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Dilemas morales-espirituales: Lista y Formato para Dinámicas de grupo.

 

Dilemas morales-espirituales

Dilema 5

 La pareja cohabitante Limoncho y Tamarinda piden el bautismo. También la pareja Yagrumo y Cipresa, casados, pero con antecedentes matrimoniales y sexuales cuestionables.

PDF del Dilema 5

 

Esta fotografía de una pareja besándose después de su boda ilustra el Dilema 5 de la serie Dilemas morales-espirituales que giran en torno a relaciones sociales-sexuales-matrimoniales.

    Limoncho y Tamarinda: su historial.

1. Limoncho nació y se crió en una finca de tierras fértiles donde florecían muchos árboles frutales fructíferos. Sus padres consumían cantidades extraordinarias de frutas, siendo, a su vez, fructíferos en la producción de niños, pues engendraron trece, o sea, uno más que el patriarca Israel de la antigüedad. En aquel círculo familiar, la relación entre las frutas de los árboles y los frutos del vientre se debate aún. De todos modos, al regalón de la familia le pusieron el nombre de Limone Dolce, orgullosos del toque italiano, llamándolo cariñosamente, cuando pequeño el niño, “Limoncito”. Para sus doce hermanos, su hermanito, al crecer, se hizo un verdadero limón agrio, ya que los atormentaba con sus travesuras, siempre saliendo con lo suyo al gritar a todo pulmón y señalar a ellos, denunciándolos a sus padres. Querían exprimirle el jugo pero no se atrevían.

-Cumplidos los dieciséis años de edad, el mozo ya medía seis pies de alto. Derechito y robusto, de ojos verdosos, con pelo castaño largo y revuelto, era como un joven árbol frondoso cuya sábila sube rápida y copiosamente. Su hermosura varonil atraía a las aves delicadas, entiéndase las muchachas, que mariposeaban alrededor de él. A través de los próximos catorce años, seis de ellas se detuvieron demasiado tiempo en su sombra, haciéndose sus amantes. Desechada cada una, después de determinado tiempo, saborearon lo agridulce de relaciones sexuales ilícitas, como Eva saboreó el fruto prohibido del Edén. Para dos de ellas, Limone Dolce se volvió una toronja bien agria, pues las dejó con dos limoncillos cada una, niños que criaban sin la presencia o el apoyo de su padre natural.

2. A los treinta años de edad, Limone Dolce conoce a Tamarinda, rubia de veinticinco soles, bajita y llenita, pero sonriente, vivita y dulce, con leves sabores cítricos. Se enamoran. Se juntan. Cohabitan. Ahora bien, Tamarinda fue cosechada a los dieciocho años de edad por el hijo de un vecino, perdiendo ella su virginidad, la cual, de todos modos, estimaba en poco. Antes de conocer a Limone Dolce, se dejó seducir por tres hombres más. El último de los tres procreó en ella la hija de tres años que tenía cuando se juntó con Limone.

3. Durante el transcurso de los próximos catorce años, Limone y Tamarinda procrean cinco hijos ilegítimos. Al crecer los hijos de la pareja, como también los que habían engendrado antes de conocerse, la mayoría se volvió rebelde y desobediente. Andariegos y propensos a la maldad, llevados por sus propios caprichos y pasiones, como también por el ejemplo y la persuasión de muchos amigos pervertidos, se metían en no pocos líos sociales, hasta el extremo de violar algunas leyes civiles. Drogas, cerveza, bailes, fiestas, espectáculos musicales de los más corruptos y violentos, hablar sucio y sexo promiscuo eran su pan de cada día. El mayor de todos ellos fue arrestado y encarcelado por cuatro meses.

4. Al tener Limoncho (hacía tiempo lo llamaban así) cincuenta y cinco años de edad, y Tamarinda cincuenta, comenzaron a atribularse y angustiarse muchísimo por la conducta nefasta que observaban en los seres que habían traído al mundo, en sus parejas callejeras y en los nietos que ya se levantaban, pisando los talones de sus padres. ¡Qué desastre familiar y social! ¡Qué vergüenza! Los regañan. Aconsejan. Suplican. Se lamentan. Derraman lágrimas. ¿Qué hacer? Desde su adolescencia, ni él ni ella oraban o se congregaban en iglesia alguna. ¿A quién acudir en busca de socorro? ¿Adónde ir? Su tema de todos los días es su familia revoltosa, contrariada e incontrolable. En sus conversaciones, empiezan a mencionar, tímida y temerosamente, el nombre “Dios” y se escucha de vez en cuando la palabra “iglesia”. En la gasolinera donde trabaja Limoncho, el administrador es un cristiano de buen nombre que lo ha invitado, en varias ocasiones, a participar en estudios bíblicos, campañas y cultos. Limoncho dice a su mujer: “La próxima vez, voy a aceptar, si tú me acompañas”. Gustosamente, Tamarinda asiente. Pasan solo dos semanas, y Bibiano“aquel buen hombre, servicial y respetuoso,” como lo describe Limoncho, se le acerca de nuevo, convidándole a una serie de mensajes evangelísticos auspiciada por la iglesia de Cristo. Bibiano, quien estaba al punto de declarar a Limoncho un caso perdido, se queda pasmado cuando su empleado responde entusiasta: “Pues, ¡qué bien! Te agradezco la invitación. Voy, y mi mujer me acompañará.” Asimismo sucedió. Cuatro semanas después, Limoncho y Tamarinda informan a Bibiano que desean bautizarse.

Esta fotografía de un matrimonio cuyos rostros reflejan conflictos y disgustos que hacen peligrar su relación ilustra el caso de Yagrumo y Saucita, dos personajes que figuran en el Dilema 5, complicadísimo enredo de amores, promiscuidad, infidelidad, divorcios, nuevas nupcias, recapacitación, búsqueda de Dios y peticiones de bautismo en la iglesia de Cristo.

Esta fotografía de un matrimonio cuyos rostros reflejan conflictos y disgustos que hacen peligrar su relación ilustra el caso de Yagrumo y Saucita, dos personajes que figuran en el Dilema 5, complicadísimo enredo de amores, promiscuidad, infidelidad, divorcios, nuevas nupcias, recapacitación, búsqueda de Dios y peticiones de bautismo en la iglesia de Cristo.

Yagrumo se casa con Saucita, luego se divorcian.

Cipresa se casa con Sicómoro, luego se divorcian.

Yagrumo se casa con Cipresa.

Historial de estas parejas

1. Yagrumo nació en una aldea distante a diez kilómetros de la finca donde nació Limone Dolce, y más o menos para la misma fecha. Para aquella época y en aquellos lindes, se popularizó la práctica de dar a los hijos el nombre de algún árbol, manía que lamentaban y reprochaban los niños, una vez comprendido el significado de sus nombres descomunales. Curiosamente, algunos seres humanos adquieren, con el tiempo, las características que implican sus nombres. Surge la controversia: ¿determina el nombre el genio del que lo lleva, o nada tiene que ver? Querido lector, sea su opinión cual fuese, el nombre “Yagrumo” era presagio acertado del tipo de persona que sería el que lo recibió, pues desde su niñez Yagrumo era como las hojas del árbol del mismo nombre. Impactado por las brisas, los vientos y las tormentas de la vida, enseñaba primero un lado de un color, luego otro, de otro color. Voluble, inconstante e impredecible como niño, temperamental, hoja de dos caras distintas que salteaba y volteaba, movida por los aires del momento, enseñaba estas mismas características durante su adolescencia, como hombre joven y como adulto, hasta tener más o menos treinta y un años de edad.

2. Al desarrollarse como adolescente, la cara de “Yagro”, como le apodaron sus amigos, adquirió, un poco prematuramente, los rasgos de hombre adulto: pómulos altos, frente amplia, nariz prominente, labios llenos, quijada y barbilla pronunciadas. De ojos negros que ocultaban sus sentimientos, Yagro no era el más atractivo de los árboles jóvenes, más sin embargo, no pocas muchachas se sentían fuertemente atraídas a él. Su personalidad las fascinaba, siendo él, en ocasiones, abierto, respetuoso, dulce y servicial; en otras, pues, introspectivo y enigmático, o agresivo y arriesgado, capaz de actos descabellados y de aventuras sensuales excitantes. Al seguir Yagro creciendo, el lado negativo de su personalidad se hizo el dominante, para desgracia de cinco chicas, quienes no se percataron a tiempo, o no querían percatarse. La primera tenía solo catorce años de edad cuando se entregó al hechizo de Yagro, quien, para aquella fecha, tenía diecisiete. Durante los próximos catorce años, cuatro más se enredaron en los misterios de Yagro, haciéndose sus amantes. La tercera de las cuatro se llamaba Saucita. Al quedarse encinta ella, la pareja se casó, durando su matrimonio un total de dieciocho meses. Le dieron el nombre “Pinito” al vástago de sus amores. Se divorciaron por incompatibles, pues discutían y peleaban a menudo, provocándose el uno al otro, simplemente porque sus gustos y criterios no coincidían. No contaban con la voluntad o la inteligencia espiritual para sobreponerse a sus diferencias de carácter y personalidad, optando por el divorcio como la solución más indicada, dando muy poca importancia al impacto de su decisión sobre su hijito.

3. Divorciado, Yagro sigue trabajando en la empacadora de frutas del pueblo, habiendo alcanzado ya el puesto de gerente de compras. En un picnic celebrado por los empleados, con sus familiares y amigos, en un pintoresco campo llamado Arboleda Tropical, un compañero le presenta a su hermana Cipresa, mujer de tez morena y trenzas largas, de ojos verdes, alta y derechita, como el mismo ciprés maduro. Cautivado como por ninguna otra, Yagro se vale de todos sus mejores atributos para impresionarla. Ella lo trata con cortesía, pero responde con parcas palabras a su casi monólogo, conservando distancia entre los dos. Reservada y cautelosa por las experiencias ya vividas, al principio Cipresa resiste delicadamente todos los intentos que hace Yagro para entrar en amistad con ella.

 
Esta fotografía de un joven matrimonio gozoso ilustra el caso de Sicómoro y Cipresa durante sus primeros cuatro años de felicidad conyugal, antes de que Sicómoro, maestro, fuera trasladado a otra escuela, se enamorara de una maestra pelirroja allá, fuera sorprendido por su esposa y esta le divorciara en un dos por tres, casándose, después de unos años, con Yagrumo, y más adelante, pidiendo esta pareja el bautismo para perdón de pecados, elementos del complicadísimo Dilema 5.

Esta fotografía de un joven matrimonio gozoso ilustra el caso de Sicómoro y Cipresa durante sus primeros cuatro años de felicidad conyugal, antes de que Sicómoro, maestro, fuera trasladado a otra escuela, se enamorara de una maestra pelirroja allá, fuera sorprendido por su esposa y esta le divorciara en un dos por tres, casándose, después de unos años, con Yagrumo, y más adelante, pidiendo esta pareja el bautismo para perdón de pecados, elementos del complicadísimo Dilema 5.

Cipresa se casa con Sicómoro, luego se divorcian.

4. Cipresa tiene treinta años de edad. A los diecinueve, se matriculó en el recinto más cercano de la universidad estatal, con la meta de estudiar pedagogía. Durante el tercer año, se enamoró de Sicómoro, quien también cursaba estudios para ser maestro. Por su nombre de “Sicómoro” se sabía que provenía de la misma provincia donde crecieron no solo Cipresa, sino también Yagrumo, Saucita, Limone Dolce y Tamarinda. ¡Ay de aquellos padres y su bendita tradición de ponerles a sus hijos los nombres de árboles! Efectivamente, Cipresa y Sicómoro descubrieron que las condiciones de su niñez y adolescencia eran casi las mismas, y que, además, eran muy compatibles de carácter y que compartían más o menos las mismas ilusiones e ideales. Su amistad floreció, como florece el Tulipán Africano, se enamoraron y, al graduarse, se casaron enseguida. Vivieron felices por cuatro años, procreando dos hijos. Ambos esposos impartían clases en la misma escuela. Pero, al final del cuarto año escolar, invadió su hogar idílico un pájaro de mal agüero con la noticia de que Sicómoro sería trasladado a una escuela distante a treinta kilómetros. “¡No hay problema!”, concuerda la pareja, enfrentándose con coraje a las vicisitudes de la vida, confiando cada cual en la solidez de su matrimonio. Al empezar las clases, Sicómoro viaja todos los días, ida y vuelta, un total de sesenta kilómetros, para el ejercicio de su profesión. A los cinco meses, dice a Cipresa: “Mi amor, este trajín me está matando. ¿Te parece bien que me quede allá una noche sí, una noche no? Uno de mis compañeros es soltero y me ofrece alojamiento gratuito. ¿Qué te parece? ¿Un poco de sacrificio para los dos, ¿eh?, pero por poco tiempo?” Aunque no del todo conforme Cipresa, no obstante, al rato, consiente, tratando de comprender la situación de su marido, tomando en cuenta que llegaba bien cansado, llegando, en ocasiones, aun de noche, pues, según él, se veía obligado a quedarse después de las clases para reuniones y proyectos relacionados con los cursos que enseñaba a los alumnos de décimo año. “Además,” añadió Sicómoro, “la carretera es peligrosa y temo que sufra algún accidente.” ¡Caso cerrado! ¿Objetarlo Cipresa, para que luego se cumpliera el temor expresado? Siquiera pensarlo le hacía sentirse culpable.

-Pasan los últimos tres meses del año escolar y llega el último día de clases. Cipresa dice a sus hijitos: “Tengo una idea estupenda. Esta tarde, vamos a darle una sorpresa a tu papá. Nos vamos allá donde él está trabajando, y ¡todos saldremos a cenar juntos en aquel pueblo para celebrar el fin de clases!” Llegan a las cinco de la tarde, justo cuando sale Sicómoro de la escuela, acompañado de una joven maestra pelirroja. Charlando animadamente y riéndose, la pareja se monta en el carro de Sicómoro y se besan tres veces. No ven el carro pequeño de Cipresa estacionado en el otro extremo del estacionamiento, pero Cipresa, incrédula, los ha observado desde el momento cuando salieron de la puerta trasera de la escuela, tomados de la mano. ¿Sorprender a papi? ¡Ella es la sorprendida! ¡Grandemente sorprendida y furiosa! Corre donde el carro de Sicómoro, a la brava se mete adentro y, a voz en cuello, pide cuentas a su infeliz y ruborizado esposo. La cruda y terrible verdad irrumpe, como una explosión, en su cerebro y espíritu: ¡Sicómoro la ha traicionado! ¿Qué compromisos después de las clases? Pues, ¡claro, con la pelirroja! Lo confiesan. Mujer de valores sanos y de voluntad recia, Cipresa pone el divorcio el próximo lunes.

Yagrumo se casa con Cipresa.

5. En la escuela del pueblo donde reside y trabaja Yagro, como también el hermano de Cipresa, hace falta maestras. Cipresa acepta enseñar el séptimo grado. Poco a poco, Yagro gana su confianza, su amistad, su cariño. Muy disciplinada en su vida moral, Cipresa observa atentamente la conducta moral de Yagro, como también su trato de los dos hijos de ella, habiéndose enterado de su historial. Este varón no es necio, sabiendo que para tenerla un día como esposa, ha de ser caballero siempre. Desde conocerla, su lado positivo se hace el dominante. Evoluciona su persona hacia lo bueno, lo sano, lo puro, lo responsable, en fin, hacia la madurez. Al año y medio, se hacen novios. Prospera la relación. Pasados otros catorce meses, se casan. Ambos desconocen la ley asentada por Cristo en Mateo 5:31-32 y Mateo 19:9.

6. Durante los próximos seis años, Yagro y Cipresa engendran dos hijos. A pesar de su verticalidad, Cipresa no encamina su familia hacia ninguna iglesia. No confía en la Iglesia Católica Romana de sus padres, pues, cuando señorita, supo que el párroco del pueblo donde se crió, tenía una concubina. En cuanto a Yagro, éste nunca había sido religioso. Pasan los años y los niños crecen. El mayor de Cipresa tiene serios problemas de aprendizaje, condición que le causa severos complejos y hostilidad social. La lucha no es fácil. Se afecta toda la familia.

7. A los cuarenta y ocho años de edad, Cipresa sale con cáncer del seno derecho. Hay que extirpar el seno. Para colmo, dos años más tarde, Yagro sufre un ataque cardiaco bastante grave que lo deja incapacitado por cuatro meses, debilitado y frustrado. El hombre tiembla ante la posibilidad de otro ataque, temiendo la muerte inminente. Tiemblan y se estremecen los árboles ante las tempestades de la vida. Tiembla y se socava la tierra donde echaron raíces. ¿Dónde encontrar tierra más firme? ¿En qué apoyarse? Los troncos se rajan y se pudren por dentro. Las ramas se doblan hacia el suelo. La sábila es poca. Los frutos menguan y las hojas se caen. Afligidos, desesperados y amedrentados, Yagro y Cipresa viran la cara hacia Dios y oran, suplicando socorro. Dios se lo envía mediante Juan, barbero, y su esposa María Luisa, vecinos que acuden a la casa de Yagro y Cipresa, brindándoles, no solo ayuda material, sino también consuelo, entendimiento y esperanza, pues les hablan del amor infinito de Dios, del propósito divino para el ser humano, de la obra redentora de Cristo, de la iglesia fundada por Cristo y del nuevo mundo venidero libre de enfermedades y temores. En el hogar del matrimonio atribulado, las neblinas tenebrosas de desorientación, miedo y depresión desaparecen poco a poco al entrar la luz del evangelio puro. Juan y María Luisa los invitan a los cultos, las clases y las actividades de la iglesia de Cristo establecida en el pueblo. Asisten, aprenden, creen, se arrepienten de todos los errores cometidos a través de los años pasados de su vida y piden ser bautizados para perdón de los pecados. Se trata de la misma congregación donde Limoncho y Tamarinda solicitaron el bautismo hace solo dos meses. 

Dilemas morales-espirituales

A. La vida social y sexual de Limoncho y Tamarinda.

1. ¿Qué es el total de hijos que procreó Limoncho? ¿En cuántas mujeres?

2. ¿Con cuántas mujeres convivió Limoncho?

3. ¿Con cuántas mujeres se casó Limoncho?

4. ¿Con cuántos hombres tuvo Tamarinda relaciones sexuales?

5. ¿Qué es el total de hijos que procreó Tamarinda?

6. ¿Con cuántos hombres se casó Tamarinda?

7. ¿Cuál es el estado social de Limoncho y Tamarinda cuando empiezan a buscar de Dios?

8. En las sociedades y culturas actuales de occidente, ¿cuán común es el caso de Limoncho y Tamarinda? ¿Qué por ciento de la población vive más o menos como viven estas dos personas?

9. ¿Valúan el matrimonio estas dos personas? Presentar evidencias que justifquen su respuesta.

10. ¿Qué por ciento de las nuevas generaciones honran el matrimonio?

11. ¿Qué por ciento aprueba la cohabitación?

12. En la actualidad, ¿qué por ciento de las parejas conviven sin casarse?

13. En su congregación, ¿hay parejas que conviven sin casarse?

14. Hay quienes enseñan que Satanás sedujo a Eva en el huerto del Edén. ¿Qué opina usted?

15. ¿Qué concepto tenía Tamarinda de la virginidad? Comparar su concepto con el que tienen las señoritas del presente, dentro y fuera de la iglesia.

16. ¿Hasta cuándo debe la mujer conservar su virginidad? ¿Por qué? Y, ¿el hombre?

17. ¿Eran promiscuos tanto Limone Dolce como Tamarinda? ¿Qué significa “promiscuo”?

18. ¿Cuáles son los peligros de la promiscuidad?

19. ¿Produjo el estilo de vida que eligieron Limoncho y Tamarinda frutos saludables o frutos corruptos? Describir los frutos.

a) ¿Cosechó la pareja lo que habían sembrado?

b) ¿Estaban contentos con la cosecha?

c) ¿Qué pudieron haber hecho para evitar tal cosecha?

d) ¿Qué dice el Nuevo Testamento referente a cosechar lo que se ha sembrado? ¿Dónde? Aplicar.

e) Aplicar Oseas 8:7 al caso de Limoncho y Tamarinda.

20. Estimado estudiante de estos temas, tratándose de su propia vida social, ¿qué frutos quisiera usted cosechar durante las últimas dos etapas de su vida, es decir, desde los cincuenta y cinco años de edad hasta la muerte?

a) ¿Qué puede hacer para asegurar la cosecha deseada?

b) ¿Qué estilo de vida produce una buena cosecha, saludable y agradable?

c) ¿Quiere nietos buenos y sanos, o rebeldes y malos?

21. ¿Hasta qué medida eran culpables Limoncho y Tamarinda por la conducta de sus hijos y nietos? ¿Por qué?

B. La transformación espiritual de Limoncho y Tamarinda.

1. ¿En qué etapa de su vida comenzó la transformación?

2. En la actualidad, ¿qué por ciento de las parejas o de los individuos espera hasta referida etapa de la vida para buscar del Señor? ¿Por qué?

a) ¿Malgastaron Limoncho y Tamarinda muchos años de su vida?

b) ¿Pueden recuperar el tiempo perdido? ¿De qué manera? Buscar y aplicar textos bíblicos.

3. ¿Qué circunstancias o eventos impulsaron a la pareja a procurar ayuda espiritual?

a) ¿Cómo respondieron a las circunstancias o los eventos?

b) ¿Cómo responden las parejas que no se quiebran en espíritu, humillándose ante Dios?

4. ¿Quién desempeñó un papel importante en la transformación espiritual de Limoncho y Tamarinda?

a) ¿Qué fruto bueno dio la persistencia de Bibiano?

b) De no haber sido persistente Bibiano, ¿qué hubiese pasado?

c) De no haber sido Bibiano cristiano de buen testimonio, ¿qué hubiese pasado?

C. Limoncho y Tamarinda piden ser bautizados para perdón de los pecados.

1. ¿En qué estado civil vive la pareja cuando informan a Bibiano que quieren bautizarse?

2. El hermano Bibiano está al tanto del estado civil de la pareja. Dada esta circunstancia, ¿estaría en el deber de abordar el tema antes de bautizarlos? ¿Por qué? Citar y aplicar textos o precedentes bíblicos.

3. ¿Debe la pareja… (Citar y aplicar textos o precedentes bíblicos.)

a) ¿Casarse antes de bautizarse?

b) ¿Bautizarse, luego casarse?

c) ¿Bautizarse, sin casarse, y seguir cohabitando?

d) ¿Separarse, si quieren, pues no son casados, bautizarse, luego escoger cada uno otra persona con quien casarse?

D. La vida social y sexual de Yagrumo, Saucita, Sicómoro y Cipresa.

1. ¿Con cuántas mujeres tuvo Yagro relaciones sexuales?

2. ¿Con cuántas se casó? Nombrarlas.

3. ¿Cuántos hijos engendró? ¿Cuántos eran ilegítimos?

4.  Moralmente, durante las primeras etapas de su vida, ¿era Yagro mejor hombre que Limoncho? ¿Por qué?

a) Yagro se casó con Saucita. ¿No significa este hecho que Yagro era más recto, moralmente, que Limoncho? ¿Por qué?

b) ¿Era Pinito hijo legítimo o ilegítimo de Yagro y Saucita? ¿Por qué?

5. ¿Por qué razón se divorciaron Yagro y Saucita?

a) ¿Se justifica bíblicamente su divorcio?

b) ¿Por qué optaron por el divorcio?

c) ¿Qué pudieran haber hecho para evitar el divorcio?

d) ¿Puede una pareja con notables diferencias de carácter o personalidad lograr un matrimonio feliz? ¿Qué tienen que hacer para permanecer juntos y disfrutar su vida matrimonial?

e) ¿Enriquecen el matrimonio las diferencias de carácter y personalidad, o siempre son perjudiciales? ¿Por qué?

f) ¿Qué les faltaba a Yagro y Saucita para sobreponerse a sus diferencias y preservar su matrimonio?

(1) ¿Cuántos matrimonios fuera de la iglesia fracasan porque les falta lo mismo?

(2) ¿Cuántos dentro de la iglesia?

6. ¿Con cuántos hombres tuvo Cipresa relaciones sexuales? Nombrarlos.

7. ¿Cuántas veces adulteró Cipresa?

8. ¿Con cuántos hombres se casó Cipresa? Nombrarlos.

9. ¿Cuántos hijos procreó Cipresa? ¿En cuántos hombres?

10. Moralmente, ¿era Cipresa superior a Tamarinda o Saucita? ¿Por qué?

11. Cuando Sicómoro plantea a su esposa Cipresa aquello de quedarse una noche si, una noche no, en aquel lugar donde ejercía su profesión durante el quinto año de matrimonio de la pareja, ¿reaccionó Cipresa de manera inteligente? ¿Por qué?

a) ¿Era el planteamiento de Sicómoro causa justificable para inquietudes o sospechas graves? ¿Por qué?

b) ¿Confiaba Cipresa demasiado en su esposo? ¿Por qué? ¿Era ingenua?

c) ¿Conviene que la persona casada esté pendiente a cualquier señal de peligro para su matrimonio? ¿Por qué?

(1) Si está pendiente, ¿no significa tal actitud falta de confianza?

(2) Si existe falta de confianza, ¿cómo se puede disfrutar ampliamente el matrimonio?

d) Cuando Sicómoro llegaba de noche, ¿estaba Cipresa en el deber de no cuestionar o verificar las explicaciones que ofrecía su esposo?

e) ¿Qué acciones pudiera haber tomado Cipresa para confirmar las razones que su esposo presentaba?

12. Sicómoro iba bien en su matrimonio con Cipresa hasta el comienzo del quinto año escolar.

a) ¿Qué eventos o circunstancias lo llevaron a debilitarse y caer? Identificar y analizar.

b) Sicómoro tenía la opción de rechazar el traslado. ¿Debiera de haberlo hecho? ¿Por qué?

c) Viajar sesenta kilómetros todos los días para trabajar, ¿es un sacrificio demasiado fuerte para un hombre que ama a su esposa y hogar?

d) Y usted, varón casado, ¿aprueba usted el planteamiento que Sicómoro hizo a su esposa? ¿Por qué? ¿Qué hubiera hecho usted?

e) ¿Qué lecciones tiene el caso de Sicómoro para los hombres casados de la iglesia?

13. ¿Se precipitó Cipresa al poner el divorcio tan rápido? ¿Por qué?

a) Tratándose de Cipresa, ¿se justifica bíblicamente el divorcio? ¿Por qué?

b) Bíblicamente, ¿queda ella libre para casarse de nuevo? ¿Por qué?

c) Bíblicamente, ¿queda Sicómoro libre para casarse de nuevo? ¿Por qué?

E. Dilemas espirituales que confrontan Cipresa, Yagro, Juan, María Luisa y los encargados de la iglesia de Cristo.

1.  Al contraer matrimonio Cipresa y Yagro, ¿quebrantan la ley civil?

a) ¿Respalda Dios la ley civil para quienes no se haya sometido a la ley divina, a pesar de que la ley civil no armonice con la ley divina? Aplicar Romanos 13:1-7.

b) Para la sociedad, ¿es legítimo el matrimonio de Cipresa y Yagro?

2. Al casarse Yagro y Cipresa, ¿quebrantan la ley de Dios? ¿Por qué? Citar y aplicar textos bíblicos.

a) ¿Conocían y entendían a plenitud la enseñanza de Mateo 5:31-32 y Mateo 19:9?

b) ¿Es necesario aplicarles la ley divina, a pesar de que la ignoren? ¿Por qué?

(1) Al casarse, ¿eran ciudadanos del Reino espiritual de Dios? ¿Con qué razón aplicarles la ley del Reino espiritual (la iglesia) si no se encuentran entre sus ciudadanos?

(2) Al casarse, lo hicieron regidos por las leyes de un reino (nación, país, gobierno) terrenal donde eran ciudadanos legítimos, y no regidos por las leyes del Reino espiritual, pues no pertenecían a él, no conociéndolo. ¿Cuáles leyes les son aplicables cuando se casan? ¿Por qué?

c) ¿Son aplicables las leyes del Reino espiritual de Dios a todas las personas fuera del Reino? ¿Por qué? Explicar.

d) Al emitir Cristo su nueva ley: “Cualquiera que repudia a su mujer, salvo por causa de fornicación, y se casa con otra, adultera”, ¿lo hacía en presencia de personas conocedoras de Dios y sujetas a la ley divina o en presencia de personas ajenas a la voluntad divina? Identificar a las personas que escucharon las palabras del Señor, explicando su relación para con Dios.

e) La ley de Cristo: “Cualquiera que repudia a su mujer, salvo por causa de fornicación, y se casa con otra, adultera”, ¿rige solo a los cristianos verdaderos, o rige a toda persona en todo el mundo, no importa su condición espiritual?

(1) ¿Rige a los que la desconocen?

(2) ¿Rige a hindúes, musulmanes, budistas, ateos, espiritistas, en fin, a toda la gente rebelde e inmoral del mundo entero, a todas las personas que repudian la ley de Dios, a todos los que no han escuchado nunca el evangelio?

(3) Si no rige a las personas inconversas, ¿debemos deducir que sea nulo todo matrimonio contraído fuera de la iglesia? ¿Por qué?

(4) Si la ley de Cristo no es aplicable universalmente, ¿significa que todos los inconversos son inocentes en cuanto a sus relaciones maritales, a pesar de múltiples matrimonios, y divorcios no por fornicación?

(a) Si la ley de Cristo no es aplicable a los inconversos, ¿con qué justificación imputarle adulterio o fornicación a los que están casados conforme a la ley civil de su país?

(b) Si la ley de Cristo no es aplicable a los inconversos, ¿quiénes son los fornicarios y adúlteros que Dios llama al arrepentimiento?

(c) Dios exhorta a fornicarios y a adúlteros a arrepentirse, ¿cierto? Por lo tanto, ¿se infiere, necesariamente, que la ley de Cristo: “Cualquiera que repudia a su mujer, salvo por causa de fornicación, y se casa con otra, adultera”, está en vigor para todos los inconversos? ¿Por qué?

(5) Las personas inconversas clasificadas de acuerdo con su estado civil. Entre ellas, ¿quiénes son los fornicarios o adúlteros?

-Casadas legalmente una sola vez.

-Casadas, divorciadas y casadas de nuevo, quizás repetidas veces, siempre conforme a los estatutos civiles, pero no de acuerdo con Mateo 19:9.

-Casadas ilegalmente, es decir, cuentan con un certificado de matrimonio debidamente timbrado por el estado, pero engañaron al celebrante o a los oficiales.

-Cohabitan.

-No cohabitan, pero tienen relaciones sexuales de vez en cuando con una sola pareja.

-Son promiscuas.

-Son homosexuales.

-Tienen más de una esposa, o esposo (son polígamos).

-Incestuosas.

(6) ¿A quiénes abarca la palabra “cualquiera” en la ley de Cristo que dice: Cualquiera que repudia a su mujer, salvo por causa de fornicación, y se casa con otra, adultera”? (Referida ley es aplicable igualmente a la mujer.) Analizar las siguientes interpretaciones. ¿Cuál es bíblica?

(a) Cualquier hombre, en todo lugar, desde la enunciación de la ley hasta el fin del mundo, sea judío o sea gentil, que conozca o no conozca referida ley, que sea o no sea seguidor de Dios, que pertenezca o no pertenezca a la iglesia verdadera, que pertenezca o no pertenezca a iglesias apóstatas, en fin, a todo hombre sobre toda la faz de la tierra, sin distinción de raza o fe, no importando sus conocimientos o entendimiento, o la falta de ellos.

(b) Cualquier hombre, en todo lugar, desde la enunciación de la ley hasta el fin del mundo, sea judío o sea gentil, que ha escuchado esta ley y la entiende, que pertenezca o no pertenezca a la iglesia verdadera de Cristo, que pertenezca o no pertenezca a iglesia apóstatas, que haya o no haya obedecido el evangelio verdadero.

(i) ¿Hay personas que conocen esta ley de Cristo, pero que nunca han obedecido el evangelio, no perteneciendo a la iglesia verdadera del Señor? ¿La ley las rige? ¿Por qué?

(ii) En las distintas ramas del cristianismo (católicos, protestantes, evangélicos, pentecostales, independientes), ¿se encuentran personas que conocen esta ley de Cristo? Si la conocen, ¿las rige la ley? ¿Por qué?

-En las distintas ramas del cristianismo (denominaciones), ¿se enseña y se practica correctamente esta ley de Cristo?

-¿Rige esta ley a los feligreses, a pesar de haber recibido ellos alguna explicación incorrecta, o a pesar de no entenderla bien? ¿Cuán difícil es entenderla? Si son engañados por maestros o teólogos liberales, ¿se libran de toda responsabilidad referente al cumplimiento de la ley, no arriesgando ninguna condenación en el Juicio Final? ¿Por qué?

(7) Algunos estudiosos de estos temas deducen que “cualquiera” abarca a toda persona no convertida a Dios porque Juan el Bautista reprendió al rey Herodes por haber tomado a Herodías, la mujer de su hermano Felipe, diciéndole: “No te es lícito tener la mujer de tu hermano” (Marcos 6:14-29). ¿Es válida la deducción? ¿Por qué?

(a) ¿Bajo cual testamento espiritual vivió Juan el Bautista?

(i)  ¿Qué decía referido testamento sobre el matrimonio, el divorcio y nuevas nupcias?

(ii) ¿Conocía Juan el Bautista la nueva “ley de Cristo” (1 Corintios 9:21), la “doctrina de Cristo” (2 Juan 9-11)?

(b) Herodes no era judío.

(i) ¿Estaba sujeto Herodes a la ley judía sobre el matrimonio, el divorcio y nuevas nupcias?

(ii) ¿A cuál ley civil estaba sujeto Herodes?

(c) Juan el Bautista denunció al rey Herodes por estar viviendo con Herodías. ¿En cuál de las siguientes razones se apoyó Juan?

-Porque Herodes se casa con Herodías, perteneciendo ella todavía a su hermano Felipe.

-Porque Herodes se casa con una mujer, Herodías, divorciada no por infidelidad conyugal.

-Porque Herodes se casa con Herodías, a quien Felipe había echado de su casa, pero no a causa de fornicación de parte de ella.

-Porque Herodes se junta con Herodías, cohabitando con ella.

-Porque Herodes cohabita con Herodías, siendo ella todavía “mujer de Felipe su hermano” (Marcos 6:17).

(d) ¿Abarca la palabra “cualquiera” a Herodes? ¿Por qué?

3. Limoncho y Tamarinda, Yagro y Cipresa: dos parejas que o desconocen o no entienden la ley de Cristo: “Cualquiera que repudia a su mujer, salvo por causa de fornicación, y se casa con otra, adultera.”

a) Texto bíblico relevante. “Donde no hay ley, tampoco hay transgresión” (Romanos 4:15). ¿Es aplicable esta norma tanto a Limoncho y Tamarinda como a Yagro y Cipresa? ¿Por qué?

b) Texto bíblico relevante. “Pero sabemos que todo lo que la ley dice, lo dice a los que están bajo la ley” (Romanos 3:19). Esta norma el apóstol Pablo la pronuncia específicamente en referencia a la antigua ley dada a Moisés en el monte de Sinaí. ¿Sería lógico concluir que la misma norma es aplicable también a la nueva “ley de Cristo” (1 Corintios 9:21, o sea, al “nuevo pacto” de él? ¿Por qué? ¿Ya estaban las dos parejas bajo la nueva “ley de Cristo” antes de tener relaciones íntimas, antes de conocer esta nueva “ley” espiritual, y por ende, antes de bautizarse?

c) Otro texto bíblico relevante. “Porque cuando los gentiles que no tienen ley, hacen por naturaleza lo que es de la ley, éstos, aunque no tengan ley, son ley para sí mismos, mostrando la obra de la ley escrita en sus corazones, dando testimonio su conciencia, y acusándoles o defendiéndoles sus razonamientos” (Romanos 2:14-15).

(1) Antes de conocer las dos parejas el evangelio, ¿conocían y estaban sujetas a la nueva “ley de Cristo”, sinónima de su “nuevo pacto” o “testamento”? ¿Había “pactado” Cristo espiritualmente con ellos antes de que conocieran su nueva “ley”, su “doctrina” (Hebreos 6:1). ¿Habían pactado ellos espiritualmente con él?

(2) Si no había pactado ellos con Cristo, ni él con ellos, espiritualmente desconociéndose espiritualmente, entonces, ¿bajo cual ley vivían las dos parejas?

(3) ¿Hacían las dos parejas “por naturaleza lo que es de la ley”, es decir, la nueva “ley de Cristo”? Sostener su conclusión con argumentos.

(4) La conciencia de Yagro y Cipresa, ¿los acusaba de adúlteros antes de conocer ellos el evangelio? Sostener su conclusión con argumentos. ¿Los acusaba sus razonamientos?

d) “…habiendo yo sido antes blasfemo, perseguidor e injuriador; mas fui recibido a misericordia porque lo hice por ignorancia, en incredulidad.” Así se expresa el apóstol Pablo en 1 Timoteo 1:13.

(1) ¿Pecan las dos parejas también “por ignorancia, en incredulidad”?

(2) ¿Pueden ser recibidas también “a misericordia”?

(3) ¿Qué deben hacer para acogerse a la misericordia de Dios?

e) “Pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan” (Hechos 17:30).

(1) ¿Hace Dios acepción de personas?

(2) Alcanzando todo ser humano normal la etapa de la adolescencia, luego a las de joven y adulto joven, en eso años de aprendizaje y desarrollo tanto social como intelectual y espiritual, hay etapas cuando no se conoce la voluntad de Dios, o solo se conoce en parte, o aun lo que se conoce no se entiende a plenitud. ¿Es cierto esto? Suponiendo que sea cierto, ¿pasa Dios por alto las etapas de tal ignorancia? ¿O hace totalmente responsable al joven, colocándolo espiritualmente en la categoría de adultos conocedores de la nueva “ley de Cristo”?

(3) ¿Quiere decir “pasar por alto” que Dios no inculpe pecado alguno a los que ignoran o no entienden su voluntad, que todos los que viven en ignorancia de la voluntad divina sean salvos?

(4) Para quienes ignoran o no entienden la voluntad, ¿hay ley? ¿Cuál? Citar textos bíblicos.

4. Limoncho y Tamarinda, Yagro y Cipresa: dos parejas parecidas en contextos morales-espirituales. Pero, ¿una de las dos en desventaja ante las aguas bautismales?

a) Antes de conocer el evangelio, tanto Limoncho como Tamarinda habían tenido relaciones sexuales con varias personas. Cohabitan cuando toman la decisión de cambiar sus vidas. Para ser dignos de recibir el bautismo “para perdón de los pecados” (Hechos 2:38; 22:16), ¿qué deben hacer? ¿Por qué?

(1) ¿Buscar, cada uno, la primera persona con quien tuviera sexo y, de ser posible, casarse con aquella persona? De no ser posible casarse con su primera pareja sexual, ¿quedarse solo, sin casar, por el resto de su vida?

(a) ¿Qué impacto tendría tal acción sobre sus hijos y nietos?

(b) ¿Qué impacto tendría sobre la iglesia y la comunidad?

(2) ¿Separarse para siempre y quedarse sin casar como castigo para su vida de fornicación y adulterio? De hacerlo, quedaría su hogar destruido.

(a) ¿Qué impacto tendría tal separación sobre los hijos y nietos de la pareja?

(b) ¿Qué impacto tendría sobre la iglesia y la comunidad?

(3) ¿Casarse, formalizando y conservando su relación social y sexual, y además, preservando su hogar intacto, para el beneficio moral y espiritual de toda la familia?

b) Antes de conocer el evangelio, tanto Yagro como Cipresa habían tenido relaciones sexuales con más de una persona.

(1) ¿Cuál es la diferencia notable entre esta pareja y la pareja compuesta de Limoncho y Tamarinda?

(2) Aparte de esta diferencia, ¿es bastante similar la vida social y sexual de ambas parejas? Sostener su conclusión con argumentos.

(3) Legal y socialmente, ¿cuál de las dos parejas está mejor parada? Es decir, ¿cuál goza de más aceptación y aprobación social? ¿Cuál es apoyada por la ley? ¿Cuál tiene derecho de acogerse a todos los beneficios de la ley civil?

(4) Para ser dignos del bautismo, Limoncho y Tamarinda no tienen que deshacer su hogar. Por otro lado, Yago y Cipresa, ¿tienen que deshacer su matrimonio y su hogar para poder bautizarse?

(5) Suponiendo que Yagro y Cipresa tengan que separarse para acogerse al bautismo, ¿cuál de las dos parejas estaría en ventaja en lo concerniente a poder bautizarse?

(a) Si Limoncho y Tamarinda son más privilegiados ante las aguas bautismales, se deduce que sale más bendecida la pareja menos moral que la pareja que cumplía con la ley civil. ¿Es correcta esta conclusión? Entonces, ¿sería justo ante Dios, la iglesia y la sociedad que el asunto fuera así? ¿Por qué? ¿Sería justo que Limoncho y Tamarinda conserven su hogar pero que Yagro y Cipresa tengan que deshacer el suyo? ¿Sería justo por la razón de que ninguna de las partes de la primera pareja nunca se había casado, pero de la segunda, sí?

(b) Suponiendo que Yagro y Cipresa tuvieran que separarse para recibir el bautismo “para perdón de los pecados” (Hechos 2:38), bien podíamos deducir que hubiese sido mejor para ellos no haberse casado sino juntarse y convivir sin casarse. ¿Correcto?

(6)  ¿Qué diferencia hay entre cohabitar con varias personas o casarse, divorciarse y casarse de nuevo repetidas veces, sin que importe las causas de los divorcios?

c) Dilema para Juan, María Luisa y los demás administradores de la iglesia cuando Yagro y Cipresa piden el bautismo. Estimado estudioso de estos temas, ¿cuál sería su juicio final sobre el caso?

(1) Exponerles la ley de Cristo sobre el matrimonio, el divorcio y nuevas nupcias, encargándoles que tomen su propia decisión referente a su propio matrimonio, explicándoles que se hacen responsables ante Dios por su decisión, que los líderes de la iglesia se libran, mediante la enseñanza impartida por ellos, de semejante responsabilidad, asegurándoles que el liderato de la iglesia respetará su decisión, sea cual sea, es decir:

(a) Si deciden permanecer juntos y proceder a bautizarse, el liderato respetará su decisión.

(b) Pero, si deciden que debieran separarse para ser dignos del bautismo, también el liderato respetará su decisión.

(2) Exigirles que se separen, denegándoles el bautismo si rehúsan hacerlo.

(3) Animarles a permanecer juntos y que se bauticen lo más pronto posible, explicándoles que desde el momento de bautizarse en adelante, estarán regidos por la nueva ley de Cristo, la cual prohíbe el divorcio y nuevas nupcias, a menos que sea por fornicación; que esta ley no regía su vida antes del bautismo, pero que después, sí, la rige completamente.

(4) Tomar a Cipresa aparte, explicándole que tenía derecho de divorciarse de Sicómoro, pero que no debía casarse con Yagro, ya que éste estaba divorciado, pero no por infidelidad matrimonial; que ella (Cipresa), para bautizarse, tendría que separarse de Yagro, y que debía divorciarlo, pues, de todos modos, no era válido el matrimonio ante Dios; y que, después de divorciarse, estaría libre para casarse con un candidato bíblicamente aceptable.

-De igual manera, tomar aparte a Yagro, explicándole que se había divorciado de Saucita sin tener justificación bíblica; que, para bautizarse, no podría seguir viviendo con Cipresa, pues, no tenía derecho de casarse con ella; que debía buscar a Saucita, renovando el matrimonio terminado no por fornicación; que, de no encontrarla, o de no estar dispuesta ella, o de haberse ella juntado o casado con otro, tendría él (Yagro) que permanecer solo, sin casarse, por el resto de su vida.

 

Dilemas morales-espirituales: Lista y Formato para Dinámicas de grupo.

El caso de Rubén y Noemí, presentes en Jerusalén el día de Pentecostés del año 30 d. C. Israelitas casados, pero con matrimonios y divorcios anteriores, aprobados conforme a la ley de Moisés, se presentan para ser bautizados.

 

Las señales de los tiempos

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