
“Definitivamente, las religiones nos pueden llevar a cualquier parte, menos a una verdadera y limpia relación con nuestro Padre Celestial”, dice Mario. Añade: “Mi inquietud va en el sentido de que si hay o pudiera haber alguna guía para ubicar una congregación que se ajuste a la Palabra de Dios en cuanto a su doctrina y su manera de predicar el evangelio”.
Respondemos a sus comentarios e inquietudes.

Seljalandsfoss, Iclandia.
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"Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen
claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio
de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa" (Romanos 1:20). Estas
"cosas invisibles" del Creador también son dadas a conocer mediante
las palabras de Cristo, y las de los apóstoles y los profetas del Siglo I
seleccionados por él. "Palabras de vida" halladas en el Nuevo
Testamento. "Palabras de vida" en las que se deleita el Sr. Mario,
como también nosotros.
“Queridos amigos:
Desde hace algunas fechas que he estado ingresando a su portal y leyendo, escudriñando en sus escritos he llegado a la conclusión de que definitivamente las religiones nos pueden llevar a cualquier parte, menos a una verdadera y limpia relación con nuestro Padre Celestial.
Soy un asiduo lector de la Palabra de Dios, tengo varios años de estudiar la Biblia a través de un ministerio llamado Los Navegantes y en mis reflexiones acerca de donde congregarme, he buscado en varias denominaciones cristianas, pero no he hallado “esa cosa” que no se cómo definirla que me haga quedarme.
El asunto de congregarme es en obediencia a Hebreos 10:24-25, pero realmente cuando a través de la lectura de la Biblia me encuentro en la presencia de Dios, no puedo ni describirles la sensación de paz y de cercanía que siento con Él.
No quiero parecer una persona soberbia ni nada parecido, yo conocí al Señor a través de la fraternidad de hombres de negocios, y aunque se definen como neutrales en cuanto a religiones, tienen una marcada tendencia pentecostal y algo de ecumenismo, pero aún así es un gran ministerio de pesca.
Y a través de Los Navegantes he aprendido a escudriñar las Escrituras y eso es lo que me tiene apartado de las congregaciones.
Mi inquietud va en el sentido de que si hay o pudiera haber alguna guía para ubicar una congregación que se ajuste a la Palabra de Dios en cuanto a su doctrina y su manera de predicar el evangelio. No omito manifestarles que constantemente se lo pido en oración a Dios.
Bendiciones. Mario.
Nuestra respuesta breve
Estimado Sr. Mario:
Pláceme saludarle en el nombre de Jesucristo, esperando que se encuentre usted bien, juntamente con los suyos.
Me parece comprender bastante el sentir que usted expresa al decir que “las religiones nos pueden llevar a cualquier parte”. Contemplando los entornos religiosos de nuestros tiempos, personalmente me siento muy perplejo y no poco desalentado por el increíble número de evangelios diferentes, como también por la enorme cantidad de personas, tanto mujeres como hombres, que osan presentarse ante el mundo y las iglesias como “apóstoles, profetas, maestros, pastores, sacerdotes”, etcétera. “Amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias” (2 Timoteo 4:1-5) es profecía que se cumple de sobra en estos días. Al menos, tal es mi apreciación.
Y he aquí, que yo mismo tomo la responsabilidad de predicar y enseñar lo que tengo por “la sana doctrina de Cristo”. Los estudios que usted ha leído en nuestro sitio de Internet son, efectivamente, los frutos de mis casi incesantes esfuerzos para entender correctamente el evangelio de Cristo e interpretar a su luz el complejo y convulsionado mundo religioso en derredor mío. No albergo ninguna ilusión de “perfecto entendimiento en todo”. No obstante, me atrevo a pensar que alcanzar el entendimiento correcto de las enseñanzas inspiradas necesarias para la salvación de mi alma Dios me ha ayudado a lograrlo, y estoy muy agradecido. Al fin y al cabo, los “rudimentos de la doctrina de Cristo” (Hebreos 6:1-3) son relativamente pocos, y por ser “rudimentos” dados para que “todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad” (1 Timoteo 2:4), y no solo los intelectuales, es de suponerse que sean sencillos y fáciles de entender.
-“El que creyere y fuere bautizado, será salvo…” (Marcos 16:16).
-“Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados” (Hechos 2:38).
-“Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida” (Apocalipsis 2:10).
Pasos tan sencillos, tan elementales. ¿Por qué complicarlos con teologías humanas?
Conozco a un solo grupo de congregaciones que predican los mandamientos para salvación claramente expresados en estos textos. Se identifican comúnmente como “iglesias de Cristo”. Me congrego en una de ellas. Se rigen por el Nuevo Testamento. No se someten a ningún otro credo. Compuestas de seres humanos que ocupamos cuerpos de carne y sangre, no es posible que sean absolutamente perfectas en todo aspecto, pero esto sí tiene la mayoría, según mis observaciones, a saber, que se esfuerzan grandemente para enseñar, adorar y vivir conforme a la “sola regla” (Filipenses 3:16) que se expone en el Nuevo Pacto sellado con la sangre del Cordero. Así que, respetuosamente, quisiera recomendarle encontrar y visitar repetidas veces a una de estas congregaciones, o varias. En www.editoriallapaz.org/directorio_desglose.htm se encuentran directorios para distintos países, por cierto, incompletos, pero con enlaces para otros directorios más amplios.
¿“Alguna guía para ubicar una congregación que se ajuste a la Palabra de Dios en cuanto a su doctrina y su manera de predicar el evangelio?” Aparte de los “directorios” mencionados de ubicaciones físicas, en www.editoriallapaz.org/salon_preceptos2.htm se halla una serie de estudios fundamentales que sirven, así esperamos, como “guía” para identificar espiritualmente a congregaciones que sigan de cerca la “buena doctrina” de Jesucristo (1 Timoteo 4:6). Lejos de componer un “credo” para las “iglesias de Cristo”, también son el fruto de estudios hechos por este servidor. Con todo, entiendo que la inmensa mayoría de los predicadores y maestros de estas “iglesias sometidas al Nuevo Testamento” enseñan lo mismo.
“Esa cosa” que le haga quedarse en una iglesia, ¿qué otra cosa puede ser sino “toda la verdad” (Juan 16:13) predicada, enseñada y practicada sin tergiversaciones? Razono que “esa cosa” no debería ser alguna impresión, emoción, sentimiento, gusto o cualquier otra “cosa” subjetiva, pues “la verdad” que libera (Juan 8:32) y salva, mediante la obediencia (1 Pedro 1:22), es la misma para todo el mundo, no siendo relativa o subjetiva.
El gran aprecio que usted expresa por la Palabra de Dios lo encontramos muy admirable. El Señor le ayude a encontrar una congregación cuyo propósito primario sea el de amar la verdad del Todopoderoso, y vivirla. Y de no hallar una cerca, quizás pudiera usted mismo servir de instrumento para establecer una.
Para servirle en el amor del Señor,
Homero Shappley de Álamo
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