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Abstracto que representa el diálogo interno.

 

Siete temas principales

Yolanda dice: “…a mí me gusta alabar a Dios como el rey David”. Nos acusa de “verborrea de hombre”.

"Los muertos no alaban a Dios y a mí me gusta alabar a Dios como el rey David. Debieran borrar los Salmos 100 al 150 que testifican contra lo que su verborrea de hombre dice. Por eso muchas iglesias están muertas, porque hasta para cantar dan flojera. Dios se mueve y goza donde lo buscan con jubileo y gritería, que confiesan su santo nombre. Busquen esto y sentirán al mismo Dios en persona."

Respuesta

Estimada dama Yolanda, sea la gracia de Dios con usted, ayudándole a distinguir entre sus propios “gustos” cuando de la adoración a Dios se trata, y los gustos del Todopoderoso.

“…a mí me gusta alabar a Dios como el rey David…”, dice usted, ¿pero dónde, en el Nuevo Testamento de Cristo, pide el Señor que los cristianos le alaben “como el rey David”? El propio Jesucristo apuntó que Dios busca a adoradores que le adoren “en espíritu y en verdad”, es decir, espiritualmente, en el corazón, y conforme a la verdad del Nuevo Testamento, llamando a los que lo hacen “verdaderos adoradores” (Juan 4:23-24). ¿Es usted verdadera adoradora conforme a la verdad del Nuevo Pacto, o falsa adoradora por estar intentando adorar conforme a sus percepciones de adoración en el Antiguo Testamento? ¡Cosa extraña que una dama que se considera cristiana quisiera adorar a Dios conforme a una ley, la ley de Moisés, clavada en la cruz (Colosenses 2:14-17)! ¿No respeta usted lo que hizo Cristo al morir en la cruz? No solo se sacrificó por nosotros, derramando su sangre para redimirnos, sino que también abolió el Antiguo Testamento (2 Corintios 3:6-17). Pero, usted se goza tributando alabanza conforme a aquellas “ordenanzas de culto” que atañían al tabernáculo-templo judío (Hebreos 9:1-10), como si fuera israelita aún sometida a la ley de Sinaí. Muy preocupante su visión de cómo rendir culto a Dios.

¿No comprende usted que los Salmos de David, incluso el 150, pertenecen a un pacto abrogado, quitado de en medio y clavado en la cruz (Efesios 2:11-22)? No me explico cómo aquellos Salmos testifiquen en contra de lo que usted llama mi “verborrea de hombre”, pero una cosita quisiera decirle, respetuosamente, con palabras cortas, a saber: que usted se lleva el premio por expresar tantos errores doctrinales y acusaciones con tan pocas palabras. De ahí, me veo en la necesidad de replicar con lo que tildaría usted, supongo, como “verborrea”, pero que clasificaría este servidor como “refutaciones breves de sus equivocaciones graves”. ¿Borrar los Salmos de la Biblia? ¿Por qué? Jamás lo haría. Pues, el Antiguo Testamento, pese a que caducó en la cruz, aún tiene valor como historia divina, fuente de muchos ejemplos instructivos (1 Corintios 10:1-10) y tesoro de proverbios y meditaciones espirituales de aplicación universal.

Hasta se atreve usted a poner palabras en la boca de Dios, diciendo que “Dios se mueve y goza donde lo buscan con jubileo y gritería que confiesan su santo nombre”. No hallo semejante expresión o enseñanza en todo el Nuevo Testamento, como tampoco ni siquiera en el Viejo. Usted atribuye a Dios lo que al pentecostal típico le encanta –moverse y gozar con jubileo y gritería- pero, querida dama, Dios no es “pentecostal” que “se mueve y goza” como “pentecostal”. “Dios no es Dios de confusión, sino de paz”, más bien ordenando: “Hágase todo decentemente y con orden” (1 Corintios 14:33-40). Dios no es Dios de “gritería”, mandando: “Quítense de vosotros toda… gritería” (Efesios 4:31). Pero, asombrosamente, ¡a usted le gusta la gritería! Muy común error en el cristianismo lo de atribuir a Dios, Cristo y el Espíritu Santo lo que a uno mismo le gusta o tiene por doctrina.

Respetada dama Yolanda, “muerto” es aquel que alaba a Dios siguiendo sus propios “gustos”, y no conforme a lo que el propio Dios ha dicho que le gusta. Qué mi franqueza no le haga tropezar. El verdadero adorador no adora para entretenerse a sí mismo o “sentirse bien, bien avivado, extasiado”, sino para glorificar al Creador de acuerdo a los deseos revelados explícitamente por él en el Nuevo Testamento. Le ruego considerar sobriamente estas orientaciones, a no ser que se halle usted adorando “en vano, enseñando como doctrinas, mandamientos de hombres”, como dice Cristo en Mateo 15:9. El que algunas iglesias no sepan ni cantar con sincero fervor disciplinado no debería presentarse jamás como evidencia que justifique los excesos pentecostales en sus cultos alborotosos y desordenados. Por cierto, se observan distintas clases de “muerte espiritual” en algunas iglesias que integran las distintas ramas del cristianismo.

¿Qué sintiéramos “al mismo Dios en persona”? ¡Muy dudoso ya que “Dios es espíritu”, testifica su Hijo en Juan 4:23-24! Y por ende, no es Ser de carne y sangre que se presente a nosotros los humanos “en persona”. De todos modos, ¿sabe usted que el Espíritu Santo no nos anima a “sentir a Dios” sino a conocerle (Filipenses 3:10; Hechos 17:23); 1 Juan 5:20), y esto quiere decir conocer su verdadera naturaleza, sus atributos, su poder, su plan para la humanidad y toda la creación. ¡Cuidado, pues, de confundir sus propias emociones humanas con lo de “sentir a Dios” o “conocer a Dios”!

Su servidor en Cristo, Homero Shappley de Álamo

 


 

Testimonio de Rafael contra Cash Luna y su Casa de Dios

Cita: “…a mi familia y a mí nos mantuvo cautivos en sus tentáculos (células), exprimiéndome la sangre o sacándome la lana, al CA$H, y dejándome en la LUNA en conocimiento del verdadero evangelio y salvación”.

“…quiero comentar que estoy muy agradecido con Dios por haberme sacado de una mega iglesia que se llama “Casa de Dios", que a mi familia y a mí nos mantuvo cautivos en sus tentáculos (células), exprimiéndome la sangre o sacándome la lana, al CA$H, y dejándome en la LUNA en conocimiento del verdadero evangelio y salvación. Y también doy gracias a Dios por personas como ustedes que se han preocupado de denunciar tan horrendos abusos por parte de estos ministros lobos fraudulentos mercaderes de la fe de los ingenuos e incautos "cristianos" como ya lo fui yo antes. Dios los bendiga a ustedes, y los guarde y los prospere. Yo, después de salir de allí, estuve a punto de irme al mundo porque estaba muy desilusionado y triste de los que se dicen ser "cristianos evangélicos", porque yo antes de primero era católico y huí de la gran ramera. Luego, por unos años, mormón, y nuevamente descubrí la mentira, engaño y estafa. También huí. Luego, conocí la iglesia evangélica y "Casa de Dios" de Ca$h Luna. Y...ESO ME PARECIÓ ALGO MUCHO PEOR, HORRIBLE Y BLASFEMO de lo que este tipo hace a sus ciegos seguidores. Y ahora ya sé que aún quedan unas pocas iglesias evangélicas que no se han podrido con ese terrible evangelio falso de la prosperidad material. Ahora ya me congrego, pero en una iglesita pequeña y humilde pero gigante en la verdad, y sana doctrina bíblica fundamental. Dios los bendiga a ustedes. Desde hoy les deseo bendición y si pudiera colaborar en algo que esté en mis posibilidades cuenten conmigo. Atentamente, Homero R. E. G."

 


 

Juanma asegura que la Iglesia Católica “es la única fundada por Cristo”. Nos inculpa de buscar “dinero y poder”.

"La Iglesia Católica es la única fundada por Cristo. La vuestra, por el hombre. Aprended de la Iglesia Católica que da de comer al hambriento y cuida a la viuda y al huérfano. Ustedes nada más que buscáis dinero y poder, justo lo contrario de Cristo."

Respuesta

Estimado Sr. Juanma, saludos en el Señor. La iglesia de Cristo, iglesia a la cual pertenece este servidor por la gracia de Dios, no busca dinero. No pedimos diezmos. No vendemos artículos religiosos. No hacemos maratones de colectar fondos. Así que, parece que usted nos confunda con pentecostales o algunas iglesias evangélicas. No somos de ellos. Confiamos ser la continuación legítima de la iglesia fundada por Jesucristo en el Siglo I. Iglesia aquella que no tenía Papa, ni cardenales, ni un montón de obispos y sacerdotes acusados de pederastia, homosexualidad, adulterio y otros pecados muy graves. Disculpe mi franqueza, usada no para ofender sino para poner de relieve la enorme diferencia entre la Iglesia Católica Romana y aquella iglesia sujeta al Nuevo Testamento, no a decisiones de concilios ecuménicos u ordenanzas de Papas y Cardenales. El Espíritu Santo manda al candidato para obispo que sea marido de una sola mujer”(1 Timoteo 3:1-7). Identifica al celibato obligatorio, causa principal de los tremendísimos escándalos sexuales de su Iglesia Católica, como una de las “doctrinas de demonios” y evidencia inconfundible de apostasía. Le ruego lea “Me dice usted: Soy católico. Respondo: ¿Por qué es usted católico romano?” en www.editoriallapaz.org/Yo soy catolico.htm. Para que nos conozca, y para que conozca a su propia religión. Somos “cristianos”. No tenemos otro nombre. Su servidor, Homero Shappley de Álamo

PD A propósito, hacemos muchísimas obras benévolas a favor de viudas, huérfanos y otros necesitados, en muchos, muchos países, y predicamos el evangelio no adulterado gratuitamente, todo a base de ofrendas voluntarias dadas solo el primer día de cada semana, según 1 Corintios 16:1-3.

 


 

El católico romano Juan M. apunta que todas las iglesias reciben el evangelio a través de la Iglesia Católica Romana. Quiere que no miremos los pecados de su iglesia.

“Estimado Sr. Homero Shappley: Como bien dice soy católico y me alegro de serlo. Referente a los pecados que usted dice que tiene mi Iglesia católica (universal), fundada por el mismísimo Cristo, tengo que decirle que gracias a ella su iglesia y todas las demás iglesias fundadas por otras personas habéis conocido y recibido el Evangelio. Y esta Iglesia que usted llama, y digo literalmente: que no tenía Papa, ni cardenales, ni un montón de obispos y sacerdotes acusados de pederastia, homosexualidad, adulterio y otros pecados muy graves, es la que se ha encargado de que llegue el Evangelio hasta nuestros días, le moleste o no.

No pertenecería a una Iglesia que no tuviera pecadores entre sus Santos. Lo siento yo soy pecador. No sé si usted es consciente de que también lo es. Pero gracias a mis pecados he conocido la bondad de Jesucristo, el AMOR que Dios nos tiene aun cuando soy malvado y pecador.

Le tengo que decir también que si nos dedicáramos a estar más en comunión todos los que nos llamamos ‘seguidores de Cristo’ y mirar nuestros pecados y no los de los demás, seguramente habríamos podido aliviar más a las almas, que están hoy día atormentadas con muchos sufrimientos. Rezaré por usted. Le pido que haga por mí lo mismo. Muchas gracias.”

Respuesta

Estimado Sr. Juan M., interesantes comentarios de su parte. Dios ha concedido a este indigno servidor tiempo y recursos para leer muchísima historia cristiana, comenzando con el mismo Nuevo Testamento, luego escritos de los “Padres de la iglesia” y muchos materiales ampliamente documentados. Querido varón, ningún estudioso objetivo de tantos recursos excelentes puede encontrar rastro alguno de su Iglesia Católica Romana hasta muchos años después del tiempo apostólico. No es mencionada en los documentos más importantes y más antiguos. Me refiero al Nuevo Testamento. Sus dogmas y prácticas no se encuentran en el Nuevo Testamento. Lo de ser su Iglesia Católica el instrumento para dar el evangelio a la humanidad es puro mito. Otra es la gran realidad innegable, a saber, que el Espíritu Santo reveló “toda la verdad” divina a los apóstoles de Jesucristo en cumplimiento de la promesa de Cristo (Juan 16:13), siendo la iglesia establecida por el Señor recipiente de “toda la verdad”, y no la fuente original de ella. ¿No ha leído usted los escritos del historiador católico romano Hans Kung? En los siguientes documentos este mismo erudito católico sostiene lo que estoy afirmando. www.editoriallapaz.org/catolicismo_Kung_iglesia_Cristo_catolico.htm;   www.editoriallapaz.org/catolicismo_Kung_jeraquia.htm; www.editoriallapaz.org/catolicismo_Kung_supremacia.htm.

Lo de “pecadores entre los santos”, bueno, pues, claro que yo era pecador, ni tampoco he llegado aún a la perfección absoluta, pues el pecado todavía me asedia. Aun así, esta condición de todos nosotros me parece muy lejos de la condición pecaminosa escandalosa endémica en el clero de su iglesia, condición atribuible directamente al celibato obligatorio, una de las “doctrinas de demonios” señaladas en 1 Timoteo 4:1-5. Veo que usted no aborda este asunto, como tampoco el de ser requisito divino que el obispo sea “marido de una sola mujer”. Aquí mismo, tenemos ejemplo clásico de cómo su iglesia, mejor dicho, los maestros de su iglesia, rehúsan obstinadamente confrontar honestamente verdades sencillas y claras del Nuevo Testamento.

Desde luego, le convendría en grado sumo a la jerarquía católica romana que el mundo entero se olvidara completamente del enorme escándalo sexual, de los tantos crímenes sexuales, del clero católico, y que cada persona se fijara solo en sus propios pecados. Ilusión que, personalmente, no apoyaré de forma alguna. Porque estos tantos pecados horrendos del clero católico realmente “atormentan con muchos sufrimientos” a incontables millones, citando palabras suyas, causados por una verdadera doctrina de demonio, un dogma concebido en el infierno, el celibato obligatorio. Hasta no eliminar ustedes el celibato obligatorio, no habrá tregua de mi parte en lo concerniente a publicar y denunciar las actuaciones aberrantes del clero, aunque pocos me presten atención o me hagan caso. Su servidor, Homero Shappley de Álamo


 

Anciano gobernante de la Iglesia Nacional Presbiteriana de México nos escribe brevemente.

"Soy ANCIANO GOBERNANTE DE LA IGLESIA NACIONAL PRESBITERIANA DE MÉXICO A.R. Tengo 63 años de conocer el EVANGELIO y sé en quien he creído, y cómo he creído.”

-Respuesta

Estimado Sr. Anciano Gobernante, sea la gracia de Dios con usted, iluminando su corazón con cada vez más luz espiritual. Alcanzar los 63 años de edad en este mundo es una bendición para los que aman a Dios, procurando conocer su voluntad y la iglesia que su Hijo compró a precio de sangre, según Hechos 20:28, texto donde también se habla de “obispos”, llamados “ancianos” en el versículo 17. Le ruego perdonar mi atrevimiento, pero me siento en la obligación de observar que por alguna razón no encuentro en el Nuevo Testamento de Cristo mención alguna de la iglesia de la cual usted ha sido nombrado “Anciano Gobernante”. Esto me hace sentir preocupación por usted, pese a sus afirmaciones al efecto de que sabe en quién ha creído y cómo. Conozco más o menos el origen de la Iglesia Presbiteriana y algo acerca de sus doctrinas, incluso el bautismo de infantes a estilo de la Iglesia Católica Romana. De mi parte, prefiero pertenecer a la iglesia de Cristo, la cual data desde Pentecostés del año 30 d. C., y no desde la Reforma, nada más. Fui bautizado por inmersión (Romanos 6:3-7), “para perdón de los pecados” (Hechos 2:37-47), al creer personalmente que Cristo es el Hijo de Dios, confesar su nombre y arrepentirme de mis pecados, habiendo alcanzado el desarrollo intelectual y espiritual necesario para entender cabalmente lo que hacía. Disculpe este pequeño testimonio personal, dado solo con el ánimo de comunicarle la base de mi fe, y también la confianza en mi salvación por el testimonio del Espíritu Santo a través de su Palabra infalible. Su servidor en el Señor, Homero Shappley de Álamo

 


 

Julisa nos llama a cuentas por juzgar a Joyce Meyer

"Queridos amigos de esta editorial, he leído lo que han escrito de la predicadora Joyce Meyer. Con tristeza veo malicia y un juicio que no les corresponde a ustedes. Podría citarles muchas palabras bíblicas (que deben conocer) donde dice que lo que ustedes están haciendo está errado. Es muy fácil enjuiciar, calumniar o destruir. ¿Quién soy yo, quiénes son ustedes para emitir juicios de esta persona? ¿Acaso son ustedes mejores que ella? Me pregunto yo: ¿Habrá una sombra de envidia, o un deseo disfrazado de poseer lo que ella ha obtenido con años de trabajo y entrega? No sabemos nosotros la relación de ella con Dios, no conocemos su intimidad con el Padre Celestial, y si es así ya saben cuál es su abogado. A mi particularmente me ministran sus predicaciones y me dan testimonio que tiene una amistad y relación intima con Dios. Les bendigo y oro para que Dios le llene de su amor y sabiduría en la labor que realizan. Gracias por recibir mi comentario. Un abrazo."

Respuesta

Estimada dama Julisa, sea la gracia de Dios con usted, iluminando su alma, capacitándole para discernir juiciosamente entre mujeres que sirven a la causa de Cristo conforme a directrices específicas del Espíritu Santo en textos tales como Tito 2, 1 Timoteo 5 y 1 Corintios 14:32-40, y por otro lado, las que pertenecen, evidenciándolo sus mensajes y acciones, a la categoría de las que obvian referidas enseñanzas. Respetuosamente, le indico que usted misma hace repetidas veces en su corto correo lo mismo que censura en nosotros, a saber, juzgar. ¿No se da cuenta? Señala lo que percibe como “malicia” en nosotros, “juicio que no les corresponde a ustedes”“enjuiciar, calumniar o destruir”, “sombra de envidia”, “deseo disfrazado de poseer lo que ella ha obtenido…”. ¡Bendito sea! ¡Tantos juicios contra nosotros, sin conocer nuestro corazón! Pero, está bien. Viene el día cuando Dios juzgará con verdadera justicia a todos nosotros. Mientras tanto, de algo estoy completamente seguro: no peco al “juzgar… con justo juicio”(Juan 7:24), conforme a hechos comprobables, pues el propio Jesucristo me aconseja a hacerlo, añadiendo el Espíritu Santo que debería juzgar a “los espíritus, porque muchos falsos profetas han salido por el mundo”(1 Juan 4:1). Así que, quien no siga estos consejos divinos sería el que no solo hiciera caso omiso a la voluntad de Dios sino que también se expusiera innecesaria e irresponsablemente al engaño. Lejos sea de mí ofender a usted por mi manera de expresarme con cierta franqueza. Solo desearía despertar en usted el espíritu de investigación objetiva y la voluntad de juzgar con “justo juicio”. Sobre el rol bíblico de la mujer en la iglesia se encuentran varios estudios e intercambios en www.editoriallapaz.org/mujer_compilacion.htm. Su servidor en el Señor, Homero Shappley de Álamo

-Datos en esta Web sobre Joyce Meyer se encuentran en www.editoriallapaz.org/mercaderia_joyce_meyer.htm. También en www.editoriallapaz.org/meyer_joyce_Lenny_nos_censura.htm.  

 


 

José T. R. pide aclaraciones sobre el Milenio, resurrecciones y la Segunda Venida de Jesucristo

 

“Después de analizar un poco la información entregada en su sitio web, creo que la interpretación que se hace del período milenario, tomando como algo no literal y anterior a la Segunda Venida de Jesucristo, no cuadra en cuanto a lo que revela Apocalipsis, capítulo 20, donde se habla de los mil años. Creo firmemente que antes y después de ese período van a ocurrir resurrecciones, lo cual, en la forma que ustedes lo ven, no ha ocurrido aún. Creo que eso es literal y ocurre después de la venida de Jesucristo. Espero sus comentarios. Saludos.”

Respuesta

 

Estimado Sr. José T. R., sea la gracia de Dios con usted y los suyos. Entiendo que el Milenio anterior a la Segunda Venida de Jesucristo es literal, es decir, que realmente ocurre un tiempo durante el cual las naciones terrenales no son engañadas por Satanás en el sentido de no perseguir a los verdaderos seguidores de Dios. Subrayo “verdaderos”, pues algunos que se identifican como “cristianos” son perseguidos aun durante estos tiempos de libertad religiosa, pero no precisamente por su fe sino por una mezcolanza de política-cultura-fe. También afirmo en los estudios en nuestra Web que la primera resurrección ocurre literalmente al principio de los “mil años” de libertad religiosa, pero no visiblemente al ojo del ser humano en la tierra ya que el cuerpo resucitado es espiritual, y por ende, no visible para nosotros. Igualmente, será literal la resurrección que ocurrirá después del Milenio y el “poco de tiempo”. Habiendo este servidor escrito exposiciones muy detalladas sobre las evidencias que sostienen, para mí, estas interpretaciones del Milenio y las dos resurrecciones, ni siquiera intentaré resumirlas en este correo. Respetuosamente, observo que se basan en muchísimo análisis realizado a través de unos cuantos años, y no en un “analizar un poco”. Le animo a escudriñar toda la información relevante antes de tomar alguna posición doctrinal. Con todo, no pretendo ser dogmático y le oriento que hay temas mucho más importantes, por ejemplo, el plan divino de salvación, la verdadera iglesia del Señor y cómo adorar a Dios “en espíritu y en verdad”.Su servidor en el Señor, Homero Shappley de Álamo

Estudios a fondo sobre estos temas se hallan en www.editoriallapaz.org/apocalipsis_Capitulo10_contenido.htm.

Para el comentario completo Apocalipsis: análisis de las profecías y visiones: www.editoriallapaz.org/salon_apocalipsis.htm.

 

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