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Nelson, pastor colombiano, hace defensa seria del pentecostalismo.

Iglesia Pentecostal Unida de Colombia. Convención
Señor Homero Shappley de Álamo:
Como pastor de una iglesia pentecostal, también soy un investigador (sé que de plano eso aparentemente contradice sus opiniones sobre los ignorantes y poco letrados pentecostales). Quiero agradecer su atención, sus interesantes artículos, y decirle que sus comentarios sobre el pentecostalismo me afectan para bien y para mal.
-Estimado siervo Nelson, este servidor ha leído toda su carta más de una vez deteniéndome para reflexionar sobre los señalamientos suyos en torno al escrito nuestro Los espíritus avivados y artículos relevantes. Siento haber proyectado generalizaciones acerca del pentecostalismo como si todos los pentecostales en todo el mundo creyeran exactamente lo mismo, adoraran y actuaran de la misma manera invariable. Bien sé que no es así, que el movimiento está fraccionado en muchos concilios distintos e iglesias independientes innumerables, cada entidad con rasgos particulares. El escrito nuestro refleja el tipo de pentecostalismo que conozco en mi país.
-Referente a “los ignorantes y poco letrados pentecostales”, percepción que abordo con temor de exacerbar aún más la herida, me consta que en la actualidad gran número de profesionales y universitarios marchan al compás del pentecostalismo. Sin embargo, el hecho histórico innegable es que el movimiento lo fundó William Seymour, un afro americano casi analfabeto, en Azusa Street, Los Ángeles, California, Estados Unidos de América, en el año 1906, moldeándolo a su manera durante varios años subsiguientes (Ver el estudio El pentecostalismo : su origen y desarrollo en Estados Unidos de América). “Analfabeto” lo era también en materia de la “sana doctrina” de Cristo y los apóstoles. Durante las primeras tres décadas del Siglo XX el “fuego pentecostal” encendido por Seymour y sus simpatizantes pronto se regó entre las masas analfabetas o de poca letra en México, América Latina, el Caribe y aun en países de Europa. ¿Qué sabían aquellas masas de Biblia? Carecían del conocimiento necesario para “probar” a los espíritus pentecostales (1 Juan 4:1). Pero el desconocimiento bíblico no es patrimonio exclusivo de analfabetos, pues se puede tener mucha preparación académica sin saber nada de Biblia. Amado, ¿puede el movimiento que comenzó mal en Los Ángeles producir iglesias bíblicas en el resto del mundo? El sentido común dice que no, a menos que el movimiento sufra una metamorfosis que lo transforme de tal manera que adquiera rasgos de iglesia legítima de Jesucristo.
Como usted solicita comentarios objetivos, no puedo menos que admitir que ciertamente hay excesos al interior de ciertas iglesias pentecostales, carismáticas y neopentecostales. De hecho lo felicito por su preocupación en hallar la verdad y difundirla, pero apelando a su humildad, pienso que también usted cae en crasos errores (humanos somos al fin y al cabo). He revisado sin mucho rigor sus puntualizaciones respecto a detalles litúrgicos de las iglesias de los que usted llama "avivados" (término desconocido para mí como exclusivo de pentecostales, al menos en Colombia), y quiero compartir con usted mis apreciaciones:
Primer error: Muy poca información. Entiendo por algunos apartes de sus artículos que ha viajado y conocido mucho acerca de pentecostalismo. No dudo que hay lamentables ejemplos de abuso e ignorancia. Pero me parece que su cobertura intelectual y su experiencia al respecto es tristemente insuficiente. Si usted viene a Bogotá, Colombia y ve dos de las iglesias más grandes y representativas de Asambleas de Dios se dará cuenta de que le falta documentarse para pretender dar enfoques generales sobre pentecostalismo. Y si ese fuera el caso de tantos países, eso sería realmente deplorable. ¿Estamos obligando a hablar en lenguas? ¿ Le damos vueltas a las personas? ¿Las personas se lastiman mientras oran? ¿Proclamamos que somos la verdadera y única iglesia? Le faltó obviamente más documentación. Si el término católico encierra muchas vertientes y compañías, y el término protestante mucho más, entonces el pentecostalismo, que tiene sangre protestante no es el nombre de una sola iglesia institucional. ¿Puede un investigador serio generalizar que los ministros protestantes son homosexuales porque la iglesia episcopal americana está nombrando a un obispo homosexual? ¿Cómo puede usted aseverar lo que no es común a todas las iglesias pentecostales? (y me temo que ni siquiera a la mayoría de ellas). Recuerdo en este momento a un escritor español en una burda página de foro bíblico que ridiculiza a todos los ministros pentecostales sólo porque tuvo unas cuantas experiencias desagradables en cruzadas evangelísticas. En Colombia, nosotros siendo pentecostales luchamos, como usted, en contra de la ignorancia que acarrea manipulación y el despotismo pastoral, al igual que del desorden y el exhibicionismo. Entonces ¿de qué estamos hablando? Me parece que le falta recorrer más kilómetros en sus mencionadas travesías.
-A todas estas observaciones suyas aplica lo que ya expresé sobre “generalizaciones”. Tampoco me agradan. Pido perdón por cualquiera que yo haya hecho injustamente.
-Alegra mi corazón la noticia de que dos grandes iglesias del concilio Asambleas de Dios en Bogotá hayan rectificado unos cuantos errores del movimiento iniciado por Seymour, y que estén luchando contra “ignorancia”, “abuso”, “manipulación”, “despotismo pastoral”, “desorden” y “exhibicionismo”. ¿No obligan a hablar en lenguas? ¡Magnífico! Me quedo casi estupefacto, pues “hablar lenguas como señal indispensable de recibir al Espíritu” es doctrina fundamental del pentecostalismo que conozco, expuesta además en los libros pentecostales que poseo. ¿No gritan alabanzas, ni oran todos a la vez, brincan, saltan o bailan, ni tampoco dicen “muertas” a las iglesias que no sean pentecostales? ¡Tremendo! Pero, ¿no serán ustedes la excepción? Pregunto porque las noticias y los comentarios que me llegan de muchos lugares describen más o menos el mismo tipo de pentecostalismo que este servidor ha observado.
-¿Es correcto decir que el pentecostalismo viene en muchos sabores? Surge una problemática: existiendo tantos sabores de pentecostalismo –concilios e iglesias independientes, también pastores y evangelistas independientes, con doctrinas y prácticas distintas y aun contradictorias- ¿cómo se explica la supuesta presencia del Espíritu Santo en todos y cada uno manifestada, como se alega, mediante señales y prodigios? ¿Al Espíritu de unidad (Efesios 4:1-6) no le importa que unos requieran lenguas pero otros, no; que algunos alboroten en alabanzas pero otros, no; que algunos bauticen por inmersión pero que otros practiquen aspersión? ¿No es cierto que el movimiento pentecostal gana el premio grande por más divisiones en el “cristianismo”?
Segundo error: Argumentos exclusivamente litúrgicos ante los cuales usted responde con pretendidas sanciones bíblicas excluyentes y razones teológicas relevantes.
No entiendo por qué si quiere hacer honor a la verdad, empieza diciendo que lamenta tener que hablar de las equivocaciones acerca del pentecostalismo, luego llama al movimiento "Legión" (término no sólo ofensivo, sino falto de toda exégesis seria) y concluir que ni siquiera tenemos al Espíritu Santo, sólo apelando a argumentos litúrgicos entresacados malintencionadamente.
-¿“Malintencionadamente” ? Dios es mi testigo: mis intenciones y propósitos no son deshonestos. Mi proceder no es intencionadamente deshonesto. Quisiera siempre evitar representar falsa o erróneamente a cualquier grupo, iglesia, predicador, creencia o práctica. Bien dice usted que todos somos humanos. No pretendo ser infalible en mis apreciaciones, ni mucho menos saberlo todo. Pero si identifico con evidencias indisputables a muchos “espíritus de error” (1 Juan 4:1; 2 Tesalonicenses 2:11-12) activos en el pentecostalismo, ¿qué hay de malo en llamarlos “Legión”? ¿“Término ofensivo”? Lo siento, pero si se trata de una realidad, mejor enfrentarla varonilmente que escudarse tras sentimientos heridos. ¿“Falto de toda exégesis seria”? Discrepan muchos estudiosos que examinan nuestras humildes aportaciones sobre temas bíblicos.
Usted sólo menciona: la forma de orar o entendiendo su exposición sobre 1 Corintios 14, hablar en lenguas; menciona lo particularmente ruidoso de la alabanza; sólo menciona una fracción de un punto, más un punto de la doctrina pentecostal (hablar en lenguas y sanidad divina); se le quedaron 14 puntos por fuera (¿qué pasó?); habla muy poco de la exposición bíblica; menciona casi nada de principios de evangelización; nada de sacramentos, podría seguir describiendo lo que no observé en sus artículos sobre lo que son los servicios y las doctrinas centrales de las iglesias pentecostales ....). ¿No le parece que hay mala intención y desinformación en esto?
-Por “desinformación” entiendo “información falsa o engañosa sembrada para confundir o despistar”. Niego enérgicamente haber hecho semejante cosa al descubrir excesos y errores comúnmente observados en el pentecostalismo , aunque quizás no presentes en algunas entidades del movimiento tales como las dos congregaciones de Bogotá. ¿Qué hay? Antes de señalar cualquier error ¿estoy en el deber moral de proveer al investigador una lista completa de todos los elementos buenos o positivos de la entidad que sea? Francamente, no lo entiendo así. ¿Hace usted semejante cosa en el caso de la Iglesia Católica, la Iglesia Mormona o los Testigos de Jehová? ¿No tienen ellos muchos puntos positivos a su favor –obras benévolas, entrega, buena conducta, hasta sacrificio? ¿Acaso anulen sus puntos buenos los errores que practican? Amado, ¿por qué presentar “14 puntos buenos”, alabar “la exposición bíblica” o siquiera mencionar los “principios de evangelización” de un movimiento cuyo fundamento encierra desde el principio grandes errores? “Los mandamientos de hombres” de la categoría que invalida los mandamientos de Dios (Mateo 15:4-9) rinden nulo lo bueno que pudiera haber. ¿Está usted en comunión con la Iglesia Católica porque ella haga muchas obras caritativas? ¿Con los testigos de Jehová por su evangelismo incansable?
Como quiera que su incomodidad versa en asuntos de culto, nunca sus argumentos bíblicos se apartan de este ítems. Por el contrario se vuelven monótonamente unitemáticos. Los textos lucen manipulados: no hay tal indubitabilidad en el hecho de que sólo los doce hayan hablado en lenguas, y el panorama de Juan haciendo fila detrás de Pedro y de Tomás para hablar a los Sirios o Damacenos es realmente patético.
-“Panorama de Juan”, etcétera: sinceramente, no le sigo. ¿A qué se refiere? ¿“Los textos lucen manipulados” ? ¿Y sus pruebas para confirmar que así sea?
No encuentro coherencia entre lo sostenido por usted y algún escritor serio o un comentarista bíblico reconocido que se interese en el tema. (Esto Acerca de Hechos 1.11- 2.14) Me parece incoherente que nuestro ordenado y disciplinado Espíritu Santo le dé lenguas a uno de los miembros de la iglesia de Corinto para hablar a los extranjeros de visita, si estos no están presentes.
-¿Quién postula semejante escenario para lenguas en la iglesia de Corinto? Yo no. ¿Nunca visitó a la congregación en Corinto ningún extranjero de otra lengua que no fuera el griego, idioma de Grecia? Le ruego considere de nuevo los datos sobre Corinto que aparecen en el comentario Lenguas y profecías.
Eso sería un despropósito mayor que hablar lenguas en misterios sin intérprete para edificación propia (1 Corintios 14.4, 9-11) Por qué no argumentó respecto al orar en lengua extraña (vs 14-16): nadie ora para dar testimonio de Cristo a un no creyente; la oración se dirige a Dios. En todo caso será interesante ver sus argumentos.
-Y los verá pronto, si el Señor me concede vida, en la exposición sobre 1 Corintios 14 que estamos desarrollando.
Por otro lado, no leí en sus artículos debates serios sobre el concepto de salvación o pertenencia a la Iglesia de Cristo en el pentecostalismo (no hablo de su denominación, aunque usted parece rechazar la idea de que preside una denominación cristiana por considerar ese término inconveniente).
-Aclaración. Sin embargo, en www.editoriallapaz.org se encuentran muchos estudios relevantes a “salvación” y ser “añadido por Cristo a su iglesia” (Hechos 2:47). Por cierto, el “concepto de salvación” que sostienen los pentecostales se examina cuidadosamente, descubriéndose el error mayúsculo y fatal de no predicar o practicar ellos el bautismo “para perdón de los pecados” (Hechos 2:38). Al pecador arrepentido le pronuncian “salvo” antes de bautizarse, efectivamente eliminando una de las condiciones para salvación asentadas en la Gran Comisión al decir el Señor: “El que creyere y fuere bautizado, será salvo” (Marcos 16:16). ¿Con qué lógica exhortarme a elogiar los “principios de evangelización” del pentecostalismo dado que ni saben sus predicadores anunciar las condiciones para salvación claramente declaradas por Cristo en la Gran Comisión? “¡Levanten la mano! Digan: ¡Cristo me salvó!”, sin ni una palabra acerca de bautizarse “para perdón de los pecados” como en el día de Pentecostés.
-A propósito: no presido ninguna “denominación” cristiana. Es más, no presido ninguna iglesia.
¿Cree usted seriamente que el "desorden" de algunos puntos del culto pentecostal constituyen una regla para descalificar a un movimiento cristiano?
-Estimado, si el “desorden” fuera lo único… y si hubiera la voluntad de corregirlo, pero, ¡bendito!, es solo el síntoma más visible de males más profundos.
(De todos modos me gustaría ver su rostro cuando la imagen suya de Nuestro "ordenado, disciplinado y sentado" Señor Jesucristo entre otras cosas untó de saliva y tierra al ciego, o cuando volcó las mesas de los cambistas en el templo, o cuando se quedó dormido en los inicios de una tormenta, o habló con una samaritana).
-¿Qué cosa está implicando? ¿Acaso que este servidor no crea en los milagros de Cristo? De ser así, no estaría contestando su carta en este momento.
Las equivocaciones en la iglesia de Corinto en asuntos de culto, demanda importantísimas instrucciones como las que usted mencionó en el capítulo 14. Pero por ningún motivo (ni siquiera por cosas tan graves como las de 1 Corintios 11.17-32) Pablo descalifica a esta comunidad con expresiones tales como "Legión". Luego, ¿Por qué lo hace usted con las iglesias pentecostales en general, señor Shappley de Álamo?
-Respuesta. Porque discierno notables diferencias entre la iglesia de Corinto y las iglesias pentecostales.
1. La de Corinto fue establecido por el apóstol Pablo mediante la predicación del evangelio puro; en cambio, el movimiento pentecostal fue establecido por William Seymour mediante la implementación de doctrinas humanas.
2. La de Corinto pasaba por una fase de crecimiento en conocimiento y corrección de errores; en cambio, el movimiento pentecostal nació en medio de crasos errores, se solidificó en ellos, se hizo intransigente en ellos, y con orgullo y afán los siembra en casi todo el mundo, no teniendo la gran mayoría de los pentecostales intención o voluntad alguna de corregirse mediante el conocimiento más perfecto (otra “generalización” arriesgada mía. Corregirme usted si no acierto.).
-Además, supongamos que la iglesia de Corinto rechazara todas las “importantísimas instrucciones” dadas por el Espíritu Santo en 1 Corintios 14, que se trancara en sus errores, que repudiara al apóstol Pablo, entonces ¿cómo la calificaría Dios? ¿Cómo fiel y verdadera, o acaso como “apóstata”? Ahora bien, ¿no es cierto que las iglesias pentecostales, al menos la mayoría, quebrantan todas las directrices divinas de 1 Corintios 14 y que se manifiestan sumamente renuentes a rectificar sus errores? “Si habla alguno en lengua extraña, sea esto por dos, o a lo más tres, y por turno; y uno interprete. Y si no hay intérprete, calle en la iglesia, y hable para sí mismo y para Dios. Como en todas las iglesias de los santos, vuestras mujeres callen en las congregaciones; porque no les es permitido hablar, sino que estén sujetas. Hágase todo decentemente y con orden.” Los pentecostales que conozco (y conozco a muchos) no cumplen ningún mandamiento de estos, ¡tan claros y sencillos que son!
Hay cosas más céntricas que simplemente las formas litúrgicas, las cuales usted nunca aborda seria y objetivamente. Y respecto a la normatividad, ¿quién establece el sentido de decencia y orden que usted presume reclamar para las reuniones? (no quiero decir con esta pregunta retórica que el culto deba ser una especie de plaza de mercado. Insisto: hay derecho en algunas de las no muy amables críticas en sus artículos). Pero dejemos esto sentado: Es tan peligroso el desorden y la vulgaridad como el ritualismo asfixiante disfrazado de piedad. Eso debería recordarlo; se requiere un equilibrio, nunca una satanización. He asistido a servicios de adoración de iglesias fundamentalistas con gran fervor cristiano. El equilibrio no es solo formas de hacer o de decir. Es más profundo y significativo. Sus conocimientos del Nuevo Testamento, le podrán hacer concluir que el culto de la iglesia neotestamentaria no está estrictamente normatizado como el del Antiguo Testamento. Luego, bajo cuales" Shulján Aruj -código legal judío-" del Nuevo Testamento se rigen los servicios de adoración cristiana aquí o en Alaska? Tenemos los valiosísimos datos de la iglesia de Corinto, las amonestaciones paulinas a la iglesia de Éfeso y Colosas. Pero, ¿acaso hubo un manual de teología de culto para la iglesia primitiva en la Biblia? (La Didaché es revisada todavía como un auxiliar)
-Observaciones. “Formas litúrgicas.” “Sacramentos.” Vocabulario católico. Suena extraño en un pentecostal. El Nuevo Testamento establece las normas o reglas que hacen posible adorar “en espíritu y en verdad” (Juan 4:24). Si esa “verdad” no está claramente revelada en el Nuevo Testamento, entonces ¿con que razón encargarnos Dios de adorar “en verdad” ? ¿“Equilibrio entre desorden y vulgaridad” por un lado y “ritualismo asfixiante disfrazado de piedad” por el otro? O sea, ¡equilibrio entre dos males! ¿Una porción de desorden y vulgaridad y otra porción de ritualismo? Bueno, prefiero la verdad del Nuevo Testamento.
Mucho menos encontré argumentos teológicos al respecto. Entiendo que tiene títulos de postgrado en teología, y si es así debe saber que la teología pentecostal no tiene una estructura definida por fuera de la teología protestante arminiana , dispensacional (aunque hay excepciones se lo aseguro), ligada innegablemente a postulados teológicos católicos. Y puesto que, como es obvio, nunca citó a un teólogo pentecostal (no dije predicador pentecostal ), no sé de dónde saca el término teología pentecostal. Por sus supuestas denuncias, usted no está bien enterado de la Neumatología en el pentecostalismo . Es una pena creer y publicar al mundo en la Web, que pentecostalismo y Espíritu Santo se junten apenas en el orar en lenguas y ser sano. Nunca he escuchado a un pastor serio de nuestras iglesias decir que sólo en las comunidades pentecostales hay salvación o avivamiento espiritual. Si usted lo ha escuchado o leído así, eso no le da derecho a generalizar. En los seminarios bíblicos pentecostales estudiamos la teología enunciada por prestigiosos autores ( Berkhoff, Ryrie, Chafer, Hodge, Barth ) y miramos de cerca la dogmática católica. Entonces vuelvo a preguntar, ¿de qué estamos hablando?
-Clarificación. Pues, yo hablo de “la doctrina de Cristo” (Hebreos 6:1), de “la ley de Cristo” (1 Corintios 9:27), del único “evangelio de Cristo” (Gálatas 1:6-10), de la “sana doctrina” de los apóstoles (1 Timoteo 4:16; Tito 2:1). Al casar usted, o cualquier otro pentecostal, la “teología enunciada por prestigiosos autores” (Berkhoff, Barth, etcétera) con el existencialismo pentecostal la criatura que se procrea será, de verdad, un fenómeno espantoso. “Armiños, dispensacionalistas, católicos, protestantes, pentecostales.” ¡Qué nombres! ¡Qué mixtura! ¿Por qué no repudiar toda esa cría para ser, sencillamente, ¡cristiano! Cristiano, como en los tiempos de los apóstoles, con sola la doctrina apostólica. Esto es, justamente, lo que deseo para mí, y esto responde en parte a su siguiente pregunta.
Tercer error: ¿Cuáles son sus postulados doctrinales?
Perdóneme si por torpeza o ligereza no vi en la Página de La Iglesia de Cristo, una condensación de doctrinas cardinales o algo por el estilo. Es importante saber de dónde viene la crítica. Si omitió expresar su declaración de fe, le sugeriría que la registre en el menú principal de su página Web. He leído anteriormente, con gran atención, críticas lanzadas desde distintos movimientos de doctrinas históricamente sólidas (Católicos, presbiterianos, luteranos, ortodoxos, bautistas, metodistas).
Pero al no conocer exactamente el credo o bases de fe de la "Iglesia de Cristo" (hablo de su movimiento institucional, señor Shappley de Álamo, no del concepto bíblico) no sé si está promoviendo uno de tantos movimientos nuevos de iglesias que en sus comienzos, usted acertadamente lo expuso, tienden a pretender que son los portadores de grandes verdades antes veladas pero ahora providentemente mostradas por Dios. De no ser así, el movimiento "Iglesia de Cristo" debe tener unas razones de existir que la hagan parte de la iglesia militante. Me inquieta su pretensión de ser la legítima continuación de la verdadera iglesia de Cristo. Eso, con toda cortesía se lo expreso, suena a secta: usted nos lo ha recordado a través de los testigos de Jehová, quienes se precian de ser los únicos autenticados por Dios en su misión y existencia.
-Comentario. El gran mal que aflige a todo “sectario” es su incapacidad de visualizar la iglesia no sectaria. Las muchas “sectas del cristianismo actual”, incluso las miles de ellas que creyentes pentecostales han formado, llenan su cabeza y distorsionan su vista. Estimado Sr. Nelson, ¿era “secta” la iglesia tal cual fundada en Pentecostés? ¿Por qué es tan difícil entender o aceptar que aquella iglesia pueda tener su continuación legítima en el presente por encima de, y aparte de, el catolicismo, el protestantismo o el pentecostalismo? Un grupo de personas escucha y obedece el mismo evangelio que fue predicado en Pentecostés. Bautizadas, siguen la misma “doctrina de los apóstoles” que los tres mil convertidos en Pentecostés siguieron (Hechos 2:42). Leen el Nuevo Testamento, organizándose, adorando y trabajando conforme a sus directrices. ¿Qué son? ¿Católicos, protestantes, pentecostales o, sencillamente, “cristianos”? ¿Son ”secta”, o iglesia legítima del Señor, la continuación en el presente de aquella iglesia original? Nuestra meta es ser como el “grupo” hipotético que acabamos de presentar. Pero usted está empeñado en clasificarnos como “secta”. Ojala logre superar semejante mentalidad. ¿“Los únicos salvos; la única iglesia” ? Personalmente, no participo en tales juicios, pues a Dios le corresponden. “Conoce el Señor a los que son suyos” (2 Timoteo 2:19).
Sus 52 años de experiencia espiritual deben servir en gran manera para corroborar lo dicho por el sabio en Eclesiastés: Nada hay nuevo debajo del cielo. Por favor, no traicione esa trayectoria cayendo por debilidad u orgullo en nuevas revelaciones, reforzadas (pienso que sin malas motivaciones) con argumentos que atacan a la iglesia de Cristo, o la dividen como en lamentables eventos por todo el mundo y en todas las denominaciones (recuérdelo: en todas, no sólo en las pentecostales).
-¿“Nuevas revelaciones” ? ¡Imposible que caiga este servidor en supuestas nuevas revelaciones ya que creo firmemente que no hay ni habrá revelaciones en adición a las del Nuevo Testamento!
Finalmente, si se es parte de la Iglesia, que es Cuerpo de Cristo, ¿por qué propiciar más divisiones si de lo que se trata es de edificar este Cuerpo?
-Lejos sea de mi “propiciar más divisiones”, yo que abogo constantemente por la verdadera unidad de la fe conforme a Efesios 4:1-6, 1 Corintios 1:10 y, sobre todo, Juan 17:20-28. Lastimosamente, el pentecostalismo ha creado más divisiones durante los últimos cien años que el protestantismo durante toda su larga historia.
Una última cosa señor Homero Shappley de Álamo: como ve, nunca apelé a sentencias místicas, amenazas de blasfemar contra el Espíritu o cosa semejante. Sin embargo hay algo que debe tener todo aquel que invoque el nombre de Cristo: fe. Y al ser sobrenatural esta fe merece una distinción especial frente a la razón y la "racionalización" humana de lo que Dios hace debajo del sol. No vaya a chocarse con la imprudencia de algunas líneas en sus escritos con el Dios Soberano de la Escritura que confunde la sabiduría cuando esta emana exclusivamente del espíritu humano.
Agradecería una respuesta concienzuda a este mensaje y un tratamiento objetivo de todas las partes del mismo, tal como el que yo he tenido con sus interesantes artículos.
-¿“Sobrenatural” la fe? ¿Qué quiere decir? El Espíritu Santo enseña que “La fe viene por el oír, y el oír, por la palabra de Dios” (Romanos 10:17). El intelecto analiza las palabras oídas o leídas, aceptando o rechazando su mensaje, guiado por toda una gama de consideraciones. Al imponerse los sentimientos al intelecto, este suele trastornarse llegando a conclusiones o decisiones fundadas más en las emociones que en los hechos o las verdades. A todo siervo del Señor le hace falta “inteligencia espiritual” (Colosenses 1:9), y entiendo que la misma se adquiere mediante la lectura y el estudio asiduo de las Sagradas Escrituras, como también mediante oración y meditación. Dios me libre de suplantar “el conocimiento de su voluntad en toda sabiduría” con mis propios razonamientos.
-Albergo la ilusión de haber respondido a los puntos principales de su carta. Tratar todo asunto secundario, con todas las implicaciones de toda afirmación u observación suya, no pretendo haberlo hecho.
-No es mi deseo herir a ningún alma y le ruego perdone cualquier dolor de mente o espíritu que este servidor haya causado. ¡Qué maravilloso sería que llegáramos a hablar lo mismo, pensar lo mismo y seguir “una misma regla” sintiendo “una misa cosa”¡ (Filipenses 3:16; 2.1-5; 1 Corintios 1:10).
Su servidor en Cristo, Homero Shappley de Álamo.
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