, y finalmente llega a una conclusión definida, a un propósito, se traen al orden las ideas, y ordenar es el término que expresa el cambio. Un ejemplo notable se halla en Hechos 15:2 donde se dice que los hermanos en Antioquía presenciaron una discusión y contienda no pequeña entre Pablo y Bernabé por un lado y por otros ciertos elementos venidos de Judea, con referencia a una cuestión vital. Mientras la disensión seguía, el grupo entero de hermanos en la iglesia debe haber estado en la peor confusión, pero cuando por fin se llegó a una conclusión de lo que se había de hacer, este cambio se expresa por la palabra que discutimos, aunque en la forma "hetaxan": "determinaron (ordenaron) que subiesen Pablo y Bernabé a Jerusalén y algunos otros de ellos, a los apóstoles y a los ancianos sobre esta cuestión". Esta es de la versión común entre nosotros y representa correctamente el cambio mental que ocurrió. Cuando se resuelve enviar una misión, se nombran los individuos que la han de integrar, pero no se ordenan para ir. Es evidente que el caos fue éste: al principio no resolvían qué hacer los hermanos; luego finalmente determinaron, resolvieron, hacer lo que hicieron. En nuestra lengua "dispusieron" tiene el mismo uso. Significa arreglar en cierto orden, y se aplica primariamente a objetos externos, pero cuando en su mente alguien arregla, ordena, una cierta línea de conducta, dice que está dispuesto a seguirla.

     Casi no es menester observar después de las anotaciones anteriores que el significado especifico de ese verbo en un pasaje dado se ha de fijar según el contexto. En el que consideramos, el contexto no hace alusión a nada hecho por Dios para beneficio de una parte del auditorio que no se hiciera para la otra parte, ni de un propósito que se tuviera para unos y no para otros. Pero habla del contraste de dos estados mentales entre las gentes, y de dos consecuencias de las líneas de conducta suya. De los judíos presentes se dice primero que se llenaron de celo; luego que contradecían lo que Pablo hablaba, y blasfemaban; y por fin, que ellos mismos se juzgaron indignos de la vida eterna. En contraste con ellos, los gentiles primero fueron gozosos; segundo, glorificaron la palabra de Dios; y tercero, fueron ordenados para vida eterna. ¿Cuál significado específico habremos de dar a esta palabra  "ordenados"Está en contraste con la actitud mental de los judíos que se juzgaron indignos de la vida eterna, y la ley de la antítesis exige que se entienda como un acto mental que se ha efectuado de naturaleza opuesta. La acepción "estaban resueltos" "estaban dispuestos" para la vida eterna, es la única admisible en este caso. Ese verbo en tiempo pasado representa un estado mental que se produjo antes del momento del que habla el escritor. En otras palabras, "todos los que estaban resueltos para vida eterna creyeron", se entiende que tal resolución les había venido antes de creer. En algún tiempo anterior de su vida estos gentiles, nacidos y criados en el paganismo, habían oído de la vida eterna que enseñaban los judíos. Ya fuera que bajo la enseñanza judía, o bajo ambas combinadas, habían sido sacados de un estado de confusión mental en este asunto de im­portancia trascendental, para venir a dar a la determinación de que habrían de obtener la vida eterna si posible fuera.

     Plumtree dice: "Mejor se entiende 'todos los que estaban dispuestos’". Farrar, en su Vida de Pablo, dice: "Todos los que por la gracia de Dios desearon ponerse en las filas de los que anhelaban la vida eterna, aceptaron la fe". Jacobson en Comentarios de Orador, dice:"Antes, fueron arreglados, es decir, dispuestos, para vida eterna". Alford: "Todos los que estaban dispuestos para vida eterna". El significado de la palabra debe resolverse por el contexto. Los judíos se juzgaron indignos de la vida eterna; de los gentiles, todos los que se dispusieron para vida eterna, creyeron.

     Ha de observarse que estar resueltos para vida eterna y creer ocupan aquí lugar de causa y efecto, o a lo menos, de antecedente y consecuente. Esto no es de ningún modo raro ni contranatural. El que ha llegado a saber que se puede obtener la vida eterna, y se ha hecho la resolución de obtenerla si le es posible, es el mismo que se alista a aceptar que se puede obtenerla cuando se le indica con claridad; pero el que está tan absorto en asuntos mundanales que se halla indiferente a la vida eterna, es el mismo que deja pasar el testimonio del medio de obtenerla, y este le entra por una oreja y le sale por la otra. Así lo hallamos lado a lado bajo la voz del mismo sermón evangélico, uno alerta a la importancia de la vida que vendrá, el otro absorto en la vida que ahora es. Este pone oídos de mercader a la predicación, incurriendo en el reproche de Pablo de juzgarse indigno de la vida eterna; aquél, creyendo el mensaje gozoso y corriendo al propiciatorio del amor divino. Precisamente tal diferencia es la que indica Lucas aquí referente a la vida eterna, y la señala porque explica el por qué una parte del auditorio de Pablo creyó y la otra no. Pone sobre el hombre mismo la responsabilidad para creer o no creer, con sus consecuencias eternas, que no con Dios.

     Versículo 49. Los prosélitos piadosos que creyeron con este segundo sermón de Pablo fueron las primicias de una gran cosecha. (49) “Y la palabra del Señor era sembrada por toda aquella provincia.” Esto significa que no solo en Antioquía, sino en toda Pisidia alrededor, se hicieron convertidos a la verdad. Aparentemente los trabajos de Pablo se redujeron a la ciudad, pero noticias de esta obra se extendieron de lugar en lugar, y atrajeron oidores interesados de todas direcciones, así como lo vemos en nuestros tiempos.

     Versículo 50. El celo de los judíos, que se suscitó al presenciar éstos el gran auditorio que escuchaba el segundo sermón de Pablo, se intensificó con los triunfos de la palabra, y como había pasado con triunfos similares en Jerusalén, condujo a la violencia que anticipaban Pablo y Bernabé. (50) “Mas los judíos concitaron mujeres pías y honestas, y a los principales de la ciudad, y levantaron persecución contra Pablo y Bernabé, y los echaron de sus términos.” Estas mujeres pías estaban entre los prosélitos gentiles que oyeron a Pablo, pues así se aplica la palabra que se traduce “pías”, pero no eran de las que estaban resueltas para vida eterna, y esto muestra que no todos los gentiles que concurrían a la sinagoga se hicieron creyentes con el segundo sermón. Que estas mujeres eran honestas quiere decir que tenían conexiones con los del alto mundo de la política y estaban satisfechas con la vida presente, lo que nos explica que estuvieran menos resueltas a la vida eterna que las que creyeron. Sin duda eran de las familias de "los principales de la ciudad", y fue por la influencia de ellas que éstos fueron incitados a perseguir a los apóstoles desterrándolos de la ciudad. Las mujeres fueron las amigas más constantes de Jesús, y sin embargo algunas habían sido instrumentos listos y efectivos de sus enemigos. Parece que en tan malvado proceder los judíos obraron con unanimidad práctica, y que en algunos de ellos el primer sermón de Pablo hizo una impresión favorable aunque transitoria (Versículo 43).

     Versículos 51 y 52. No carecieron de indignación Pablo y Bernabé cuando tan ignominiosamente fueron expulsados de la ciudad. Les dolió pensar en la ingratitud que esto manifestó, y anticipar el prejuicio que tal hecho les crearía para entrar a otras ciudades con tal estigma encima. Brevemente nos dice Lucas cómo obraron y lo que los discípulos sintieron luego que sus maestros fueron arrancados de con ellos. (51) “Ellos entonces sacudiendo en ellos el polvo de sus pies, vinieron a Iconio. (52) Y los discípulos estaban llenos de gozo y del Espíritu Santo.” Este acto de los apóstoles a su partida, presenciado sin duda por aquellos a quienes se dirigía, no fue una señal pueril u ociosa de resentimiento, como lo hubiera sido en maestro sin inspiración; llevaba el designio de solemne  "testimonio a ellos" —profecía del justo juicio de Dios, a quien hubiera rechazado al re­chazar a sus mensajeros escogidos (Marcos 6:11Lucas 10:16). La declaración de que los discípulos "estaban llenos de gozo y del Espíritu Santo" en tan dolorosas circunstancias, nos es una sorpresa, pues habríamos esperado verlos llenos de pena y temor. Muestra que su seguridad referente a la vida eterna a la cual se habían dispuesto, y su convicción de que el Espíritu de Dios ya moraba en sus cuerpos mortales, les producían gozo que ya se podía sostener sin el auxilio de maestros humanos y del que ningún poder humano podía privarlos. Eran capaces ya de bastarse a sí mismos y de edificar a otros.

8.  Sucedidos en Iconio. Hechos 14:1-7 

     Versículo 1. Al salir de Antioquía, tomaron los apóstoles el camino que iba al sureste, como en dirección de Cilicia, la provincia natal de Pablo. Siguieron esta vía sobre un inmenso llano donde innumerables hatos de ganado ovejuno pacían en extensión de unos 120 kilómetros; después de atravesar una cordillera, llegaron a Iconio, ciudad la mayor y de más importancia de esa parte de Asia Menor, hoy como entonces. Altas montañas se elevan al poniente, al norte y al sur, pero al este se abre otra vasta llanura con un hermoso lago en su centro. Aquí se cruzan las rutas principales que proceden de los cuatro puntos cardinales, y hacen de Iconio un centro de tránsito en región inmensa. De camino habían pasado los apóstoles por lugares menores, teniendo siempre en su ánimo llegar a éste, no solo por ser céntrico, sino porque poseía una sinagoga, en la cual y en su vecindad estaban seguros de hallar gente lista para el evangelio. (1) “Y aconteció en Iconio que, entrados justamente en la sinagoga de los judíos, hablaron de tal manera que creyó una gran multitud de judíos y asimismo de griegos.” Fue grande la multitud que creyó, no en proporción a toda la población, sino al número que por regla creían en tales lugares, y especialmente comparada con Antioquía. Los griegos, parte de aquel número, sin duda eran prosélitos principalmente. La razón inmediata de que creyeran la expresa claro Lucas: "Hablaron de tal manera" los apóstoles que la gente creyó. Era la evidencia paulina subsecuente, que "la fe es por el oír; y el oír por la palabra de Dios" (Romanos 10:7).

     Versículos 2 y 3. Más judíos se ganaron para Cristo allí que en Antioquía, pero los que no se ganaron exhibieron el espíritu universal de los de su clase. (2) “Mas los judíos que fueron incrédulos incitaron y corrompieron los ánimos de los gentiles contra los hermanos. (3) Con todo eso, se detuvieron allí mucho tiempo confiados en el Señor, el cual daba testimonio a la palabra de su gracia, dando que señales y milagros fuesen hechos por las manos de ellos.” Los gentiles, agitados por los judíos desobedientes, eran otros además de griegos, es decir licaones nativos y quizá de otras nacionalidades residentes en la ciudad. Deben haberse hecho representaciones falsas y de malicia por los judíos para lograr incitarlos. Parece que esta oposición levantó la actitud osada de los apóstoles y los hizo continuar allí mucho tiempo, pero qué días, semanas o meses no podemos decir. Tal es la única nota de tiempo que Lucas da de todo su relato de esta gira.

     La manera en que el Señor dio testimonio a la palabra de su gracia, según Lucas lo afirma aquí, es digna de observarse, por el contraste que ofrece con mucho de la fraseología de los tiempos modernos. En estos días, para muchos la prueba de que el Señor "posea y acepte" el ministerio de alguien se halla en la "efusión abundante del Santo Espíritu" que lo acompaña; y esto significa el número de  "conversiones poderosas" que lo premian. Pero según Lucas, el método del Señor era "dar que milagros y señales fuesen hechos" por las manos de los que predicaban. Ni una palabra dice él, ni otro alguno de los escritores inspirados, de tales testimonios como los que hoy constantemente se presentan. Tal diferencia prueba que nuestros modernos predicadores de avivamientos confunden los testimonios de la palabra por señales y milagros, que era lo común en el siglo apostólico, con las escenas excitantes que ocurren ahora en los avivamientos, muchas de las cuales ni siquiera las imaginaban los evangelistas primitivos. El tema entero de esto es preciso estudiarlo a la luz que sobre él arroje el libro de Hechos.

     Versículos 4 – 7. Los esfuerzos osados y persistentes de Pablo y Bernabé agitaron a fondo la ciudad, pero no pudieron vencer la obstinación de los judíos ni la pravedad de los gentiles. (4) “Mas el vulgo de la ciudad estaba dividido; y unos eran con los judíos y otros con los apóstoles. (5) Y haciendo ímpetu los judíos y gentiles juntamente con sus príncipes, para afrontarlos y apedrearlos, (6) habiéndolo entendido, huyeron a Listra y Derbe, ciudades de Licaonia, y por toda la tierra de alrededor. (7) Y allí predicaban el evangelio.” Como en Antioquía, aquí no se atrevieron los judíos a usar de la violencia contra los predicadores, pues temían sufrir ellos mismos por perturbadores de la paz; así, trabajaron mediante otros hasta ganar la cooperación de las autoridades de la ciudad. Como el ataque urdido por ellos comprendía apedrearlos además que maltratarlos, suponemos que habían obtenido permiso los judíos para esta parte de su obra, ya que esto era la forma nacional de su pena capital. Como todos casos tales, aunque la multitud de la ciudad se hallara dividida, el partido de la verdad y del derecho era menos activo que el de la justicia; y como iban en pro del derecho, no querían cometer violencia. Debe haber sido escapada en una tabla la de los misioneros, gracias sin duda a la bondad vigilante de amigos, quizá de los que habían obedecido, que revelaron el complot a tiempo de evitar se ejecutase. El viaje que enseguida emprendieron los apóstoles, como el anterior, fue hacia el sureste, atravesando la llanura extensa que ya mencionamos (Versículo 1) hasta Listra, como a 53 kilómetros de Iconio.

 

Hechos 14:8-28. En Lista, Pablo tenido por Mercurio y Bernabé por Júpiter. Su obra exitosa en Derbe.

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