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En pentecostalismo en el mundo

El Gigante Pentecostal. Católicos, protestantes y mundanos indefensos ante el Gigante Pentecostal.

Falso profetas. Falsas enseñanzas. Estudio excelente, en cuatro partes, por Wuiston Medina.

Archivos electrónicos de intercambios sobre muchas doctrinas y prácticas del pentecostalismo

Varón argentino sale de drogas, robo y barras bravas al entregarse a Cristo en una iglesia pentecostal. Pregunta: "¿Quién lo hizo"?

Una imagen de mar tranquilo con esferas sobre el horizonte ilustra el intercambio sobre ¿Quién lo hizo?, pregunta hecha en lo referente a vencer vicios con la ayuda de una iglesia pentecostal en Argentina, en editoriallapaz.org.

 

Dice: "Leí su informe sobre el pentecostalismo, y en verdad estoy de acuerdo en todo". No habla "lenguas". Pentecostales le exhortan a "no pensar más, a no razonar más". 

 

Escribe el amigo argentino que venció vicios con la ayuda de una iglesia pentecostal...

"Yo concurro a una iglesia llámese pentecostal. Allí por la gracia y misericordia del Señor salí de las drogas y del robo, sin olvidarme de las barras bravas del fútbol, ya que aquí es muy común integrar una de ellas: es como las pandillas. Yo pregunto: yo me interné en centros de rehabilitación, fui a psiquiatras y analistas para salir de todo esto, pero mi fuerza no servía. Cuando fui a esta iglesia y recibí a Cristo en mi corazón, inexplicablemente, estas cosas desaparecieron. Se me fueron las ganas de fumar, drogarme. Pero fue en un lapso muy corto (1 día). El diablo me tentó en varias ocasiones, pero el Señor me guardó. Esto ¿quién lo hizo? Yo creo que el diablo nunca hubiese querido que yo me acerque a la verdad, y tengo la seguridad de que Dios me ayudó, al igual que a otros hermanos. Yo leí su informe sobre el ‘pentecostalismo’ y en verdad estoy de acuerdo en todo, aunque no me pongo a juzgar si los dones siguen o no. No se sabe si lo perfecto es la terminación de las Escrituras, aunque es algo bastante lógico.

“Yo nunca hablé lenguas, pero acá dicen que son angélicas, basándose en que Pablo dice: ‘…si yo hablase lenguas...’. Dice ‘hablase’, o sea una suposición y no una afirmación. Me dicen que si no entiendo esto de los dones no estoy en el Espíritu y me reprenden.

“Yo estoy enamorado de mi novia. Un día les dije que creo que hay cosas que están mal, o que se manejan mal: que las lenguas, si es que todavía están en vigencia, se aplicaban malMe dicen que por las lenguas hablan misterios (porque la palabra dice eso) y yo entiendo ¡que el misterio es Jesús, el Evangelio!, porque la palabra lo dice. Entonces me dicen que estoy en yugo desigual. Mi novia me dijo que no nos podemos casar porque no comparto lo de las lenguas, y porque veo que a medida que la oración hablada en voz alta avanza las lenguas están cerca. Eso me pone nervioso. Yo amo a mi novia y quiero pasar mi vida con ella sirviéndole al Señor, pero tengo miedo de que ella me deje, influenciada por su doctrina estirada pentecostal. YO AMO A DIOS POR SOBRE TODAS LAS COSAS, pero no tolero cuando me dicen que no puedo pensar más, que no puedo razonar más. Entiendo que mi mente finita no puede razonar la grandeza de DIOS, pero Dios nos dio esta capacidad para sortear las pruebas [que vienen sobre] nosotros. Es obvio, que con Dios a nuestro lado ¡todo lo podemos!!!

“Me dicen que no tengo la capacidad de amar, y aunque sé que nuestro corazón es traicionero, también sé que nuestro amor con las falencias y errores que tenemos en nuestra condición lo podemos transmitir. Yo creo que Dios se alegra cuando nosotros hacemos un gesto de amor. Ya sé que es imperfecto, pero a Dios le debe de agradar. ‘CUANDO YO VEO A UN PERRO LAVANDO A SUS HIJITOS Y JUGANDO ME PONGO CONTENTO, SABIENDO QUE SU CAPACIDAD DE AMAR, HABLANDO EN TÉRMINOS HUMANOS, ES IMPERFECTA. ES MENOR Y MÁS TORPE QUE LA NUESTRA. LA NUESTRA A COMPARACIÓN ES PERFECTA. ¡IMAGINÉMONOS A DIOS CÓMO SE PONE CUANDO EN NUESTRA IMPERFECCIÓN TRATAMOS DE DAR AMOR’! TODO LO BUENO VIENE DE DIOS. CHAU."

 

Dilema que requiere solución: si los pentecostales alteran u omiten algunas doctrinales elementales, ¿cómo explicar las "conversiones" espectaculares que logran? ¿Hay conversiones incompletas o engañosas?

 

Estimado amigo que reside en Argentina:

La paz y la gracia del Señor abunden en usted.

Nos ayude Dios a responder bíblica y sabiamente a las inquietudes que usted nos presenta. Las enumeramos, ofreciendo nuestras explicaciones, orientaciones o comentarios, con la ferviente oración que los mismos sean edificantes para su espíritu.

1.  "Yo concurro a una iglesia llámese pentecostal. Allí por la gracia y misericordia del Señor salí de las drogas y del robo, sin olvidarme de las barras bravas del fútbol, ya que aquí es muy común integrar una de ellas: es como las pandillas. Yo pregunto: yo me interné en centros de rehabilitación, fui a psiquiatras y analistas para salir de todo esto, pero mi fuerza no servía. Cuando fui a esta iglesia y recibí a Cristo en mi corazón, inexplicablemente, estas cosas desaparecieron. Se me fueron las ganas de fumar o drogarme. Pero fue en un lapso muy corto (1 día). El diablo me tentó en varias ocasiones, pero el Señor me guardó. Esto ¿quién lo hizo? Yo creo que el diablo nunca hubiese querido que yo me acerque a la verdad, y tengo la seguridad de que Dios me ayudó, al igual que a otros hermanos."

Comentarios nuestros. Los líderes pentecostales afirman, categóricamente, que predican el evangelio verdadero y que sus iglesias son las genuinas del Señor, citando, entre varias pruebas, las conversiones (transformaciones, sanidades) que logran en personas vencidas por vicios de toda índole. El caso suyo es clásico. En cambio, este servidor pone en tela de juicio la autenticidad espiritual del evangelio pentecostal, y por ende, la de las iglesias pentecostales, señalando infinidad de violaciones de los preceptos bíblicos fundamentales. El dilema es evidente: si los pentecostales no predican ni practican toda la Verdad de Dios, si tuercen u omiten algunas de las doctrinas más elementales, ¿cómo explicar lo que usted experimentó en carne propia, habiendo también miles de casos parecidos al suyo? Pregunta usted, con sobrada razón:"¿Quién lo hizo?" Y contesta usted a sí mismo: "Tengo la seguridad de que Dios me ayudó".

a)  De haber actuado Dios en usted aquel día de su "conversión" o "transformación", hay que deducir, a mi entender, que lo hizo a pesar de los serios errores que encierran el mensaje y la práctica pentecostal. Si bien los errores están de manifiesto, también es cierto que los pentecostales predican algunas verdades poderosas del evangelio de Cristo, por ejemplo: que Dios ama al pecador, que él castigará en el infierno eterno a las almas rebeldes, que los vicios son obra del diablo, que la fe vence al mundo, que Dios premiará a los justos, llevándolos al cielo, y que Cristo volverá en busca de los suyos. Estas verdades vitales no dejan de ser verdades divinas ni aun cuando se encuentran mezcladas con enseñanzas erróneas o incompletas, como en el mensaje pentecostal. Posiblemente, se reduzcan su fulgor celestial, y su poder divino para transformar vidas, a causa de los errores también proclamados o practicados en el mismo evento, pero siguen siendo verdades divinas y, como tal, tienen el poder inherente de impactar vidas hasta la medida que las implementen las almas que las escuchan y las creen.

(1) En el día de su "conversión", ¿acaso escuchara usted algunas de las verdades que mencionamos, más quizás otras de la misma categoría puramente bíblica? ¿Le impactaron estas verdades divinas de manera tal que repudiara usted los vicios fuertes que le atormentaban? Si responde en lo afirmativo, entonces, se concluye que "la porción de verdad divina" que contenía el mensaje pentecostal obró en usted aquel cambio impresionante.

(2) No solo contiene el típico mensaje pentecostal algunas verdades bíblicas, entremezcladas con errores, sino también el mensajero pentecostal suele hacer fluir corrientes muy fuertes de "fe en Cristo, que Cristo puede convertir al pecador en triunfador, que solo tiene que confiar el pecador en el poder de Cristo y del Espíritu Santo, poner su esperanza en ellos, olvidarse de sí mismo, temer a Dios y entregarse a Cristo". Casi todo esto es cierto, y acostumbran predicarlo con entusiasmo e insistencia admirables, haciendo vibrar y saltar los sentimientos del corazón, efecto que produce "conversiones", es decir, que los "tocados" pasen al frente "entregándose a Cristo". ¿Algo semejante experimentó usted? En tales circunstancias, las corrientes de persuasión bíblica que se hacen sentir no pierden su poder divino, a pesar de la acción de otras corrientes que fluyan de fuentes netamente humanas.

(3) A resumidas cuentas, el poder del evangelio de Cristo es tan grande que puede producir cambios notables de actitud y conducta, como el que experimentó usted, ¡aun cuando el portavoz sea culpable de alterar u omitir parte de su contenido!

(4) En su "conversión", ¿también influyó la "porción de error" que leuda el típico mensaje y culto pentecostal? Exagerado emocionalismo, expectativas ardientes de "milagros", dominio (hipnótico en ocasiones) psicológico y emocional impuesto por el mensajero, proclamaciones amenazantes acerca del "rapto", la "gran tribulación" o el "anticristo", profecías de desastres inminentes o "palabras persuasivas de humana sabiduría" (1 Corintios 2:3-5). Los móviles que nos impulsan a entregarnos a Cristo (convertirnos) deben ser espirituales, puros, sin error, ¿no cree usted? Si influyen en los móviles (a) errores doctrinales, (b) persuasión humana, (c) deseos, metas o ambiciones carnales, (d) ambientes creados adrede para el efecto deseado por los auspiciadores, u (e) otros factores parecidos, habría razón para cuestionar la completa validez de la conversión. Y si los móviles están en duda, pues ¡también la autenticidad de la conversión! Entre los móviles espirituales y puros identificamos los siguientes: (1) amor a Dios y su verdad absoluta, (2) temor al castigo eterno y (3) el deseo de ser premiado eternamente con "gloria y honra e inmortalidad"(Romanos 2:5-11).

(5) En el día de su "conversión", ¿le instruyeron a bautizarse (sumergirse) "enseguida" (Hechos 16:31), "para perdón de los pecados" (Hechos 2:38)? ¿Omitieron este mandamiento? ¿Sustituyeron la "oración del pecador para salvación" o la "profesión de fe"? Entonces, su "conversión" al Señor quedó incompleto, defectuoso. Experimentó usted una parte del glorioso poder del evangelio: creyó en Cristo, se arrepintió de sus vicios, repudiándolos de una vez con la ayuda del Señor, entregando su vida a Dios, pero le faltó el paso necesario "para perdón", a saber, bautizarse "en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo"(Mateo 28:18-20).

b)  En el cristianismo, a menudo se da el fenómeno de "señales y prodigios mentirosos", y esto ha sido así desde el Siglo I (2 Tesalonicenses 2:9). Igualmente común es el fenómeno de "conversiones engañosas". Veamos un ejemplo. Si la persona "convertida" cambia para el bien su forma de ser y produce buenos frutos, ¿con qué justificación cuestionar la legalidad de su "conversión"? Andaba mal, pecando. Ahora anda bien, no pecando. Más sin embargo, amado, los buenos frutos no constituyen toda la evidencia requerida para confirmar que una conversión sea totalmente bíblica. También es necesaria la evidencia de haber cumplido las condiciones para perdón establecidas en la Gran Comisión: "El que creyere, y fuere bautizado, será salvo" (Marcos 16:15-16). ¿No fue bautizado el que cree conforme a las directrices de Cristo (por inmersión, para perdón y en el nombre de la Divinidad)? Entonces, se deduce, lógicamente, que su "conversión" quedara corta. Hacer frutos dignos de arrepentimiento no cambia la situación. En este contexto, los buenos frutos engañan, pues el que cambia su forma de andar, pero sin obedecer todos los términos de la Gran Comisión, piensa haber sido perdonado, cuando la realidad es lo contrario.

Escribe usted…

2. “Yo leí su informe sobre el ‘pentecostalismo’ y en verdad estoy de acuerdo en todo, aunque no me pongo a juzgar si los dones siguen o no. No se sabe si lo perfecto es la terminación de las Escrituras, aunque es algo bastante lógico.”

-Orientación. Para muchos estudios e intercambios sobre la naturaleza y duración de los dones espirituales, presionar aquí. En cuanto a “lo perfecto” de la 1 Corintios 13:8-13, quisiéramos recomendar el análisis muy extenso ¿Qué es “lo perfecto” de 1 Corintios 13:10?

Dice…

3. “Yo nunca hablé lenguas, pero acá dicen que son angélicas, basándose en que Pablo dice: ‘…si yo hablase lenguas...’. Dice ‘hablase’, o sea una suposición y no una afirmación. Me dicen que si no entiendo esto de los dones no estoy en el Espíritu y me reprenden.”

-Información al respecto. Se hallan numerosos estudios e intercambios sobre “lenguas extrañas”, lenguas angelicales, lenguas extáticas, lenguas jerigonzas, la naturaleza, el propósito y la duración del don de lenguas, etcétera, en Lista de recursos sobre los dones espirituales. También en la Lista de temas relacionados con el Espíritu Santo.

Explica usted…

4. “YO AMO A DIOS POR SOBRE TODAS LAS COSAS, pero no tolero cuando me dicen que no puedo pensar más, que no puedo razonar más. Entiendo que mi mente finita no puede razonar la grandeza de DIOS, pero Dios nos dio esta capacidad para sortear las pruebas [que vienen sobre] nosotros. Es obvio, que con Dios a nuestro lado ¡todo lo podemos!!!”

-Comentarios. Pues, diríase, querido amigo, que usted haya alcanzado mucha fe, amor y entendimiento, pese a consejos irracionales tales como el de “no pensar o razonar más”. Este es, precisamente, el subterfugio a que recurre el que confronta textos de la Biblia que echan para el suelo sus creencias o prácticas. Por ejemplo, el Espíritu Santo enseña en 1 Corintios 14 que: (a) toda palabra debería edificar, (b) que las lenguas extrañas eran para los incrédulos, (c) que no se debería hablar lengua extraña de no haber quien la entendiera o la interpretara, (d) que los que hablaban lenguas debían hablar “por turno”, no hablando lenguas más de tres personas en el culto, (e) que se debía hacer todo para edificación, y también (f) “decentemente y con orden”, (g) callándose las mujeres. ¿Cuáles de estos preceptos obedece el pentecostal típico? Retado a justificar sus violaciones de estas enseñanzas, acostumbra a comenzar a porfiar, despreciando “doctrina, lógica, razón, la letra de la enseñanza” o presentando interpretaciones insostenibles tales como: “¡Ah! Aquellas eran doctrinas para los corintios desordenados de aquel tiempo.” ¡Como si no fueran hasta mucho más desordenados los pentecostales de actualidad! Cualquier estudioso serio del Nuevo Testamento sabe que tanto Jesucristo como sus apóstoles se valían constantemente de la lógica, de razonamientos y argumentos hábilmente confeccionados, para derribar “argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios” y llevar “cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo” (2 Corintios 10:5). Así que, cuenta usted con el respaldo del Espíritu de Dios al afirmar “…no tolero cuando me dicen que no puedo pensar más, que no puedo razonar más”.

5. En el último párrafo de su correo, usted aborda el tema del “amor”, componiendo expresiones y brindando una comparación que revelan sí entendimiento de este atributo más excelente, de este “camino aún más excelente”, a saber, el del amor (1 Corintios 13:1-7). Ojala su novia alcance el mismo entendimiento, no solo del amor sino también de los demás temas que hemos tocado en este breve intercambio.

Dios le bendiga grandemente en su búsqueda de una salvación tan grande, iluminando su mente y corazón, como también nuestro propio espíritu.

 

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Falso profetas. Falsas enseñanzas. Estudio excelente, en cuatro partes, por Wuiston Medina.

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