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Para una congregación saludable, o para ser un obrero eficaz, es necesaria la… 

“Sincera fidelidad a Cristo”

2 Corintios 11:1-21 

¿Esclavo de “otro Jesús… otro espíritu… u otro evangelio”?

¡JAMÁS! 

I.  Para una congregación espiritualmente saludable y progresista conforme a las normas de Dios, es indispensable que tanto los líderes como la membresía tengan “sincera fidelidad a Cristo” (2 Corintios 11:3).

A.  “Sincera fidelidad a Cristo.”

1.  ¿Qué significa “fidelidad”?

2.  ¿Qué significado tiene el adjetivo “sincera”?

3.  ¿Qué es lo contrario de “sincera fidelidad”?

4,  ¿Quién es el único meritorio de nuestra “sincera fidelidad”?

5.  Algunos miembros de la congregación en Corinto tenían “sincera fidelidad a Cristo”. Sin embargo, el apóstol Pablo temía por ellos, “que como la serpiente con su astucia engañó a Eva, vuestros sentidos sean de alguna manera extraviados(11:3).

1.  Definir “sentidos”, dando ejemplos, especialmente de los que implica el contexto de este pasaje.

2.  Explicar el sentir de “sean extraviados”.

B.  “Sincera fidelidad a Cristo”, y no “a otro Jesús… otro espíritu… u otro evangelio” (11:4).

1.  El apóstol Pablo fundó la iglesia en Corinto, deteniéndose en la ciudad “un año y seis meses, enseñándoles la palabra de Dios” (Hechos 18:1-11). Después de su partida, llegaron a la congregación otros predicadores y obreros, “predicando a otro Jesús… otro evangelio” (11:4). Referente a estos “falsos apóstoles, obreros fraudulentos” (2 Corintios 11:13), ¿qué error mayúsculo cometió la congregación en Corinto? ¡Los recibieron, tolerándolos!

a)  “Si viene alguno predicando a otro Jesús que el que os hemos predicado, o si recibís otro espíritu que el que habéis recibido, u otro evangelio que el que habéis aceptado, bien lo toleráis(11:4). “Porque de buena gana toleráis a los necios, siendo vosotros cuerdos. Pues toleráis si alguno os esclaviza, si alguno os devora, si alguno toma lo vuestro, si alguno se enaltece, si alguno os dé de bofetadas” (11:19-20).

b)  En este contexto de congregaciones y obreros, ¿qué significa “toleráis”?

(1)  En la expresión “de buena gana toleráis”, ¿qué significa e implica “de buena gana”?

(2)  ¿Quiénes eran “los necios” que la iglesia en Corinto toleraba?

(3)  ¿A qué tipo de retórica pertenece la expresión “siendo vosotros cuerdos”?

(4)  El cuerdo de verdad, ¿tolera al necio?       El que tolera al necio, también es ________________.

c)  ¿Qué consecuencias sufrieron los cristianos en Corinto por ser tan receptivos a todo tipo de “obrero”, sin conocerlo, sin probarlo (1 Juan 4:1); por ser tan abiertos a quienquiera que llegara a la congregación con algún mensaje, agenda o proyecto, en fin, por ser “tolerantes” en extremo? Fueron…

(1)  Esclavizados.

(2)  Devorados.

(3)  Despojados de lo suyo.

(4)  Humillados.

(5)  Agolpados.

(6)  Engañados.

d)  ¿Qué medidas debía tomar la iglesia en Corinto para evitar semejantes consecuencias dañinas, dolorosas, vergonzosas y potencialmente desastrosas en términos de la supervivencia de la congregación y la salvación de las almas que la componían?

(1)  Probar a todo “obrero”, predicador, “ministro”. “Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios; porque muchos falsos profetas han salido por el mundo” (1 Juan 4:1).

(2)  No recibir a quien no trae la “doctrina de Cristo”. “Cualquiera que se extravía, y no persevera en la doctrina de Cristo, no tiene a Dios; el que persevera en la doctrina de Cristo, ése sí tiene al Padre y al Hijo. Si alguno viene a vosotros, y no trae esta doctrina, no lo recibáis en casa, ni le digáis: ¡Bienvenido! Porque el que le dice: ¡Bienvenido! participa en sus malas obras” (2 Juan 9 -11).

e)  Es evidente que la iglesia en Corinto, pese a la mucha instrucción impartida por Pablo, estaba casi sin defensas contra los falsos obreros que llegaban de otros lugares.

(1)  A toda congregación le hace falta un buen sistema de defensas cuya función sea hacer muy difícil, aun imposible, que obreros dañinos lleguen a la membresía.

(2)  Se supone que la primera línea de defensa, y la más fuerte, la formen los líderes locales. Al parecer, la iglesia en Corinto carecía de tal línea, o, existiendo, tal vez fuera demasiado endeble, no bien adiestrada, inatenta a su deber o desunida.

2.  Aplicaciones a la actualidad.

a)  Referente a usted y la congregación a la que pertenece, ¿cuán “sincera”, completa, fuerte e insobornable es su “fidelidad a Cristo”?

b)  ¿Cuán pronto es usted, o la congregación, a recibir, sin investigar, a cualquier “obrero” que llega?

c)  ¿Cuán “tolerante” es usted, o la congregación, de cualquier “obrero” que hace algún acercamiento, bien sea por carta, mensajero o personalmente?

d)  ¿Suele usted, o la congregación, “confiar” en el “nuevo obrero” sin verificar sus credenciales espirituales? ¿Ponerlo a trabajar, entregarle ministerios, someterse a su voluntad, antes de saber y confirmar su historial espiritual?

e)  Ejercicio. ¿Cómo se llaman los últimos tres o cuatro “obreros nuevos” que han hecho algún acercamiento a usted, o a la congregación?

(1)  ¿Tomó usted, o la congregación, la precaución de cerciorarse de la “sincera fidelidad a Cristo” de ellos?

(2)  ¿Acaso se abriera usted, o la congregación, sin reservas a ellos, sin verificar su procedencia, historial, credenciales o agenda espirituales? De haber cometido tamaño error, ¡cuidado que no los esclavicen, devoren, despojen, maltraten o engañen!

f)  ¿Cuenta la congregación suya con un buen sistema de defensas capaz de detectar y resistir la penetración clandestina de “agentes de cambio” o los ataques directos de agresivos falsos maestros?

II.  ¿A quién sigue usted, o la congregación a la que pertenece? ¿Acaso permite usted, o la congregación, que algún “obrero” o “grupo de obreros” le manipule para sus propósitos, proyectos, agendas o programas personales, sin examinar usted rigurosamente tanto a ellos como lo que traen?

A. Ejercicio:

1.  Apuntar los nombres de los cinco “obreros” (evangelista, predicador, anciano, maestro, ministro) no pertenecientes a su congregación que más impacto tienen en usted y su congregación.

2.  Honestamente, ¿qué porción de su tiempo y demás recursos controlan ellos?

3.  Con la misma honestidad, ¿hasta qué medida determinan ellos la doctrina y práctica de usted o su congregación?

4.  Para obras evangelísticas, o para instrucción, edificación y dirección  espiritual, ¿se recuesta usted, o la congregación, de ellos? ¿Por qué?

B.  El “Ejercicio” de la parte “A” descubre ciertas condiciones espirituales, tal  cual las pruebas médicas descubren condiciones físicas. ¿Qué resultados produjo el Ejercicio para usted? ¿Para su congregación?

1.  Auto suficiencia en Cristo. Madurez. Independencia.

2.  Dependencia. Insuficiencia espiritual. Inmadurez. Tolerancia peligrosa.

C.  Tanto el “obrero maduro” como la “congregación madura” sigue solo a Cristo.

1.  No se somete a voluntades de terceras hasta no comprobar absolutamente su incondicional “sincera fidelidad a Cristo”. “Sed imitadores de mí, así como yo de Cristo(1 Corintios 11:1).

2.  No tolera la intervención de voluntades ajenas, sin las necesarias investigaciones o los acuerdos mutuos concertados inteligentemente conforme a las normas bíblicas pertinentes.

-“Hermanos, sed imitadores de mí, y mirad a los que así se conducen según el ejemplo que tenéis en nosotros. Porque por ahí andan muchos, de los cuales os dije muchas veces, y aun ahora lo digo llorando, que son enemigos de la cruz de Cristo; el fin de los cuales será perdición, cuyo dios es el vientre, y cuya gloria es su vergüenza; que sólo piensan en lo terrenal”  (Filipenses 3:17-19).