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"Análisis de las profecías y visiones".
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-Observación del autor. Más importante aún que el estudio de "Apocalipsis" es el de la "sana doctrina" fundamental revelada en su totalidad por el Espíritu Santo (Juan 16:13). "Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina; persiste en ello, pues haciendo esto, te salvarás a ti mismo y a los que te oyeren" (1 Timoteo 4:16). "Cualquier que se extravía, y no persevera en la doctrina de Cristo, no tiene a Dios; el que persevera en la doctrina de Cristo, ése sí tiene al Padre y al Hijo" (2 Juan 9). Una anomalía curiosa y preocupante de nuestra época es el afán que manifiestan muchos creyentes, incluso predicadores, evangelistas y pastores, por "Apocalipsis" y otros textos proféticos, sin haber aprendido ellos siquiera "los rudimentos de la doctrina de Cristo" (Hebreos 6:1), por ejemplo, que el bautismo bíblico es por inmersión y "para perdón de los pecados" (Hechos 2:38; 8:34-40). "Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre... Y entonces los declararé: Nunca os conocí..." (Mateo 7:22-23). ¿Y por qué "nunca"? Obviamente, porque jamás llegaron a creer y bautizarse como ordena Cristo en la Gran Comisión, diciendo: "El que creyere y fuere bautizado, será salvo..." (Marcos 16:15-16). Estimado estudioso de las Sagradas Escrituras, respetuosamente le animamos a escudriñar no solo "Apocalipsis" sino a estudiar detenidamente las "Doctrinas fundamentales del evangelio".
APOCALIPSIS
“Análisis de las profecías y visiones”
Capítulo Dos de este “Análisis”
"Siete profecías sobre el
fin del universo y del tiempo"
Parte 1
Lastimosamente, estas muchedumbres desperdician su tiempo y recursos, afanándose la inmensa mayoría por asuntos terrenales de comparativamente poca importancia, o quizá ninguna, o aun por conocer íntimamente a los seres malévolos de las tinieblas. Ignoran que solo “el único Dios verdadero” (Juan 17:3) es quien sabe a ciencia cierta el futuro y además lo realmente importante para la raza humana. De hecho, por el vehículo de sus profecías y revelaciones él nos traslada al futuro para que veamos claramente importantes eventos a transcurrirse, en los que participarán, ya sea para su bien eterno y su perdición sin fin, infinidad de seres humanos. Asombrosamente, las profecías divinas nos proporcionan el fantástico privilegio de andar por el futuro como si ya fuera una realidad. El sabio y entendido aprovecha al máximo tan magnífica oportunidad, aprendiendo y orientándose para evitar sorpresas ingratas, o aun fatales, para su alma. “Mas vosotros, hermanos, no estáis en tinieblas, para que aquel día os sorprenda como ladrón” (1 Tesalonicenses 5:4). “Aquel día” de la Segunda Venida de Cristo.
E. Para que no se le escape la gran importancia de la frase “fin del tiempo”, le invitamos a concentrar su atención en ella y tenerla presente desde este punto en adelante. El ángel que se para “sobre el mar y sobre la tierra” juró “que el tiempo no sería más” (Apocalipsis 10:5-6). La cesación del tiempo mismo, como magnitud física que gobierna, por voluntad del Creador, la duración de lo material, significa la desaparición de toda cosa temporal, de toda cosa hecha, de toda cosa que se ve, incluso, la tierra misma (2 Corintios 4:17-18; Hebreos 12:25-29). Significa la consumación de los designios de Dios para la tierra y sus habitantes (Apocalipsis 10:6). Al no ser más el tiempo, ¡tampoco será más la tierra! ¿En que momento dejará de ser el tiempo? Dios nos dice precisamente cuándo a través de las profecías que reveló al apóstol Juan en Apocalipsis. ¿Dejó de ser el tiempo en el año 70? ¿En el año 476? ¿Después? ¿Cuándo deja de ser el tiempo?
(Presentación gráfica. "Siete textos de Apocalipsis presentan profecías y visiones sobre el fin del universo material y del tiempo."
(Presentación gráfica. "El Sexto Sello: la primera profecía sobre el fin."
2. Estas copas también se identifican como "las siete plagas postreras", consumándose en ellas "la ira de Dios" (Apocalipsis 15:1). “Postreras” quiere decir “últimas”, y esto significa, indiscutiblemente, que no habrá ninguna después de estas. “Consumar. Llevar a cabo totalmente algo.” (Biblioteca de Consulta Microsoft® Encarta® 2005. © 1993-2004 Microsoft Corporation. Reservados todos los derechos.) Se lleva a cabo totalmente “la ira de Dios”, culminando en juicios y castigos finales.
(Presentaciones gráficas para esta sección.
-"Catástrofes terrenales que señalan el fin"
-"Catástrofes en el firmamento que señalan el fin" (1)
M. Aparece en el cielo el jinete del caballo blanco, con sus ejércitos celestiales (19:11-16).
h) Lucas 21:25-26. “Entonces habrá señales en el sol, en la luna y en las estrellas, y en la tierra angustia de las gentes, confundidas a causa del bramido del mar y de las olas; desfalleciendo los hombres por el temor y la expectación de las cosas que sobrevendrán en la tierra; porque las potencias de los cielos serán conmovidas.” Lucas 21:35-36. “Porque como un lazo vendrá sobre todos los que habitan sobre la faz de toda la tierra. Velad, pues, en todo tiempo orando que seáis tenidos por dignos de escapar de todas estas cosas que vendrán, y de estar en pie delante del Hijo del Hombre.”
i) 2 Tesalonicenses 2:8. “Y entonces se manifestará aquel inicuo, a quien el Señor matará con el espíritu de su boca, y destruirá con el resplandor de su venida.”
j) Apocalipsis 19:21. “Y los demás fueron muertos con la espada que salía de la boca del que montaba el caballo, y todas las aves se saciaron de las carnes de ellos.”