Evangelismo. Cómo iniciar una plática evangelística.  Bosquejo 1, de la serie preparada por el hermano Fúnes. Bosquejo 2. Bosquejo 3.

Plan de estudios para la formación de evangelista competentes.

La iglesia ideal según Dios

Requisitos fundamentales para comenzar y mantener una congregación regida por el Nuevo Testamento.

Lector proyecta levantar una iglesia de Cristo donde reside.
Hace preguntas claves.

Intercalamos en su carta “Respuestas y comentarios”


Falucas en el Río Nilo, Egipto. www.bing.com 

“¿Todas las Iglesias de Cristo profesan el mismo credo? Es decir, el cristianismo no denominacional, y la adoración novotestamentaria.”

 -Respuesta y comentarios. Ya existen, en Estados Unidos de América, aproximadamente trece mil congregaciones las que se identifican como “Iglesia de Cristo”. En adición, se encuentran miles en África y la India. Tratándose de la América Latina y el Caribe, quizás más de mil seiscientas, conforme a información recopilada por algunos hermanos. En casi todo país del mundo existe al menos una congregación. Con rarísimas excepciones, enseñan lo mismo sobre el plan de salvación –oír el evangelio, creer en Dios y su Hijo, Jesucristo, arrepentirse de pecados, confesar el nombre de Cristo, bautizarse, por inmersión, “para perdón de los pecados”, y perseverar en santidad hasta la muerte. La inmensa mayoría adora a Dios de la misma manera, respaldando también el concepto de “cristianismo no sectario” y predicando la unidad de todos los creyentes en el cuerpo espiritual de Cristo. En una pequeña minoría, la “adoración contemporánea” ha hecho mella, llevándolas a aceptar innovaciones que la gran mayoría tiene como “apostasía”.

 

“Yo he recibido material impreso que me está siendo de mucha ayuda y enriquecedor para mi formación en el estudio del Evangelio, que me envía el hermano Wayne Partain, de Odessa, en Estados Unidos,

 

-Comentarios y orientaciones. Wayne Partain, de Odessa, Texas, representa a una conglomeración de congregaciones que se denominan a sí mismas “conservadoras”, catalogando a las que no estén de acuerdo con ellas como “liberales”, censurándolas duramente y rechazando tener comunión con ellas. Desde luego, estos dos términos, de confección humana en el contexto religioso, son relativos y subjetivos. Bien que las congregaciones auto denominadas “conservadoras” enseñen el plan de salvación y adoran a Dios de la misma manera que las que tildan de “liberales” –y de ahí, alguna buena enseñanza que usted encuentre en los escritos que Wayne Partain le envió- sostienen que dos o más congregaciones no deberían cooperar entre sí para la realización de una obra evangelística o benévola que una sola no tuviera los recursos para llevar a cabo. Añaden que si una congregación envía dinero a otra congregación como aportación para una obra que esta se propusiera a efectuar, la que envía pierde su autonomía. También tienen como pecado utilizar la ofrenda colectada en la congregación para brindar socorro a cualquier persona que no haya sido bautizada en la iglesia de Cristo. Postulan  que es pecado tomar aunque sea un peso de la ofrenda colectada en la congregación para ayudar a orfanatos, o a cualquier otra “institución” privada establecida por hermanos en su desenvolvimiento como individuos.

-A este servidor me clasifican de “liberal” porque varias congregaciones han aportado, a través de casi cuarenta años, para sufragar los gastos operacionales de una imprenta, la cual es propiedad de la iglesia y no de este servidor, que operamos en Puerto Rico, enviando sus contribuciones a una congregación local particular cuyos ancianos (obispos) reciben y desembolsan los fondos para la imprenta. Estos ancianos no desvían las aportaciones para obras que no sean “la imprenta” sino que sirven meramente como instrumentos para hacer cumplir la voluntad de las congregaciones que aportan para la imprenta. A este hecho se debe el que tenga yo por ilógica e incorrecta la aseveración de los “conservadores”, según la que las congregaciones aportadoras pierdan su “autonomía”, cosa que, en realidad, no pasa en absoluto.

-Opto por no abundar más por el presente. Con el favor de Dios, le enviaré un curso de siete lecciones en las que se analizan estos temas, con especial énfasis sobre los ejemplos del Nuevo Testamento relacionados con la “cooperación entre obreros y congregaciones para la ejecución de obras evangelísticas y benévolas”. Estudiando estos ejemplos, me convencí de no estar quebrantando leyes o precedentes del Nuevo Testamento. Tengo a bien añadir que “Editorial La Paz” no es una organización, o institución, con oficiales, sino meramente un nombre que identifica una obra pura y exclusivamente de la iglesia. No soy “presidente” de nada, ni miembro de alguna “junta de directores”. No manejo fondos; esto lo hacen los ancianos de la iglesia. Recibo sostenimiento económico, fijado por los ancianos, para que me dedique a tiempo completo a esta obra, habiéndome encontrado ellos digno de tal confianza. La gloria para Dios. El “curso” referido también está disponible en www.editoriallapaz.org/cooperacion_desglose_lecciones.htm.

 

“¿Existe alguna organización que agrupe a las Iglesias de Cristo? ¿O todas funcionan en forma autónoma e independiente?”

-Respuesta. No existe tal organización. Cada congregación es independiente. Organizar congregaciones locales, cada una con su propio liderazgo, consistente de ancianos (también llamados pastores u obispos) y diáconos, es lo que hacían los apóstoles, dirigidos, dicho sea de paso, por el Espíritu Santo. “Y constituyeron ancianos en cada iglesia” (Hechos 14:23; Filipenses 1:1; 1 Timoteo 3; Tito 1:3-10). No hubo “concilios” en la iglesia primitiva. La reunión de apóstoles y ancianos en Jerusalén (Hechos 15) no es llamada “concilio” en el texto inspirado, intercalando algunas impresoras de la Biblia al principio de Hechos 15, el sub título “El concilio en Jerusalén”. De todos modos, los que participaron en aquella reunión solo aceptaron lo que el Espíritu Santo ya había revelada. No emitieron nuevos edictos, nuevas directrices o nuevas doctrinas que añadieran o restaran de lo ya revelado. No alteraron la organización establecida por Dios para su iglesia, cosa que sí suelen hacer los “concilios” de actualidad, imponiendo su voluntad en todas las congregaciones sometidas a su dominio.

“Usted me ofreció también material impreso. Mi idea por ahora es comenzar con mucha humildad una tarea de evangelización, dando a conocer los fundamentos y la doctrina de la Iglesia de Cristo en recorridas por los barrios, acercando la palabra y folletos a la gente más necesitada que por aquí es muy abundante. Futuramente, el Señor dirá si ha de tener una Iglesia de Cristo aquí.”

-Comentarios. Seguramente, el Señor desearía que se formara allí donde usted reside una congregación de almas salvas que adoraran y trabajaran en su obra conforme a sus directrices establecidas en el Nuevo Testamento, pues Dios “quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad” (1 Timoteo 2:3-4). El que usted mismo sea el instrumento de su establecimiento, pues, me parece que está en sus manos la decisión.

-Tomar y ejercer cabalmente el ministerio de “evangelista” ha de calificarse como la tarea más importante y noble en el mundo, ya que se trata, efectivamente, de hacer llegar a las almas sumidas en tinieblas la luz resplandeciente de Cristo y su glorioso “evangelio de…  salvación” (Juan 1:10-18; Efesios 1:13).

-Los requisitos para ser evangelista, como también la “obra de evangelista” (2 Timoteo 4:5), se resaltan con lujo de detalle en las dos cartas del apóstol Pablo dirigidas a Timoteo y en su carta enviada a Tito. Estudiándolas asiduamente e implementando religiosamente los consejos y las directrices del Espíritu Santo dados mediante Pablo, el que quisiera ser “buen ministro de Jesucristo” lo alcanzará, granjeando la aprobación divina al usar “bien la palabra de Dios” (2 Timoteo 2:15). 

 

“Hasta ahora me he congregado con mi familia en una Iglesia que doctrinalmente es Pentecostal y en la medida que voy conociendo lo que considero la sana doctrina del Nuevo Testamento practicada en la Iglesia de Cristo, me doy cuenta de los errores y horrores que allí se cometen. Paralelamente me cuestiono algunas cosas sin saber la respuesta.”

 

-Comentarios. Referente a los “errores y horrores” del pentecostalismo, permítanos recomendarle el caudal de estudios, análisis, descubrimientos, intercambios, etcétera, disponibles en www.editoriallapaz.org/salon_pentecostal.htm. Quizás allí halle respuestas a algunas de sus dudas e inquietudes.

 

“Ante la Iglesia de Cristo, ¿mi bautismo en la iglesia Pentecostal es válido al igual que mi boda?”

 

-Respuesta. Aunque la gran mayoría de las iglesias pentecostales bautizan por inmersión, no conozco personalmente a ninguna que bautice “para perdón de los pecados”, es decir, conforme al propósito asentado para el bautismo por Dios, Cristo y el Espíritu Santo en numerosos textos bíblicos (Hechos 2:38; 22:16; Marcos 16:15-16; Romanos 6:3-7; Gálatas 3:27; 1 Pedro 3:21). Por lo tanto, quisiera hacerle otra recomendación, a saber, que tome el tiempo, por favor, de escudriñar imparcialmente todos los documentos, intercambios, etcétera, sobre el bautismo, dados a conocer en www.editoriallapaz.org/bautismo_compilacion.htm. En cuanto a su boda en una iglesia pentecostal, dado que el Nuevo Testamento no incluye provisiones sobre dónde o cómo contraer nupcias, entiendo personalmente que cualquier compromiso formal y legal entre un hombre y una mujer de ser esposo y esposa se tiene por válido tanto ante la sociedad como ante las cortes y las iglesias, eximiéndome de opinar de parte de Dios.

 

Le agradezco haberme tenido la confianza de hacerme estas preguntas y pedir aclaraciones. Los temas abordados abarcan mucho, ameritando profundo estudio y oración. Esperando que mis humildes y cortas aportaciones tengan algún valor para usted, me despido, deseándole muchas bendiciones de Dios, y que se haga realidad su visión de una iglesia de Cristo en el área donde reside, ¡aun quizás varias!

 

Para servirle en el amor del Señor,

 

Homero Shappley de Álamo

 

Evangelismo. Cómo iniciar una plática evangelística.  Bosquejo 1, de la serie preparada por el hermano Fúnes. Bosquejo 2. Bosquejo 3.

Plan de estudios para la formación de evangelista competentes.

La iglesia ideal según Dios

Requisitos fundamentales para comenzar y mantener una congregación regida por el Nuevo Testamento.

 

  

¿Le gusta esta página? Por favor, ayúdenos a difundir la información por medio de compartirla automáticamente con sus amistades de Facebook, Google+, LinkedIn, y Twitter pulsando en los botones arriba colocados.

Derechos reservados. Permiso concedido para hacer una copia, o múltiples copias pero ninguna para la venta.